Curry rápido de coliflor

Estas Navidades pasadas me planteé tener más libros de cocina navideña o de fiesta (específicos, tengo el Vegan Holiday Cooking from Candle Cafe y algún día, cuando lo reediten, me llegará The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, pero existen más en el mercado). Pero luego me di cuenta de que, en todos, hay platos festivos. Así que adquirí otros y pedí más como regalo de Reyes. Uno de ellos fue el segundo libro de Kristy Turner. Se titula But my family would never eat vegan y tiene el mismo formato que el anterior, que se convirtió en uno de mis libros de cocina favoritos. Igual que este. De aquí saqué este curry rápido de coliflor, que también lleva garbanzos y más verduras.

NOTA: Con esta cantidad de caldo que pongo, queda líquido como una sopa. Yo lo hago así porque lo congelo, lo descongelo, lo pongo en un cazo y le meto un hervor… con arroz. Así el arroz se me cuece con el curry, coge todo el sabor, absorbe el caldo del curry y está todo perfecto en la vida. Si no os gusta así, poned menos caldo y ya está.

Curry rápido de coliflor
Curry rápido de coliflor

Ingredientes para 6-8 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, picada en cuadritos
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharada de curry en polvo
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo (coriandro)
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 450 gramos de coliflor, limpia y cortada en florecitas
  • 225 gramos de champiñones, limpios y a rodajas
  • 425 gramos de garbanzos cocidos
  • 425 gramos de tomate cortado en cubitos (puede ser de lata)
  • 700 ml (3 tazas) de caldo vegetal (lee la nota de antes de la receta)
  • 225 gramos (1 taza) de yogur de coco vegetal (aquí de esas cosas raras no hay, así que cogí yogur de soja)
  • sal al gusto (depende de lo salado que sea vuestro caldo)
  • pimienta negra molida
  • anacardos picados o almendras laminadas, opcional
  • cilantro fresco, opcional
Curry rápido de garbanzos
Curry rápido de garbanzos

Preparación:

Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla, el ajo y el jengibre y saltea hasta que la cebolla se haya comenzado a poner traslúcida, de 5 a 7 minutos. Añade el curry, el garam masala, el cilantro (coriandro) molido, el comino y la cúrcuma y remueve bien durante 1 minuto para que se integren los sabores.

Ahora, echa en la olla la coliflor, los champiñones, los garbanzos, los tomates con todo su líquido y el caldo. Sazona. Sube el fuego, lleva a ebullición y, una vez que hierva, bajas el fuego y dejas cocer durante 10 minutos. Quita la tapadera y deja cocer 5 minutos más.

Ahora, agrega el yogur y cocina otros 5 minutos. Prueba de sal, agrega unos toquecitos de pimienta negra y aparta del fuego. Lo puedes servir con arroz o, si lo has hecho espeso, con pan indio.

Decora con cilantro fresco y anacardos picados (yo usé almendras, pero también puedes usar pipas de calabaza o sésamo machacado).

Lo que sobre, te dura en tuppers, bien tapados, 4 o 5 días en el frigorífico. A disfrutar.

Salsa de coco al curry con naranja

Que adoro con toda el alma a Miyoko Schinner no es ningún secreto. Aquí, en su canal de Youtube, la podéis ver en acción. Vende quesos, además. Nota mental: sacarle partido al Artisan Vegan Cheese. Esta salsa, con un tremendo olor a curry, a coco y a especias, se puede hacer con leche de coco casera, como la que vimos aquí. ¿Para qué la podemos usar? Pues para hacernos un bocata con verdura asada; para echarla por encima de verduras asadas al horno o a la parrilla; para aromatizar un curry con pasas; para los platos de arroz… Queda así de espesorra, porque además la tuneé y le eché pulpa de coco, toda la que me sobró de hacer la leche, pero se le puede quitar si compráis leche de coco en cualquier supermercado, porque eso fue un añadido mío.

Para asar las verduras al horno, precaliéntalo a 200º C, corta las verduras en trozos de tamaño similar, ponlos en una fuente en una sola capa (o en varias, si vas a asar mucho), agrega aceite de oliva (no hace falta que los bañes: el aceite es muy saludable, pero se trata de aportar un poco de grasa, no de que nos queden bañados y grasientos) y sal y mételos de 15 a 20 minutos. Escoge calabaza, calabacín, berenjena, espárragos, brócoli, coliflor… Puedes ponerlos por separado (no cada uno en una fuente, ojo, sino separados en la misma fuente) porque unos se hacen más rápidamente que otros, así que vigila cuando transcurran 10 minutos y saca los que ya estén hechos (pínchalos y, si están blandos, ponlos en un plato).

La receta está sacada de este libro imprescindible.

Ojo: queda sosa. Porque se usa para añadirla a otras preparaciones que, en teoría, ya deberían llevar sal. Pero vamos, la sosería se arregla fácilmente. La salaúra un poco menos.

Ingredientes para casi 900 gramos de salsa:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro (coriandro)
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 1 cebolla muy picada
  • 1/2 taza (120 mililitros) de zumo de naranja
  • 1 lata de 400 gramos de leche de coco o leche de coco casera
  • Sal al gusto
  • La pulpa de la leche de coco casera (opcional)

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola o en una sartén muy honda. Yo elegí una cacerola porque sale muchísima cantidad. Añade las semillas de cilantro, mostaza e hinojo cuando el aceite esté caliente y saltea, removiendo, hasta que hagan pop y desprendan su aroma. Esto es un minuto, más o menos.

Ahora, agrega la cebolla y saltea hasta que esté traslúcida, lo que te llevará de 5 a 7 minutos. Luego, incorpora el curry y remueve durante 1 minuto más. Añade el zumo de naranja y la leche de coco con la pulpa, si la usas y deja cocer a fuego lento unos 5 minutos. Ojo, esto solo se hace cuando la vas a servir ya (es decir, si tienes invitados en casa o sois muchos, porque sale para un regimiento). Si la vas a congelar y a guardar, como hago yo, echa la leche de coco, la pulpa y el zumo de naranja, remueve y aparta del fuego, porque, si la cueces mucho rato, perderá el aroma. Luego, descongela y calienta un poco cuando vayas a servirla y listo.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo “siete raciones de las mías”, quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone “a fuego medio” tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.