Frittata de zanahorias y tomates secos

Frittata de zanahorias y tomates secos
Frittata de zanahorias y tomates secos

En realidad, esta receta no lleva zanahorias: lleva espárragos, con los que hubiera quedado muchísimo más vistosa, pero no había espárragos en la frutería.

Yo no sé si a vosotros os pasa lo que a mí. Cuando llega el fin de semana, cojo un montón de recetas. Nunca son un montón, seis o siete. Nunca me da tiempo a hacerlas todas. Este fin de semana en el que escribo esto (que es el del 14 de mayo, aunque se publique más tarde, porque a mí mantener un blog constantemente sin programar, no se me daría bien: actualizo cuando hay tiempo), escogí dos recetas de hamburguesas, una de un aliño de ensalada, esta frittata, unas croquetas, un kebab… Pues nada, al final me lié haciendo gazpacho de fresas en cantidades industriales (queda mucho más cremoso que en la foto, que hice en casa de una amiga sin batirlo de nuevo después de congelarlo, lo prometo), bacon de tofu (que, para mí, es imprescindible porque me saca de muchos apuros cuando no tengo nada para cenar), hummus con zaatar y esto. También puse una olla lenta con un invento que no sé si estará bueno, pero ya lo comprobaré. Y cocí muuuuuchas lentejas para hacer chorizo, pero al final acabé congelándolas solas en tuppers para mezclarlas con tomate frito y hacer boloñesa. Ya está. Y limpiar areneros. Y acabé a las mil. A las mil son las siete de la tarde, pero eso, para mí, es a las mil, porque a mí la siesta los fines de semana me gusta dormirla antes de comer.

Además, yo es que soy lenta picando, todo hay que decirlo. Hay gente que pica verduras a la velocidad del rayo. Yo tardo un montón. No sé cómo lo hacen, pero me dan mucha envidia. En fin: comer hay que comer y es mejor comer bien que mal, así que al menos tengo comida de batalla para ir tirando… porque, cuando esto salga publicado, yo estaré viniendo de Granada y el siguiente fin de semana tengo feria del libro y el siguiente una comunión y el siguiente presento un acto y el siguiente no sé qué hay y al otro, una boda en la que a ver qué me ponen de comer. Haré fotos, prometido.

Y, sin más dilación (este es mi momento de relax y no he hablado con nadie en todo el día, salvo por WhatsApp), aquí va la receta, que es de Isa Chandra, tuneada por mí.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 450 gramos de tofu extra-firme, prensado (aunque sea del Aldi) y escurrido
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 13 gramos (1/4 taza) de levadura nutricional
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña picada en cubitos
  • 3 zanahorias grandes, cortadas en cubitos muy pequeños
  • 40 gramos (1/4) taza de tomates secos en aceite, muy picados
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 cucharadita de cúrcuma molida
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/4 taza de hojas de albahaca. Después de medir, las picas muy finas.
Frittata de tomates y zanahoria
Frittata de tomates y zanahoria

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Desmenuza el tofu en un bol o aplástalo hasta que parezca ricotta. Agrega la salsa de soja y la mostaza y mezcla muy bien con una cuchara de madera. Agrega la levadura nutricional y vuelve a mezcla bien. Reserva.

Calienta una sartén de 20 cm. de diámetro que pueda ir al fuego. Ahí veis la sartén en la que yo lo hice, que es de hierro, pero, como todavía no está bien curada, yo puse papel de cocina por si acaso. Añade el aceite de oliva y las zanahorias, a fuego medio. Dale unas vueltas durante 3 o 4 minutos. Luego, agrega la cebolla y sofríe 3 minutos más. Luego, echa el ajo, el tomillo y la cúrcuma y sofríe otro minuto. Añade el zumo de limón para desgrasar la sartén. Apaga el fuego y echa todo esto en el bol del tofu. Mézclalo muy bien.

Vuelve a ponerlo todo en la sartén y aplasta. Parece mucho, pero cabe. Ponlo en el horno 20 minutos. Si quieres, puedes poner el grill un par de minutos, pero vigila que no se queme. Saca la sartén (usa manoplas bien potentes si tu sartén es de hierro, porque el hierro quema que no veas) y deja reposar la frittata diez minutos.

Ahora viene la parte más difícil. Desmoldar. Si conseguís desmoldarlo sin que se os desmorone, genial. En teoría hay que cortarla en cuatro trozos y usar una paleta de servir bien fina. Como a mí lo de las paletas y eso se me da fatal, hice la foto, luego lo pasé todo a un bol y rellené tuppers con frittata desmenuzada, que a mí la forma me da igual y, total, no la iba a comer sola, sino con pasta.

Estas son mis cuitas en la cocina, sí. Cocino, pero a mi modo.

Tofu para platos asiáticos

Desde que he descubierto el tofu al horno no hago otra cosa. Lo he hecho con sabor a pollo y al pimentón. Y ahora hago este, que es especial para platos asiáticos. O, al menos, eso dice Terry Hope Romero. Esto es de su Vegan Eats World, que es un libro preciosísimo, con un sinfín de recetas especiales, de todo el mundo, y al que le tengo que sacar mucho más partido, como a su Viva Vegan. Este tofu también es para platos internacionales. De inspiración asiática, dice ella.

Tofu para platos asiáticos
Tofu para platos asiáticos

Ingredientes:

  • 400 gramos de tofu
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de sirope de arce o de agave
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 cucharadita de canela molida
Tofu para platos asiáticos
Tofu para platos asiáticos

Preparación:

Si tu tofu no es del Aldi, prénsalo de 20 minutos a 1 hora. Córtalo en 8 rebanadas o como te apetezca. Si te gusta más crujiente, como a mí, lo puedes cortar en tiras gorditas.

