Tiras de soja texturizada con setas

Tiras de soja con setas
Tiras de soja con setas

No recuerdo a nadie que haya dado tanto la coña con que tengo que probar algo como Claudia con la soja en tiras de Vantastic Foods. Y yo soy muy bien mandá, así que la pedí y es cierto: está tremenda.

La soja texturizada hay que remojarla en agua caliente o en caldo para que se hidrate y luego ya se puede cocinar. No hace falta escurrirla ni estrujarla para eliminar cada gotita de agua. Yo la escurro en un colador y a la sartén o la olla. Si el aceite está muy caliente, saltará, así que tened cuidado. A ver: también se puede hacer con el caldo de la propia comida (si hacemos estofados y eso), pero a mí me gusta más hidratarla y dorarla aparte. Si tenéis dudas de cómo se hace, Virginia García lo explica en este artículo de Cuerpomente y en este otro de Gastronomía Vegana.

No: no es necesario comer soja en esta vida. No es necesario comer nada en esta vida, salvo el suplemento de B12, si eres vegetariano con bajo consumo de huevos y leche, si eres vegano o si tienes más de 50 años aunque comas carne y pescado. Si no os gusta la soja texturizada, no la comáis. A mí no me gustan los pimientos, no los como y no me he muerto.

Pero quién se resiste a cualquier cosa que lleve setas y champiñones. Yo no.

Soja texturizada con setas
Soja texturizada con setas

Ingredientes para 4 raciones:

  • 240 gramos de soja texturizada en tiras (o la que queráis, siempre que sea gruesa)
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharones de cebolla cocida casi caramelizada (o 2 cebollas picadas en cuadraditos y 2 cucharadas de aceite)
  • Pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de sal o al gusto
  • 1/2 cucharadita de setas en polvo
  • 450 gramos de setas variadas (yo usé setas congeladas)
  • 60 ml de vino blanco
Tiras de soja con setas
Tiras de soja con setas

Preparación:

Pon la soja en un cuenco enorme, agrega agua hirviendo y deja remojar 10 minutos.

Si no tienes la cebolla hecha, calienta una olla grande a fuego medio y añade las 2 cucharadas de aceite y una pizca de sal. Cuando el aceite esté caliente, agrega la cebolla picada y sofríe, dando vueltas de vez en cuando, unos 10 minutos.

Si tienes la cebolla hecha, ponla en una olla grande igual. Deja que se caliente un poco.

Añade al ajo picado y las setas. Metedle caña al fuego y ponedlo a fuego medio-alto. Ahora hay que esperar a que las setas pierdan el líquido, que tarda lo que tarde, depende de si son frescas o congeladas. Una vez que lo pierdan, agrega el vino y es la misma operación: esperar a que el vino se evapore.

Ahora, echa la soja, escurrida, en la olla. Ojo: no aplastes la soja para escurrirla. Así queda jugosa. Y, por cierto, digo «una olla» y no una sartén porque toda la soja no cabe en una sartén… Sofríe removiendo de vez en cuando unos 10 minutos, hasta que se dore, con un poco de sal y pimienta negra. Prueba de sal y rectifica, si hace falta y ya la puedes servir.

Paté de setas y nueces

Paté de setas y nueces
Paté de setas y nueces

Este paté de setas y nueces lo hice también para la comida de Nochebuena. Es de uno de los recetarios que hacía la ONG DefensAnimal, que creo que ha desaparecido o, al menos, que no tiene mucha actividad. Está riquísimo, todo hay que decirlo. Es muy suave y cremoso. Con unos crackers está de impresión (yo los compro integrales y sin ingredientes de origen animal: mirad las etiquetas, porque a veces, en la misma marca, los hacen con y sin). Sí, van a salir muchas recetas navideñas de aquí a una temporada, porque de algo me tiene que servir haberme pasado los días 22 y 23 cocinando (no, no me tocó la lotería. Pero el día de la lotería le leí un mensaje a una compañera del trabajo que dio en el clavo: «Un poco harta de tanto llorón porque no es rico… Nos pasamos la vida mirando al sitio equivocado. Si creéis que no sois afortunados/suertudos, probad a tomaros el pulso. ¡EL TIEMPO es el premio gordo!» Cuánta razón en un estado del Facebook, Palmy.

