Batido de pastel de manzana

Con la fruta me pasa como con los pimientos. Ojalá me gustaran. Lo he intentado de todas las maneras, ojo. Compro fruta de muchas clases. Y siempre tengo algo mejor que hacer que comerla, salvo que sean picotas del Jerte. Así que se me estropea. Y luego me da mucha rabia por ser tan poco disciplinada. El problema es que yo tengo una máxima: si no te gusta, no te lo comas. Y con la fruta, incluso con la que me gusta (naranjas, kiwis, todo lo que esté ácido de llorar y te pique en la lengua), no puedo.

Hasta ahora. Los batidos me los bebo con todo el gusto del mundo. Y me encantan. Les pongo hasta plátano, que era una fruta que, nada más olerla me entraban unas irrefrenables ganas de vomitar. Mi compañero Antonio, que se sienta en la mesa de detrás de la mía, come muchos plátanos y yo acabo levantándome hasta que termina. A mí me llegan a decir, a los 40, que yo iba a comprar plátanos y no me lo creo.

Hay quien odia los batidos. Pero porque le gusta la fruta. Suertudos, ellos. Yo voy a poner muchas recetas de batidos: primero, porque en verano me alimento de gazpacho, gazpacho de cerezas, salmorejo de picotas y ensaladas de bolsa. Y porque he descubierto que, si me tomo un megabatido a media mañana, no asalto la máquina de guarrerías varias que tenemos en el trabajo, que no es una sola, sino que hay dos. Y dos de refrescos. Y dos de cafés. Así que a mí me viene muy bien este invento de los batidos. Ahora como fruta que probaba una vez al año. Todos los días. Eso me gusta.

Este batido es mío del todo, así que no hay crédito que otorgarle a nadie… salvo a todas esas personas que le echan de todo a los batidos y entonces tú piensas: esto tiene que quedar bien. Si voy a usar manzanas y nueces, pues también especias, ¿no? Realmente, utilicé una mezcla de especias para pastel de calabaza, que tiene canela, jengibre, ajos y nuez moscada. Y queda riquísimo y con una textura peculiar, medio granulosa. Si lo queréis súper cremoso, batidlo más o añadid las nueces en polvo, que también quedará pelín granuloso pero menos. O haced una mantequilla de nueces (batiendo mucho: yo siempre tengo miedo de que el motor se me funda, aunque vaya parando de tanto en cuanto, así que bato menos de lo que tengo que batir y queda granuloso igual, pero lo mismo vosotros sois más arriesgados)..

Ingredientes para 4 raciones:

  • 3 manzanas. Yo usé de la variedad Ambrosía.
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
  • 230 ml de leche de almendras sin azúcares añadidos
  • 1/2 cucharadita de mezcla de especias para pastel de calabaza (o una mezcla casera de canela, jengibre en polvo, clavos de olor molidos y nuez moscada)
  • 1 dátil Medjoul deshuesado
  • 60 gramos de nueces
  • 50 ml de zumo de limón
  • 50 gramos de proteína de arroz

Preparación:

Se bate todo hasta que tenga textura de batido. Yo lo hice en la MyCook, primero 40 segundos a velocidad progresiva 7-10. Luego, 30 segundos más a velocidad 10, después de haber raspado las paredes para integrarlo todo.

Tened en cuenta que la potencia de la máquina calienta el batido, así que si lo hacéis para tomarlo ya mismo, pues añadid cuatro o cinco cubitos de hielo mientras batís, pero tampoco batáis mucho, porque se calienta igual…

Sabe a pastel. Y la canela es afrodísiaca. Eso dicen.

Hamburguesa ras el hanout

En teoría, esta receta es la hamburguesa moruna del libro de Toni Rodríguez Las más exquisitas hamburguesas veganas. En la práctica, ni es moruna ni nada que se le parezca: lleva ras el hanout. Es decir, no lleva las típicas especias de pinchos morunos, porque no encontré la mezcla y, aunque hay un sinfín de recetas por internet, no tenía ni tiempo ni ganas de ponerme a moler especias, porque los fines de semana yo me meto en la cocina cuando ya no tengo casi nada en el congelador y lo hago todo de una tacada y termino muerta… Lo cual significa que tengo que aprender a hacer comida de batalla, picar y al wok o al cocedor de vapor.

