Harira (otra versión)

Harira
Harira

El invierno, desde que la descubrí hace cuatro años, siempre ha venido acompañado de harira. La harira es una sopa marroquí que se usa para romper el ayuno del Ramadán y que lleva carne y mantequilla. Pero esta no lleva carne, porque para qué queremos matar a un animal cuando podemos no hacerlo, me pregunto, y ojalá me lo hubiera preguntado antes. Siempre he hecho la versión de Isa Chandra Moskowitz, pero aquí os traigo otra, la de los chicos de Happy Pear, tuneada un poco por mí, porque me gustan las sopas espesas… y porque me he quedado sin cilantro molido, así que le puse menos. Y tampoco quería ponerle chile en polvo, pero sí copos de chile, que cunden más (es decir, tienen más volumen) y pican menos. Y tampoco tenía arroz basmati integral (bueno, me quedaban 10 gramos), así que puse espelta. Ni que decir tiene que le podéis echar las especias que consideréis oportunas y que, si os gusta más picante, le deis a la cayena, a la pimienta negra o al chile chipotle. Pero, como yo no puedo abusar del picante, aquí está mi versión:

Harira
Harira

Ingredientes para 10 raciones:

  • 1 cebolla grande picada en cuadritos
  • 5 dientes de ajo picados
  • 5 zanahorias, peladas y cortadas en rodajas finas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de sal
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 200 gramos de lentejas de Puy o verdinas, espulgadas y enjuagadas
  • 100 gramos de espelta (si lo queréis sin gluten, poned arroz integral basmati)
  • 400 gramos de tomates picados (pueden ser de lata)
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • El zumo de 1/2 limón
  • 1 cucharada de comino en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela molida (o un palo de canela)
  • 2 cucharaditas de pimentón agridulce de La Vera
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1/4 cucharadita de copos de chile
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo (coriandro)
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra molida o 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida (sí, la recién molida ocupa el doble que la molida industrialmente)
  • 2,5 litros de caldo vegetal
  • Un buen manojo de perejil
Harira
Harira

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola grande a fuego medio. Añade el ajo, la cebolla, las zanahorias y la sal y remueve bien. Tapa la cacerola, baja el fuego un poco y cocina durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las cebollas estén muy suaves.

Prepara las lentejas. Hay que espulgarlas, por si tienen alguna piedrita. Las pones, poco a poco, en un plato llano blanco y miras bien. Luego las puedes poner en un colador y enjuagarlas bien. Escúrrelas.

Agrega los garbanzos, las lentejas, la espelta o el arroz, los tomates, la ralladura y el zumo de limón y todas las especias (el comino, la canela, el pimentón, la cúrcuma, los copos de chile, el cilantro en polvo y la pimienta negra). Agrega el caldo, remueve, sube bien el fuego, tapa y deja que hierva. Tardará un buen rato, no te preocupes. Y, además, aunque tengas puesta la tapa, se nota porque suena.

Una vez hierva, baja el fuego y tenlo así, cociendo lentamente, de 20 a 45 minutos. ¿Por qué tanta diferencia? Porque las lentejas tardan y depende de lo que tarden. A los 20 minutos, prueba. Si no están hechas, calcula el tiempo que les puede faltar. Las mías tardaron 40 minutos.

Prueba de nuevo y ajusta la sazón a tu gusto. Si has usado un palo de canela, puedes quitarlo ahora.

Sirve la sopa con abundante perejil. Se puede congelar perfectamente. En el frigorífico te durará 2 o 3 días.

Ojo: si no tienes arroz integral en casa y usas arroz blanco redondo, no la puedes congelar. Bueno, poder, puedes, pero no va a quedar bien la textura del arroz: avisado quedas.

Paté de lentejas de invierno

Así se llama esta receta de El gran libro de la cocina vegana francesa, que sería más maravilloso aún si estuviera traducido por alguien familiarizado con los ingredientes que se utilizan y que no pusiera, por ejemplo, «crema de sésamo blanco», sino tahini blanco… o levadura malteada, sino levadura de cerveza. Es un poner. Eso sí: es una terrina y se puede tomar fría. Para formarlas, yo usé unos moldes de silicona grandecitos, que son tipo flan.

