Salteado de verduras para noodles

Yo, que soy así de divertida, llevo seis años con el blog; es decir, cocinado de forma frecuente (en algunas épocas más, en otras menos) y luego descubro, leyendo, cuántas cosas hago mal. Por ejemplo, hay que dejar calentar la sartén primero un ratito y luego añadir el aceite y dejar calentar el aceite y agregar la comida. Porque la cocina, dice Mark Bittman, se basa, sobre todo, en dominar el fuego. Total, que ahora intento hacerlo mejor. Y calentar.

Una de mis nuevas adquisiciones ha sido el libro de Bosh!, que lo peta con sus vídeos en la red y que hacen cosas muy gochas para tener muchos amigos a los que invitar y que no sean alérgicos a los gatos, como la mayoría de los míos. Así que comencé por un salteado para añadirle, después, unos noodles. O spaguetti. O cualquier otro tipo de pasta que queráis. Y así aproveché para probar un maravilloso wok tamaño catedral que me ha regalado mi madre y que estrené con esta receta.

Salteado de verduras
Salteado de verduras

Ingredientes para 4 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 350 gramos (más o menos) de verduras. Yo puse:
    • 160 gramos de brócoli cortado en flores y cocidos al vapor 7 minutos
    • 150 gramos de judías verdes y cocidas al vapor 7 minutos
    • Unas puntas de espárragos que tenía por ahí
    • 1/2 cebolla pequeña
    • 170 gramos de zanahorias cortadas en tiras finas y largas. Como veis, las medidas no dan 350 gramos, sino algo más, pero era lo que tenía por casa.
  • 320 gramos de guisantes congelados, descongelados y cocidos al vapor 7 minutos
  • Para la salsa:
    • 3 dientes de ajo muy picados
    • 1 cucharada de azúcar moreno
    • 2 cucharaditas de maicena
    • 100 ml de caldo vegetal
    • 3 cucharadas de salsa de soja
    • 1 cucharada de vinagre de arroz
Salteado de verduras para noodles
Salteado de verduras para noodles

Preparación:

Bate los ingredientes de la salsa en un cuenco con la ayuda de un tenedor.

Pon un wok a fuego medio y espera que se caliente un poco (un minuto o así) y añade el aceite. Agrega el ajo y dale unas vueltas medio minuto. Añade las verduras y saltea. Un salteado consiste en no parar de remover (a ver, puedes parar un poco, pero hay que remover muy a menudo) durante unos minutos: los minutos depende de lo duras o blandas que os gusten las verduras. A mí me gustan duritas, pero hay verduras mucho más duras que, si las pones crudas, no se hacen, así que hay que cocerlas al vapor, al igual que los guisantes (que no son verduras: son legumbres y, por ende, proteínas).

Añade la salsa y saltea hasta que se evapore un poco. Prueba de sal, porque si usas salsa de soja baja en sodio, como yo, puede que quede sosillo. Puedes cocer noodles, en agua salada hirviendo el tiempo que marque el paquete y los echas también en el wok y a comer. Yo, como congelo las cosas, los noodles los hago en el momento. Obviamente, si sois celíacos, escoged noodles sin gluten.

 

Alubias blancas mediterráneas

J.L. Fields llama a este plato Mediterranean beans with greens, pero yo, greens no tenía y eché judías verdes. No tengo casi comida congelada y los fines de semana no son míos del todo. Este, día de la madre. A Badajoz. El que viene, comunión. A Badajoz. El domingo, viene Lara López a leer al WOMAD. Y, con Lara, viene Ferrán Fernández, el editor de Luces de Gálibo que siempre me trae galletas a Centrifugados. Y el siguiente me voy a Madrid para ver a Angelica Liddell. Y el siguiente al Poetas, de Madrid. En algún punto de mi vida debería cocinar. O acostumbrarme a hacerlo las tardes de los días de diario, pero ahora estoy cogiendo el coche lo máximo que puedo.

El primer día me fui al Mercadona, pensando que no habría nadie. Estaba allí todo Mérida. Así que me largué a dar vueltas por los pueblos. Fui a Calamonte y a Alange (la carretera de Alange es preciosa). Yo lo que tenía que haber hecho es irme a un polígono y luego a la ciudad, pero soy así de brusca. Al día siguiente sí que me fui al Polígono. Sigo sin saber aparcar, porque no cojo las medidas. En el garaje voy muy lenta, que es como hay que ir, por otra parte, porque solo hay una salida. Y ya le he hecho mi primer rayón con la columna.