Ingredientes:

  • 300 gramos de setas variadas, bien limpias y a rodajas. Yo usé gírgolas, champiñones y shiitake.
  • 100 gramos de nueces
  • 1 y 1/2 cebollas picadas en cuadraditos
  • 1 diente de ajo grande picado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
Paté de setas y nueces
Paté de setas y nueces

Preparación:

Pon a calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio. Agrega la cebolla y sofríela de 3 a 5 minutos. Añade el ajo y sofríe 1 minuto, removiendo. Ahora, echa las setas en la sartén, sube el fuego (si la sartén es de hierro, como es mi caso, con ponerlo a fuego medio siempre, va que chuta) y espera a que se evapore el agua de las setas (tarda unos 10 minutos: de 10 a 15 realmente, pero depende del agua que tengan las setas).

Ahora, bate bien esta mezcla con la sal y las nueces en la batidora o en un robot de cocina. Yo usé la MyCook y así me aseguro de que quede muy cremoso. Se echa todo en la MyCook, se pone el cestillo encima y se bate a velocidad progresiva 7-10 durante 3 minutos.

Luego lo puedes decorar, si quieres, con perejil fresco o pimienta o lo que quieras.

Caldo concentrado en MyCook

Hace tiempo, decidí no comprar productos altamente procesados (por ejemplo, salsas de tomate, hamburguesas vegetales, caldo de brik o de cubitos…), así que me los tengo que hacer yo. A mí, lo voy a confesar de una vez, lo que realmente me gustaría sería tener un cocinero en casa y, mientras yo veo series, que él me cocine. Y me llene el congelador. Porque yo, lo admito, me planifico mal. Compro ingredientes para hacer x platos, pero luego me sale mucha más cantidad y termino haciendo lo que Dios me da a entender. Me encantaría tener tiempo a diario para cocinar. Bueno, realmente lo tendría si hiciera un plato cada día (salvo los que tengo deporte). Pero en mi vida hay más cosas que el comer. Aunque no lo parezca. Y yo solo cocino los fines de semana. Entonces, ¿qué ocurre con esto? Pues que, si hago un caldo vegetal en condiciones y lo pongo en botes, ya lleno el congelador. Pero resulta que en el libro A todo vapor de Thermomix me encontré con una receta de un caldo concentrado de verduras. Y me dije: «esta es mi salvación». Y lo es. Ocupa muy poco en el congelador, siempre y cuando lo pongáis en una cubitera (en cada espacio de los cubitos, 1 cucharadita) y luego en bolsas. Por ahí dicen que, por su alto contenido en sal, no se congela. Es falso. Congela. Así que no lo guardéis todo junto, que es lo que he hecho yo. Ponedlo en la cubitera. Aprended de mis errores.

Ingredientes:

  • 200 gramos de apio bien limpio
  • 250 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de cebollas
  • 100 gramos de tomate
  • 150 gramos de calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 50 gramos de setas frescas
  • 1 hoja de laurel
  • 4 ramitas de perejil fresco
  • 200 gramos de sal gorda
  • 30 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Vamos a ver: realmente, las verduras son lo de menos. Con poner unos 900 gramos de lo que os apetezca, este caldo se puede hacer perfectamente. Se le puede poner un poquito de pimiento también (no mucho, que el pimiento es potente) o espárragos o calabaza o lo que tengáis.

Trocea las verduras, ponlas en el vaso de la MyCook junto con el perejil (también puedes usar otras hierbas frescas, como albahaca, salvia, romero… pero con mucha moderación, ojo, que si no el caldo te sabe a pasto). Tritúralas 10 segundos a velocidad 7. Abre la tapadera y baja las verduras con la ayuda de la espátula.

Ahora, añade la sal, el vino y el aceite. Quita el cubilete del vaso y pon el cestillo invertido encima de la tapadera. Programa 40 minutos a 110º C y velocidad 3. Deja enfriar unos minutos y tritura con velocidad Turbo, siempre con el cestillo puesto encima de la tapadera.

Sí: son 40 minutos. No, no tiene casi líquido, pero no se quema nada. Era mi gran duda, sinceramente. Sale perfecto, saladísimo, obviamente, y para tener un caldo vegetal en condiciones, se usa 1 cucharadita por cada medio litro de agua. Si lo queréis más potente, usad 2 cucharaditas.

Para mí ha sido un invento grandísimo. Y mira que, por lo visto, es de las preparaciones básicas de la Thermomix… Pero yo lo acabo de descubrir. Ah, los descubrimientos: qué haríamos sin ellos.