Alubias pintas al estilo sureño

Sureño del sur de los Estados Unidos que, como todo el mundo sabe, tiene su propia comida, hecha de platos contundentes para recoger el algodón…

Yo me voy más al sur, un poco más al sur. Escribo esto el día de la muerte de Nicanor Parra. Hace mucho, mucho tiempo, cuando yo estudiaba en la Facultad y había salido de Badajoz para irme a Sevilla y en Badajoz poca gente leía los libros que yo leía y no encajaba con casi nadie, me encontré a un grupo muy amplio, cuyos integrantes llegaron poco a poco, con sus poemas propios y ajenos. Uno de ellos es este, David Eloy Rodríguez

La voz más bonita del mundo. Siempre se lo decía: qué suertuda la mujer que se despierte con tu voz:

Recitábamos mucho y nos abrazábamos mucho cuando recitábamos. Roque Dalton, Nicanor Parra, Mario Benedetti, Eliseo Diego, Xavier Villaurrutia, Borges, Tabucchi, Juan Gelman. Hay mucha gente que es tan tuya que, cuando se muere, te quedas sola. Aunque se muera con 103 años.

Aquí, como hacen los chilenos, mezclamos las cosas de poesía con las cosas del comer. Y, como este año yo me había propuesto comer muchas más legumbres (realmente no es así: lo que me he propuesto es que el 98 por ciento de mi ingesta de legumbres no sean garbanzos en todas sus formas), he cocinado alubias.

Alubias pintas al estilo sureño
Alubias pintas al estilo sureño

La receta es de Kathy Hester, de un libro maravilloso para la Instant Pot, que sí que le estoy yo sacando partido a la Instant Pot, que se llama Ultimate vegan cookbook for your Instant Pot.

Ingredientes para 16 raciones de las mías:

Para saltear:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 240 gramos (1 taza y 1/2) de cebolla picada
  • 4 dientes de ajo muy picados

Para la olla:

  • 700 ml (3 tazas) de agua
  • 400 gramos de alubias pintas, sin remojar ni nada
  • 1/2 cucharadita de copos de chile
  • 1 cucharadita de humo líquido
  • sal al gusto
Alubias pintas al estilo sureño
Alubias pintas al estilo sureño

 

Preparación:

Enciende la Instant Pot y dale al botón de SALTEAR (SAUTÉ). Añade el aceite y saltea la cebolla durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Agrega el ajo y saltea 1 minuto más, removiendo bien.

Ahora, añade el agua, las alubias, el humo líquido y los copos de chile y remueve bien. Aquí se puede optar por añadir o no la sal. A ver: esto va en gustos. En teoría, la sal se añade al final de la cocción para evitar que la piel se endurezca. En la práctica, si guardáis en tuppers sin haberle puesto la sal nunca jamás, para ponérsela luego cuando sirváis, yo noto que la legumbre por dentro está sosa. Así que ahora he optado por apuntarme que no se me puede olvidar la sal. Porque se me olvida.

Pon la tapa en modo SELLADO (SEALING) y programa 45 minutos en MODO MANUAL a ALTA PRESIÓN (HIGH). Para ello, tendrás que darle a KEEP WARM/CANCEL y luego programar el modo manual. Son 45 minutos mínimo, pero depende de las legumbres: estas yo las tuve 10 minutos más. Deja que el vapor salga de forma natural, añade la sal, remueve con cuidado y, si quieres que la sal se tome bien, vuelve a darle al modo SAUTÉ y deja que se espese 5 minutos.

Yo las sirvo con arroz integral siempre, porque me encanta esa combinación. Luego, un puré de verduras o una ensalada y ya tienes la comida hecha.

Puré de calabaza y patata

Uno de los fines de semana (el del 20) que me quedé en casa cocinando como una loca, en previsión de los planes que tenía hasta Dios sabe cuándo (a saber: conciertos en Badajoz y visitas de amigas que me iban a tener ocupados los primeros fines de semana de febrero, que es cuando yo cocino -no, aún no he sido capaz de cocinar los días de diario-), me puse mala con una gripe que por lo visto viene con vómitos incluidos. No hay peor enferma que yo en esta vida. No porque no haga nada mientras estoy enferma: soy capaz de limpiar areneros, hacer camas y cocinar. Es porque odio estar mala. Odio la incapacidad. Rescaté fotos antiguas que me pidieron: me las pidió mi amigo Ángel, a cuenta de una crisis personal que tuvo hace eones y en la que Jandro le ayudó. Me sigue pareciendo fascinante que, con todos los problemas de intimidad que yo tenía, haya conservado amistades que tienen casi 20 años de vida (con todos sus kilómetros, sus distancias, sus despedidas, sus parejas, hijos, amores, desamores). Ángel es de esos amigos que son tan cotidianos que son familia, al cabo. Hay poca gente de la que yo pueda decir esto.

