Hamburguesa moruna

A la rica hamburguesa

He pasado dos meses y pico comiendo diferentes variantes de Thai Tom Yum y de un plato parecido, pero con calabaza, zanahoria y cebolla. Es decir, he pasado dos meses y pico comiendo tempeh, porque no calculo las raciones bien y, al final, lleno el congelador. Los dos congeladores (seis cajones en total, que en realidad son cinco porque en uno solo hay hierbas y, realmente, me tengo que poner a ordenarlos un día de estos y a tirar cosas, que tengo salvia congelada desde hace cinco años o seis).

Se me dan mal los autocuidados, de siempre. Cocinar y comer bien, organizarse, ordenar la despensa y la cocina, tener la casa ordenada, los armarios ordenados, saber dónde está cada cosa… Eso es cuidarse, también, por muy tedioso que pueda ser el proceso, que lo es. A eso voy a dedicar mis vacaciones, porque este año no tengo dinero para ir a ninguna parte que no sea el SAVECC. Miro la fecha del 16 de septiembre, que es cuando tengo vacaciones, marcando las cruces en el calendario. Los dos meses de verano han sido duros: no por el Festival, que es agotador, pero es trabajo (y soy experta en trabajar a destajo para usarlo como refugio, pero me estoy quitando), sino por una serie de noticias horribles que han ido llegando y que me mantendrán en vilo hasta bien entrado el otoño.

Y, por si todo fuera poco, el domingo 25 de agosto, Ororo amaneció así:

El día anterior le había notado un puntito, en la zona del bigote, pero pensé que se había arañado jugando con Coyote. Durante la hora del desayuno, se puso a mamar de mi cuello y, de pronto, lo vi y avisé al veterinario: yo no soy una histérica con los gatos: Huck pasó un fin de semana enseñando el tercer párpado y casi sin moverse (algo que comió, porque es un lambuzo) y lo llevé el lunes. Mis primeras urgencias, 77 euros menos, pastillas que darle durante 10 días y vamos a ver cómo va mejorando. Por lo visto es una herida: pierden pelo con las heridas. Yo pensaba que se me iba a ir quedando pelona poco a poco…

También pretendo cocinar mucho en mis vacaciones. Cocinar, volver a actualizar el blog, escribir más, contar más, leer. Una de las cosas que pretendo cocinar son más hamburguesas. No porque haya pocas hamburguesas en el blog, sino porque me salvan de muchos apuros y ocupan poco espacio también en el congelador. Mis cenas suelen ser con platos distintos a los que comería a mediodía (creo que es porque en mi casa, de pequeños, se cenaba tortilla francesa o «del plato», que eran embutidos, y tengo asociada la cena a comidas «más festivas»): hamburguesas, ensaladas con tofu, pinchitos.

Yo las querría comer en pan con sus avíos, pero…

Ingredientes para 8 hamburguesas:

  • 235 gramos de garbanzos cocidos
  • 155 gramos de alubias negras
  • 105 gramos de copos de centeno integrales o de avena integral
  • Una cebolla (180 gramos), cortada en trozos grandes
  • 1 cucharada de especias morunas (yo las compré en Granada y se llaman así).
  • Sal al gusto (tendrás que probar la masa para ver si está a tu gusto: comienza con media cucharadita y ve probando)
  • Pimienta negra recién molida
  • Pan rallado, por si acaso. Si eres celíaco, úsalo sin gluten.

Pon las alubias cocidas, los garbanzos cocidos, la cebolla cortada en cuartos o en trozos grandes, los copos de centeno o de avena, las especias morunas y sal y pimienta en un robot de cocina. Ve dándole al robot, pero con golpes cortos, parando para raspar las paredes e integrar la masa. El objetivo es que todo se integre, pero no hacer hummus ni puré ni una papilla. Yo lo veo porque pongo la cebolla en cuartos y, cuando está picada la cebolla en trozos pequeñitos, es cuando la masa está integrada. Pero hay que ir parando la máquina muchas veces, al menos cuatro o cinco. El proceso tarda un minuto o menos.

Si no tienes, en un bol hondo y lo machacas todo con un machacador de patatas o un tenedor, pero tendrás que picar la cebolla muy fina antes.

Deja la masa reposar 5 minutos y comprueba. No quieres una masa líquida, pero sí que sea húmeda y no secorra, así que, si está muy líquida, se trata de añadir pan rallado o más avena e ir pulsando el robot. Yo lo que hago es poner la masa en un bol, echar pan rallado (de cucharada en cucharada; se puede usar sin gluten) y amasar con la mano y así compruebo cómo está la masa. Depende de cómo estén las legumbres: si son recién cocidas, si se han guardado sin el líquido de cocción… porque guardarán más o menos humedad. De hecho, uno de los trucos es cocer las legumbres el día antes y dejarlas escurrir bien. Luego, a un tupper a la nevera. Luego, sacas el tupper y las secas con un papel de cocina: así no cogen tanta humedad. Yo el truco lo leí y lo veo correcto, pero no me paro a hacer tantas florituras. Y por eso me suelen quedar húmedas, también lo digo, y acabo poniendo un poco de pan rallado.

