Quinua con pistachos y pasas

Quinoa con pasas y pistachos
Quinoa con pasas y pistachos

Hace algún tiempo, estuve en Sevilla y Gema me llevó al mercado del Arenal para comer en Veganitessen. Por qué no vivo en Sevilla es algo que me he preguntado desde que acabé la carrera, pero ya no la echo de menos tantísimo como antes, porque en Mérida he descubierto mi lugar. Allí, un chaval muy amable que vendía productos ecológicos y artesanales (cosas que no significan “vegano”), me vendió quinoa sevillana. Ahora, en una de mis fruterías, la tienen salmantina. A mí me da igual de dónde sea, siempre que sea española y que su lugar de cultivo esté cerca (es decir, para qué voy a comprar de Galicia teniendo de Sevilla, que está más cerca). Por cierto, ya que hablo de Galicia, aprovecho para poner música. Es que adoro a esta mujer. Se llama SES. Y esta canción es muy bonita. Sí, compro quinoa sevillana o castellana, pero pongo música gallega en lugar de flamenco. Soy así de mestiza.

La primera canción que le canté a mi sobrino fue en gallego. A Carolina. Yo no sé gallego, pero me sé algunas canciones en gallego. Aunque ahora vamos a preparar quinua sevillana. En olla rápida. La receta es de Jill Nussinow.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 chalotas picaditas o 1/2 cebolla grande picada
  • 1 diente de ajo muy picado
  • 160 gramos (1 taza) de quinoa, enjuagada y escurrida
  • 1 cucharadita de cardamomo molido
  • 70 gramos (1/2 taza) de zanahoria a rodajas muy finas
  • 300 ml (1 y 1/4 tazas) de caldo vegetal (yo cojo 300 ml de agua y le pongo un cubito de caldo concentrado)
  • 1 palito de canela de unos 2 cm.
  • 30 gramos (3 cucharadas) de uvas pasas
  • 30 gramos (3 cucharadas) de pistachos, picados y tostados en una sartén sin grasa 3 minutos
  • Si el caldo no está salado, 1/4 cucharadita de sal
  • pimienta negra recién molida
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado
  • 1/2 cucharadita de ralladura de limón (yo le puse la ralladura de medio limón pequeño, porque estas no las mido)
  • 1 o 2 cucharadas de zumo de limón (exprimí el medio limón pequeño y se lo eché)
  • la parte verde de una cebolleta para decorar
Quinoa con pasas y pistachos
Quinoa con pasas y pistachos

Preparación:

Calienta la base de una olla rápida a fuego medio, o enciende la función de saltear de una olla eléctrica (yo tengo una Instant Pot). Añade el aceite, la chalota y el ajo y saltea 2 minutos. Ten cuidado si la olla es eléctrica, porque la función de saltear calienta más que el fuego normal, así que remueve y vigila. Añade la quinua enjuagada y escurrida y el cardamomo y remueve durante otros 2 minutos. Ahora, echa las zanahorias, el caldo, las pasas y el palito de canela y remueve.

Pon la tapa, lleva a alta presión durante 5 minutos y luego deja salir el vapor de forma natural. Quita la tapa, remueve un poco, investiga dónde está el palo de canela, quítalo y tíralo. Ahora, si tu caldo no es salado, echarías la sal y probarías a ver si está a tu gusto. Puedes ponerle también pimienta. Ahora, pon el cilantro, los pistachos, el zumo de limón y la ralladura y remueve. Ya lo puedes servir decorado con la cebolleta… o meter en tuppers, etiquetar y congelar.

Pilaf de quinoa

Escribo esto en el Jazz Bar de Mérida, después de salir de un ensayo de inglés, diez días antes de que se publique y ocho después de que yo haya leído la segunda estrofa de este poema de Robert Frost que no me resisto a copiar aquí enterito.

Whose woods these are I think I know

His house is in the village though;

He will not see me stopping here

To watch his woods fill up with snow.

My little horse must think it queer

To stop without a farmhouse near

Between the woods and frozen lake

The darkest evening of the year

He gives his harness bells a shake

To ask if there is some mistake.

The only other sound’s the sweep

Of easy wind and downy flake.

The woods are lovely, dark and deep,

But I have promises to keep.

And miles to go before I sleep,

And miles to go before I sleep.