Ingredientes para 11 hamburguesas bien hermosas:

  • 420 gramos de soja texturizada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • De 1 a 4 cucharadas de ras el hanout (esto va en gustos y no hay nada como probar la masa. Con cuatro queda fuerte y con 1 muy flojito)
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/2 taza de perejil picado
  • 90 gramos de pan rallado (si sois celíacos, sin gluten. No he probado la receta con pan rallado sin gluten, así que tenéis que mirar que quede compacto, pero no secorro).
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de sal o algo más (probad la masa y salad a vuestro gusto)
  • Pimienta negra
  • Agua hirviendo
  • Aceite de oliva para freír las hamburguesas

Preparación:

Cubre la soja texturizada con agua hirviendo, pero ve removiendo hasta que veas que se hidrata. Si te pasas de agua, tendrás que colar el exceso de líquido y colar soja texturizada (sale una cantidad importante) es un coñazo. Así lo digo. No tengo coladores tan enormes. Se trata de cubrir la soja para que se hidrate y ya está.

En el mismo bol, agrega el ajo picado, el perejil picado, el ras el hanout, el jengibre en polvo, el perejil y el pan rallado y mezcla muy bien. Tendrás que amasar para que quede compacto, así que mete la mano sin miedo en el bol y estruja la masa. No te olvides de añadir la sal y la pimienta. Yo la sal la eché a ojo, así que ve probando la masa, porque una masa sosa no está rica y una salada está asquerosa. Forma las hamburguesas. Lo puedes hacer con un molde, que los venden por nada y menos y son muy apañados, con las manos haciendo bolitas y aplastándolas o con aros de emplatar y apretando la masa con una cuchara.

Prepara una plancha (yo tengo una plancha eléctrica de estas que sirven para paninis también y que prensa las hamburguesas y les hace estas rayitas tan monas) y picela la base con aceite. Coloca las hamburguesas y pincélalas también con aceite de oliva por arriba. Yo las tuve de 7 a 10 minutos, hasta que estuvieron doradas.

Luego sácalas y cómetelas. Yo las como solas, pero esto como estaría bueno para reventar es con lechuga, tomate, dos buenas rebanadas de pan de centeno, pepinillo y cebolla caramelizada por encima…

La soja texturizada es una proteína completa. Las proteínas están muy bien, pero no te olvides de las verduras. Una hamburguesa con una ensalada grandecita o verdura al vapor y un poco de pan o arroz integral o pasta o algún otro cereal y ya hemos comido muy ricamente.

Crema de calabaza

Otoño=calabaza. En todas sus formas, de todas sus clases, naranjas, verdes, rugosas, preciosas. Otoño=adiós ensaladas, hola purés nocturnos. Porque a mí por la noche no, no me entra una ensalada. Me resisto a abandonar la ropa de verano, a poner ya la falda camilla (de este fin de semana no pasa). Pero el puré llega pronto. Y este es magnífico. La receta es de Laura Theodore, de su libro Jazzy Vegetarian Classics (sí, mi biblioteca vegana es ingente). Aunque se llame «vegetarian», todas las recetas son veganas. Es un puré semidulce. Sí. Lleva calabaza y canela y jengibre. Sabe a pastel. O a postre. O a comida moruna. Es mi nuevo puré favorito.

Ingredientes para 6 raciones

  • 1 kilo de calabaza pelada y cortada en cubos pequeños
  • 500 gramos de coliflor, solo los ramilletes
  • 1 cebolla pequeña, pelada y picada groseramente
  • 1 cucharadita de sazonador para todo uso (all purpose seasoning)
  • 2 manzanas (usé la variedad Val Venosta), sin el corazón, peladas y picadas
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 580 mililitros de caldo vegetal, más algo más si se precisa
  • 2 cucharadas de sirope de arce

Preparación:

Cuece al vapor la calabaza durante 7 minutos. Lo puedes hacer en una olla con un cocedor o también en un aparato que sirva para esto. Luego, añade la coliflor y la cebolla, espolvorea con el sazonador todo uso. Hierve al vapor 20 minutos más o hasta que la coliflor y la calabaza estén muy tiernas.

Pon todo en un bol. Deja enfriar 15 minutos. Agrega las manzanas, la canela, el jengibre y la sal y remueve. Añade el caldo y el sirope de arce. Ahora, por tandas, bate todo junto. Posiblemente tengas que hacerlo en tandas, porque sale mucha cantidad. Remueve para que se integre bien. Pon el puré en una cacerola.

Pon la cacerola a fuego medio-bajo, tapa y deja cocinar, removiendo a menudo, hasta que el puré esté caliente, unos 10 minutos.

Queda bastante espeso con estas cantidades, pero es que a mí el puré me gusta MUY espeso. Si os gusta más claro, añadid más caldo.

Se puede hacer con antelación. Deja enfriar antes de guardarla en un recipiente cerrado en el frigorífico. También se puede congelar. Deja descongelando en el frigorífico durante la noche. Para calentarla, ponla en una cacerola a fuego medio-bajo, durante unos 15 minutos, removiendo a menudo. Agrega algo más de caldo o agua si ves que está muy espeso.