Arroz a la cubana

Se supone que el verdadero arroz a la cubana lleva plátano. Algunos le echan huevo, o salchichas. Como no veo un arroz a la cubana que sea igual que otro, salvo que todos llevan arroz y tomate frito, yo he hecho mi propia versión sencilla (muy sencilla) del arroz a la cubana. Odio el plátano. Pero el seitán me gusta (desde que lo hago yo: el comprado me parece horrible… o es que no he dado con la marca adecuada -debería decir «no di» porque dudo mucho que vuelva a comprar seitán). Esto se hace en un pis pas y es fácil fácil, así que lo como una vez por semana, normalmente.

Ingredientes para 1 ración de las mías:

  • 60 gramos de arroz crudo (blanco o integral: yo uso integral)
  • 80 gramos de seitán blanco al vapor (o cualquier otro que tengáis, oye)
  • tomate frito al gusto (mejor casero)
  • 1 cucharadita de aceite
  • sal

Preparación

Ponemos el arroz a hervir. Dicen que es mejor dejar en remojo el arroz integral. Yo no lo dejo. Si el arroz es integral, se pone el agua a hervir y se dejan 20 minutos (o lo que marque el paquete). Si no es integral, hay que seguir las instrucciones, porque cada arroz es un mundo (yo tengo uno que tarda 45 minutos en estar listo).

Cuando al arroz le falten cinco minutos para estar listo, ponemos una sartén al fuego con la cucharadita de aceite. Yo lo pongo a fuego medio-alto. Añadimos el seitán cortado en trocitos y freímos un ratito, hasta que lo veamos dorado (suele tardar, en eso, cinco minutos).

Escurrimos el arroz. Lo devolvemos al cazo en el que lo habíamos hervido. Añadimos el seitán y la salsa de tomate y damos unas vueltas. Mi salsa de tomate es casera y suelta liquidillo. A mí me gusta así, pero si os gusta el arroz seco, dejad que se evapore o usad una salsa más compacta.

Se hace en un pis-pas y está muy bueno.

Ragú de seitán

He estado en Florencia. No tengo ni idea de italiano, pero me traje tres libros porque me enamoré de la minestra di farro y porque adoré la cocina italiana hecha en Italia, que no tiene nada que ver con lo que pensamos que es cocina italiana. Y además, he estado en Florencia y me compré tres libros de cocina, dos vegetarianos y uno que no lo es, pero que tiene un sinfín de platos veganos. He hecho este ragú de seitán, con el seitán rojo al vapor y ha quedado riquísimo. Sí, vamos a hacerle los honores a Italia y a comerlo en una lasaña, por ejemplo…

Receta de Vegan, la nuova scelta vegetariana.

Vegan

Ingredientes para 3 raciones:

  • 240 gramos de seitán
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de romero fresco (o un poquito de romero seco)
  • 750 mililitros de salsa de tomate
  • 1/2 taza de vino tinto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • sal

Preparación:

Freír el ajo, la cebolla y el romero fresco en 2 cucharadas de aceite y salar al gusto. Todo ha de estar, por supuesto, bien picadito.

Añadir la zanahoria y el apio, sin hilos, bien picaditos también y freír a fuego medio-alto durante otros 3 minutos.

Agregar el seitán, que tiene que estar también bien picadito (queremos hacer un ragú) y revolver para que se mezcle bien. Déjalo dorar unos minutos.

Añade media taza de vino tinto. Continúa sofriendo así el seitán y, cuando comience a pegarse al fondo o cuando se haya evaporado todo el vino, apártalo del fuego y déjalo reposar diez minutos.

Mezcla bien y vuelve a ponerlo al fuego.

Luego, agrega la salsa de tomate. Cuécelo durante 30 o 40 minutos más, a fuego medio-bajo. Si resulta la salsa demasiado líquida, continúa cociendo hasta que se evapore todo el líquido.

Potaje de garbanzos y judías negras con verduras

Siempre me pasa lo mismo. Compro ingredientes para hacer comida, pensando que mi congelador es más grande de lo que es, así que al final acabo innovando. Me inspiré en esta receta, pero al final, como me apetecía un plato de legumbres que no fuera tan caldoso, para poder añadirle cuscús, por ejemplo, o pasta. O para tomármelo tal cual, pero que no fuera sopa. Si tomo sopa de plato único, por muy bien hecha que esté (con sus legumbres y su pasta) me parece que no he comido… Está riquísimo, doy fe. Creo que va a ser otro de mis platos de invierno de cabecera.

Ingredientes para 4 personas:

  • 450 gramos de garbanzos cocidos
  • 1/2 paquete de espinacas congeladas
  • 2 zanahorias grandecitas
  • 300 gramos de alubias negras cocidas
  • 100 gramos de judías verdes (congeladas o frescas)
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 bote pequeño de tomate frito Hida (o casero, unos 150 gramos)
  • 1 hoja de laurel
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 pastilla de caldo vegetal disuelta en un vaso de agua de 250 mililitros
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de pimentón (dulce, agridulce o picante, el que queráis)

Preparación:

Sacar las espinacas del congelador, ponerlas en un bol y cocerlas en el microondas a máxima potencia durante dos minutos. Sacar las judías verdes del congelador también. Pelar la cebolla, los ajos y las zanahorias.

Calentar a fuego lento una olla con 2 cucharadas de aceite de oliva. Picamos finamente la cebolla y el ajo y lo añadimos a la cazuela. Pochamos: hay que esperar de 5 a 7 minutos, removiendo de vez en cuando, a que cojan color: este paso es importante para que todo quede rico. Luego subimos el fuego y añadimos las zanahorias troceadas, las judías verdes, las espinacas y la salsa de tomate. Agregamos la pastilla de caldo disuelta en el vaso de agua, el laurel, la sal, el comino, el orégano y el pimentón junto con los garbanzos y las judías negras. Añadimos más agua (según queramos más o menos espeso el caldo) y esperamos a que hierva. Yo añadí algo más de un vaso (mis vasos miden 250 mililitros). Dejar cocer 35 minutos y apartar del fuego.