Puré de calabaza y patata
Puré de calabaza y patata

Y, durante las casi dos semanas que me fui a Granada de entierros y demás, aproveché para copiar el libro de la Thermomix de Jandro, porque tengo mi MyCook infrautilizada y quiero darle muchísimo más uso. Así que, como adoro las cremas de verduras, copié esta receta, que adapté a MyCook y que es lo más simple del mundo. Pero yo siempre me recuerdo que este blog me sirve sobre todo a mí para no tener que buscar entre mis mil libretas de recetas dónde están las cosas…

Ingredientes:

  • 300 gramos de patatas en trozos
  • Un tomate cortado en cuartos
  • 80 gramos de cebolla cortada en dos (es media cebolla, más o menos)
  • 1 diente de ajo
  • 400 gramos de verduras variadas (yo solo eché calabaza en este puré, pero se le puede poner calabaza, puerro, judías verdes, zanahoria, nabo… lo que queráis)
  • 2 ramitas de perejil fresco
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • Una pizca de pimienta o copos de chile
  • 600 ml de agua
  • 20 gramos de mantequilla o aceite de oliva (yo uso aceite de oliva, pero también he usado alguna vez esta mantequilla, que compré para hacer dulces de Navidad que nunca hice y que algún día tendré que gastar)
Puré de calabaza y patata
Puré de calabaza y patata

Preparación:

Lo primero que hay que saber es que, si cortáis la verdura muy grande, sobrepasaréis la línea de MAX de la MyCook, así que lo más fácil es poner la verdura (es decir, la patata, el tomate, la cebolla, el ajo y las verduras variadas) y luego picarla unos 10 segundos a velocidad 7. Bajad los ingredientes del vaso con una espátula.

Añadid el perejil, la sal, la pimienta y el agua y programad 25 minutos a 100º C y velocidad 2. Quita el cubilete y pon, sobre la tapa, el cestillo invertido. Da unos golpes de TURBO y comprueba si ha quedado cremoso. Y ya se puede servir. Rectifica de sal, que dependiendo de las verduras con que lo hayas hecho, queda más o menos dulce.

Arroz rojo con calabaza y coco

Arroz rojo con coco y calabaza
Arroz rojo con coco y calabaza, en el mismo plato de siempre.

¿Por qué arroz rojo? Porque lo tengo caducado desde junio. Pero yo, si no está verde, me lo como todo. Y como ni está verde ni tiene bichitos y no me creo mucho las fechas de caducidad de los cereales y además lo cocí y se cocía en el tiempo marcado (el arroz viejo tarda más) e incluso en un poco menos y lo probé y está riquísimo (ahora solo espero que congele bien, porque está en el congelador), pues p’adentro. La receta es de Appetite for Reduction. Sí, de Isa Chandra Moskowitz, la mejor cocinera de la Tierra. He dicho. Y sí, vamos a ver: esto, sueltito y mono como en las fotos de los catálogos de comida, no queda. Esto queda así. Una plastita. Yo pongo la comida tal cual porque, entre que coloco el trípode y el plato, Huck comienza a lamer. No puedo hacer florituras ni lo puedo encerrar ni sacar de la habitación porque se estresa y me da penita. ¿Quién es Huck? Ya lo descubriréis.

Bueno, para qué vais a esperar:

Huck. Y su barriguita
Huck

Ya contaré su historia. Que tiene un final feliz porque me adora y lo adoro, aunque es un trasto. Pues este gatito se come mi comida. Qué quieren que le haga, si lo estoy criando bien… Así que, si antes no tenía tiempo para hacer las fotos, ahora mucho menos.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos (1 taza) de arroz rojo
  • 700 ml (3 tazas) de agua
  • Una pizca de sal
  • 1 kg de calabaza cacahuete
  • 2 cucharaditas de aceite de sésamo
  • 1 taza de chalota en rodajas. Yo estas cosas no las peso y le eché cuatro chalotas.
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 3 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de ralladura de lima o limón
  • 1/4 cucharadita de copos de chile
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 165 gramos (3/4 de taza) de leche de coco ligera o normal. Batidla antes, que solidifica: agitad la lata y listo
  • De 60 ml a 120 ml (de 1/4 a 1/2 taza) de caldo vegetal o de agua. Yo le eché agua y vamos que nos matamos.
Arroz rojo con calabaza y coco
Arroz rojo con calabaza cacahuete y leche de coco

Preparación:

Primero, precalienta el horno a 200º C para la calabaza. Mientras, cuece el arroz según las instrucciones del paquete. El arroz rojo se cuece con una medida de arroz por tres de agua durante media hora: primero, a fuego fuerte para que hierva y luego a fuego medio-alto para que no pierda el hervor.

Corta los extremos de la calabaza, córtala ahora por la mitad a lo largo, longitudinalmente, y quita las semillas y las hebras (algún día sabré qué hacer con las semillas, porque ahora las tiro, pero digo yo que se deben de poder aprovechar y es tan fácil como buscar en Google, cosa que aún no he hecho porque soy así de pava). Colócalas bocabajo en una bandeja cubierta con papel de hornear y ásalas 45 minutos, hasta que la pinches con un tenedor y esté blanda. Luego dejas que se enfríe un poco y ya la puedes pelar o sacar la carne con una cuchara.

Precalienta una sartén grande a fuego medio. Calienta el aceite y sofríe la chalota hasta que esté blandita, unos 7 minutos. Agrega el jengibre, el ajo, la ralladura de lima, los copos de chile y la sal y saltea, removiendo, otros 2 minutos. Ahora, pon el fuego a fuego bajo.

Saca la carne de la calabaza, o pelándola con un pelador o con una cuchara, y ponla en la sartén con la leche de coco. Ahora, coge un tenedor o un machacado de patatas y aplástala (¿comprendéis ahora la pinta del plato?). Tienes que conseguir una calabaza cremosa. O casi, porque ten en cuenta que hay chalotas por ahí que no se aplastan, así que la cremosidad es relativa. Agrega el arroz, remueve bien y añade el agua o el caldo vegetal. Comienza con poco y agrega, removiendo, hasta que veas que está a tu gusto, de 60 a 120 ml estará bien. Añade el zumo de lima o de limón, prueba de sal (queda dulce por la calabaza, pero a mí me gustó así) y sirve. Riquísimo.

Y sí: congela perfectamente. 😉