Magdalenas de almendras y limón

Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Sevilla siempre ha sido mi casa, pero, de pisarla de ciento en viento, de tanto cambio (mi barrio estaba despoblado y ahora hay Mercadona, Burger King, bares de tapas de los que te sirven las tapas en platos cuadrados por doquier y casi no lo reconozco) y de tanta, sobre todo, evolución personal, está hecha más de recuerdos que de cualquier otra cosa. Hace un mes fui a ver a una de mis mejores amigas y me pasé toda la mañana cocinando, porque para su hijo mayor, soy «la tía que hace magdalenas». Así que llevé magdalenas. Algunas salieron horrorosas y otras salieron bien a la primera y otras salieron bien a la segunda tanda y descubrí un par de cosas. Si hay un molde que te funciona, úsalo. Y, al menos para mí, es mejor usar un cuchillo para ver si los pasteles están hechos, porque lo del palillo… Bueno, quizá si comprara palillos de una vez y no anduviera usando las brochetas de bambú… Son eternas, esas brochetas: llevan tres mudanzas conmigo.  Pero son demasiado gordas, aclaro. También, cosa que ya sabía, necesitaría un termómetro de horno de los buenos, porque mi horno… Bueno, mi horno se ha usado durante 15 años por las más variadas gentes y tiene todos los números de la temperatura borrados. Y los tiempos de horneado no están escritos en piedra. Donde pone 17 minutos, para mí son 23. Pero con eso no hay problema. Mientras no se abra el horno los 15 primeros minutos de horneado de un muffin o una magdalena o la base de un cupcake, no hay peligro. Ah. La receta es de Kris Holechek y su The 100 Best Vegan Baking Recipes, que no tiene fotos (qué se le va a hacer) pero que es imbatible.

Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Ingredientes para 12 magdalenas pequeñas o 6 jumbo:

Masa:

  • 340 gramos (2 y 1/4 tazas) de harina
  • 160 gramos (3/4 taza) de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 290 ml (1 y 1/4 tazas) de leche de soja o avena o almendra
  • 60 gramos (1/3 taza) de aceite de girasol alto oleico
  • 170 gramos (1/2 taza + 2 cucharadas) de yogur natural de soja
  • 1 cucharadita de extracto de almendra
  • 2 cucharaditas de zumo de limón

Topping:

  • 50 gramos (1/4 taza) de azúcar
  • la piel rallada de 1 limón
  • 20 gramos (1/4 taza) de almendras laminadas
Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Topping: Mezcla todo en un bol.

Masa: Tamiza la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal en un bol grande y mezcla bien.

Ahora, en el vaso de la batidora, pero con el accesorio de la varilla (el que es como un batidor de toda la vida), bate bien el aceite, el yogur, la leche, el zumo de limón y el extracto de almendras. No uses un bol, aunque todas las recetas dicen que batas en un bol. Salpica. Salpica mucho. Es mejor usar el vaso de la batidora. Créeme.

Ahora, añade el líquido al bol donde tienes las harinas y mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado.

Pon la masa en los muffins (yo uso una cuchara de helado con expulsor o un dispensador de masas) y llénalos hasta casi el borde. Con una cucharita de las del café, ve poniendo el topping por encima (sale a 1 cucharadita cada magdalena).

Hornea de 15 a 17 minutos para los muffins normales o de 22 a 25 para los jumbo. Ten en cuenta que los tiempos no son exactos. Pon siempre el menor y ve probando. Si a los 15 minutos no está (o a los 22, si los haces grandes) -si están listos, lo sabrás porque al insertar un palillo o la punta de un cuchillo, salen limpios-, ponlos unos minutos más. No te olvides del temporizador.

Sácalos del horno (no olvides ponerte unas manoplas o coger bien un trapo) y déjalos en el molde durante 10 minutos. Luego, sácalos a una rejilla de galletas y enfría.

