Ensalada de no-atún

Ensalada de no-atún
Ensalada de no-atún

Hace algún tiempo hablé del jackfruit y dije que venía de quintaleches y que dudaba que lo volviera a comprar, pero tengo latas para aburrir (para aburrir son cuatro o cinco) y algo habrá que hacer con ellas. En el libro But I could never go vegan viene una receta de ensalada de no-atún que tenía una pinta fantástica y que, como podéis deducir, a atún no sabe. ¿Con qué podéis sustituir el jackfruit si no lo queréis comprar? Con algo que se deshilache… porque el jackfruit se deshilacha y queda como la carne mechada o como el atún. El problema es que no se me ocurre ningún ingrediente que lo haga. Para platos que imiten a los platos carnívoros sí. Para los de pescado, no sé, sinceramente.

El sabor a mar se lo da el alga kelp, que yo compré en Vegan Place. Tiene yodo. Lo sé porque me hice un raspón superficial en un dedo y me rocé con el alga y qué escozor. El sabor a huevito de la mayonesa se lo da la sal kala namak., que es uno de los mejores inventos de la humanidad. Esta ensalada, en un sándwich, tiene que estar de muerte, pero yo me he restringido el pan. No porque no lo pueda comer por la dieta, sino porque, si como pan, como hidratos de menor calidad y, además, le doy que da gusto. Pero, los que podéis comer hasta hartaros porque hacéis muchísimo deporte, no engordáis y etc. le podéis meter el pan que os dé la gana. Yo lo compro integral de esta panadería, artesana y que adoro: la Ecotahona del Ambroz. Estoy intentando ser más consciente de mis actos de consumo, aunque tenga mis incoherencias y en mi despensa haya leche de coco. Ahora miro mucho más la procedencia de los productos. El otro día necesitaba almendras, vi que solo las tenían de Estados Unidos y no las compré. Ya las compraré en Semilla y Grano, que son españolas.

La lata en la que está presentada es de Terracota Mérida.

Ingredientes para algo más de 600 gramos de ensalada:

  • 1 lata grande de jackfruit en salmuera. No el que viene en sirope, que ese es dulce.
  • 265 gramos (1 y 1/2 tazas) de alubias blancas cocidas
  • 1 cucharadita de kelp, en gránulos o molida en el molinillo de café.
  • 1/2 cucharadita de estragón seco
  • 55 gramos (1/2 taza) de mayonesa
  • 2 cucharadas de alcaparras o de pepinillos en vinagre picados
  • 1 y 1/2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • el zumo de 1 limón de tamaño medio
  • 1/2 cucharadita de sal kala namak si la mayonesa está hecha sin ella
Ensalada de no-atún
Ensalada de no-atún

Preparación:

Los ingredientes, para empezar, son orientativos, sobre todo el zumo de limón, el estragón, las alcaparras y hasta el alga o la sal. Como si le quieres poner pepinillos y alcaparras o un kilo de mayonesa.

Pon el jackfruit en un colador y enjuágalo. Desmenúzalo. Verás que te queda un tronquito duro. Yo lo piqué en una picadora manual que tengo y listo. Reserva.

Mientras tanto, pon las alubias en un bol y machácalas con un tenedor o un machacador de patatas hasta que estén deshechas. Agrega la mayonesa, el alga kelp, el estragón, la mostaza, los pepinillos o las alcaparras, la mostaza y el zumo de limón. Si la mayonesa no tiene sal kala namak, como la mía, le puedes poner media cucharadita. Esto se trata de probar e ir ajustando los sabores a tu gusto. Remueve bien, agrega todo el jackfruit deshilachado y vuelve a remover. Ya está lista. Se hace rápido, teniendo en cuenta lo lenta que soy yo en la cocina… sobre todo si tienes las alubias cocidas, claro está.

Lo puedes poner de tapita con crackers o con barquitas de endivia o lechuga, echarlo en una ensalada de hojas verdes, cocerle patata y hacerte una ensaladilla rusa… Lo que quieras.

