Hamburguesa de tofu y trigo

El tofu. Esa cosa que, si no prensas, parece una esponja, pero que luego, como absorbe todos los sabores de la comida o las especias que le pongas, sabe distinto en cada ocasión. Sí: el tofu tiene sabor propio, de todos modos. Y hay gente que no lo aguanta. A mí no me gustó nada la primera vez que lo probé. Pero tampoco el seitán, hasta que aprendí a hacerlo yo misma y me volví adicta. Hay sabores a los que quizá haya que darles una oportunidad (alguno que me lee estará pensando en mi aversión a los pimientos y a la cerveza… ¡pero es que a los pimientos y la cerveza les he dado MUCHAS oportunidades!). Estas hamburguesas son rapidísimas de hacer y, si las congeláis y las sacáis para la cena, por ejemplo (no hace falta descongelarlas para freírlas), tenéis una comida en diez minutos justos…

La receta es del libro Tofu y soja, de Hu Shao Bei.

Ingredientes para 4 hamburguesas:

  • 220 gramos de tofu (un bloque) prensado, firme o extrafirme
  • 120 gramos de trigo sarraceno cocido (yo usé trigo normal)
  • 50 gramos de anacardos crudos
  • 3 ramitas de perejil
  • 1 diente de ajo prensado
  • 1 cucharada de pimentón
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • sal
  • aceite para freír

Preparación:

Desmenuza el tofu. Lo más fácil es lavarte las manos y comenzar a pellizcarlo hasta que lo desmenuces. Tritura los anacardos. Yo tengo un aparato que convierte los frutos secos en polvo, pero lo puedes hacer con un molinillo de café. Prensa el ajo y pica el perejil.

En una ensaladera, mezcla bien todos los ingredientes con las manos. Amasa y aplasta, prueba un poco de la mezcla, rectifica la sal y deja reposar 10 minutos.

Ya puedes formar las hamburguesas. Yo lo que hago es formarlas encima de un film transparente que luego cierro y van directas al congelador. Cuando las quiero comer, caliento una cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando el aceite está caliente, pongo la hamburguesa, sin descongelar, y tapo. La dejo 5 minutos por una cara, le doy la vuelta con un vuelcatortillas para que no se deshagan y la cocino, otra vez tapada, otros 5 minutos. Quedan crujientes y sabrosas. Una ensalada, un poco de pan y cena lista.

Sopa de trigo, alubias, espinacas y champiñones

Realmente, la receta original de esta sopa (de Isa does it) es con cebada, sin espinacas, con muchas hierbas frescas (que ella planta y yo no tengo ni luz ni espacio ni nada), lleva tomate y no sé cuántas cosas más, pero yo tenía un ramillete de espinacas baby que me había dado mi frutero y, como últimamente como mucha verdura, pero poca verdura verde (soy adicta al tomate, lo reconozco), pues se lo eché. Tampoco tenía cebada, pero sí trigo. Así que lo cocí. Y el día anterior había cocido alubias rojas para no sé qué receta que luego no encontraba y también se las eché. Ea. To pa’entro. Y oye, que la probé y está muy rica… Eso sí: pienso, después de comerla más veces, que le hacen falta hierbas a esto. Sinceramente. Así que añadid las que queráis. Creo que con un pelín de cayena tiene que estar genial. Y con tomillo o romero…

Ingredientes para 8 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana cortada en cuartos y luego en rodajas finas
  • 1/2 cucharadita de sal más una pizca
  • 225 gramos de champiñones limpios y cortados en trozos
  • 1 calabacín mediano, pelado y cortado en medias lunas finas
  • 4 dientes de ajo picados
  • 1 tallo de apio sin los hilos y muy picado
  • 130 gramos de trigo crudo
  • 1380 gramos de caldo vegetal
  • 80 gramos de alubias rojas crudas, puestas en remojo 8 horas y cocidas
  • algunos toquecitos de pimienta negra recién molida
  • Un ramillete de espinacas baby

Preparación:

Cuece el trigo. Supongo que dependerá de la clase de trigo, pero el mío tarda una media hora en estar cocido. Yo lo paro a los 20 minutos porque luego cocerá algo más con la sopa.