Ingredientes para 4 terrinas (depende del molde):

  • 150 gramos de lentejas verdinas
  • 1 puerro grande
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla de cacahuetes
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari (el tamari no lleva gluten)
  • 200 ml de leche vegetal (yo usé de almendra sin azucarar)
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo
  • 1 cucharada de perejil picado para decorar
  • pimienta negra

Preparación:

Cuece las lentejas en agua hirviendo 30 minutos. Ve comprobando, porque depende de las lentejas. Las mías estaban hechas en ese tiempo. Firmes, pero blandas.

Mientras se cuecen las lentejas, corta el puerro por la mitad a lo largo y lávalo muy bien. Pícalo y pica también la cebolla y el ajo. Saltéalos a fuego medio-bajo en 2 cucharadas de aceite hasta que estén dorados, lo que te llevará unos 10 minutos.

Escurre las lentejas y ponlas en el bol del robot de cocina junto con el contenido de la sartén, la mantequilla de cacahuete y 1 cucharada de aceite de oliva. Dale unos toques para que se pique todo, pero que conserve cierta textura.

En una cacerola pequeña, pon la leche vegetal y el agar-agar y deja hervir un minuto. Añádelo al bol del robot de cocina y bate: quieres conservar cierta textura, que no se te olvide. Sazona con perejil y pimienta.

Ponlos en unos moldes de silicona, tápalos con film transparente y déjalos en el frigorífico. Así se transformarán en una terrina. Los puedes hacer el día antes al que los vayas a servir. Quedan muy vistosas y están muy ricas.

Sopa de lentejas

Sí, ha llegado el otoño. Ha llegado el otoño de una manera brutal. No por el tiempo, que está más o menos como todos los otoños (esto es, nunca sabe una qué ropa ponerse…) sino porque vino con gente nueva que llegó de golpe (a veces ocurren estas cosas) y porque trajo también noticias maravillosas. Noviembre siempre es bonito. Adiós, ensaladas. Hola, platos contundentes de cuchara. Bienvenidos, nuevos sabores. Y nuevos libros. Este es de Vicki’s Vegan Kitchen. Recetas facilitas, que siempre salen (adoro los libros americanos de cocina, con tanto detalle y tan profusamente explicados para torpes como yo). Y es mi primer plato de lentejas desde que, allá por aquellos tiempos del inicio de mi genial (léase con ironía) colitis ulcerosa, dejé de comerlas porque me moría de miedo si las veía…

Ingredientes para 4 personas.

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande pelada y picada
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 200 gramos (1 taza) de lentejas secas, enjuagadas y escurridas
  • 850 gramos (5 tazas) de agua o caldo vegetal sin sal
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de salsa tamari
  • Una pizca de cayena (yo no le puse, porque es picante)
  • De 4 a 6 dientes de ajo picados

Preparación

Calienta una olla grandecita a fuego medio. Añade el aceite y deja que se caliente un ratito. Agrega la cebolla y el laurel y saltea, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos.

Ahora agrega el ajo y el comino y saltea, sin dejar de remover y siempre a fuego medio, de 2 a 3 minutos más.

Echa en la olla las lentejas, el agua o el caldo y el vinagre. Sube el fuego, tapa la olla, lleva a ebullición y, cuando hierva, baja el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo (yo lo dejo en el número 3 de la vitrocerámica) y cuece hasta que estén tiernas. A ver: cada lenteja es un mundo. Las mías, que son pardinas, tardan más de media hora. Así que yo las tuve 30 minutos.

Antes de que finalice la cocción de las lentejas, cuando queden unos 10 minutos, agrega el tamari. ¿Cómo sabemos cuánto tiempo tardan las lentejas y cuándo tenemos que añadir el tamari? Pues yo no lo sé. Así que yo lo eché a la media hora. Luego, cuece unos 20 minutos más. Esto es lo que pone la receta: que una vez agregado el tamari, cozamos 20 minutos más. Yo no lo tuve tanto tiempo porque no quería que las lentejas se deshicieran, pero para estar hechas del todo necesitaron 45 minutos. Así que id probando, que seguro que habéis hecho más lentejas que yo…