Hamburguesas ahumadas

Escucho a Frank Sinatra. Estoy escribiendo más que nunca en el blog. Cocino, escribo, veo series: solo me falta retomar el ritmo de lectura que tenía antes de caerme con todo el equipo y dejar de hacer todas las actividades que me gustaban (esto es lo que es una depresión). Leer es la que más me cuesta retomar, porque leer exige más esfuerzo. Me cuestan hasta los libros que me han ordenado que me lea (las recomendaciones de un psicólogo son órdenes y el mío está determinado a que me lea no sé cuántos volúmenes de terapia psicológica). Y sí: pasé los últimos días de mis vacaciones cerciorándome de que iba a tener mucha cena. Porque las hamburguesas (casi) siempre las dejo para la cena. Me pasa lo mismo con los purés. Cenar un puré calentito en otoño-invierno e irte a la cama con esa sensación reconfortante es de las mejores cosas de estas temperaturas, junto con rodear con las manos una taza de café.

Hay muchas hamburguesas con la misma base: y, si cambian las especias, cambia totalmente el sabor. Nunca desdeñéis el poder de unas cuantas cucharaditas de especias y hierbas que, ojo, siempre hay que usar con moderación. En este caso, menos es más.

Ingredientes para 10 hamburguesas (depende del tamaño):

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 360 gramos (2 tazas) de alubias carillas cocidas y escurridas
  • 300 gramos (2 tazas) de calabaza picada en cubitos pequeños
  • 145 gramos (1 taza) de guisantes frescos o congelados, pero descongelados ya
  • 160 gramos (1 taza) de cebolla picada en cubitos pequeños
  • 110 gramos (1 taza) de coliflor picada pequeña
  • 2 cucharadas de cebollino fresco picado
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 3 cucharaditas de levadura nutrcional
  • 2 cucharaditas de psyllium en polvo
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce de La Vera
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de humo líquido
  • Pan rallado, gluten, harina de garbanzos o de arroz o de avena o de trigo o lo que queráis, por si quedan húmedas

Preparación:

Calienta una sartén grande a fuego medio y luego, añade el aceite y deja que se caliente. Agrega la calabaza y sofríe, removiendo de vez en cuando, 20 minutos. Luego, añade la cebolla, la coliflor y los guisantes y sofríe 5 minutos más. Ahora, echa el ajo y sofríe 2 minutos más y luego, las alubias. Dale unas vueltas un par de minutos. Pasa el contenido de la sartén a un robot de cocina, pero no batas aún.

Echa la sal, el perejil, el cebollino, la levadura nutricional, el pimentón de La Vera, la sal y el humo líquido y espolvorea el psyllium. Ahora, pulsa. Hazlo a intervalos cortos porque no quieres un puré cremoso, quieres una hamburguesa que tenga textura. Ve raspando las paredes de vez en cuando para integrar todos los ingredientes.

Forma hamburguesas, calienta una sartén a fuego medio-bajo, agrega la otra cucharada de aceite de oliva, deja que se caliente y fríe las hamburguesas, por tandas, 15 minutos por un lado y 10 por el otro. Y ya están listas. Ya las puedes servir o congelar.

Si ves que te quedan húmedas, añade lo que quieras: pan rallado, pan rallado sin gluten, gluten… Hazlo de cucharada en cucharada para que vayas comprobando cómo va la masa. ¿Y cómo sé si están húmedas? Lo vas a saber, te lo aseguro, porque es que se deshacen cuando las vas a poner en la sartén. ¿Y cómo sé que ya están? Porque amasas y no se te caen, pero aún están húmedas, lo que te garantiza que queden jugosas. Sí, yo he sido de esas que ha puesto gluten a cascoporro y luego le ha salido una hamburguesa incomible (que se ha comido, de todas maneras, porque eso lo picas y ya tienes como carne picada para la pasta, pero buena no estaba).