Precalienta una cacerola grande a fuego medio y añade el aceite. Saltea la cebolla durante unos 5 minutos, hasta que esté translúcida, removiendo de vez en cuando. Agrega los champiñones y el calabacín y sube el fuego. Comenzarán a soltar agua y tienes que remover de vez en cuando hasta que el agua se haya evaporado. No te va a llevar más de 10 minutos o poco más. Cuando lleven 5 minutos, agrega las espinacas y remueve. Las espinacas se rendirán. Espera a que se evapore todo para seguir con la receta. Por cierto, los champiñones se limpian con un trapo húmedo después de haberles quitado la parte del tallo pegada a la tierra, porque, si los lavas, cogen mucha agua y puedes tardar siglos en que se evapore todo el líquido. Agrega ahora el ajo y remueve con una espátula durante 1 minuto.

Añade el apio, el trigo, el caldo, las alubias, la sal y pimienta negra al gusto. Lleva a ebullición. Una vez hierva, baja el fuego y déjalo hervir, tapado, durante 10 minutos. Deja que los sabores se asienten otros 10 minutos antes de servir.

Minestra di farro (a mi manera)

Tomada de aquí.

Como me traje cantidades ingentes de farro, y en mis libros veganos vienen pocas recetas con ellas (debe de ser que en Italia es muy conocido, pero no así en otras partes del mundo), busqué por internet. No tengo ni idea de italiano, pero he comprobado que, con sentido común y un poco de ayuda del diccionario (o traductor simultáneo -aunque con éste, hay que inventarse la mitad), se pueden hacer maravillas. Realmente no es el sabor que yo recuerdo, porque la tuneé añadiéndole tomate concentrado para no tirarlo y porque la recordaba rojita… y porque en otras recetas se lo ponen. Pero ha quedado demasiado roja. De todos modos, está muy rica.

Ingredientes para 6 raciones de las mías:

  • 80 gramos de alubias pintas (de las manchadas: alubias borlotti)
  • 240 gramos de farro
  • 3 dientes de ajo
  • 1 tallo de apio
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla roja
  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • salvia al gusto, mejor fresca
  • sal al gusto
  • 1 litro de agua
  • 1 trocito de alga kombu
  • 2 cucharadas de tomate concentrado

Preparación:

Las alubias hay que ponerlas a remojo durante ocho horas, como siempre. Pelar la zanahoria y cortarla en cuadritos más bien pequeños. La cebolla la picamos en cubitos pequeños también y hacemos lo mismo con el apio, sin hilitos. Los ponemos en una olla rápida con 2 dientes de ajo y 3 cucharadas de aceite. Cocinamos durante 5 minutos, hasta que la cebolla esté tierna.

En una sartén con un poco de aceite, tostamos las alubias durante cinco minutos, así, crudas, pero escurridas. Luego, las echamos en la olla. Añadimos tres hojas de salvia (o un poco de salvia seca) y agregamos el litro de agua y el trocito de alga kombu junto con el tomate concentrado.  Salamos al gusto. Llevamos a ebullición. Cuando hierva el agua, tapamos la olla. En una olla rápida, las alubias tardan 15 minutos desde que sale el vapor.

Transcurrido este tiempo, abrimos la olla (cuando ya no haya presión, claro está) y, si los frijoles están hechos, los colamos, pero reservamos el caldo, porque nos servirá para hacer el farro. Si no están hechos, los dejamos un poco más.

Ahora, trituramos dos tercios de las alubias. El otro tercio lo dejamos en un cuenco. Si es muy difícil la trituración, añade un poquito de caldo (sin pasarse, debe quedar espesote).

Ahora, prepara el farro. En una cacerola, echa el aceite restante y el diente de ajo restante, bien picado, a fuego lento. Agrega el farro y cocínalo durante 3 minutos. Luego añade el caldo de las verduras y deja cocer el tiempo indicado (de 15 a 20 minutos, depende del tipo de farro. El mío tardó media hora y fue necesario añadirle más agua).

Al final de la cocción, añade los frijoles hechos puré y el resto que quedaba crudo. Mezcla bien de nuevo y añade un poco de caldo si ves que queda muy espeso.

Para servir, se le añade un poco de aceite de oliva por encima.