Salsa de coco al curry con naranja

Que adoro con toda el alma a Miyoko Schinner no es ningún secreto. Aquí, en su canal de Youtube, la podéis ver en acción. Vende quesos, además. Nota mental: sacarle partido al Artisan Vegan Cheese. Esta salsa, con un tremendo olor a curry, a coco y a especias, se puede hacer con leche de coco casera, como la que vimos aquí. ¿Para qué la podemos usar? Pues para hacernos un bocata con verdura asada; para echarla por encima de verduras asadas al horno o a la parrilla; para aromatizar un curry con pasas; para los platos de arroz… Queda así de espesorra, porque además la tuneé y le eché pulpa de coco, toda la que me sobró de hacer la leche, pero se le puede quitar si compráis leche de coco en cualquier supermercado, porque eso fue un añadido mío.

Para asar las verduras al horno, precaliéntalo a 200º C, corta las verduras en trozos de tamaño similar, ponlos en una fuente en una sola capa (o en varias, si vas a asar mucho), agrega aceite de oliva (no hace falta que los bañes: el aceite es muy saludable, pero se trata de aportar un poco de grasa, no de que nos queden bañados y grasientos) y sal y mételos de 15 a 20 minutos. Escoge calabaza, calabacín, berenjena, espárragos, brócoli, coliflor… Puedes ponerlos por separado (no cada uno en una fuente, ojo, sino separados en la misma fuente) porque unos se hacen más rápidamente que otros, así que vigila cuando transcurran 10 minutos y saca los que ya estén hechos (pínchalos y, si están blandos, ponlos en un plato).

La receta está sacada de este libro imprescindible.

Ojo: queda sosa. Porque se usa para añadirla a otras preparaciones que, en teoría, ya deberían llevar sal. Pero vamos, la sosería se arregla fácilmente. La salaúra un poco menos.

Ingredientes para casi 900 gramos de salsa:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro (coriandro)
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 1 cebolla muy picada
  • 1/2 taza (120 mililitros) de zumo de naranja
  • 1 lata de 400 gramos de leche de coco o leche de coco casera
  • Sal al gusto
  • La pulpa de la leche de coco casera (opcional)

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola o en una sartén muy honda. Yo elegí una cacerola porque sale muchísima cantidad. Añade las semillas de cilantro, mostaza e hinojo cuando el aceite esté caliente y saltea, removiendo, hasta que hagan pop y desprendan su aroma. Esto es un minuto, más o menos.

Ahora, agrega la cebolla y saltea hasta que esté traslúcida, lo que te llevará de 5 a 7 minutos. Luego, incorpora el curry y remueve durante 1 minuto más. Añade el zumo de naranja y la leche de coco con la pulpa, si la usas y deja cocer a fuego lento unos 5 minutos. Ojo, esto solo se hace cuando la vas a servir ya (es decir, si tienes invitados en casa o sois muchos, porque sale para un regimiento). Si la vas a congelar y a guardar, como hago yo, echa la leche de coco, la pulpa y el zumo de naranja, remueve y aparta del fuego, porque, si la cueces mucho rato, perderá el aroma. Luego, descongela y calienta un poco cuando vayas a servirla y listo.

Hamburguesas de remolacha cruda

Receta de Isa Chandra Moskowitz, del Isa Does It, que para eso tiene recetas que no implican estar tres horas en la cocina. Aunque yo, cuando me meto a cocinar, tardo mucho. No sé si es que yo soy una tardona o qué, pero es alucinante lo que tardo en hacer un plato que, en teoría, está listo en un pispás. Está un pelín tuneada, eso sí lo voy a decir. Porque ya no tengo miedo de quitar y poner ingredientes.

La receta original pide pasta de almendras. Yo no tenía, pasaba mucho de comprarla y usé mantequilla de cacahuete de MyProtein, que me la regalaron y es 100 por 100 cacahuete y no tiene grasas hidrogenadas, sal ni azúcar. Además, la receta original lleva media cucharadita de sal. Pero la remolacha es dulce. Si las vais a hacer para ponerlas en pan de hamburguesas, con su ketchup y sus cosas, poned 1 cucharadita de sal, porque con media quedan, para mi gusto, excesivamente dulces. De todos modos, no hay nada como meter los dedos en la masa y probarla.

Ingredientes para 4 o 6 hamburguesas:

  • 255 gramos de arroz integral cocido y frío
  • 195 gramos de lentejas pardinas cocidas y frías
  • 110 gramos de remolacha cruda rallada
  • 60 gramos de pan rallado
  • 60 gramos de cebolla picada muy fina
  • 30 gramos de mantequilla de cacahuete (por favor, que solo tenga cacahuetes. Yo usé la de MyProtein). La receta original habla de mantequilla de almendras.
  • 1 cucharadita de tomillo seco desmenuzado
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • De 1/2 a 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo muy picados o rallados con un rallador Microplane

Preparación:

Hay que cocer las lentejas y el arroz antes. Y dejarlos enfriar. Lo podéis hacer por la noche. También hay que pelar y rallar la remolacha: yo tengo un rallador eléctrico que las deja muy finas, pero se puede hacer con una mandolina, que era lo que me tenía que haber comprado en vez del rallador, o con un rallador manual. O a cuchillo, muy pacientemente. Tiene que quedar muy finita para que se integre con la masa.

Pon la remolacha, el arroz y las lentejas en el robot de cocina o en la picadora y pulsa unas cuantas veces: lo justo para que todo se integre, pero que no quede un puré, que no queremos hacer hummus. Tiene que quedar con una textura parecida a la carne picada.

Ahora, pasa esta mezcla a un bol y añade todos los ingredientes restantes de la receta. Usa las manos (bien limpias) para mezclarlo todo muy bien. Puede llevarte un minuto o dos, pero verás cómo la masa se transforma en eso: en una masa compacta.

Pon la masa en el frigorífico para que se enfríe durante media hora.

Ahora, forma las hamburguesas. Yo usé un aro de emplatar, como muestra Isa Chandra Moskowitz en esta imagen:

Foto de la web de Isa Chandra Moskowitz

No te preocupes por las marcas de los dedos, porque desaparecerán cuando le des la vuelta a la hamburguesa. Si quieres, aplástalas un poquito con una espátula y desaparecerán del todo, pero yo no hice tanta floritura.

Ahora las puedes envolver en papel film y congelar. Cuando las vayas a freír, calienta una sartén (si tienes una de hierro, mejor que mejor) a fuego medio, añade aceite y pincela la superficie y pon las hamburguesas, desenvueltas y directamente del congelador, en la sartén. Tapa la sartén y déjalas 6 minutos por cada cara.

También puedes freírlas durante 6 minutos por cada cara una vez hechas y congelarlas ya fritas. Así luego, cuando las saques, solo las tienes que poner un poco en el microondas y están listas para comer. Las hamburguesas se te churruscarán un poquito y quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.