Stracotto

Todos los pueblos tienen su “santísima Trinidad”. En Nueva Orleans, son el apio, los pimientos y la cebolla. En España, los pimientos, la cebolla y el tomate. En Italia no son tres, sino cuatro: apio, cebolla, zanahoria y tomate. Con estos ingredientes se hace el stracotto, que es una receta florentina. De hecho, la saqué de un libro que se llama “Florencia, el arte de la cocina” que compré allí mismo.

Florencia. Firenze
Florencia. Su vista más famosa, me temo

La cocina italiana hecha en Italia no tiene nada que ver con lo que conocemos aquí como cocina italiana. Esa es una frase que dice mucho mi amigo Marco Scalvini, italiano, que vivió cuatro años en Florencia y que fue mi guía espiritual en mi visita a la ciudad. Estuve una semana y me hizo falta otra semana más mínimo para ver todo lo que quería ver. No sé por qué hay gente que dice que Florencia se ve en dos días: yo estuve solo seis horas en la Galería Ufifzi y me faltó mucho tiempo.

Stracotto. Plato florentino.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • 150 gramos de filetes de soja. Yo los compro en Vegan Place.
  • 1 cebolla a rodajas finas
  • 2 zanahorias peladas y a rodajas finas
  • 2 ramas de apio, sin los hilos y a rodajas finas
  • 1 diente de ajo picado
  • 100 ml de vino tinto
  • 400 gramos de tomates de pera a cubitos (yo los uso de lata cuando no es temporada)
  • sal
  • perejil
  • unos toques de pimienta negra
Stracotto

Preparación:

Hidrata la soja en un bol tapado con agua hirviendo (también puedes poner caldo) durante 10 minutos. Mientras tanto, pon el aceite a calentar en una olla grande a fuego medio.

Cuando el aceite esté caliente, añade la zanahoria, el apio y la cebolla y sofríe 10 minutos, dando vueltas de vez en cuando. Añade el ajo picado y sofríe un minuto más. Ahora puedes hacer dos cosas: una, escurrir la soja y freírla en aceite aparte, hasta que esté doradita o dos, sin tanto miramiento, añadirla a la olla una vez escurrida y sofreírla durante unos 10 minutos o 15 hasta que se haya evaporado el agua. Si lo haces así, que es como lo hago yo, sube un poco el fuego. Sala al gusto y ve removiendo. También puedes añadir unos toques de pimienta negra. Si decides dorar la soja aparte, cuando esté lista, échala en la cazuela para seguir con la receta tal y como viene a continuación.

Ahora, sube el fuego: ponlo a fuego medio-alto y añade el vino. Deja que se evapore: tarda menos de 10 minutos. No te olvides de remover, que la soja se puede pegar un poquito. Ahora, añade los tomates, baja el fuego y cuece otros 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Sirve adornado con perejil picado y a comer.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Los fines de semana de mi vida se dividen en: planes con amigos, que parecen casi vacaciones, porque vemos la ciudad (la mía, Mérida) de otra manera; encierro en casa cocinando, leyendo y mirando libros de cocina, días en los que solo salgo para ir a comprar; excursiones para asistir a fiestas tradicionales o ver castillos o monumentos con alguna historia truculenta o de leyenda detrás (es lo que tiene que la jefaza de Extremadura Secreta sea una de tus mejores amigas) y retomar la semana con mucha alegría. Para mí no hay diferencia, salvo el trabajo, entre los fines de semana y los días laborales: todo pertenece a lo que hago, a lo que pienso o a lo que soy. Me gustan los sábados lo mismo que me gustan los lunes o los miércoles. En realidad, a mí me gusta la vida, así, en general. En particular, algunas cosas un poco menos.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada
Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Comer sí que me gusta. 😉

Y esta salsa boloñesa también. Es del libro Mi pequeña carnicería vegana, pero la he tuneado porque no tenía algunos ingredientes (por ejemplo, tomate, que sí que tenía, pero era kumato y ese me lo como crudo con hummus) y vino tinto, que no sé cómo me he quedado sin vino tinto. Pero sí: esas cosas pasan: tres botellas de blanco, ninguna de tinto. Pues venga, es vino igual…

Ingredientes para 4 raciones de las mías:

  • 1 cebolla en cuadritos pequeños
  • 2 zanahorias peladas y en cuadritos pequeños
  • 1 rama de apio, sin los hilos y muy picada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 gramos de tempeh
  • 30 gramos de soja texturizada fina
  • 150 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • sal, si el caldo no la lleva. Si la lleva, no hace falta
Boloñesa de tempeh y soja texturizada
Boloñesa de tempeh y soja texturizada

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una cacerola y dora la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego medio durante unos 7 minutos. Mientras tanto, ve desmenuzando el tempeh en un bol y mézclalo con la soja texturizada: sí, en crudo: sin hidratar ni nada.