Este fin de semana pasado he conducido Mérida-Badajoz y Badajoz-Mérida. Es autovía. Mi primera autovía de 50 y tantos kilómetros y se me hace eterna. De todos modos, me gusta conducir. O me gustará más cuando vaya segura.

Y así estoy. Como principiante conductora a los 42. Que no es lo mismo que hacerlo con 18, con ese cuerpo inmortal que Dios te ha dado, que cuando se te han muerto ya varios amigos en accidentes de coche.

Tengo la sensación de que todo lo hago tarde en esta vida.

Este platito tarda el tiempo justo. Menos mal que la cocina no falla. Bueno, a veces sí, pero esta receta no.

Alubias mediterráneas
Alubias mediterráneas

Ingredientes para 8 raciones de las mías:

  • 200 gramos (1 taza) de alubias blancas cannellini (de las pequeñas) puestas a remojo 12 horas o toda la noche
  • 470 ml (2 tazas) de caldo vegetal
  • 2 latas de 400 gramos de tomate picado
  • 50 gramos (1/2 taza) de aceitunas verdes a rodajas
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 150 gramos de judías verdes hechas al vapor. La receta original usa rúcula.
  • 120 ml (1/2 taza) de zumo de limón dividido en dos partes iguales (60 ml cada una o 1/4 taza)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de albahaca seca
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • Para servir: cebada perlada, arroz integral, trigo cocido, avena en grano cocida, espelta cocida…
Alubias mediterráneas
Alubias mediterráneas

Preparación:

Enjuaga y escurre las alubias.

Pon, en la olla, las alubias, el caldo, los tomates picados, las aceitunas, el ajo en polvo, el orégano y la albahaca. Tapa y cocina en presión HIGH (alta) de 6 a 10 minutos. Depende de tus alubias. Yo siempre lo pongo 8 minutos y luego voy mirando si le hace falta cocer un poco más. Deja salir el vapor de forma natural.

Mientras se hacen las alubias, calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego alto. Agrega los ajos picados y sofríelos un minuto o dos. Añade las judías verdes y dales unas vueltas. Echa la mitad del zumo de limón y dale unas vueltas.

Cuando la olla se pueda abrir, quita la tapa y comprueba si las alubias blancas están cocidas. Si no lo están, ponlas unos minutos más. Añade el zumo de limón restante. Prueba la sazón. No lleva sal, pero no está soso.

Para servir, pon arroz o cebada o cualquier otro cereal cocidos e un plato, agrega las alubias y las judías verdes y a comer.

 

Satay indonesio de berenjenas

Tofu. El tofu del Aldi es una cosa tremenda que está hecha con sales de calcio y que, además, no hay que prensar ni una mijita. El problema del Aldi es que está a 20 minutos andando de mi casa y no tengo coche, así que, cada vez que voy, procuro comprar pocas cosas para no venir cargando con el carro a reventar. Pero yo me lo llevaría todo. Bueno, todo no, porque ya no compro alimentos procesados (salvo los poco procesados, que para mí no cuentan: el aceite de oliva está procesado, pongo como ejemplo. La pasta también. Y la soja texturizada). Lo que siempre me traigo es todo el tofu que vea en la balda. Cinco o seis paquetes de golpe. Los meto en el frigorífico con la fecha de caducidad frente a mí… y luego me los he comido caducados de un mes y todo. Pero yo miro la fecha para cocinarlo antes. Como ahora.

Esta receta es de The Happy Pear. Tengo su libro (el amarillo, no el azul) que no es vegano, porque usan huevos y miel en algunas recetas. Pero casi todas son veganas. Las de dulces no, pero no hago casi repostería, a la vista está (no por falta de ganas: yo ya sé que son calorías vacías y tal, pero a mí un bizcocho es que me alegra la vida). Y hay curries para parar un tren. Como yo de curry ya me puse hasta atrás y no quiero verlo demasiado (salvo en este tofu) hasta la Navidad al menos, que haré un plato hindú al que ya le he echado el ojo, busqué un plato indonesio. Y esto es laborioso, oigan, pero está muy rico. Aprovechando que había encendido el horno para el brócoli de este puré, metí ahí el tofu también y las berenjenas. Como solo tengo una fuente de horno grande que seguía caliente y me da miedo meterla en agua fría, es que ni la lavé. Yo estas cosas no debería confesarlas. Nota mental: comprar un par de fuentes de horno más de las grandes, que pequeña tengo una.

