Batido proteico de melón, manzana, mango y zanahoria

¿Qué hace una cuando compra mucha verdura y fruta para hacer batidos y la mete en el frigorífico después de un fin de semana cocinando sin parar, en una cocina en la que no se puede hacer ni pasta fresca porque la masa SE DERRITE, señores: se derrite? Pues que otro fin de semana, cuando ve que las zanahorias se le están poniendo pochas y blandurrias y que el melón tiene una capita de sequedad considerable, lo echa todo en la batidora y reza porque esté rico. Y está rico. Qué bien. Y además tiene ese color naranja tan bonito. Y está frío. Importante en verano. Todo frío, gracias.

Es que llevamos tres fines de semana de alerta, ¿sí? Más de cuarenta grados. Que quedas a comer por ahí y quieres morir cuando ves el sol reflejado en el asfalto, que en vez de gris está blanco nuclear de lo que reluce.

El infierno.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 175 ml de leche de coco (de la que viene en tetra brik y no en lata)
  • 1 plátano
  • 1 mango pelado y en cubos
  • 4 zanahorias peladas y picadas
  • 1/2 melón Gaia pequeño, pelado y sin las semillas
  • 1 manzana Ambrosía
  • 50 gramos de proteína de arroz

Preparación:

Yo lo hice todo batido en la MyCook durante 3 minutos a velocidad progresiva 7-10 sin temperatura. Si lo queréis frío, echad unos cubitos de hielo, porque el calor del motor calienta la preparación. También lo podéis hacer antes, que se tardan 20 minutos mientras se pica todo y guardarlo en la nevera.

Batido proteico de aguacate y mango

He hecho un smoothie por primera vez en mi vida. Y con proteína en polvo, además. ¿Por qué? Por tres razones. La más importante, que la proteína en polvo me iba a caducar y la tengo que gastar antes de que pasen diez meses más (que en esto yo soy como mi amiga Lourdes: si no está verde, cómetelo). La segunda es porque tengo una nueva pauta dietética, acorde con mi actividad deportiva y que además me obliga a hacer más deporte y, como a mí me da el siroco de ansiedad a media mañana (sobre la una o así, cuando más tralla de trabajo tengo y no puedo parar a comer -añado: tenemos unos horarios matadores e infumables en España. Deberíamos comer a la una como tarde. He dicho). Y la tercera es porque yo, lo de la verdura, lo llevo bien. Pero lo de la fruta no. Lo he intentado de mil maneras, pero al final la manzana se me queda chuchurría en el frutero… la manzana, los kiwis, los melocotones… Salvo las picotas del Jerte cuando es temporada y salvo las naranjas de mesa de las Huertas del Abrilongo. Y al final me dije: pues si tienes que tomar proteína a media mañana, la fruta te cuesta y los batidos no, dale a los batidos. Que total, las vitaminas y todo van a estar ahí porque yo bato y no hago zumo. Y que será mejor comerla batida, que no me cuesta, que pasar semanas sin probarla. Digo yo.

La receta está tomada, con variaciones variadas, de Protein Ninja de Terry Hope Romero, que es la primera persona de la tierra que me ha hecho comprar plátanos. Yo odio los plátanos. Como odio los pimientos. Con todo mi ser. Y sí: el batido sabe a plátano. Pero sabe a más cosas y así no me molesta. Porque yo antes era de las de «si no te gusta, no te lo comas» y ahora soy de las de «si no te gusta, prueba a ver si disfrazándolo…». La razón es que quiero ampliar mi catálogo de frutas y verduras, que es algo exiguo. Y lo sé.

