Baked beans en olla rápida

¿Qué son las baked beans? Pues ya está: en internet, con un enlace a Directo al Paladar, solucionado. Estas no llevan salsa de tomate: creo que se parecen más a las americanas (Boston Baked Beans) y, como ya explican ahí arriba, no se hacen al horno, sino en olla. Y estas, en olla rápida. Receta de Jill Nussinov, por supuesto, la maestra de las ollas. Su Vegan Under Pressure es imprescindible, sinceramente. Esta receta es de las cosas más exquisitas que he probado jamás. Solas o con arroz o con patatas cocidas o al vapor o al horno… Una buena ensalada o verduras asadas y ya tienes un plato completito.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 2 tazas de cebolla muy picada (yo le eché una cebolleta enorme)
  • 400 gramos (2 tazas) de alubias secas, enjuagadas, puestas en remojo durante 8 horas o toda la noche y escurridas. Si son a granel, mira que no tengan piedritas ni nada
  • 2 cucharadas de mostaza en polvo (yo no le puse)
  • 2 cucharaditas de pimentón (yo, agridulce de La Vera)
  • 1 hoja de laurel
  • 470 ml (2 tazas) de caldo vegetal (yo usé este)
  • 35 gramos (1/4 de taza o 3 dátiles grandes) de dátiles Medjoul picados
  • 70 gramos (1/4 taza) de tomate concentrado
  • 3 cucharadas de melaza
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de vinagre de sidra
  • sal

Preparación:

Calienta la olla a fuego medio o pon la olla eléctrica en modo «saltear». Añade el aceite y la cebolla picada y saltea de 3 a 5 minutos. Si ves que se pega, agrega agua a cucharadas. Remueve de vez en cuando. Añade las alubias, la mostaza seca, el pimentón y el laurel. Remueve un minutito, para que se impregnen del sabor de las especias. Añade el caldo, remueve, pon la tapadera de la olla y coloca el mango en posición 2 (HIGH o alta presión) y cuece 15 minutos. Deja que el vapor salga de manera natural (es decir, aparta la olla del fuego y no hagas nada) y, cuando se haya bajado la válvula, deja reposar la olla sin abrirla durante 10 minutos más. Luego ábrela, prueba algunas alubias y, si no están hechas aún, las pones un par de minutos más y dejas que el vapor vuelva a salir de modo natural y quitas la tapa (no las dejes 10 minutos más reposando).

Quita la hoja de laurel. Añade los dátiles, el tomate concentrado, la mostaza de Dijon, la melaza y el vinagre y remueve con cuidado. Lleva la mezcla a ebullición y deja cocer 5 minutos o pon la tapa de la olla y deja reposar 10 minutos. Ajusta de sal y sirve.

Salsa de tomate al vino blanco

¿Os acordáis de que hace poco dije que estaba de curry y de comida mexicana, americana e hindú hasta el moño? Que sí, que está muy rica, pero una echa de menos ese sofrito de madre de ajo, tomate, cebolla y pimiento, que yo no he replicado por no comprar pimiento, con lo fácil que sería echárselo a una fabada con chorizo. Que no será porque no tengo yo recetas de chorizo. Porque a mí el chorizo me gusta más que el jamón. Y yo he comido jamón toda mi vida: del blanco y, desde hace muchos años, del ibérico. Desde hace unos meses, tengo a un montón de italianos (son italianos todos ellos, no me preguntéis por qué) dándome la coña a base de mensajes privados en la página del Facebook. Me mandan fotos de parrilladas. Y yo adoro la gastronomía italiana, pero perdonen ustedes: soy de Extremadura. Y me costó mucho ver un cerdo y dejar de ver jamón. Que era lo que yo veía cuando veía un cerdo: jamón y paletillas. Como mi vida ha estado repleta (repletísima) de platos con carne y con pescado y muy poco repleta en esta vida de verduras, el paladar me está cambiando. Pero sigo echando de menos muchos sabores. Que no se los daba la carne, que se los daba el guiso. Ya.

Así que cogí el 1080 recetas de cocina, que es el libro con el que media España se ha metido en los fogones (gracias, Simone Ortega) y me puse a copietear recetas y a tunearlas, porque el libro se escribió antes de que llegaran los 80 (de hecho, habían comenzado los 70 y yo no había nacido siquiera) y es un pelín hipercalórico. Y además las recetas vienen en tazas y gramos todo a la vez. Yo, que soy así de inútil en la cocina, aunque no lo parezca porque tengo un blog y todo, comencé por una receta hipermegafácil y la adapté para MyCook. Y sale una salsa de tomate bien rica.

Ingredientes:

  • 1 kilo de tomates de pera
  • 60 ml de aceite de oliva (nunca lo pongo, pero se sobreentiende siempre que es virgen extra y ningún otro)
  • 1 puerro
  • 50 mililitros de vino blanco seco
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil fresco picado al gusto (sin pasarse, obviamente, que no queremos una salsa verde)
  • 2 dátiles Medjoul
  • Sal. Yo puse 2 cucharaditas, pero esto va en gustos.