Humedece tus manos y forma 8 hamburguesas. Ponlas en la bandeja, tápalas con otro papel de cocina y déjalas en la nevera al menos una hora o toda la noche. Así se asientan y se ponen más duritas y las puedes freír o hacer al horno.

Cuando las vayas a hacer, puedes optar por dos formas: 

En el horno.- Prepara una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Precalienta el horno a 180 grados y pincela las hamburguesas con el aceite. Ponlas de 10 a 15 minutos, sácalas, dales la vuelta con dos espátulas y con cuidado y luego tenlas de 5 a 10 minutos más. Ve mirando, que cada horno es un mundo y no queremos que se quemen.

En la sartén.- Calienta una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Espera a que el aceite se caliente y fríe las hamburguesas, de 3 a 8 minutos, sin tocarlas (depende de si has hecho 8 hamburguesas o 4 hamburguesas muy grandes: si son más pequeñas, tardan menos tiempo en hacerse). Luego, dales la vuelta y fríe de 3 a 5 minutos más. 

Las hamburguesas más sencillas del mundo

Mark Bittman ha creado las hamburguesas de legumbres más simples y fáciles que podáis encontrar. Yo he hecho estas de alubias negras, pero admiten un sinfín de posibilidades.

Esta canción es de Joan Dausà. La colgó mi amigo Pablo (del que ya he hablado varias veces en este blog) y la tengo en bucle desde hace días. Si no sabéis catalán (como yo), os dejo la letra traducida

Hubo un tiempo en que caure no feia mal. A los 40 tampoco duele: caes en blando. Hace unos días, huyendo del Festival de Mérida, me fui a Expoesía, en Soria. Es la única feria del libro dedicada a la poesía en España y allí estaban mis amigos. Antes de irme, dediqué un fin de semana a cocinar para cargar bien el congelador y poder centrarme con la comida. 

Yo soy de cenar «pequeñeces». Hay quien cena potajes tranquilamente. Yo no. Yo crecí cenando tortilla francesa, sándwiches, rollitos de jamón de York y queso (rebozados y fritos: qué manjar) o «del plato» («¿cenamos del plato?» era una pregunta en casa que significaba: «¿cenamos queso, jamón, salchichón, chorizo, fiambres, patés?»). Vamos, que a mí me pones pasta para cenar y no me entra. Porque yo ceno de picoteo. Un paté vegetal sí. Una hamburguesa sí. Lo demás, menos. 

Hamburguesas de Mark Bittman

Por eso hago hamburguesas: para cenarlas. Esta receta es de Mark Bittman, del libro How to cook everything vegetarian, que es de llorar de lo bueno que es. Intento ahora crear recetas más que copiarlas de los libros y usar los libros como inspiración nada más. A veces salen bien y otras mal. Estas hamburguesas admiten tantas posibilidades que no creo que nunca salgan mal. Las hice de dos clases: solo hay que cambiar las especias que introduzcas y listo. 

Ingredientes para 8 hamburguesas grandecitas:

  • 390 gramos (2 tazas) de alubias negras. En realidad, puedes usar 2 tazas de cualquier legumbre: alubias blancas, negras, rojas, garbanzos, lentejas…
  • 1 cebolla, cortada en trozos grandes (la mía pesaba 180 gramos)
  • 105 gramos (1/2 taza) de copos de avena
  • 1 cucharada de especias de cuscús. Yo usé esta, pero puedes usar chile en polvo, garam masala, curry, 5 especias chinas, baharat… Cualquier mezcla de especias que tengas por casa.
  • sal
  • pimienta
  • 1 cucharada de pan rallado (o más avena)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • algún líquido, por si la masa está muy compacta: agua, caldo, ketchup, vino, nata vegetal, leche vegetal…
Hamburguesas ricas ricas

Preparación:

Prepara una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Pon las alubias, la cebolla, la avena, las especias y sal y pimienta en un robot de cocina. Ve dándole al robot, pero con golpes cortos, parando para raspar las paredes e integrar la masa, porque quieres que todo se integre, pero no hacer hummus. Yo lo veo porque pongo la cebolla en cuartos y, cuando está picada la cebolla en trozos pequeñitos, es cuando la masa está integrada. Pero hay que ir parando la máquina muchas veces, al menos cuatro o cinco. El proceso tarda un minuto o así.

Si no tienes, en un bol hondo y lo machacas todo con un machacador de patatas o un tenedor, pero tendrás que picar la cebolla muy fina antes.

