Gazpacho de melón

Nuestro melón piel de sapo se llama, en Estados Unidos, melón Santa Claus. Es porque dura hasta Navidad. En mis libros americanos aparece el melón honeydew, que es con el que Mark Bittman hace esta receta, que es el melón verde o casaba. Pero, habiendo en la frutería piel de sapo, pues se cambia el melón y ya está. Lo importante es que sea dulcecito. Eso, por una parte. Por la otra, a mí la fruta no me gusta. Así, en general. Me encantan las picotas del Jerte y las uvas. Y las fresas con nata. En verano, que todo el mundo se hincha a melón y a sandía, solos, de la nevera, fresquitos, yo ando llorando por las esquinas porque, con la fruta, me pasa como con los pimientos: que me encantaría que me gustara. Pero no me gusta. Y, como me he propuesto comer fruta, lo que hago es mezclarla con yogur o leche de soja, de lunes a viernes, y semillas de chía y frutos secos y esa es mi media mañana. Así sí me gusta. También busco sopas frías que tengan fruta: hay gazpacho de sandía, salmorejo de cerezas, gazpacho de cerezas y gazpacho de fresas, además del gazpacho de uva, pepino y avellanas que colgué hace poco. Ahora llega este, tuneado por mí, porque tiene salsa de pescado en la receta original y a mí me gusta mucho el mar como para andar comiendo pescado.

Gazpacho de melón
Gazpacho de melón

Ingredientes para 6 raciones (cada una tiene 195 gramos):

  • 1 kilo de melón, pesado sin piel y sin semillas, cortado en trozos gruesos
  • Un pepino mediano (unos 200 gramos)
  • 2 rebanadas de pan (80 gramos) gorditas (yo uso integral)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de salsa de soja baja en sal
  • 1/4 cucharadita de alga kelp molida (podéis poner más)
  • 2 cucharadas de zumo de lima o limón
  • 1 chalota pequeña (o una punta de cebolla, pero le podéis no poner esto)
  • 240 gramos (1 taza) de agua
  • pimienta negra (yo no le puse)
Gazpacho de melón
Gazpacho de melón

Preparación:

Es tan simple como poner todos los ingredientes en una batidora potente y batir. En la MyCook, yo lo tengo 4 o 5 minutos a velocidad progresiva 7-10 hasta que queda muy cremoso. Está riquísimo, de verdad.

 

Hamburguesa barbacoa

Una vez que el verano ha acabado y hay nuevas responsabilidades profesionales (sigo en el mismo sitio, pero con más trabajo), a mí lo de meterme en la cocina todos los días, no se me da. Porque no me da tiempo. Si no tengo comida hecha, las cenas me las apaño malamente: es decir, una tostada con hummus y, si tengo, verduras. Y, si no tengo, pues no pasa nada. Pero, como he comenzado a hacer deporte y he cambiado hábitos y tengo dos congeladores, ahora me organizo mejor: legumbres cocidas para un apaño, verduras en sus tuppers, bolsas de verduras congeladas por si acaso… y hamburguesas. Hamburguesas barbacoa.

En España, si pensamos en pizza, pensamos en tomate y orégano. En América, deben de pensar en cantidades ingentes de carne picada y salsa barbacoa, que es a lo que sabe esta hamburguesa, a pesar de que no lleva salsa barbacoa. En realidad, se llama «pizza burger» y está sacada de The Best Veggie Burgers on the Planet de Joni Marie Newman, con alguna modificación mínima, porque la masa queda muy líquida y la hamburguesa tarda en hacerse. Para prepararla, hay que hacer una crema agria de anacardos, que te da para 24 hamburguesas, así que yo hice la mitad y la otra mitad de la crema la guardé en papel film para otra vez. Son potentes. Es decir, tienen un sabor fuerte. No son aptas para comerlas solas sin nada más, que es como yo me como las hamburguesas. O quizá soy yo, que me está cambiando el paladar y, donde antes veía un turrón de chocolate riquísimo, ahora veo cacao malo y azúcar y, donde antes echaba un pelín más de sal o dos, ahora todo lo noto salado. Dicen que a la vejez el paladar cambia. No puede ser, que acabo de cumplir 40: cerebro, cuerpo, esperaos un poco más.

Ingredientes para 6 hamburguesas:

  • 100 gramos (1 taza) de soja texturizada fina
  • 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera. O agridulce. Si os gustan las úlceras, usad picante, pero lleva pimienta y chile en polvo, vosotros veréis.
  • 1 cucharada de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de semillas de anís enteras
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1/8 cucharadita de copos de chile
  • 1/8 de cucharadita de pimienta negra
  • 2 cucharadas de humo líquido
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva + 60 ml (1/4 taza) más de aceite
  • 235 ml (1 taza) de agua
  • 210 gramos de gluten (1 taza y 1/2)
  • 1 lata de 170 gramos de tomate concentrado
  • 85 gramos (1/3 taza) de crema agria de anacardos

Para la crema de anacardos:

  • 200 gramos de tofu firme, prensado y escurrido
  • 30 gramos (1/4 de taza) de anacardos crudos, hechos polvo en un molinillo
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de zumo de limón o de lima
  • 1 cucharada de shiro miso (miso blanco)
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Yo hice primero la crema de anacardos. Pon todos los ingredientes en un robot de cocina o en una batidora potente: pon los líquidos abajo para que las cuchillas puedan moverse bien, porque la masa es densa y dura. Yo lo hice en el robot, porque lo intenté antes con una batidora normal de vaso y ni modo: el robot sí funciona, pero la batidora sufre un poco. Y no queremos que nuestros electrodomésticos sufran. Hay que batir hasta que esté muy cremosa. Luego, resérvala. Dura una semana en el frigorífico.