Añade el tempeh con la soja y sofríe unos 2 o 3 minutos, dando vueltas de vez en cuando (pero a menudo). Ahora, añade el vino, mezcla bien y deja que cueza, a fuego algo más bajo, hasta que se evapore. Tarda poco, unos minutos nada más.

En un bol, diluye el tomate concentrado en el caldo de verduras y, cuando se haya evaporado el vino, añádelo a la cacerola. Sube el fuego, deja que hierva y, cuando hierva, baja el fuego, tapa la cacerola y deja cocer 30 minutos.

Recuerda que, si tu caldo no lleva sal, hay que ponerle sal.

Ya está listo y, obviamente, lo que le va mejor es una pasta corta integral y a comer.

Pinchitos de soja

Si hay una mezcla de especias que a mí me gusta es la de pinchitos. Y ese sabor sí que lo echaba de menos, porque no me veía haciendo pinchitos de soja texturizada con una soja que no tiene fibras ni nada y que parece una esponjita, como la mayoría de las que se venden en los supermercados españoles. Pero, como ya he contado anteriormente, descubrí la marca Vantastic Foods y ahora solo compro esta soja gruesa cuando quiero hacer alguna receta que se parezca a la carne cortada en tacos.

Pinchitos
Pinchitos

He tenido el blog abandonadito porque, como todos sabéis (y, si acabáis de llegar, ya lo cuento yo) generalmente reservo los fines de semana para cocinar. Iba a cocinar hace un par de semanas, pero al final me lo pasé ordenando libros de poesía y leyendo sentada en el sillón, sin ganas de escribir. En la vida a veces pasan cosas y, a menudo, al menos a mí, ocurren todas a la vez. Febrero, por ejemplo, va a ser un caos de entradas y salidas: visitas de amigos, una actividad en la que colaboro con una asociación, Centrifugados (es un encuentro de pequeñas editoriales y poetas: uno de los eventos más estimulantes del año)… y el congelador, vacío, salvo por algunos yogures de soja y salsas para pasta… Total, que como este 2018 me he propuesto leer más, escribir más, cocinar más, comer sano y estar en normopeso por fin y disfrutar muchísimo a pesar de las tristezas (me temo que hay dolores inagotables ya en mi vida), me encerré en la cocina. Y, entre otras cosas, hice pinchitos. Que sacan de muchos avíos, los pinchitos, con una ensalada y un poco de arroz integral…

Ingredientes para 12 raciones de las mías:

Pinchitos
Pinchitos

Preparación:

La receta me la dio Cristina, de Vegan Place. Es muy sencilla. Se hidrata la soja texturizada en un litro de agua hirviendo. Yo la pongo en un bol, añado el agua, tapo con una tapadera de la sartén y espero 10 minutos. Luego, escurro la salsa de soja encima de un colador y, con una espumadera, la aplasto un poco para que suelte más agua.

Ahora, coge varios tuppers. Yo lo que hago es cubrir el fondo de los tuppers con una capa de aceite de oliva (que no sea gruesa: una capa para cubrir y ya está). Ahora, añado especias para pinchitos: ¿cuánta cantidad? depende de lo grande que sea el tupper y cuánta soja vayáis a poner. Para un tupper de unos 250 gramos, con algo menos de 1 cucharadita es suficiente. Se revuelve para que se mezclen las especias y el aceite. Ahora, se echa la soja escurrida (la que quepa), se le pone la tapa al tupper y se menea un poco (como si estuvierais tocando unas maracas) para que toda la soja se impregne por igual.

Una vez que tengáis hecho esto con toda la soja, la podéis meter en el frigorífico hasta 2 o 3 días antes de cocinarla. El adobo lo tomará en una hora o así, así que al cabo de la hora ya podéis cocinarla. De hecho, yo la he hecho también friendo cebolla, añadiendo especias para pinchitos, sofriendo las especias y luego añadiendo la soja, pero está más conseguida dejando que se empape del adobo al menos una horita.

Para cocinarla, es tan fácil como poner una sartén a fuego medio a calentar y añadir los pinchitos con el aceite que quede en el tupper. No hace falta añadirle más aceite. Ahora, agregad sal al gusto (que no se os olvide; si no, quedan sosos). Los fríes, removiendo de vez en cuando, hasta que estén doraditos (tardan unos 10-15 minutos, depende de lo dorados que te gusten) y, con una ensalada bien hermosa, ya tienes comida.