La palabra del año

Durante un par de semanas de principios de enero, Paula González nos preguntó cuáles iban a ser nuestras «palabras del año». Para ella ha sido presencia. No lo dice en el blog: lo dice en su newsletter, que presenta en la web con un «¿¿Me dejas que me cuele en tu buzón los martes para que reflexionemos juntas sobre comunicación?».

También daba trucos para conseguir cualquier proyecto. Proyectos medibles y realizables, claro está. No he dicho «realistas», porque el pesimismo a veces nos hace pensar que no somos capaces de cosas de las que sí somos.

Si no estáis suscritos al newsletter de Paula, os los copio debajo de su foto. Pero suscribíos:

Paula. Qué mona va esta chica siempre.

Vamos ya con los trucazos que nos da la ciencia para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos + una recomendación personal. Algunos los he sacado de este artículo de The Conversation y otros del perfil de IG de Marie Forleo.

  • Escríbelos… a diario. Esta puede parecer una exageración, de hecho yo lo había descartado automáticamente años anteriores porque me parecía muy pesado y yo tengo muchos objetivos. Pero según el Dr. Gail Matthews, psicólogo y profesor de la Universidad Dominican de California, esto nos puede ayudar a encontrar el foco y a que eso que tenemos como prioridad sea siempre nuestro top of mind.
  • Si sigues este segundo paso, tendrás el doble o el triple de posibilidades de conseguir tus objetivos: tienes que agendar y escribir dónde y cuándo vas a llevar a cabo cada hábito que te lleve a cada objetivo. Según la Dr. Heidi Grant «if it’s not scheduled, it’s not real».
  • Pregúntate por qué quieres eso que quieres. En el libro que os he recomendado ya varias veces de Simon Sinek, Start with why, esta es la tesis principal. Si te enfocas en el por qué, tendrás muchas más posibilidades de recordar qué te empuja a lograr las cosas.
  • Cambia tu entorno. Es decir, póntelo fácil. Lo de prepararte la noche anterior la comida saludable en tupper lista para la oficina, o dejarte la bolsa del gym hecha y cerquita de la entrada.
  • Cuéntaselo a un amigo, a tu equipo o ten un compañero con el que puedas monitorizar tus progresos. En inglés se llama accountability partner y según la American Society of Training and Development puede aumentar nuestra probabilidad de conseguir nuestros objetivos en un 95%.
  • Como última recomendación, sé amable contigo durante el proceso o si tienes fallos y caídas.

Hasta aquí, las recomendaciones de Paula.

Foto de internet con licencia libre

Su palabra es «presencia«. La mía, «cuidado«.

Llevo mucho tiempo hablando mucho sobre los cuidados y me he dado cuenta de que el cuidado personal a veces resulta muy incómodo. Aunque vivas sola. Aunque no te vea nadie, ni le tengas que dar explicaciones a nadie. Cuando hace frío en el baño, tras la ducha de invierno, y piensas en embadurnarte las piernas con crema hidratante, porque se te seca muchísimo la piel y no lo haces porque quieres abrigarte ya, cuando tardarías menos de un minuto. Cuando ha helado fuera y hace viento y tienes que ir a la frutería, que está al final de la calle, y no vas porque se está mejor en casa. Cuando, total, te quedan tres tuppers y tienes que comer en el trabajo toda la semana, pero ya verás qué haces los dos días que te faltan y terminas zampando pan con cualquier cosa y sin ver las verduras. Cuando dices: bueno, ya compraré ropa cuando adelgace, pero no adelgazas aún y no te das cuenta de que, estés en el peso en el que estés y tengas la figura que tengas, es mejor vestir mona (sea cual sea tu concepto de mona) antes de ponerse cualquier cosa y no estar de acuerdo con tu imagen.

Pinchad en el tweet de Maltita, que es un hilo muy bonito sobre el autocuidado (o selfcare, en inglés)

También, como dice Nurnoteson aquí, siempre hay indicadores de que algo va mal. Los míos son muchos y alguno (como no leer tan a menudo y tan compulsivamente como lo hacía) sigue sin activarse:

Alana Portero habló de esa carga en un artículo durísimo y precioso que se titula «Cansadas«.

Mi amigo Pablo también habla mucho sobre cuidados. Es terapeuta ocupacional, además de vicepresidente de Fundación Triángulo Extremadura y se dedica a eso. Su blog se llama Ocupando los márgenes. Es conjunto, con Dani Emerich.

Hacer planes y saber cómo podemos cumplirlos también es una manera de cuidarse. Miriam Rocha lo explica en este post.

Problemas

Quiero incidir en el autocuidado, porque los cuidados, a secas, los llevo malamente. Es decir, llevo muy malamente que me cuiden. Sobre todo si me preguntan todo el día por cuestiones de salud. Yo soy más de: «¿Fuiste a que te quitaran el papiloma?» «Sí». Y ahí se acabó la historia. Me exaspera la atención excesiva y sé exactamente por qué pasa. Si tengo un brote de colitis ulcerosa, que cursa con irritabilidad, imaginaos cómo va. Yo, con un «¿Va todo bien?» y un «Sí» ya me doy por satisfecha. Me gustaría tener más paciencia, pero luego también me digo que el problema que yo tengo es que me gustaría ser una persona que no soy. Más dulce, más paciente, más pendiente y más cuidadosa también con los demás.

Siempre he pensado que a mí cuidar no se me da bien.

A ver si este año voy dando pasos para conseguirlo.