Deja la masa reposar 5 minutos y comprueba. No quieres una masa líquida, pero sí que sea húmeda y no secorra, así que, si está muy líquida, se trata de añadir pan rallado o más avena e ir pulsando el robot. Yo lo que hago es poner la masa en un bol, echar pan rallado (de cucharada en cucharada; se puede usar sin gluten) y amasar con la mano y así compruebo cómo está la masa. Depende de cómo estén las alubias: si son recién cocidas, si se han guardado sin el líquido de cocción… porque guardarán más o menos humedad. 

Humedece tus manos y forma 8 hamburguesas (pesan unos 75 gramos cada una). Ponlas en la bandeja, tápalas con otro papel de cocina y déjalas en la nevera al menos una hora o toda la noche. 

Cuando las vayas a hacer, puedes optar por dos formas: 

  • En la sartén.- Calienta una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Espera a que el aceite se caliente y fríe las hamburguesas, de 3 a 8 minutos, sin tocarlas (depende de si has hecho 8 hamburguesas o 4 hamburguesas muy grandes: si son más pequeñas, tardan menos tiempo en hacerse). Luego, dales la vuelta y fríe de 3 a 5 minutos más. 
  • En el horno.- Precalienta el horno a 180 grados y pincela las hamburguesas con el aceite. Ponlas de 10 a 15 minutos, sácalas, dales la vuelta con dos espátulas y con cuidado y luego tenlas de 5 a 10 minutos más. Ve mirando, que cada horno es un mundo y no queremos que se quemen.

 

 

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki
Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

¿No sabéis qué hacer para la cena de Reyes? Pues estas croquetas (que son, en realidad, una especie de falafel, pero con los garbanzos cocidos en vez de crudos) con salsa teriyaki os pueden sacar del apuro, porque, si tenéis cocidos los garbanzos o los compráis de bote, se hacen en un pis pas. Si no tenéis cocidos los garbanzos y no queréis comprarlos de bote, puedes remojarlos en poco más de una hora, como conté en el post dedicado a las legumbres en la olla rápida. Una vez lavadas, pon las legumbres en una olla normal, añade agua para que las cubra unos 8 cm., lleva a ebullición y, una vez que hiervan, apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar así durante 1 hora. Cuando transcurra la hora, ya las puedes usar. En olla rápida se cuecen en 14 minutos, con salida de vapor natural. ¿No sabes qué es? Lee este post donde explico cómo eliminar el vapor de la olla. La receta es de The Complete Guide to Even More Vegan Substitutions. Sí, tengo los dos que han sacado Celine Steen y Joni Marie Newman. Soy muy fan de las dos.

Ingredientes para 16 croquetas:

  • 3/4 cucharadita de almidón de maíz (Maizena, en España)
  • 75 ml (5 cucharadas) de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de sake (yo no tengo sake, pero tengo mirin y usé mirin)
  • 2 cucharadas de tamari o salsa de soja
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 1 cucharada de tahini o de mantequilla de cacahuete cremosa
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo tostado
  • 1 y 1/2 cucharadas de panko o pan rallado normal
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 1 diente de ajo grande muy picado
  • 2 cucharadas de chalotas muy picadas (yo usé dos chalotas y listo)
  • 2 cucharadas de perejil fresco o cilantro muy picados
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 y 1/2 cucharadas de harina integral
  • Aceite de oliva para pincelar

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki
Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

Preparación:

En un bol pequeño, disuelve la Maizena en 1 cucharadita de agua. Ponlo en un cazo y añade 40 ml de agua (son 2 cucharadas más 2 cucharaditas) de azúcar, el sake o mirin y la salsa de soja o tamari. Cocina a fuego medio-alto hasta que sea un sirope, removiendo con frecuencia. Tardará unos 6 minutos. Reserva.

Precalienta el horno a 200º C. Prepara una bandeja con papel de hornear.

Pon los garbanzos en un robot de cocina y dale unos toques. No quieres hacer un puré, pero sí romperlos para que no quede ninguno entero. Ve parando y removiendo para que los de abajo no se hagan puré.

En un bol grande, bate 2 cucharadas de agua con el tahini o la mantequilla de cacahuete, el aceite de sésamo tostado y el zumo de limón. Añade los garbanzos, el ajo picado, la chalota, el perejil o el cilantro y la sal. Remueve bien para mezclarlo todo.

Ahora, añade el panko o el pan rallado normal, la harina integral y el bicarbonato sódico.

Remueve bien y amasa un poco. Divide la masa en 16 bolitas (como yo soy así, pesé la masa y cada bolita debía pesar 37,5 gramos: no soy tan exacta e hice unas de 37, otras de 40 y así). Pon las bolitas en la bandeja y echa aceite en spray o pincela. La masa es líquida, ojo, así que te puedes mojar las manos para hacer las bolitas si lo deseas. No chorreando, pero un poco húmedas y así no se te pega.

Mete en el horno 15 minutos. Saca la bandeja con ayuda de unas manoplas, para no quemarte y dale la vuelta a las croquetas. Hornea de 10 a 15 minutos más.

Saca y sirve con la salsa teriyaki.