Aliño de mostaza y sirope de arce

Aliño de mostaza y sirope de arce
Aliño de mostaza y sirope de arce

Durante el pasado fin de semana, me dediqué a descansar. Pensaba cocinar como una loca, pero, en lugar de eso, ese sábado dormí la siesta de antes de comer (la del burro, la llamamos en Extremadura, o la del cordero, o la del obispo) y la de después de comer también, porque para qué conformarse con una cuando se pueden tener las dos. Luego me di cuenta de que, realmente, no he tenido vacaciones y yo ya tengo una edad.

Sigue haciendo calor. No tanto como hace días, en que Mérida fue la ciudad más calurosa de España, con sus 44 graditos de nada, pero a mí encender la vitrocerámica en esta época me mata del todo. El horno ni digamos. Pero la batidora está bien. La batidora se puede poner en marcha y no pasa nada. Y luego, metes el aliño en la nevera y te haces una ensalada con bacon de tempeh que no se la salta un caballo. Y eres feliz porque un sábado de descanso, por fin, es lo máximo que le puedes pedir a la vida.

Ensalada con aliño de mostaza y sirope de arce
Ensalada con aliño de mostaza y sirope de arce

La receta es de Terry Hope Romero, de su libro Salad Samurai. Si vais a comprar en Amazon, podéis usar, por favor, el link que os pongo aquí y así ayudáis a los gatos de una amiga mía que salva a gatos de la calle. Si queréis adoptar un animal y sois responsables, tenéis la casa protegida y dinero para llevarlo al veterinario y darle pienso bueno, podéis mirar su blog.

Ingredientes para un botecito:

  • 85 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos
  • 120 ml (1/2 taza) de agua caliente
  • 65 gramos (1/4 taza) de mostaza a la antigua (à la ancienne, pondrá quizá en el tarro)
  • 2 cucharadas de sirope de arce (sí, es un azúcar añadido, pero le da un puntito)
  • 1 cucharada de chalota picada. Yo esto no lo mido. Pongo media chalota y listo.
  • 1/2 cucharadita de sal
Aliño de mostaza y sirope de arce a la izquierda y ensalada a la derecha
Aliño de mostaza y sirope de arce a la izquierda y ensalada a la derecha

Preparación:

Pon, en el vaso de la batidora, los anacardos con el agua en la que los has remojado y bate bien. Luego, agrega el resto de los ingredientes y bate hasta que tengas una crema. Parece líquida, pero se espesará mucho cuando la pongas en el frigorífico. La puedes rebajar con agua, cucharada a cucharada: yo pongo el aliño en un vaso, voy echando agua, remuevo con una cuchara y, cuando está a mi gusto, paro de echar agua.

Si tenéis una batidora potente, como una Thermomix, Vitamix o MyCook o alguna de estas, no hace falta que remojéis los anacardos. Se ponen en el vaso (yo pongo el cestillo para que no salten por ahí y se queden pegados en la tapadera, que son muy caros), se hacen polvo unos segundos a velocidad 7-10, se añaden el agua y el resto de los ingredientes y se bate un minuto a velocidad 7-10. Si queda poco cremosa para vuestro gusto, ponedla más tiempo. No puedo dar los tiempos exactos porque la MyCook la tenía en el lavavajillas después de cocinar y usé la batidora de vaso para hacer el aliño.

Está muy rico y se hace en dos minutos.

Gazpacho de sandía

Gazpacho de sandía
Gazpacho de sandía

Cuando tienes un blog, todo el mundo te dice que has de publicar al menos una vez por semana. Luego llega la vida real: oposiciones. Realmente, no son oposiciones: es un proceso de selección para una empresa pública que tiene tales especificidades (a saber: es el juguetito de los partidos políticos de turno cuando están en el poder) que, en lugar de contratar mediante una entrevista de trabajo y currículum (como en el resto de las empresas públicas), hacen un examen para que los trabajadores que llevan allí varios años (yo llevo 11) puedan tener un contrato indefinido, que será indefinido hasta que se defina y te digan: a la puta calle.

 

 

Pero, como son exámenes duros, en los que te preguntan cosas tan determinantes para tu profesión como dónde está el albergue Nuestra Señora de Guadalupe, porque vivimos en un país en el que no existe Google Maps, la gente se piensa que tiene una plaza de por vida.