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a velocidad 1 y a 120º C. Añade el ajo y el puerro cortado en cuatro trozos y bien limpio y sofríe durante 5 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Agrega los tomates, lavados y picados en cuartos, el vino, el laurel, el dátil sin el hueso, el perejil y la sal. Ponlo 20 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Ahora puedes poner el cestillo invertido encima de la tapa y darle al Turbo para triturarlo, pero yo siempre espero que se enfríe y trituro, que total no tengo prisa. O lo saco de la MyCook y trituro con una batidora de inmersión. Que sí, que la MyCook tritura en caliente con la velocidad Turbo pero yo tardo menos y veo mejor el resultado si el vaso es transparente.

Y ya está. Más fácil imposible.

Si no tienes MyCook, esto es una salsa de tomate sin más. Se pone en una cacerola el aceite a calentar. Se añade el ajo picado con el puerro.  Luego, agrega los tomates triturados o picados muy finos, el laurel, los dátiles (picados y previamente remojados en agua caliente) y deja cocer 40 minutos parcialmente tapado. Añade el perejil cuando falten dos o tres minutos para finalizar y luego espera a que se enfríe o tritura con una batidora de inmersión. Si tienes una de vaso, tienes que esperar a que se enfríe porque, si no, te quemas. Sí, puedes quitar el bocal y poner un paño encima en caliente, pero para qué te quieres arriesgar.

 

Caldo concentrado en MyCook

Hace tiempo, decidí no comprar productos altamente procesados (por ejemplo, salsas de tomate, hamburguesas vegetales, caldo de brik o de cubitos…), así que me los tengo que hacer yo. A mí, lo voy a confesar de una vez, lo que realmente me gustaría sería tener un cocinero en casa y, mientras yo veo series, que él me cocine. Y me llene el congelador. Porque yo, lo admito, me planifico mal. Compro ingredientes para hacer x platos, pero luego me sale mucha más cantidad y termino haciendo lo que Dios me da a entender. Me encantaría tener tiempo a diario para cocinar. Bueno, realmente lo tendría si hiciera un plato cada día (salvo los que tengo deporte). Pero en mi vida hay más cosas que el comer. Aunque no lo parezca. Y yo solo cocino los fines de semana. Entonces, ¿qué ocurre con esto? Pues que, si hago un caldo vegetal en condiciones y lo pongo en botes, ya lleno el congelador. Pero resulta que en el libro A todo vapor de Thermomix me encontré con una receta de un caldo concentrado de verduras. Y me dije: «esta es mi salvación». Y lo es. Ocupa muy poco en el congelador, siempre y cuando lo pongáis en una cubitera (en cada espacio de los cubitos, 1 cucharadita) y luego en bolsas. Por ahí dicen que, por su alto contenido en sal, no se congela. Es falso. Congela. Así que no lo guardéis todo junto, que es lo que he hecho yo. Ponedlo en la cubitera. Aprended de mis errores.

Ingredientes:

  • 200 gramos de apio bien limpio
  • 250 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de cebollas
  • 100 gramos de tomate
  • 150 gramos de calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 50 gramos de setas frescas
  • 1 hoja de laurel
  • 4 ramitas de perejil fresco
  • 200 gramos de sal gorda
  • 30 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Vamos a ver: realmente, las verduras son lo de menos. Con poner unos 900 gramos de lo que os apetezca, este caldo se puede hacer perfectamente. Se le puede poner un poquito de pimiento también (no mucho, que el pimiento es potente) o espárragos o calabaza o lo que tengáis.

Trocea las verduras, ponlas en el vaso de la MyCook junto con el perejil (también puedes usar otras hierbas frescas, como albahaca, salvia, romero… pero con mucha moderación, ojo, que si no el caldo te sabe a pasto). Tritúralas 10 segundos a velocidad 7. Abre la tapadera y baja las verduras con la ayuda de la espátula.

Ahora, añade la sal, el vino y el aceite. Quita el cubilete del vaso y pon el cestillo invertido encima de la tapadera. Programa 40 minutos a 110º C y velocidad 3. Deja enfriar unos minutos y tritura con velocidad Turbo, siempre con el cestillo puesto encima de la tapadera.

Sí: son 40 minutos. No, no tiene casi líquido, pero no se quema nada. Era mi gran duda, sinceramente. Sale perfecto, saladísimo, obviamente, y para tener un caldo vegetal en condiciones, se usa 1 cucharadita por cada medio litro de agua. Si lo queréis más potente, usad 2 cucharaditas.

Para mí ha sido un invento grandísimo. Y mira que, por lo visto, es de las preparaciones básicas de la Thermomix… Pero yo lo acabo de descubrir. Ah, los descubrimientos: qué haríamos sin ellos.