En un cacito, lleva el agua a ebullición. Mientras tanto, pon la soja en un bol, junto con la pimienta, el pimentón, el anís, la sal, el azúcar, los copos de chile, la albahaca seca y el ajo en polvo. Mezcla todo bien. Una vez hierva el agua, échala en el bol, da unas vueltas con una cuchara de madera, agrega 2 cucharadas de aceite de oliva y el humo líquido, remueve de nuevo, tapa el bol con un plato y deja reposar unos 10 minutos. Quita el plato y deja enfriar.

Cuando esté manejable, más bien frío, agrega el gluten, el tomate concentrado, el resto del aceite de oliva (los 60 mililitros) y la crema agria. Remueve con una cuchara de madera y luego amasa con tus manos. Deja enfriar del todo para que el gluten se desarrolle. Forma 6 hamburguesas (salen de 150 gramos cada una, bien gorditas).

Ahora puedes hacerlas de varias maneras. Yo tengo una parrilla eléctrica que tiene cuatro posiciones (la 4 es la más alta) y, después de mucho probar, descubrí que quedan perfectas teniéndolas 20 minutos al 3. En teoría, estarán listas, según Newman, con 5 minutos por cada lado a fuego medio-alto en una sartén con un pelín de aceite. A mí así me parece que el gluten queda crudo y que debe quedar más compacto. Pero esto va en gustos personales, porque a mí todo me gusta más bien duro. También se pueden hacer al horno, en una bandeja forrada con papel de hornear, durante 15 minutos a 180º C. Dales la vuelta al finalizar los 15 minutos y luego, ponlas otros 15 minutos más. Eso sí: se endurecen cuando se enfrían, porque se siguen cocinando un pelín. Yo, ya os digo, las hice a la parrilla. Pero estoy pensando que estas parrillas son muy buenas para hacer una tanda de verduras en nada de tiempo, pero no me quedo contenta con las hamburguesas, me parece que quedan siempre mejor en sartén o al horno.

Yo las aderezaría con verduras, porque ya os digo que estas hamburguesas barbacoa son fuertes de sabor. Vamos, que yo las metería en un pan con mucho tomate a rodajas y mucho verde por el medio. Y sin salsa, porque como llevan una cantidad buena de aceite, están jugosas y sueltan su grasilla.

Crema de calabaza, zanahoria y boniato con vainilla

Llega la Navidad y este entrante es magnífico. La idea está tomada de la página de Isa Chandra Moskowitz, pero la he tuneado bastante más de lo que yo suelo tunear las recetas., porque no tenía suficiente boniato, porque no iba a abrir otra calabaza que Dios sabe cuándo voy a volver a usar, porque tenía allí, en el frigorífico, corriendo peligro de pudrirse, unas zanahorias ecológicas muy naranjas… Así que aquí está la receta de esta crema riquísima, que queda espesa como a mí me gusta (eso siempre tiene arreglo: añadidle más agua si os gusta más clara). Sale cantidad suficiente para un regimiento.

Ingredientes para 8 personas:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla no muy grande, cortada en trozos medianos
  • 2 cucharadas de jengibre fresco picado (un trozo de jengibre pelado de unos dos centímetros o tres)
  • ½ cucharadita de copos de pimiento rojo (copos de chile)
  • 600 gramos de boniato pelado y en trozos
  • 600 gramos de calabaza cacahuete, pelada y en trozos
  • 150 de zanahorias peladas y en trozos
  • 1 vaina de vainilla, abierta y con las semillas raspadas
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharada de sirope de arce
  • 2 cucharadas de zumo de limón o de lima
  • 1 litro de caldo vegetal

Preparación:

Calienta una cazuela grande con el aceite y saltea la cebolla unos 3 minutos. Incorpora el jengibre y los copos de chile y saltea un minuto, sin parar de remover. Agrega el boniato, la zanahoria y la calabaza con el caldo. Añade también las semillas de la vaina de vanilla con la vaina y lleva a ebullición. Una vez que hierva, tapa la olla, baja el fuego y cuece de 5 a 10 minutos, hasta que las verduras estén tiernas (depende de lo grandes que las hayas picado).

Saca la vaina de vainilla y bate con una batidora de inmersión (es una batidora de brazo de las de toda la vida, pero con unas cuchillas de plástico que se pueden meter en los cazos sin dañarlos). Si no tienes, espérate un poco a que se enfríe porque si no, saltará y bátelo con la batidora que tengas (Thermomix, Mycook, batidora de vaso…). Agrega el sirope, el zumo de lima y prueba de sal. Remueve y ya puedes servir, aunque si la haces con un día de antelación estará más rica.