Salchichas desmenuzadas de tempeh

Tempeh sausage crumbles. Salchichas de tempeh desmenuzadas. Como cuando coges las salchichas de cerdo, las abres, quitas la tripa (que es la piel) y la desmenuzas. En España eso no se lleva mucho, pero en Florencia yo lo he visto. las ponen abiertas por la mitad o desmenuzadas encima de las pizzas. Y esto se puede usar igual: desmenuzado encima de las pizzas, con alguna salsa para la pasta, si haces tacos mexicanos alguna vez, como relleno de bocadillos o de tortitas o de pan naan o de pita… Creo que es la primera receta con tempeh que aparece aquí, porque a las otras que he hecho no les he hecho fotos. Imperdonable.

Esta receta es de Vegan with a vengeance, de la segunda edición, que es mucho más bonita que la primera y en la que cambian algunas recetas y hay más fotos. Con que solo hubieran puesto una, ya habría más, comparada con la primera. De todos modos, los dos son libros imprescindibles en cualquier buena biblioteca de cocina (cuyo dueño hable inglés). En cualquiera, ojo.

«¿Por qué lo llamas salchicha si no es una salchicha?» Porque sabe a salchicha. Y porque el aspecto recuerda a la salchicha cuando se desmenuza. Porque no hemos nacido veganos, sino en una cultura gastronómica concreta, en mi caso hipercarnívora, y «tempeh desmenuzado al hinojo y la mejorana» es una cosa que queda muy cursi. ¿Qué vas a comer? «Pasta con tomate y salchichas así, deshechas» versus «Pasta con tomate y tempeh desmenuzado al hinojo y la mejorana». Hemos crecido comiendo hamburguesas (cosas picadas aplanadas en forma redonda: las hay de carne y también de pescado, pero a las de pescado no se les dice ni mú), salchichas, chorizos y filetes. Usamos esas palabras también. Superadlo. En la última feria del libro de Badajoz, alguien me dijo: «Pero no lo llaméis hamburguesas»… Y de pronto, cuando yo iba a soltar toda esta retahíla, se escuchó: «No lo llames matrimonio«.

Por si alguien me lee desde allende los mares, esta frase («No es un matrimonio», «no lo llaméis matrimonio») se usó muchísimo por parte del Partido Popular, que es el partido conservador español, cuando el Gobierno de Rodríguez Zapatero quiso aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y, cuando alguien me pregunte, lo diré: «No lo llames matrimonio». Porque yo veo esto y pienso que es talmente carne picá.

Ingredientes para 3 raciones de las mías:

  • 400 gramos de tempeh
  • 4 cucharadas de semillas de hinojo enteras, molidas (después de medirlas) en el molinillo, parcialmente. Si no os gusta tanto el hinojo, porque es potentorro, poned 2 cucharadas
  • 2 cucharaditas de albahaca seca
  • 2 cucharaditas de mejorana seca o de orégano seco (yo usé mejorana)
  • 1 cucharadita de salvia seca
  • 1/2 cucharadita de copos de chile (copos de pimiento rojo)
  • 4 dientes de ajo picados
  • 4 cucharadas (60 ml) de salsa de soja (o tamari para los celíacos)
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva
  • El zumo de 1 limón (unos 50 ml)

Preparación:

Desmenuza el tempeh en una cacerola y añade agua hasta que casi lo cubra. Cuécelo a fuego medio-alto hasta que la mayoría del agua se haya evaporado (de 12 a 15 minutos). Esto se hace para quitarle el amargor al tempeh, que sin cocer o sin cocinarlo al vapor, está muy fuerte. Escurre el agua sobrante, agrega el resto de los ingredientes y cocina hasta que esté doradito, unos 20 minutos. Si haces la mitad de la receta, serán unos 10 minutos. De todos modos, esto lo tienes que ir viendo tú porque, cuanto más lo cocines, más líquido pierde y lo mismo te gusta más jugoso que a mí.

Esto es potente, ojo. Es decir, sabe especiado, así que es mejor mezclarlo bien con otras preparaciones. Por ejemplo, en una pizza con verduras quedaría genial. Con pasta y salsa de tomate, si le echas demasiado, puede resultar un poco abrumador (sobre todo, por el hinojo, que es una especia a la que los españoles -o al menos esta española que soy yo- no estamos muy acostumbrados). Para que resulte menos potente, hay que echar menos cantidad de hinojo. Con arroz también quedaría muy bien. Experimentad e id probando, porque yo lo mismo estoy diciendo que esto me resulta potente y vosotros lo probáis y decís: «pues no es para tanto». Ventajas y desventajas de tener paladares diferentes…

Eso sí: está muy rico. El tempeh, que es maravilloso.

