Judías pintas refritas

Ya hay una receta de judías refritas en el blog, pero esta es muy distinta. Escribo un sábado, que es el día que tengo yo para estas cosas. He conducido mi coche nuevo por primera vez. He ido al Mercadona a la hora de comer, pensando que no había nadie. Craso error: estaba toda Mérida allí. He salido del Mercadona. No sé cómo, he acabado en la carretera de Alange, aunque yo quería ir a mi casa. He puesto quinta y a disfrutar del paisaje, que es bien bonito. He vuelto a Mérida. He ido al Carrefour. He comido ensalada y patatas en el McDonald’s. He cogido el coche y me he ido a Calamonte por la autovía. He salido como he podido por la autovía, pero no me ha pasado nada porque estoy escribiendo esto y estoy viva. He circulado por las calles de Calamonte, ciudad sin ley. He ido a Alange, he vuelto de Alange, estoy en mi casa y he aparcado como he podido. Casi se me olvida cerrar el coche.

Coche nuevo
Cochecito nuevo

Es más fácil de lo que pensaba… cuando consiga cogerle el punto al freno y al acelerador. Os juro que yo me iba a ir al polígono a practicar, pero no sé cómo, he acabado dando vueltas por los pueblos… El jueves tengo clases de autoescuela ya con mi coche.

También he aprendido a sacarlo y a meterlo del garaje. Con calma y con cuidado. Bueno, le di un poco a la pared, en plan coches de choque, pero no tiene ni un rasguño. Luego volví a Calamonte, con otro coche pegado a mi culo, porque debe de ser muy divertido pegarse al culo de alguien en una carretera en la que hay que ir a 80, cuando el otro va a 80 y hay dos líneas continuas que impiden adelantar. Debe de ser divertidísimo, oigan, pero yo no le veo el punto.

En Calamonte di vueltas por las calles, me metí dos veces en callejones sin salida, tuve que dar marcha atrás y hacer maniobras y mirar a ver si no atropellaba a un perrito que estaba saludándome por ahí… Y luego me fui a la manifestación del 1 de mayo. He decidido que los pueblos no me gustan porque la gente aparca donde le da la gana y te pita porque quieren pasar aunque sean ellos los que tienen el ceda el paso.

La práctica hace al maestro. Eso me repito siempre. Como en la cocina… Judías refritas de J.L. Fields.

Judías refritas
Judías refritas

Ingredientes para 8 raciones de las mías:

  • 200 gramos (1 taza) de alubias pintas puestas a remojo al menos 12 horas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 80 gramos (1/2 taza) de cebolla picada fina
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 1 o 2 jalapeños frescos sin semillas (aquí no venden, así que no le puse)
  • De 470 a 700 ml (de 2 a 3 tazas) de agua o caldo
  • 1 cucharadita de chile en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • 1/4 cucharadita de cayena
  • De 1/2 a 1 cucharadita de sal
Judías refritas
Judías refritas

Preparación:

Escurre y enjuaga las alubias.

Pulsa la función SAUTÉ (saltear) para calentar la olla y añade el aceite. Agrega el ajo, la cebolla y el jalapeño. Saltea 3 minutos, removiendo frecuentemente. Añade las alubias pintas y suficiente agua o caldo para cubrirlas unos dos dedos. Añade el chile, el comino y la cayena y remueve.

Lleva a ebullición y cocina de 6 a 10 minutos en HIGH. Deja que el vapor salga de forma natural.

Quita la tapa y escurre las alubias, pero reserva el líquido. Ponlas de nuevo en la olla y machácalas con un tenedor o un prensapatatas. Si las quieres más deshechas, añade una o dos cucharadas del líquido que has reservado. Ya las puedes usar con salsa pico de gallo y tortillas de maíz, con arroz, en ensalada o como quieras.

Dátiles rellenos de queso de almendra y jalapeños

Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños
Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños

En el intervalo que va entre algunas entradas de este blog y otras, mi padre falleció. Lo escribo y me lo digo, pero aún no me lo creo mucho, sinceramente. Fue el 17 de diciembre, una semana justa antes de Nochebuena. A él le gustaba muchísimo la Navidad, así que el duelo me lo he pasado cantando «Las doce palabritas» (no pongo versión, porque la más conocida es la de Rocío Jurado y ella no la canta como la cantamos en casa AKA «ella la canta mal»). Y, además de cantar «Las doce palabritas», he cocinado como si no hubiera un mañana. Comida navideña, que iré poniendo aquí aunque hayan pasado las fiestas, porque al final la vida hay que celebrarla, da igual cuando sea y quién dice que hay cosas que solo se pueden comer en Navidad.

