Paté de setas y nueces

Paté de setas y nueces
Paté de setas y nueces

Este paté de setas y nueces lo hice también para la comida de Nochebuena. Es de uno de los recetarios que hacía la ONG DefensAnimal, que creo que ha desaparecido o, al menos, que no tiene mucha actividad. Está riquísimo, todo hay que decirlo. Es muy suave y cremoso. Con unos crackers está de impresión (yo los compro integrales y sin ingredientes de origen animal: mirad las etiquetas, porque a veces, en la misma marca, los hacen con y sin). Sí, van a salir muchas recetas navideñas de aquí a una temporada, porque de algo me tiene que servir haberme pasado los días 22 y 23 cocinando (no, no me tocó la lotería. Pero el día de la lotería le leí un mensaje a una compañera del trabajo que dio en el clavo: “Un poco harta de tanto llorón porque no es rico… Nos pasamos la vida mirando al sitio equivocado. Si creéis que no sois afortunados/suertudos, probad a tomaros el pulso. ¡EL TIEMPO es el premio gordo!” Cuánta razón en un estado del Facebook, Palmy.

Ingredientes:

  • 300 gramos de setas variadas, bien limpias y a rodajas. Yo usé gírgolas, champiñones y shiitake.
  • 100 gramos de nueces
  • 1 y 1/2 cebollas picadas en cuadraditos
  • 1 diente de ajo grande picado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
Paté de setas y nueces
Paté de setas y nueces

Preparación:

Pon a calentar el aceite en una sartén grande a fuego medio. Agrega la cebolla y sofríela de 3 a 5 minutos. Añade el ajo y sofríe 1 minuto, removiendo. Ahora, echa las setas en la sartén, sube el fuego (si la sartén es de hierro, como es mi caso, con ponerlo a fuego medio siempre, va que chuta) y espera a que se evapore el agua de las setas (tarda unos 10 minutos: de 10 a 15 realmente, pero depende del agua que tengan las setas).

Ahora, bate bien esta mezcla con la sal y las nueces en la batidora o en un robot de cocina. Yo usé la MyCook y así me aseguro de que quede muy cremoso. Se echa todo en la MyCook, se pone el cestillo encima y se bate a velocidad progresiva 7-10 durante 3 minutos.

Luego lo puedes decorar, si quieres, con perejil fresco o pimienta o lo que quieras.

Hummus de edamame

¿Veis las vainas estas que hay al lado del hummus? ¿Eh?

Pues son enanas y hay que desgranarlas para hacer este hummus. El edamame tiene un sabor amargo, o al menos estas vainas pequeñas. No puedo decir si siempre su sabor es amargo cuando lo tomas crudo, porque yo solo he probado estos y luego otros pero ya cocidos y con salsa de soja en su misma vaina. El hummus de edamame está muy rico. Ahora mismo, no puedo dilucidar si está tan rico como que merezca la pena pasar dos horas de tu vida desgranando pacientemente esas vainas tan pequeñas. Mirad, voy a ser sincera: no las merece. Dos horas. Que sí, que te pones música y tal, pero aquí llevamos todo el mes de julio en alerta naranja por el calor y yo no puedo con mi cuerpo en verano, así que la próxima vez, las coceré con vaina (unos 20 minutos, aunque hay que estar probando desde los 10, según me dijo Gema) y creo que después será mucho más fácil desgranar. Y si no lo es, lo mismo bato con la vaina y tó.

Eso sí: si tenéis 5 o 6 hijos con la edad suficiente como para meterse en la cocina a desgranar, yo lo haría. La receta es de Isa does it, pero ella usa edamame congelado, que es como hay que hacer estas cosas: que alguien lo pele por ti.

Ingredientes:

  • 2 dientes de ajo pelados y picados
  • 1 y 1/2 tazas (220 gramos) de edamame, desgranado. Si lo encontráis congelado sin vaina, adelante. Pero dejadlo descongelar antes toda la noche en el frigorífico.
  • 1/3 taza (80 ml) de agua
  • 1/4 taza (50 ml) de zumo de limón
  • 1/4 taza (60 gramos) de tahini
  • 1/4 taza (50 gramos) de aceite de oliva
  • 1/8 cucharadita de cayena (la receta pone wasabi en polvo, 1 cucharadita y 1/2, o menos, dependiendo del picor del wasabi. Yo al picante puedo darle poco, por la colitis ulcerosa, así que usé cayena, pero poca).
  • 1/2 cucharadita de sal

Preparación:

Desgrana el edamame con mucha música y mucha paciencia en esta vida. Ponlo en el bol del robot de cocina con el tahini, el ajo picado, el agua, el zumo de limón, el aceite de oliva, la cayena o el wasabi y la sal. Bate hasta que sea cremoso o déjalo como yo, con un poco de textura (depende de lo batido que te guste). Guárdalo en un tupper en el frigorífico hasta que te pongas a untarlo en tostadas como si lo fueran a prohibir.

Paté de lentejas de invierno

Así se llama esta receta de El gran libro de la cocina vegana francesa, que sería más maravilloso aún si estuviera traducido por alguien familiarizado con los ingredientes que se utilizan y que no pusiera, por ejemplo, “crema de sésamo blanco”, sino tahini blanco… o levadura malteada, sino levadura de cerveza. Es un poner. Eso sí: es una terrina y se puede tomar fría. Para formarlas, yo usé unos moldes de silicona grandecitos, que son tipo flan.

Ingredientes para 4 terrinas (depende del molde):

  • 150 gramos de lentejas verdinas
  • 1 puerro grande
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla de cacahuetes
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari (el tamari no lleva gluten)
  • 200 ml de leche vegetal (yo usé de almendra sin azucarar)
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo
  • 1 cucharada de perejil picado para decorar
  • pimienta negra

Preparación:

Cuece las lentejas en agua hirviendo 30 minutos. Ve comprobando, porque depende de las lentejas. Las mías estaban hechas en ese tiempo. Firmes, pero blandas.

Mientras se cuecen las lentejas, corta el puerro por la mitad a lo largo y lávalo muy bien. Pícalo y pica también la cebolla y el ajo. Saltéalos a fuego medio-bajo en 2 cucharadas de aceite hasta que estén dorados, lo que te llevará unos 10 minutos.

Escurre las lentejas y ponlas en el bol del robot de cocina junto con el contenido de la sartén, la mantequilla de cacahuete y 1 cucharada de aceite de oliva. Dale unos toques para que se pique todo, pero que conserve cierta textura.

En una cacerola pequeña, pon la leche vegetal y el agar-agar y deja hervir un minuto. Añádelo al bol del robot de cocina y bate: quieres conservar cierta textura, que no se te olvide. Sazona con perejil y pimienta.

Ponlos en unos moldes de silicona, tápalos con film transparente y déjalos en el frigorífico. Así se transformarán en una terrina. Los puedes hacer el día antes al que los vayas a servir. Quedan muy vistosas y están muy ricas.