No, no habla de comida. Pero da igual: es tan bonito, tan musical, tan todo… Por Youtube hay un sinfín de recitados, que bien se puede poner uno mientras hace este pilaf de quinoa. Ya sabemos que el pilaf es una manera de cocinar el arroz, pero como la quinoa se usa también para hacer risottos (o quinottos), pues ya está: pilaf de quinoa. En olla rápida, que tarda un minuto. Aunque luego hay que dejarlo unos minutitos más para que se absorba el líquido, con cuidado de que no se queme. La receta es de Vegan Pressure Cooking.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de quinoa
  • 1 cucharadita de aceite de nuez (o de oliva: yo usé de nuez)
  • 80 gramos de cebolla roja picada (yo usé cebolla de la normal, porque no tenía roja)
  • 130 gramos de zanahorias en cubos
  • 360 mililitros de caldo vegetal
  • 1/2 cucharadita de perejil seco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 60 gramos de nueces picadas
  • Perejil fresco para decorar (a mí la decoración se me olvidó: en fin)

Preparación:

Enjuaga y escurre la quinoa.

En la olla, sin tapar, calienta el aceite a fuego medio y saltea la cebolla con la zanahoria durante unos 3 minutos. Agrega el caldo vegetal, el perejil, la sal, el tomillo y la quinoa. Remueve.

Tapa la olla. Lleva a ebullición a alta presión (en mi olla es el 2). Cuece de 3 a 5 minutos: en la receta original pone 1, pero con 1 no se hace la quinoa. Deja que el vapor salga sin forzar; esto es, apartando la olla del fuego. Si ves que a los 10 minutos la válvula no ha bajado (sí, pon el temporizador: de verdad), quita el vapor con la válvula y abre la olla. Si no lo haces así, luego ni Hulk va a poder abrir la olla. Bueno, también puedes leer el libro de instrucciones, porque normalmente lo que pasa es que se obstruye la válvula de presión de seguridad.

Si ves que queda algo de líquido, sabrás que es mejor así que no que se te pegue la quinoa al fondo de la tapa. Como el interior de la olla está muy caliente, vuelve a ponerla al fuego y espera a que la mayoría del líquido se absorba. Puede ocurrir también que tu quinoa sea muy rápida, y que se te pegue un poco al fondo de la olla, pero generalmente con estos tiempos esto no pasa. Luego ya puedes añadir las nueces picadas y el perejil fresco y servir.

Y uno come tranquilamente, descansa un poco y puede leer a Robert Frost.

Quinoa con puerros al aceite de trufa

¿Paleodieta? ¿Qué es la paleodieta? No lo voy a explicar yo: lo va a explicar Óscar Picazo. Porque, si lo explicara yo, me remitiría a que es, en teoría, comer como el hombre de las cavernas, pero sin morirse a los 32 porque te has quedado sin dientes y no puedes desgarrar la carne y además no cocinas haciendo fuego en la cueva que es tu casa, sino con una vitrocerámica y tienes frigorífico y tus días no transcurren cazando bisontes, sino con el culo plantado delante de un ordenador. También supongo que mi visión de la dieta paleo viene determinada porque los dos paleos que me he encontrado han terminado bloqueados en Twitter por machistas y gilipollas.

Y, en esas, me encontré con este libro y no me lo pensé. Me hizo mucha gracia. De aquí he sacado esta receta, que está riquísima y es aromática a más no poder (porque el aceite de trufa es que deja un olor en la cocina…). Si tenéis más ganas de quinoa, podéis ver más recetas aquí. Y en esta entrada explicamos qué es la quinoa para quien no esté familirizado con este pseudocereal.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de quinoa
  • 350 gramos de caldo vegetal
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 puerros
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de aceite de trufa blanca
  • 2 cucharadas de cebollino fresco picado
  • Pimienta negra

 

Preparación:

Pon la quinoa en un colador de malla y enjuágala bajo el grifo de agua fría. Esto le quita el amargor. Ahora, ponla en un cazo, agrega el caldo y 1/4 cucharadita de sal y lleva a ebullición. Cuando hierva, baja el fuego, tapa el cazo y deja cocer 15 minutos. Cuando hayan pasado los 15 minutos, aparta del calor y separa los granos con un tenedor. Verás que no ha absorbido todo el líquido. Y así está bien por lo que te vamos a contar ahora.

Mientras la quinoa se está cociendo, prepara los puerros. Córtalos por la mitad a lo largo, quítales las hojas verdes (lávalas y guárdalas en una bolsa para congelación: te servirán para hacer un caldo de verduras). Lava bien los puerros porque suelen tener tierra (yo los pico y los lavo una vez picados. Luego los escurro muy bien). Calienta el aceite en una sartén, añade los puerros picados en medias lunas y refríe, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, que es lo que tardarán en estar tiernos.

Añade el contenido de la sartén al cazo con la quinoa y mezcla. Sazona con pimienta y calienta de 3 a 4 minutos. Absorberá más líquido. Luego agrega el aceite de trufa y la mitad del cebollino y remueve.

Divide en 4 platos, decora con el cebollino restante y a disfrutar.