La carne, el ganado y sus problemas I. Lunes sin carne.

¿Te preocupa el medio ambiente? ¿Te preocupa el hambre en el Tercer Mundo? ¿Te preocupa tu salud? Aunque solo respondas «sí» a una de estas preguntas, la respuesta es «¡come menos carne! (o no la comas, no te pasará nada si te alimentas bien». Y ojo: lo de «no te pasará nada si te alimentas bien» vale igual para una dieta omnívora). Menos carne y menos pescado, pero vamos a hablar de carne. Y alguno me dirá: ¿y qué tiene que ver? Pues tiene que ver. Con todo. ¿Por dónde empezamos?

Ni idea. Esto va a ser largo…

Vamos a hacerlo suavito. Comenzaremos hablando de la iniciativa Lunes sin carne o Meet Free Mondays, que apoyan cientos de personas en todo el mundo. Famosos también. Muchos: desde Paul McCartney a Bryan Adams, Gillian Anderson, Ricky Gervais, Woody Harrelson o Kevin Spacey (sí, he puesto los que me gustan). Pero, sobre todo, voy a destacar a uno, menos conocido para el gran público que los anteriores: Sir David King.

Sir David King es el director de la Smith School of Enterprise and Environment en la Universidad de Oxford y también el presidente de la British Association for the Advancement of Science. Es científico. Afirma que la cantidad de carbono y agua producida por la ganadería es 20 veces mayor que la producida por el cultivo del maíz (supongo que se refiere «en el mundo»): «Eating less meat will help the environment«, afirma. Esto es: «comer menos carne ayudará al medio ambiente».

La ruta de la soja por la Amazonía.

La ganadería que causa problemas es la ganadería intensiva. Lo digo por si alguien se le ocurre decirme que hay poblaciones que no podrían dejar de comer carne. Ciertamente, supongo que hay grupos humanos en el planeta cuyos animales son su sustento, pero ocurre que esas poblaciones se nutren de los animales que viven con ellos. No es ganadería intensiva. Es pastoreo nómada. Una forma de vida tradicional que actualmente practican pueblos marginados y cuya actividad económica y de subsistencia está amenazada por normas que prohíben el libre movimiento de ganado. Tienen razón de ser en que, generalmente, las industrias occidentales ocupan sus territorios con fines agrícolas o urbanísticos. Es decir, no son bandejas de filetes en lineales de supermercado que luego se tiran porque caducan. Y sospecho que el 100 por 100 de los lectores de este blog no pertenece a ninguno de esos grupos. Creo que podría afirmarlo categóricamente, es más. A nadie le va a pasar nada por no comer carne un día a la semana y, sin embargo, el beneficio para el planeta es mucho. Y para el bolsillo (un kilo de carne es más caro que un kilo de calabacines, uno de zanahorias y uno de arroz juntos). Y para la salud.

En las páginas en español y en inglés se recogen algunos datos:

  • Las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a toda la cadena de producción de carne representan una quinta parte de las emisiones mundiales totales.
  • El exceso de carne en la dieta se relaciona con el riesgo de padecer cáncer y otras enfermedades.
  • Actualmente unos 800 millones de personas en el planeta ahora están desnutridas o padecen hambre. La mayor parte del maíz y de la soja que se cultiva en el mundo se destina a alimentar el ganado (vacuno, ovino, porcino y aviar). Ese ganado nos lo comemos en el primer mundo.
  • En la Amazonía (que nosotros no acentuamos), se talan 6.000 kilómetros cuadrados de árboles cada año para que los ganaderos «puedan satisfacer la aparentemente insaciable demanda de carne, tanto dentro y fuera de Brasil». Esta frase pertenece a un artículo de Forest News. Lo que me pregunto es cómo el pulmón del planeta no se ha quedado sin plantas a este ritmo. Aquí hay un artículo imprescindible, de diciembre del año pasado, en el que se reclama una ley de selva para la Amazonía.

¿Y los datos y los estudios y todas esas cosas que nos gustan tanto? Los datos científicos, comprobables, las imágenes, las cifras, las citas a los organismos… ¡Eh! Que esto es un blog. La información, poquito a poco. ¡Hasta la próxima!

¡Ah! Aunque intento buscar siempre artículos con datos actualizados y comprobables (es decir, no me fío de páginas sin enlaces a las fuentes primigenias y, de éstas, solo pongo estudios fiables, puede que la información sea errónea en algún momento, porque yo no soy experta y ni siquiera sé leer correctamente una estadística porque no estoy familiarizada con los métodos de investigación científicos. Así que, si encontráis algo que no se adecua a la realidad, me lo podéis decir y editaré el mensaje. Muchas gracias.