Hamburguesa granadina

Este año no he ido a Granada por el aniversario (el segundo ya) de tu muerte. Iba a ir después, pero me robaron la cartera. Con toda la documentación. La voy recuperando poco a poco. Tu hija mayor dejó de comer carne hace dos meses. Tu hijo menor hace bastante más: hasta se fue de campamento y pidió comida vegetariana. Se toman su dosis de B12 semanal, no te preocupes, y no se pierden una manifestación feminista, del Orgullo, antifascista o cualquier otra cosa: están tomando las calles más que nosotros y se enfrentan con los profesores y los compañeros si hace falta. Me hubiera gustado verte con todo eso, en casa y en el curro, mientras como palomitas.

Al final de mis vacaciones, que es cuando escribo esto, porque los días de diario no me da tiempo, cogí la cámara para hacer fotos de la comida y me encontré con la graduación de Miriam, el último día que te vi activo. Tenemos una foto juntos y no sé ni hacia dónde coño estás mirando y yo estoy desenfocada, pero la pondré en el salón, porque había berenjenas con melaza y alcachofas y piononos y yo no estuve contigo casi nada de tiempo porque tenía que conocer a los amigos de tus hijos, que estaban todos allí, pero nos reímos y estabas pendiente de cuando pasaban los camareros con los verdurajos para mí y te echo de menos todos los días.

Y, como siempre, te escribo. Aquí, en el periódico o en alguna libreta. Porque me jode que te estés perdiendo tantas cosas importantes y me jode no hacerte magdalenas de chocolate ni enseñarte a cocinar hamburguesas para los nuevos vegetarianos y futuros vegetarianos que tienes en casa. Que hasta Martina está reduciendo. Martina, AKA: «Vamos al Burger King, yo en un vegano no como, que esto está asqueroso. Vamos al Burger King. Quiero una hamburguesa. Yo voy a comer carne». Esa. Martina. Que, cada vez que suelta una bordería, yo le digo: «Es que eres igual que tu padre».

Así que aquí van, las hamburguesas granadinas. For you.

Ingredientes para 10 hamburguesas (depende del tamaño; las mías siempre son pequeñitas):

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 300 gramos (2 tazas) de calabaza picada en cubitos pequeños
  • 160 gramos (1 taza) de cebolla picada en cubitos pequeños
  • 110 gramos (1 taza) de coliflor picada chiquitita
  • 145 gramos (1 taza) de guisantes, frescos o congelados (pero descongelados)
  • 360 gramos (2 tazas) de alubias carillas cocidas y bien escurridas
  • 4 cucharaditas de especias de Granada (a ver, que si no tenéis, no pasa nada: le ponéis la mezcla de especias que tengáis y ya está)
  • 2 cucharaditas de psyllium en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • Pan rallado, gluten, harina sin gluten, harina de garbanzos, de avena, de arroz o lo que queráis por si acaso quedan húmedas

Preparación:

Calienta una sartén grande a fuego medio. Cuando esté caliente, añade el aceite y deja que se caliente a la vez. Luego, echa la calabaza y sofríe 20 minutos, hasta que esté blandita. Agrega la cebolla, la coliflor y los guisantes y dale unas vueltas durante 5 minutos más. Ahora, incorpora las alubias y sofríe un par de minutos. Ponlo todo en un robot de cocina, pero no batas.

Añade la sal y las especias. Espolvorea el pysillium por encima y pulsa, a intervalos cortos, hasta que todo se pique bien. No quieres un hummus ni puré: quieres hamburguesas, así que no lo batas. Ve raspando las paredes de vez en cuando. Forma hamburguesas. Si ves que te quedan húmedas, que puede que te ocurra, añade la harina que quieras, con gluten o sin gluten, dependiendo de si eres celíaco o no.

Ahora, calienta la misma sartén y la otra cucharada de aceite y sofríe las hamburguesas 15 minutos a fuego medio-bajo (yo las pongo al 3 en una vitrocerámica que va del 1 al 9). Luego, dales la vuelta y tenlas 10 minutos. Y ya las puedes servir.

Yo me las como así y por eso hago la foto así, porque algún día me quitaré los tropecientos kilos que me sobran. Esta es la razón de que no haga una fotografía de una hamburguesa como mandan los cánones: con su bollo de pan, sus verduras por dentro, sus salsas, sus patatas fritas. Yo, lo más que hago, es dividir una rebanada de pan integral por la mitad, una vez tostado, echarle una mijina de mostaza, ponerle la hamburguesa y cebolla cruda y p’adentro. Qué se le va a hacer. Así es mi vida.