Ojo: cuando digo que la vida hay que celebrarla, es que hay que cuidarse también. Que sí, que aquí estamos dos días y uno está lloviendo, pero la calidad de tu vida también importa. Yo tiendo a descuidarme cuando me pasan cosas (porque en la vida pasan cosas y, a veces, ocurren todas a la vez, pero el resto de las que ocurrieron a la vez, que también son dos cánceres más a falta de uno, no las puedo contar). Vamos, que me he puesto hasta el culo y toca retomar las buenas costumbres para el nuevo año.

Aún no tengo físicamente The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, que es el último libro de Isa Chandra Moskowitz y que está agotado desde que salió a la venta. Pero alguna receta de él sí que he podido hacer. Como estos dátiles rellenos. Que están muy ricos, pero pican. Así que vosotros veréis cómo les ponéis de picante. En realidad, en vez de jalapeños, la receta usa chiles chipotles. Yo hubiera jurado que tenía una lata de chipotles, pero no sé dónde demonios la he puesto, así que usé jalapeños. Pocos, pensaba yo. Pues pica que da gusto, así que a alguna gente le va a encantar. No miro a Claudia, no. Por cierto que Claudia ha iniciado un nuevo negocio, relacionado con la cocina vegana, pero de eso hablaremos en otra ocasión. Si os pica el gusanillo, se llama Mr Broccoli.

Que además diréis: ¿y por qué solo has puesto dos dátiles para las fotos? Porque me los tenía que llevar a la comida de Nochebuena y no era plan de gastarlos todos. Por eso. Coño, que lo preguntáis tó.

Ingredientes para 36 mitades de dátiles:

  • 90 gramos (1 taza) de almendras laminadas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 120 ml (1/2 taza) de agua caliente
  • De 15 a 30 gramos (1/8 a 1/4 de taza) de chiles chipotle o jalapeños
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 18 dátiles Medjoul, sin pepitas, cortados por la mitad a lo largo
  • Guantes de látex (sí, los necesitas)
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños

Preparación:

Para preparar los chiles, ponte guantes. De verdad, no los toques: vas a ver las estrellas. Y, como se te ocurra tocarte los ojos, vas a acabar en el centro de salud. Así que ponte guantes desechables para manipular los chiles: los pones encima de una tabla, les cortas el rabito, los abres por la mitad, les quitas las pepitas, que pican muchísimo, las tiras a la basura sin tocarlas, cortas los chiles un poco, los pones en un cuenco, tiras las pepitas a la basura o al fregadero, lavas la tabla de madera y luego te quitas los guantes y los tiras.

Ahora, lleva un cazo con agua a ebullición. Añade las almendras y cuece durante 30 minutos. Escúrrelas y pásalas a un robot de cocina. Añade el aceite, los chiles (sin tocarlos, recuerda), el zumo de limón, el agua caliente y la sal y bate muy bien. Si lo haces en Thermomix o MyCook, dale caña poniendo el cestillo dentro para que no te salpique las paredes y la tapa y ponlo a máxima velocidad un par de minutos. Si lo haces en un robot, ten en cuenta que te costará más trabajo. Las almendras nunca se hacen una pasta entera, así que la mezcla tendrá algo de granulosa, pero ha de ser una crema. Pasa la mezcla a un recipiente con tapa y enfría. Ahora te parece muy líquida, pero luego se espesa.

Prepara una manga pastelera con una boquilla pequeña. Coloca los dátiles en una bandeja y decora con la crema: ponla en la manga y rellena los dátiles como quieras. También puedes abrirlos en libro y rellenarlos con la ayuda de un cuchillo. Si vas a usar el plato para llevarlo a otra parte, como hago yo, pues guarda los dátiles por una parte y la crema por otra.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo «siete raciones de las mías», quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone «a fuego medio» tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.