Pilaf de quinoa y garbanzos / Chickpea quinoa pilaf

El pilaf es una forma de preparar el arroz, solo que aquí no hay arroz. Queda suelto y muy sabroso puede servir o como guarnición de un plato principal o como primer plato, siempre que se le añadan las proteínas pertinentes. La receta está tomada del Veganomicon, de Isa Chandra Moskowitz, a la que nunca me cansaré de glosar lo suficiente y cuyos libros son la base de mi recetario gastronómico vegano (aunque tenga muchos más).

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro molido
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de tomate concentrado (yo no tenía y le puse un invento que se llama Ketchup Culinair, de Heinz)
  • 180 gramos de quinoa cruda
  • 360 gramos de garbanzos cocidos
  • 460 gramos de caldo vegetal

Preparación:

Calienta una sartén a fuego medio, añade el aceite, deja que se caliente un par de minutos y agrega la cebolla picada. Saltéala durante 7 minutos. Agrega el ajo y fríe dos minutos más.

Añade ahora el tomate, el coriandro, el comino, la pimienta y la sal y saltea durante un minuto. Echa la quinoa en la sartén y fríela durante 2 minutos, removiendo. Ahora, pon los garbanzos cocidos y el caldo. Tapa, sube el fuego, ponlo al máximo y llévalo a ebullición. Una vez hierva, baja el fuego: ponlo a fuego muy bajo y cocina hasta que la quinoa haya absorbido el caldo. En el libro pone que tardará 18 minutos, pero a mí me tardó una media hora. La quinoa ha de quedar cocida, pero no pasada: si la pruebas y está dura, déjala un ratito más.

Curry de garbanzos y verduras

Me encantan los currys, qué queréis que os diga. Uso leche de coco baja en grasa, que no sabe igual ni de coña, pero qué se le va a hacer. Estar gordita es lo que tiene. No importa: luego se bate un poco y listo. Se bate un poco de los garbanzos, digo, para espesar la salsa. Es un plato aromático, como todos los currys, y apropiadísimo para una buena comida de invierno. La receta es de 1000 vegan recipes, con mis correspondientes tuneos (ella le echa patata, yo no, porque busco platos congelables; ella le echa guisantes y yo no porque no tenía…). Y, ahora que me doy cuenta, ¡¡es una receta repetida!! Ay, qué mal funcionan mis archivos mentales…

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de pepitas de uva o de oliva
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 zanahorias medianas picadas
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de jengibre fresco picado
  • 1 cucharadita de curry en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro (cilantro) molido -es una especia redonda; no es cilantro en hojas-
  • 1 taza (225 gramos) de agua
  • 320 gramos de garbanzos secos (pero cocidos ya: es decir, el peso es de los garbanzos secos, pero la receta usa garbanzos cocidos, así que hay que cocerlos antes).
  • 1 lata de leche de coco baja en grasas
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal o al gusto

Preparación:

En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla, las zanahorias picadas y el ajo. Tapa y cocina hasta que las verduras estén suaves, unos 5 minutos.

Agrega ahora el jengibre, el curry, el coriandro y el comino. Cocina, sin tapar, durante algo más de un minuto, removiendo con una cuchara de madera. Agrega el agua, lleva a ebullición, baja el fuego, tapa y deja cocer unos 20 minutos.

Añade los garbanzos, la leche de coco, las pasas, el azúcar y la sal. Cuece, sin tapar, durante otros 20 minutos para que se intensifiquen los sabores. Si quieres una salsa más espesa, pon un cacito de los garbanzos en la batidora y añádelos al guiso después de batirlos. Sirve.

Se puede congelar.

Falafels de calabaza y garbanzo con salsa de yogur y pepino

Lo reconozco. Me han gustado estos falafel, pero echo de menos ese crujido que tienen cuando están bien fritos en abundante aceite. Supongo que pasa lo mismo que si hacemos unas croquetas al horno. Todo sea por no llenar de más grasas de las necesarias mi organismo y, qué demonios, aunque quisiera llenarlo, no tengo freidora. Sí: podría freír en una sartén, pero a mí más de media cucharada de aceite en la sartén ya me parece que algo está nadando en aceite y lo veo un desperdicio. Se hacen al horno. Se tarda un poquito, porque primero hay que asar la calabaza, pero el resultado merece la pena. Usé, para medir, una cucharada de helado que tengo y que ocupa, justo, la medida de una cucharada americana. Las cucharadas de helados para cualquier masa son geniales, porque todas las piezas se hacen por igual. Eso sí: mi horno calienta más por un lado que por el otro, así que, si esto os ocurre también a vosotros, dadle la vuelta a la bandeja a mitad de cocción y listo.

La receta la he cogido del libro Mi primera comida vegetariana, de Alice Hart.

Ingredientes para 16 falafel:

  • 500 gramos de calabaza, sin pepitas y troceada
  • 2 cucharadas de aceite
  • 300 gramos de garbanzos cocidos y escurridos
  • 2 dientes de ajo picados en trozos grandes
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • hojas de perejil picadas
  • hojas de cilantro picadas
  • 1 cucharadita de coriandro molido
  • 1 cucharadita de comino molido
  • sal
  • pimienta negra

Para el yogur de pepino:

  • ½ pepino pelado, sin pepitas y rallado grueso
  • 300 gramos de yogur natural espeso o yogur de soja natural sin endulzar, que fue lo que usé yo
  • 1 cucharada de zumo de limón (yo le puse lima)
  • sal
  • pimienta

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Unta los trozos de calabaza con una cucharada de aceite de oliva. Salpimenta generosamente. Colócalos en una bandeja de horno y ásalos durante 35 minutos, hasta que la calabaza esté tierna y caramelizada. Deja enfriar.

Introduce los garbanzos bien escurridos en el vaso de la batidora con el ajo, el bicarbonato, el perejil y el comino en hojas picadas, el coriandro y el comino. Tritura todos los ingredientes. Si es necesario, raspa las paredes con una espátula para que todo se integre bien. Cuando la mezcla forme una pasta grumosa, ponla en un bol.

Chafa los trozos de calabaza asada y ya fría con un tenedor e incorpórala a los garbanzos. Mézclalo todo y déjalo enfriar 30 minutos en la nevera.

Con una cuchara, haz bolas con la pasta y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel antiadherente. Deja un espacio entre ellas para que no se peguen. Rocía con el resto del aceite y asa al horno, entre 15 y 20 minutos a 200ºC., hasta que la parte inferior de los falafels esté dorada. Yo los tuve 30 minutos, porque me pareció que estaban blandos.

Para preparar el yogur, coloca el pepino rallado en un colador o un tamiz y salpimenta. Déjalo escurrir unos 20 minutos. Aclara con abundante agua y deja escurrir en un plato de cocina limpio. Mezcla el pepino con el yogur y el zumo de limón y salpimenta al gusto. Sirve este yogur de pepino con los falafels. Acompáñalo con una ensalada de hojas verdes.

Como vivo sola, he congelado los falafels en porciones de cuatro (así tengo para cuatro comidas) y he aliñado la ensalada verde con un poquito de sal y el yogur de pepino.