Pero, cuando las hagamos en tu casa, van a ir con todos los aperos. He dicho.

Albóndigas de alubias pintas con calabaza

El otro día, dije en Twitter:

Y así estoy, pensando: «para qué». Y pensando también: «De los cólicos menstruales, los mareos, la sempiterna bolsa de agua caliente en los riñones cuando hay una temperatura de 42 grados en el exterior, la búsqueda de drogas legales efectivas (todo lo que acabe en -profeno o -proxeno), las náuseas, los atracones imparables del día de antes (y yo preguntándome ayer por qué tenía tantas ganas de palomitas viendo Joker), de la irritabilidad, el cansancio paralizador, despertarse muerta de dolor a las tres o las cuatro de la madrugada, los gases, la hinchazón, los borborigmos, ir al baño cinco veces en una mañana… pues lo mismo habría que hablar más».

Pero llegó la voz de mi conciencia:

Pablo AKA «Olga, no hace falta que me lo cuentes todo».

Qué buena soy resumiendo.

Una albondiguilla

Pues bien: como dos días antes de que me viniera la regla había cocido alubias pintas, alubias carillas y lentejas por encima de mis posibilidades, me puse a hacer albóndigas y hamburguesas como una loca. Porque luego yo tengo estos problemillas de organización: las cenas se me olvidan. Así que unas albóndigas, que puedes tomar con salsa o solas (yo las como solas porque, si hay salsa, echo de menos el pan para mojar. Yo comería con pan a todas horas: blanco, integral, de centeno, de trigo duro, pitas, naan, cualquiera), para las cenas te hacen un apaño. Gazpacho, puré de calabacín (o de cualquier verdura) o sopa de verduras o ensalada y listo.

Ingredientes para unas 20 albóndigas (depende de lo gorditas que las hagáis):

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 160 gramos (1 taza) de cebolla picada en cubitos
  • 150 gramos (1 taza) de patatas peladas, lavadas y picadas en cubitos
  • 150 gramos (1 taza) de calabaza pelada y picada en cubitos
  • 120 gramos (1 taza) de coliflor lavada, seca y picada en cubitos
  • 320 gramos (2 tazas) de alubias pintas cocidas
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 2 cucharaditas de pimentón agridulce de La Vera
  • 2 cucharaditas de psyllium en polvo (yo lo compro en Vegan Place. Como amalgamante no tiene precio)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de chipotle en polvo (si no tenéis, usad cayena en polvo o cualquier picante que queráis)

Preparación:

Calienta bien una sartén grande a fuego medio. Añade 1 cucharada de aceite y caliéntalo también. Luego, agrega las patatas y la calabaza: tenlo unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando los pinches con un tenedor, deberían estar blandos, pero no deshechos. Agrega ahora la cebolla y la coliflor. Sofríe, removiendo de vez en cuando, 5 minutos. Echa el ajo y sofríe un par de minutos más. Ahora, pon las alubias y sofríe dos minutos. Pásalo todo a un robot de cocina, pero no batas aún.

Añade el perejil fresco picado, el pimentón y el chipotle junto a la mostaza. Espolvorea el psyllium en polvo. Pulsa el botón del robot varias veces, para conseguir picarlo todo bien, pero que quede textura. Tiene que estar con trocitos. No quieres hacer un hummus. Por eso, lo importante es pulsar el botón (en algunos se llama Pulse y en otros es el botón de Turbo) durante dos segundos un par de veces o tres, raspar las paredes del robot para que se integren todos los ingredientes y seguir. En nada está listo. 

Coge una cuchara de helado o pegotones del tamaño de una bola de golf y haz una bola. Calienta otra sartén grande y luego añade la otra cucharada de aceite a fuego medio-bajo (mi vitrocerámica es del 1 al 9 y lo pongo en el 3, para que os hagáis una idea: es vitro, no inducción). Ve poniendo las albóndigas y sofríe de 15 a 20 minutos, por todos lados, hasta que estén doraditas. Ya las puedes servir o calentar una salsa y servirlas con ellas. No te olvides de añadir verduras (mínimo 250-300 gramos por persona) a la comida.