Ahora que lo pienso, con la pereza que me da a mí encender el horno… Y no sé por qué, porque total, lo pones todo en una fuente, lo dejas ahí, pones el temporizador y te olvidas.

Esto se puede tomar tal cual o mezclarlo con arroz (integral, por favor. Sí, el blanco coge mejor las salsas. Pero el blanco es comida basura. O eso dice mi Pablo Zumaquero de mi alma. Y yo le creo. Y además el integral está muy rico hasta sin sal. Lo sé, lo he comido. Tiene sabor. Potente, además. Tiene varias clases de verduras (col, judías verdes, zanahoria, cebolla, ajo…) y tofu y mantequilla de cacahuetes, así que aquí hay proteína de calidad, señores. La mantequilla de cacahuete la compro en polvo. Me lo dijo Lucía y le hice caso porque yo no la uso mucho y se me enranciaba. Además, esta mantequilla en polvo solo tiene cacahuetes, no tiene aceite de palma, que es la mierda más grande que ha parido madre. No en cuestión de salud, que eso no podría ponerlo en pie ni explicar por qué las grasas tales y pascuales son malas malísimas: en cuestión medioambiental. Es barato, la industria alimentaria está enamorada de él y deforesta y mata animales a mansalva, sobre todo orangutanes.

Buscad una mañanita tranquila para hacer esta receta (tampoco se tarda tanto, ojo), que está bien rica.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 3 berenjenas
  • 2 zanahorias
  • 200 gramos de judías verdes, sin los extremos y picadas en trozos del tamaño de un bocado, bien limpias
  • 2 cebollas
  • 0,5 cm. de jengibre fresco pelado
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 100 ml de zumo de naranja (el zumo de una naranja de zumo)
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 400 gramos de tofu cortado en bastoncitos
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 4 cucharadas de mantequilla de cacahuete
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de sirope de agave o de arce
  • 1/4 de col blanca grandecita
  • Un manojo de cilantro fresco para decorar, opcional
  • Frutos secos picados para decorar, opcional

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Corta las berenjenas, con la piel y lavadas, en trozos del tamaño de un bocado y las zanahorias en rodajas medianas. Pela y corta a rodajas finas la cebolla. Pica finos el jengibre fresco y el ajo.

Pon la salsa de soja, el zumo de naranja y el jengibre en polvo (no el fresco) en un bol y remuévelo. Pon el tofu ahí para que se cubra bien: pásalo a una bandeja de horno y hornea 25 minutos.

Pon las berenjenas en un bol y agrega 3 cucharadas de aceite. Remuévelas con las manos bien limpias para que se impregnen bien, agrega una pizca de sal y extiéndelas en una bandeja de horno. Ásalas hasta que estén bien doradas y no quede ninguna cruda, de 30 a 40 minutos.

Lleva, mientras tanto, un cacito con agua a ebullición. Añade las zanahorias y cuécelas 5 minutos. Agrega las judías verdes y cuece 2 o 3 minutos. Escurre y enfría bajo el grifo. Luego se cocerán más. Reserva.

Pon las restantes 2 cucharadas de aceite en una olla grande. Cuando el aceite esté caliente, baja el fuego, agrega la cebolla y saltea 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade el ajo y el jengibre fresco y cocina 3 minutos más. Remueve de vez en cuando también. Si la mezcla se queda muy seca, agrega un poco de agua caliente (de cucharadita en cucharadita, no medio vaso).

En un bol, bate la mantequilla de cacahuete, el vinagre, el sirope de arce o de agave y 350 ml de agua caliente. Añádelo a la olla junto con el tofu y las berenjenas asadas, porque ya deberías de haberlos sacado del horno los dos. Ten cuidado de no quemarte: usa siempre paños para coger las fuentes de horno.

Mezcla bien. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos lentamente. Si la salsa se espesa mucho, agrega agua.

Prueba y sazona con sal y pimienta. Mientras tanto, corta la col bien limpia en trocitos y agrégalos a la olla cuando pasen esos 10 minutos, junto con las judías verdes y las zanahorias. Cuece 5 minutos o hasta que las judías estén a tu gusto.

Si quieres, agrega cilantro fresco picado y frutos secos (sin freír y sin sal, pero los puedes tostar unos minutos en una sartén sin grasa) y sirve.

Está muy rico.