Puré de brócoli con garbanzos

Ya ha llegado el fresco y por las noches apetece algo reconfortante y calentito. Esto es un puré. A ver: a mí los purés me gustan como para enfoscar. Y además me gustan sin tropezones y muy batidos. Esto va en paladares. Así que lo que podéis hacer es batirlo a vuestro gusto y echar más caldo o agua si no os gusta tan espesísimo. Está muy sabroso porque la levadura nutricional sabe a queso: de hecho, esta receta es de Kristy Turner y por cierto que ardo en deseos de que salga su nuevo libro, que será este:

Adoro el primer libro de esta mujer. Lo tengo más que machacado. Compro muchos libros de cocina veganos porque quiero que se sigan escribiendo. Sí, vale, los compro en Amazon, esa multinacional horrible. Pero es que no los puedo conseguir en otra parte…

La receta asa brócoli, así que haced otras recetas que precisen horno, ya que lo tenéis encendido. Si no queréis asar el brócoli porque pasáis de encender el horno, hacedlo al vapor.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 brócoli grande con sus tallos raspaditos, bien lavado, de unos 500 gramos
  • 225 gramos (1 y 1/2 tazas) de garbanzos cocidos
  • 35 gramos (1/2 taza) de levadura nutricional o de cerveza
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1 cucharadita de shiro miso (miso blanco)
  • De 1/2 a 1 cucharadita de humo líquido
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de pimentón agridulce de La Vera
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molida
  • 500 ml (2 tazas) de caldo vegetal
  • 500 ml (2 tazas) de agua

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Prepara una bandeja que pueda ir al horno.

Pica el brócoli en floretes pequeñas y el tallo en rodajas finas. Ponlo en la bandeja, pincela con aceite de oliva virgen extra o añade aceite en spray y agrega un poco de sal y pimienta. Remueve. Asa durante 20 minutos, dándole la vuelta a la bandeja a mitad de cocción. Lo sacáis, veis si está pinchando con un tenedor y, si está listo, estará blandito. ¿No lo está? Pues otra vez al horno y listo.

En una batidora, pon el caldo, el zumo de limón, el humo líquido, el tomate, los garbanzos, la levadura nutricional, el ajo, el pimentón y la cúrcuma. Primero, los líquidos, porque vas a batir. Bate hasta que sea una crema y agrega el brócoli. Ahora puedes batir un poco para que queden trocitos o batir muy bien, que es lo que hago yo.

Pon la mezcla en una olla con el agua (yo, este paso no lo hice porque a mí me gustan los purés hipermegaespesorros, pero lo añado aquí porque el resto de la humanidad no es como yo) y cocina, removiendo, a fuego medio, durante 2 minutos. Tapa la olla y deja 8 minutos calentándose, removiendo de vez en cuando. Ya lo puedes servir o guardar. En el frigorífico dura 3 o 4 días. Se puede congelar. Si se separa, como tienden a hacer todos los purés, se le da un golpe de batidora y listo.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo «siete raciones de las mías», quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone «a fuego medio» tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.

Tofu con alubias negras – Proteínas a tutiplén

¿Qué come una a media mañana, cuando le entra un hambre que no veas? Pues burritos. Sí. Bueno, el pasado mes de julio ni voy a confesar qué comí, porque eso ni es comida ni es nada. Pero, a principios de agosto, justo el día 1, me dije: se acabó. Vuelve a la dieta correcta. Y hazte algo digno para pasar la media mañana. Y eso hice. La receta es de Kathy Hester y es para la crock pot.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 2 cucharadas de cebolla cocida (si no tenéis, picad 30 gramos de cebolla y la freís en un poquito de aceite a fuego medio hasta que se dore, unos 5 minutos)
  • 300 gramos de alubias negras cocidas (6 minutos en la olla rápida)
  • 200 gramos de tofu desmenuzado. No necesita prensado.
  • 175 mililitros de agua
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1/4 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de chile en polvo (yo le eché una pizca, como 1/8 de cucharadita o así)
  • 1/4 cucharadita de pimentón ahumado
  • sal
  • pimienta

Preparación:

Pon todos los ingredientes, excepto la sal y la pimienta en la crock pot y cocina en LOW de 7 a 9 horas. Prueba la comida y añade sal y pimienta al gusto.

Se puede usar para hacer burritos, para los bocadillos…

No tengo crock pot.

Como está todo cocido y hecho, no hay problema. Fríe la cebolla, añade el tofu, las alubias, las especias y la sal, dale unas vueltas a todo en 2 cucharadas de aceite, agrega el agua y deja cocer hasta que se evapore.