Tofu otomano

El Imperio Otomano, situado por allá por Turquía, acabó con el bizantino (con lo que quedaba de él). Fue el del sitio a Constantinopla y andaba conquistando tantos territorios que Europa Occidental, siempre pendiente de los infieles, organizó Cruzadas para atacarle. Su máximo esplendor ocurrió en los siglos XVI y XVII pero duró seis centurias y no fue hasta el XIX cuando muchos de sus territorios comenzaron a independizarse.

Y su gastronomía cogía platos de la persa, la india y la árabe, con un enorme predominio de las verduras y sirvió para que otros territorios adoptaran algunos de sus productos y alimentos. Las especias tenían que pasar por el Imperio Otomano sí o sí. Y así, tenemos una mezcla de especias, llamadas «especias otomanas», de las que no puedo encontrar qué demonios llevan, pero yo las compré en Granada, porque, cada vez que voy a Granada, me aprovisiono de especias. Adoro las especias.

Ingredientes para 400 gramos de tofu:

  • 400 gramos de tofu extrafirme escurrido y prensado
  • 2 cucharaditas de especias otomanas
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de vinagre de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo

Mezcla los ingredientes de la marinada (es decir, todo menos el tofu) en un bol pequeño y remueve bien. En una fuente de horno (no una bandeja plana, ojo: una fuente, con sus bordes y todo) se coloca la marinada (que es el contenido del bol) y se pone el tofu. Ahora, enciende el horno a 210ºC. Deja que el tofu se macere unos 20 minutos y dale la vuelta de vez en cuando, para que se empape bien.

Mételo al horno 20 minutos. Saca la fuente con la ayuda de unas manoplas para no quemarte. Dale la vuelta a los filetes de tofu y déjalos de 20 a 24 minutos más. Luego ya lo puedes usar.

Yo me lo como solo, la verdad, pero lo puedes poner en una ensalada, en un bol con cereales (arroz, pasta, espelta, quinoa, mijo) y verduras, en sopas y en lo que te apetezca.

Tofu Yakitori

Salsa Yakitori

El yakitori o 焼き鳥 es «pájaro asado a la parrilla». Yo dejo que los pájaros vuelen en libertad y aso tofu en el horno, porque, en mi casa, cuando se enciende el horno, se aprovecha que ya está encendido para meter de todo. A mí me encantaría introducir también un pan, pero ya me dará tiempo estas vacaciones, espero. Luego me pondré a hacer otras cosas y no haré pan. O sí, que en Semilla y Grano venden harinas buenas y yo muero por un buen pan de centeno para desayunar.

Hace mucho tiempo compré salsas industriales para un por si acaso. Luego resulta que no las uso y se me acaban caducando, porque las salsas prefiero hacerlas yo, que sé lo que llevan y no les pongo azúcar, sino dátiles batidos. Pero, ya que tenía tofu en la nevera y salsa Yakitori de Tiger Khan (estoy buscando los ingredientes, pero no los encuentro: de todos modos, la compré porque era vegana), pues los uní y los metí en el horno. Los yakitori se hacen con salsa teriyaki, que tenéis en ese enlace.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 400 gramos de tofu firme, prensado. 
  • 150 ml de salsa yakitori.

Preparación:

Cortamos el tofu en triángulos. Colocamos una bandeja de horno con la mitad de la salsa yakitori. Ponemos los triángulos de tofu y lo cubrimos con el resto de la salsa. Dejamos macerar unos 20 minutos, dándoles la vuelta una vez. Mientras tanto, precalentamos el horno a 220º C.

Metemos la bandeja en el horno 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, sacamos la bandeja (usad guantes: nunca está de más decirlo, que se nos olvida que el horno quema), le damos la vuelta al tofu con cuidado y lo metemos 20 minutos más. 

¿Con qué servimos este tofu? A ver, yo soy muy simple. Adoro las fotos de Instagram con un montón de comida, pero yo tengo una pauta dietética e intento primar las proteínas (esto significa que, si me puedo saltar los hidratos, me los salto -sí, las legumbres tienen muchos hidratos, ya lo sé: me refiero a no comer las cosas por sistema con pan, arroz o pasta-), pero lo podéis servir con arroz integral largo o con arroz basmati o con arroz de sushi. Y no olvidéis las verduras. Yo lo que hago es cenármelo con un gazpacho o una ensalada y listo.

 

Frittata de zanahorias y tomates secos

Frittata de zanahorias y tomates secos
Frittata de zanahorias y tomates secos

En realidad, esta receta no lleva zanahorias: lleva espárragos, con los que hubiera quedado muchísimo más vistosa, pero no había espárragos en la frutería.