Los que te sobren los puedes guardar en cajas bien cerradas. También se pueden congelar y se descongelan en el frigorífico o a temperatura ambiente, envueltos en papel de cocina para que vaya absorbiendo la humedad.

Muffins de cerezas y almendras

 

Muffins de cerezas y almendras
Muffins de cerezas y almendras

Mirad qué pinta tiene esto, por Dios. La pinta se la debemos a mi horno: la receta, a Isa Chandra Moskowitz, as (almost) always. Es de Vegan with a vengeance. Si no lo tenéis, o si no tenéis ninguno de los dos, comprad la edición del décimo aniversario, que es esta que os enlazo. Y compartid estos muffins, porque salen 12 y no queremos ponernos gochos.

Ingredientes para 12 muffins:

  • 80 gramos (1/2 taza) de cerezas deshidratadas picadas
  • 300 gramos (2 tazas) de harina todo uso
  • 70 gramos (1/3 taza) de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 70 gramos (1/3 taza) de aceite de girasol
  • 180 ml (3/4 taza) de leche de almendras sin endulzar
  • 180 gramos (3/4 de taza o 2 yogures) de yogur de soja natural sin endulzar
  • 2 cucharaditas de extracto de almendras
  • 100 gramos (1 taza) de almendras laminadas, divididas (primero 75 gramos -3/4 taza- y luego usaremos 25 gramos -1/4 taza-)
Muffins de cerezas y almendras
Muffins de cerezas y almendras

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Prepara una bandeja de muffins, con papeles de magdalenas o engrasándola.

En un bol pequeño, remoja las cerezas con agua caliente durante 10 minutos.

Mientras tanto, en un bol grande, tamiza la harina, el bicarbonato, el polvo de hornear, el azúcar y la sal. Remueve bien esta mezcla. Crea un volcán en el centro y agrega el yogur, la leche, el aceite y el extracto de almendras. Mezcla con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y agrega 75 gramos (3/4 de taza) de las almendras laminadas. Remueve bien de nuevo. Escurre las cerezas, añádelas a la masa y remueve para que se mezclen.

Rellena los moldes de muffins 3/4 partes de su capacidad. Da justo para los 12 muffins. Presiona con cuidado el resto de las almendras, repartiéndolas entre los 12 moldes. Hornea de 18 a 22 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, salga limpio (puede tardar un poco más). Saca la bandeja con ayuda de unas manoplas, para no quemarte y pásalas con cuidado a una rejilla de repostería para que se enfríen.

Brownie de frambuesa y chocolate

Hace mucho, mucho tiempo, una amiga y yo quedamos en irnos de cena. Mucho tiempo son dos años. Todos los veranos, un grupo de periodistas nos reunimos para cubrir el Festival de Mérida en un bar en el que ponen un «menú de Festival» francamente penoso. Mi amiga es de La Serena, conocida por sus famosos quesos (aunque poner esto en un blog vegano no pega nada). Llevamos dos años «haciendo una cenita» en su casa, con productos de La Serena. Yo quedé en llevar un brownie. E hice dos, por aquello de no llevar algo que no hubieras hecho anteriormente. La receta es de Isa Chandra Moskowitz.

El problema con los brownies (o el problema que yo tengo con los brownies, que en lo de la repostería no estoy nada ducha) es que no sé cuándo están hechos. Si metes un palillo, ha de salir masa. Pero claro… ¿ha de salir «un poquito» de masa, unas miguitas pegadas al palillo, o ha de salir el palillo chorreando chocolate? El primero se me horneó de más. Pero, en contra de lo que dicen todos (que no se puede comer un brownie sobrehorneado), lo cierto es que está muy bueno… o es que yo no tengo un paladar excesivamente gourmet, que también puede ser. El siguiente lo dejé menos tiempo… y puse un termómetro de horno. Está más jugoso. Debería hacer tres o cuatro más, pero al final siempre acabo probándolo y teniendo en cuenta que estoy intentando adelgazar, cena y brownie ya son demasiadas transgresiones como para practicar brownie tras brownie a ver si le cojo el punto…

Estas son las dudas de la principiante… Dudas que se me solucionaron cuando leí el libro de la pastelería Fat Witch de Nueva York, de la que tengo su libro de brownies. Pero lo leí un día después de haber horneado los brownies… Sí, soy así.