Yo soy periodista cultural. Preguntaron por el libro que había ganado el premio Planeta el año pasado. Y, en la improvisación, por Dalí y su exhumación porque, por lo visto, tiene una hija que ha salido en el programa de Ana Rosa. Yo veo cosas como esta. No el programa de Ana Rosa:

Twin Peaks
Twin Peaks

Para que me entendáis bien: el premio Planeta yo ni lo reseño en la radio del asco que me da. Y de lo de la hija secreta de Dalí no me había enterado porque yo, las noticias del corazón, no las leo. Por muy Dalí que sea.

Del resto de la realidad del mundo yo no estoy pendiente. Es decir, me suena todo, pero poco. Antes del examen no sabía quién era Adriana Lastra. El resto de mis compañeros no sabe quién es Pär Lagerkvist. Yo qué queréis que le haga.

El primer examen, que era un mal Trivial, fue el 6 de mayo. Luego aquello comenzó a retrasarse, dimitió mi directora general en medio del proceso de selección, yo comencé a hincharme como hacía tiempo que no me hinchaba (exactamente el tiempo que hace que hago deporte) y aprendí que la colitis ulcerosa es inflamatoria… Así que, con el estrés, se inflama todo. Yo, que pensaba que me inflaba por el calor.

Y luego me cogí vacaciones. Porque el 5 de julio comenzaba el Festival de Mérida, que para mí implica darme unas palizas de impresión y, además, este año tengo más trabajo porque hago un programa nuevo. De una hora de duración. Semanal. Más mi programa diario de media hora. Más las noticias de los informativos de por la mañana, mediodía y la tarde. Más los ensayos de las obras del Festival. Más los estrenos de las obras del Festival. Total, que me dije: desde el 26 de junio no curro, que además es mi cumpleaños y aprovecho para hacerme un tarta de zanahoria crudivegana con anacardos a la que le tengo echado el ojo desde hace dos años y…

Y me pusieron el examen el día 1 de julio. Y me comí toda la mierda que os podáis imaginar mientras aprendía a montar vídeos de la tele en media hora, 13 horas al día, porque el examen duraba 45 minutos y yo practiqué para hacer vídeos en 20 o 30 como mucho. E hice el examen (y lo hice bien, que yo sé cuándo hago bien las cosas) y me fui con dos de mis mejores amigos a beberme hasta el agua de fregar y a Las Hurdes. Me he alimentado a base de gazpacho y de tofu de Taifun (sobre todo, este) y de hummus del Candle Café y de hummus con zaatar.

Pero yo, en verano, nunca tengo suficiente, así que tras el gazpacho extremeño, el gazpacho de fresas y el gazpacho de cerezas, llega… ¡el gazpacho de sandía!

Gazpacho de sandía. La vasija es de Terracota Mérida
Gazpacho de sandía. La vasija es de Terracota Mérida, de cerámica sigilata y mantiene todo frío o caliente durante más tiempo

Ingredientes:

  • 1 kilo y 1/2 de tomates de pera
  • 500 gramos de sandía (no hace falta que le quites las pipas)
  • 1 pepino pequeño, sin los extremos y pelado
  • 2 dientes de ajo pequeños, pelados y sin el germen
  • 1/2 pimiento verde pequeño, picado, sin las nervaduras ni las semillas
  • De 50 a 100 ml de aceite de oliva virgen extra (yo uso aceite de Monterrubio de la Serena)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
Gazpacho de sandía
Gazpacho de sandía

Preparación:

Esto es batirlo todo muy bien, porque un gazpacho no tiene más ciencia. Yo lo hago en tandas, porque todo no cabe, en la MyCook, unos 4 minutos a velocidad progresiva 7-10. Lo voy poniendo en un bol enorme, lo remuevo todo luego con un cazo y al frigorífico. En el frigorífico guardo lo que me voy a tomar en la semana y, lo que sobre, lo congelo. Por eso este gazpacho no lleva vinagre. Para poderlo congelar. Creedme: he congelado MUCHO gazpacho con vinagre. Al descongelarlo, su sabor se potencia de tal manera que estás tomando vinagre con regusto a tomate. Lo mejor es congelarlo sin él y luego, cuando te lo sirvas, le echas un chorrito al gusto, lo remueves con una cuchara y listo.

Yo, si pusieran en verano gazpacho en los bares como si fuera un refresco, sería tan feliz…