Yo no sé si a vosotros os pasa lo que a mí. Cuando llega el fin de semana, cojo un montón de recetas. Nunca son un montón, seis o siete. Nunca me da tiempo a hacerlas todas. Este fin de semana en el que escribo esto (que es el del 14 de mayo, aunque se publique más tarde, porque a mí mantener un blog constantemente sin programar, no se me daría bien: actualizo cuando hay tiempo), escogí dos recetas de hamburguesas, una de un aliño de ensalada, esta frittata, unas croquetas, un kebab… Pues nada, al final me lié haciendo gazpacho de fresas en cantidades industriales (queda mucho más cremoso que en la foto, que hice en casa de una amiga sin batirlo de nuevo después de congelarlo, lo prometo), bacon de tofu (que, para mí, es imprescindible porque me saca de muchos apuros cuando no tengo nada para cenar), hummus con zaatar y esto. También puse una olla lenta con un invento que no sé si estará bueno, pero ya lo comprobaré. Y cocí muuuuuchas lentejas para hacer chorizo, pero al final acabé congelándolas solas en tuppers para mezclarlas con tomate frito y hacer boloñesa. Ya está. Y limpiar areneros. Y acabé a las mil. A las mil son las siete de la tarde, pero eso, para mí, es a las mil, porque a mí la siesta los fines de semana me gusta dormirla antes de comer.

Además, yo es que soy lenta picando, todo hay que decirlo. Hay gente que pica verduras a la velocidad del rayo. Yo tardo un montón. No sé cómo lo hacen, pero me dan mucha envidia. En fin: comer hay que comer y es mejor comer bien que mal, así que al menos tengo comida de batalla para ir tirando… porque, cuando esto salga publicado, yo estaré viniendo de Granada y el siguiente fin de semana tengo feria del libro y el siguiente una comunión y el siguiente presento un acto y el siguiente no sé qué hay y al otro, una boda en la que a ver qué me ponen de comer. Haré fotos, prometido.

Y, sin más dilación (este es mi momento de relax y no he hablado con nadie en todo el día, salvo por WhatsApp), aquí va la receta, que es de Isa Chandra, tuneada por mí.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 450 gramos de tofu extra-firme, prensado (aunque sea del Aldi) y escurrido
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 13 gramos (1/4 taza) de levadura nutricional
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña picada en cubitos
  • 3 zanahorias grandes, cortadas en cubitos muy pequeños
  • 40 gramos (1/4) taza de tomates secos en aceite, muy picados
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 cucharadita de cúrcuma molida
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/4 taza de hojas de albahaca. Después de medir, las picas muy finas.

Frittata de tomates y zanahoria
Frittata de tomates y zanahoria

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Desmenuza el tofu en un bol o aplástalo hasta que parezca ricotta. Agrega la salsa de soja y la mostaza y mezcla muy bien con una cuchara de madera. Agrega la levadura nutricional y vuelve a mezcla bien. Reserva.

Calienta una sartén de 20 cm. de diámetro que pueda ir al fuego. Ahí veis la sartén en la que yo lo hice, que es de hierro, pero, como todavía no está bien curada, yo puse papel de cocina por si acaso. Añade el aceite de oliva y las zanahorias, a fuego medio. Dale unas vueltas durante 3 o 4 minutos. Luego, agrega la cebolla y sofríe 3 minutos más. Luego, echa el ajo, el tomillo y la cúrcuma y sofríe otro minuto. Añade el zumo de limón para desgrasar la sartén. Apaga el fuego y echa todo esto en el bol del tofu. Mézclalo muy bien.

Vuelve a ponerlo todo en la sartén y aplasta. Parece mucho, pero cabe. Ponlo en el horno 20 minutos. Si quieres, puedes poner el grill un par de minutos, pero vigila que no se queme. Saca la sartén (usa manoplas bien potentes si tu sartén es de hierro, porque el hierro quema que no veas) y deja reposar la frittata diez minutos.

Ahora viene la parte más difícil. Desmoldar. Si conseguís desmoldarlo sin que se os desmorone, genial. En teoría hay que cortarla en cuatro trozos y usar una paleta de servir bien fina. Como a mí lo de las paletas y eso se me da fatal, hice la foto, luego lo pasé todo a un bol y rellené tuppers con frittata desmenuzada, que a mí la forma me da igual y, total, no la iba a comer sola, sino con pasta.

Estas son mis cuitas en la cocina, sí. Cocino, pero a mi modo.