Mezcla los ingredientes de la marinada (la salsa de soja, el aceite de oliva, el sirope, el zumo de limón, el ajo en polvo y la cayena) en un bol pequeño. En una fuente de horno (no una bandeja, ojo: una fuente, con sus bordes y todo) se coloca la marinada (que es el contenido del bol) y se pone el tofu. Ahora, enciende el horno a 210ºC. Deja que el tofu se macere unos 20 minutos y dale la vuelta de vez en cuando, para que se empape bien.

Mételo al horno 20 minutos. Saca la fuente con la ayuda de unas manoplas para no quemarte. Dale la vuelta a los filetes de tofu y déjalos de 20 a 24 minutos más. Luego ya lo puedes usar.

Yo soy muy simple y lo como con arroz. A mí el tofu me gusta con arroz, pocas veces lo mezclo con algo más. Es decir, tampoco le echo siquiera verdura al arroz. La verdura me la como aparte. Pero, si no sois tan raros como yo, lo podéis mezclar con más cosas. Sirve para platos de inspiración asiática.

Boloñesa con tofu

Los Reyes me trajeron un libro al que le tenía muchas, muchísimas ganas, pero que, al menos en la primera receta tiene un fallo importante: dice que 1/4 de taza de levadura nutricional son 50 gramos. Son 10. Que la levadura abulta mucho, señores. Es el Vegan for Fun, de Attila Hildmann y, dejando aparte este fallito (nota mental: usar tazas y pesar después), como todas las recetas estén tan requetetremendas como esta, me lo voy a fundir en nada y se va a poner en el podio de mis chefs veganos favoritos. Es una boloñesa de tofu que te deja la cocina, en uno de los pasos, con un olor a vino tinto que te dan ganas de beberte la botella a morro.

Boloñesa de tofu
Boloñesa de tofu

Ingredientes para 2 raciones:

  • 250 gramos de tofu (yo le eché un bloque de tofu del Aldi, que pesaba 238 exactamente y no abrí otro porque pa qué: si no es del Aldi, prénsalo una hora al menos para que suelte el agua. Si es del Aldi, no hace falta)
  • 1 cebolla picada fina (yo eché cuatro chalotas que tenía rodando por ahí)
  • 2 dientes de ajo sin el germen muy picados
  • 50 ml (3 cucharadas y 1/2) de aceite de oliva (siempre que pongo “aceite de oliva” es aceite de oliva virgen extra. No uso otro)
  • 4 cucharadas de tomate concentrado
  • 150 ml (2/3 de taza) de vino tinto
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra (él no lo dice, pero yo le puse) recién molida
  • 150 gramos (1/2 taza) de tomate triturado o de tomate frito, lo que tengáis por ahí
  • 1 o 2 cucharaditas de sirope de agave (yo usé arce, aunque tenía agave, porque el de arce está mucho más rico y tiene un puntito ligerísimamente amargo y raspón que me encanta)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 4 o 5 hojas de albahaca
  • 50 gramos (1/4 taza) de piñones. Como los piñones cuestan como la sangre de unicornio, podéis usar almendras, nueces, pipas de girasol o de calabaza o lo que tengáis.
  • 10 gramos (1/4 taza) de levadura de cerveza o levadura nutricional, que no son lo mismo, pero valen las dos. La nutricional sabe más a queso.
Boloñesa de tofu
Boloñesa de tofu

Preparación:

Pon el tofu en un bol y machácalo con un tenedor. Se hace bien, pero te llevará un minuto: aprieta fuerte. Mientras lo haces, puedes ir calentando el aceite de oliva en una sartén, a fuego medio. Si la tienes de hierro, mejor. Echa el tofu y cocínalo 5 minutos. Remueve a menudo, porque se trata de que el tofu se haga por todas partes.

Agrega la cebolla y fríe 2 minutos, removiendo de vez en cuando. Ahora, añade el ajo y fríe otros 2 minutos.

Incorpora el tomate concentrado y remueve bien para integrarlo. Sigue removiendo, 2 minutos más.

Ahora, desglasa la sartén con el vino tinto. Deja que hierva y, cuando lo haga, cuece 4 minutos. Esto espesará un poquito la salsa.

Agrega el orégano, sal y unos toques de pimienta negra. Echa también ahora el tomate triturado o el tomate frito y el sirope. Si el tomate frito es de bote, no le eches sirope, porque el industrial tiene azúcar como para engordar tres kilos. Deja cocer unos 3 o 4 minutos.

Lava la albahaca y pícala.

Saca una sartén, ponla a fuego medio sin nada de grasa y añade los piñones. Tuéstalos, removiendo, durante 3 minutos, o hasta que estén doraditos. Ahora, pon 2/3 de los piñones (hazlo a ojo, no hace falta que peses) en un molinillo junto a la levadura de cerveza y tritura bien. Espolvorea sobre la salsa y remueve. Agrega la albahaca y el resto de los piñones, remueve y sirve.

Si hacéis pasta con este plato, que es para lo que sirve, lo que podéis hacer es montar el plato con la pasta cocida y luego, echar por encima la salsa sin los piñones enteros. Se pone un poco de los piñones y la levadura (es decir, lo que sería el parmesano) y, por encima, un puñadito de piñones para decorar. El resto de la levadura en un bol para que se la eche quien quiera y listo. Copazo de vino tinto y oye, comida romántica hecha.

Si la hacéis como yo, que es para congelar e ir sacando y no cocinar nada durante la semana, se mezcla todo, se divide en dos tuppers, se etiqueta (muy importante) y al congelador.