Ingredientes:

  • 115 gramos de chocolate negro, picado
  • 1/2 taza (167 gramos) de mermelada de frambuesa. La escogí Diet, de La Vieja Fábrica. Porque era la que había, oye.
  • 1/2 taza (103 gramos) de azúcar. Mi azúcar no es blanquilla, es ecológica y tiene granos más gordos, así que posiblemente la media taza de azúcar blanquilla pese bastante más. Con esta medida no queda muy dulce. Si os gustan las cosas muy dulces, añadid más.
  • 1/2 taza (123 gramos) de puré de manzana (el puré de manzana se hace poniendo manzana a cocer con un chorrito de zumo de limón y poca agua. Se tapa, se deja cocer hasta que las manzanas estén blandas y se pasa por la batidora. Se puede congelar).
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de extracto de almendra
  • 1 taza (136 gramos) de harina de repostería
  • 1/2 taza (66 gramos) de harina integral de trigo
  • 1/4 taza (30 gramos) de cacao en polvo (no Cola-Cao, cacao puro)
  • 1/4 cucharadita de polvo de hornear (levadura Royal)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 taza (100 gramos) de frambuesas congeladas, sin descongelar


Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. Engrasa un molde cuadrado de 20 cm de lado con margarina. Ponle papel de hornear (lo de la margarina impide que el papel se mueva: yo no lo hice y aquello bailaba que daba gusto) y engrásalo ligeramente con margarina derretida. Espolvorea harina en la superficie (sin pasarse: estamos enharinando el molde, no creando una capa de harina: tira la que sobre si te pasas).

Derrite el chocolate troceado al baño María y reserva.

En un bol grande, mezcla juntos la mermelada, el azúcar y el puré de manzana. Yo lo batí con una batidora de varillas hasta que todo se integró bien. Echa ahora el chocolate derretido y los extractos y mezcla.

Tamiza la harina, el cacao en polvo, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal en un bol. Mezcla bien con una espátula de silicona o una cuchara de madera.

Agrega la mezcla de harina y cacao al bol de la mermelada y el puré y mezcla. Yo usé una espátula de silicona fuertecita. La masa queda dura como una piedra, ojo. Pero hay que darle a los brazos hasta que se integre bien y no se vea la harina. Agrega ahora las frambuesas congeladas y dale unas vueltas.

Ahora tenemos que echar la masa en el molde. Como buenamente se pueda. Yo la eché toda en el centro, raspando las paredes del bol con la espátula de silicona. Luego, con una espátula de repostería bien mojada en agua cada vez, la fui extendiendo por el molde, también como pude. Si sois muy duchos, lo mismo os queda todo lisito y mono: a mí no me quedó así.

Hornea de 16 a 18 minutos. Un palillo debe salir húmedo de masa aún, porque se terminará de hacer fuera del horno. Sacas el molde, lo dejas encima de una rejilla diez minutos, desmoldas y cuando se enfríe, se guarda en la nevera. Hay quien lo congela y luego lo calienta 20 o 30 segundos en el microondas, supongo que una vez descongelado. Esto yo no lo he hecho, pero sí lo metí en la nevera.

¿Cómo saber si un brownie está hecho?

Este punto es muy importante. Si uno introduce un palillo y sale el palillo chorreando masa, al brownie le falta horno. Si uno introduce un palillo y el palillo sale seco, te has pasado horneando. Si uno introduce un palillo y en el palillo aparecen miguitas de masa, saca el brownie del horno ya. Así te quedará jugoso por dentro.

Si te has pasado de horno, no lo vayas a tirar. Está bueno igual, te lo garantizo. Bueno, tampoco es que yo tenga un paladar muy delicado…