Minestrone

La minestrone es una sopa italiana a la que se le echa un poquito de tó. Su base es una sopa de verduras, a la que se le puede añadir todo lo que dé la tierra en la estación en la que nos encontremos. Pero yo no como sopa en verano. Sí en otoño. Viva el otoño, con sus sopas calentitas. Como de costumbre, con las legumbres, uso la crock pot. En esta ocasión, la crock pot pequeña, para dos personas. La receta, de hecho, es de Vegan Slow Cooking for Two or Just For You.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 475 mililitros de agua (yo tuve que añadirle un chorrito más porque mi crock pot hierve en LOW que no veas y se evapora)
  • 135 gramos de tomates en dados
  • 140 gramos de alubias blancas cocidas. Yo no las usé cocidas, porque ya las cuece la slow cooker. Usé 70 gramos de alubias crudas en remojo durante 8 horas. Lo aclaro porque hay crock pots que calientan más y otras que calientan menos. La mía las cuece. Quizá otra no lo haga.
  • 60 gramos de calabaza o calabacín en dados
  • 25 gramos de apio picado fino
  • 30 gramos de zanahoria en cubitos
  • 1 pastilla de caldo vegetal (usé una cucharadita de caldo concentrado)
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharada de cebolla cocida casi caramelizada
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de mejorana seca
  • 1/4 cucharadita de romero seco o 1/2 cucharadita de romero fresco
  • 50 gramos de judías verdes picadas. Si las usas congeladas, déjalas descongelar.
  • Pasta corta para servir
  • Parmesano vegano para servir
  • Albahaca fresca para servir

Preparación:

Pon todos los ingredientes, excepto las judías verdes, la pasta y el parmesano vegano en la crock pot. Cocina en LOW de 7 a 9 horas.

Media hora antes de servir, añade las judías verdes y ponla en HIGH. Han de estar 30 minutos o hasta que las judías estén tiernas.

Para servir, cuece la pasta aparte y añádela a la sopa. Agrega también parmesano vegano y puedes adornar con albahaca fresca.

Seitán en crock pot

003 Italian seitan coinsNunca había hecho seitán en la crock pot. De hecho, nunca he hecho seitán cocido, solo al vapor o al horno: en el blog tenéis muchas recetas. Tenía una slow cooker de 4 quarts cuando decidí comprar otra más pequeña (sí, quien la prueba, se enamora). ¿Por qué razón? Porque en la grande sale mucha cantidad. Y luego congelo. Todavía tengo que observar si necesito un congelador externo en mi casa nueva, porque estos meses de teatro han sido tan caóticos (y divertidos) que he cocinado lo mínimo imprescindible. Así que, con una olla lenta pequeña, puedo hacer recetas que me sirvan para la cena. La estrené con este seitán que escogí del libro Vegan Slow Cooking for Two or Just for You.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 700 mililitros de agua
  • 2 cubitos de caldo vegetal
  • 130 gramos de gluten
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 1/2 cucharadita de pimienta
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/4 cucharadita de cayena en polvo
  • 1/4 cucharadita de romero seco
  • 1/4 cucharadita de sal fina
  • 165 gramos de agua

001 Italian seitan coins

Preparación: 

Pon los 700 mililitros de agua y las dos pastillas de caldo en una olla lenta de 1.2 a 2 quarts y ponla en HIGH mientras preparas el seitán. Que no se te olvide la tapa.

En un robot de cocina, con el accesorio de amasar, pon el gluten y las hierbas y pulsa para que se integre. Añade la mitad del agua y amasa hasta que se absorba. Agrega luego la otra mitad del agua. Ten en cuenta que las distintas marcas de gluten absorben distintas cantidades de agua, así que ve observando: tiene que quedar una masa.

Pásala a la encimera y amasa durante cinco minutos. Deja reposar, para que el gluten se desarrolle. Corta la masa en ocho trozos, da forma de salchicha (bueno, a mí no me quedaron muy bien, la verdad) y, con un cuchillo afilado, córtala en rodajitas. Ponlo en la slow cooker y cuece en HIGH de 2 a 3 horas, hasta que veas que el gluten comienza a flotar. El mío comenzó a flotar a la hora y poco, pero yo lo dejé dos igualmente.

Guárdalo en la nevera (3 días) o congélalo con su caldo. Descongélalo en el frigorífico. No tires el caldo, que te servirá para hacer más seitán, o para risotto o para una sopa.