Ojo. Lo de la proteína en polvo es porque yo la tengo que tomar (no en polvo, proteína , digo) y me resulta más fácil meter una ración en el batido, llevarme palitos de zanahoria y darle al hummus y comer algo de hidratos, porque dura más. Porque el batido lo bebo despacio. Pero se la podéis quitar sin problema.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de mango pelado
  • 1 plátano
  • 1 aguacate pequeño, pelado y sin el hueso
  • 240 gramos de leche de almendras sin endulzar (o la leche que prefiráis. La receta original dice leche de coco de las que vienen en tetra brik… pero yo me equivoqué de tetra brik y ahí está la leche de coco, descansando en una de las baldas de mi despensa y sin abrir).
  • 38 gramos de proteína de arroz integral (de esto podéis pasar, obviamente)
  • 2 dátiles Medjoul deshuesados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla

Preparación:

Esto es tan sumamente fácil como meter todos los ingredientes en una batidora potente (con el líquido primero, para que ayude a batir) y batir menos de un minuto o hasta que esté cremoso. Yo lo he hecho en la MyCook y lo he puesto 40 segundos a velocidad progresiva 7-10 y luego he removido (algún trozo de mango se dispara hacia la tapadera) y lo he puesto 10 segundos más a velocidad 10.

Tened en cuenta que, si lo queréis tomar enseguida, las cuchillas de la batidora calientan el batido, así que podéis echar, cuando batáis, algunos cubitos de hielo.

Se puede congelar. Cuando está frío, se espesa mucho, así que si lo congeláis para llevarlo al trabajo, como hago yo, luego lo podéis meter en una botella y rebajarlo un poco con agua.

Alubias negras con mango

Cuando la hija de mi amiga Marta vio esta foto, dijo: «Mira, mamá: caca». Mi amigo Manolo me dijo que me dejara de planos cenitales. Otros me pasaron páginas de consejos para hacer buenas fotografías de comida, que están basadas, sobre todo, en una cantidad de tiempo que yo no tengo. Porque yo voy siempre a carajo sacao. Y además me canso. Es lo que hay. Yo me canso mucho y quiero descansar viendo Daredevil o House of cards. No pasándome tres horas colocando un atrezzo que no tengo. Porque mis trapos están todos guarros y son del Ikea y no sé cómo combinar los colores. Ya lo conté.

Las legumbres, además, a mí nunca me salen bien en las fotos. Y eso que el trozo de mango ese que se ve en el plato está lavado, ¿eh? Lavado bajo el grifo. Porque, si no, estaría marrón. El problema es que en el libro del que lo saqué, el de The Vegan Slow Cooker, la foto es maravillosa. Unas judías enterísimas, unos trozos de mango amarillos y jugosos… Pues bien: así no queda el plato. Ya está. La fotografía culinaria tiene muchos trucos: uno es que las legumbres se fotografíen medio crudas. Pero a mí lo que me interesa es que veáis cómo queda el plato hecho. Que no, no queda como para salivar, pero es que queda así. Qué se le va a hacer. Eso sí: de sabor está muy rico. Podría haber quedado más fotogénico si hubiera cocido arroz (no del todo, porque si no, tampoco sale bonito), hubiera puesto dos alubias mal contadas lavadas también bajo el grifo y un poco de mango al vapor… Pero no sería este plato. Eso sí: lo podéis servir con arroz.

Ingredientes para 7 raciones:

  • 3 dientes de ajo picados
  • 2 mangos
  • 315 gramos de alubias negras puestas a remojo toda la noche. Las puedes cocer antes de hacer la receta o no.
  • 1 taza (235 ml) de agua o caldo
  • 2 cucharadas de caldo vegetal en polvo si no usas caldo
  • 3 cucharadas de jengibre fresco rallado
  • 1 y 1/2 cucharaditas de pimentón
  • 2 cucharaditas de tomillo
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada
  • 1/8 cucharadita de clavos de olor molidos
  • 1/8 cucharadita de pimienta de Jamaica
  • 1/8 cucharadita de chile en polvo o cayena
  • Sal
  • Pimienta negra

Preparación:

Pica el ajo. Corta el mango a cuadritos, pelado. Yo lo pelo con un pelador y luego lo corto.

Engrasa bien con aceite de oliva la base y las paredes de la olla. Añade todos los ingredientes y cocina en LOW de 6 a 8 horas, si ya tienes las alubias negras cocidas. Si no las tienes cocidas, tendrás que calcular: yo las tuve algo más de 10 horas. Pero depende de tus alubias. Prueba, ajusta la sazón y sirve con arroz integral cocido, como relleno de burritos, como guarnición de algún plato…