Brownie clásico

Brownie de chocolate y café con nueces
Brownie de chocolate y café con nueces

Si a mí hay un postre que me guste en esta vida son los brownies. Calientes. Con helado por encima. Este no era para mí, así que no hay foto del corte ni nada de nada, porque no es plan de regalar un brownie cortado en trozos (“es que es para el blog”), así que aquí está, en su moldecito de Wilton y todo. Con tapadera, que es la mejor manera de regalarlo. La receta se hace también con la mezcla para bizcochos de chocolate de Miyoko Schinner. Y con su mantequilla vegana. Aquí va:

Ingredientes:

  • 170 gramos de chocolate negro
  • 100 gramos (1/2 taza) de mantequilla vegana a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de semillas de chía molidas
  • 3 cucharadas de agua
  • 340 gramos (2 tazas) de mezcla para bizcochos de chocolate
  • 85 gramos (1/4 taza) de sirope de arce
  • 50 gramos (1/2 taza) de nueces picadas, opcional, pero yo sí le puse, porque un brownie sin nueces es como un jardín sin flores
Brownie de chocolate y café con nueces
Brownie de chocolate y café con nueces

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C.

Engrasa un molde cuadrado para brownies, por abajo y por los lados y fórralo con papel de hornear. ¿Por qué lo engrasamos si vamos a poner el papel? Porque cuando no engrasamos, el papel baila. Lo sé, me ha pasado. Así que engrasad bien con mantequilla el molde.

Derrite el chocolate al baño maría junto a la mantequilla. Tienes que poner a hervir agua en un cazo y poner un cacito encima, que quepa en el cazo en el que tienes el agua, sin que el agua toque ni salpique el chocolate. Lo dejas ahí y se va derritiendo. Dale vueltas de vez en cuando. Para que vaya más rápido, puedes cortar el chocolate en trozos pequeños o molerlo incluso.

En un bol pequeño, mezcla la chía con el agua.

Pon la mezcla para bizcochos en un bol grande. Haz un volcán en el centro y añade el chocolate y la mantequilla cuando estén bien derretidos, la chía con el agua y el sirope de arce. Mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado. No batas, solo hay que mezclar con una cuchara de madera. Agrega las nueces, remueve bien y pon la mezcla en el molde. Extiéndela como buenamente puedas. Yo lo que hago es humedecer una espátula de silicona y la extiendo así. Dale unos golpecitos suaves al molde contra la encimera y se va colocando la masa, que es bien espesa.

Ahora, hornea 20 minutos. Parecerá seco en la superficie, pero por dentro estará hecho. Si quieres saber si un brownie está hecho, introduce un palillo: ha de salir con pintitas de la masa pegadas: no con chorretones, sino con pintas, lunaritos, un poquito sucio, pero no del todo. Si sale limpio, es que te has pasado y quedará más duro, pero se come igual, ojo. No se tira, que está bien rico.

Deja enfriar unos minutos en el molde y luego pásalo a una rejilla. Cuando se enfríe, ya puedes cortar y servir.

Bizcocho de chocolate y café

Esto son unas magdalenas hechas con una mezcla de bizcochos que hice hace tiempo. Pero antes…

Muffins de chocolate
Muffins de chocolate

Antes que nada, feliz año nuevo. Yo soy de la máxima de… Pues mira, no se sabe si es de Bernard Shaw o de Thomas Szasz (Shaw, por cierto, era vegetariano): “Life is not about finding yourself. Life is about creating yourself”, que podríamos traducir como “la vida no va de encontrarse a uno mismo. La vida va de crearse a uno mismo”. Como nunca sabemos qué nos deparará, vamos a intentar aprovecharla bien. A pesar de las ausencias.

Yo comencé el año homenajeando a mi padre y viendo el concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Si os lo perdisteis, aquí está:

También se puede ver otra vez, conectando la tele al ordenador y desayunando un café y estos bizcochos, porque el año comienza cuando uno quiere.

¿Os acordáis de la mezcla para bizcochos que hice hace un tiempo? Pues la usé en Navidad para un bizcocho, unos brownies y unos muffins. La masa es la misma, pero los ingredientes no. Quedan riquísimos, todos ellos. En el blog hay pocas recetas de postres, a pesar de que, en este ambiente obesogénico en el que vivimos, son los que más visitan dan: amo los postres, yo soy más de dulce que de… ay, no: a mí me gusta todo, la verdad. Eso sí: con los dulces procuro cortarme. Los como muy esporádicamente. Y la Navidad y los cumpleaños me parecen una fecha propicia para echarle azúcar a la vida, qué queréis que os diga.

Este bizcocho es de los más jugosos que he probado. A mí me gustan los bizcochos jugosos, no secorros. Los secorros me parecen un horror. Pues bien: este es como el bizcocho vegano de chocolate que publiqué hace años (en 2013: sí, hago pocos dulces). Jugosísimo. Exquisito.

Ingredientes:

  • 640 gramos (4 tazas) de mezcla para bizcochos de chocolate
  • 470 ml (2 tazas) de agua hirviendo
  • 100 gramos (1/2 taza) de aceite de girasol
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. Engrasa un molde de bizcochos. Yo lo hago derritiendo margarina (1 cucharada) y agregando 1 cucharada de cacao en polvo. Se mezcla y con eso se pincela el molde. El mío es un molde de bundt de Nordic Ware.

Pon en un bol grande la mezcla para bizcochos. En otro bol más pequeño, mezcla el agua, el aceite, el vinagre y el extracto de vainilla. Haz un volcán en la mezcla de bizcochos y agrega los líquidos. Ahora, bate, durante al menos 30 segundos a baja velocidad, con una batidora de varillas.

Pon la mezcla en el molde. En el de bundt hay que echarla por el mismo lado, que ella ya solita se va acomodando. Dale unos golpes al molde contra la encimera, con cuidado, para que se asiente bien la masa y métela al horno, unos 50 minutos. A ver, esto es orientativo, porque cada horno calienta como le da la gana aunque tú lo programes a 180º C, así que a partir de los 45, id comprobando si está hecho. Yo lo tuve algo más de una hora.

Una vez hecho el bizcocho, lo que comprobarás introduciendo un palillo de madera (si sale limpio, es que está hecho), saca el molde y ponlo encima de una rejilla durante 10 minutos. Una vez pasados esos diez minutos, ya lo puedes desmoldar. Ponlo sobre una rejilla para que se enfríe y listo.

Paso de los bizcochos y quiero hacer muffins:

Eso es lo que hice yo también (pongo fotos de los muffins porque el bizcocho no me salió bien del molde: sí, estas cosas pasan a veces, porque creo que me cargué un poco ese molde precisamente, cuando yo era joven e inexperta y hacía bizcochos y los desmoldaba sin esperar los 10 minutos de rigor. ¿Qué podemos hacer cuando nos ocurre eso? En El rincón de Bea lo explica Bea Roque muy bien. Nota mental: comprar KH7).

Pues se engrasa con margarina un molde de muffins de 12 cavidades o se colocan papelitos. Se vierte la masa en ellos (sobra un poco, por cierto, si lo hacemos con papelitos) de manera que los rellenemos hasta arriba (no son cupcakes, no necesitan 2/3 de la masa nada más: son muffins, se rellenan hasta arriba) y se tienen en el horno a 180º C de 20 a 30 minutos (yo los tuve 30). Estarán hechos cuando al insertar un palillo en el centro salgan limpios.

Se sacan, se esperan un par de minutos y luego, con mucho cuidado, se pasan a una rejilla de repostería para que se enfríen. Se prepara café y se merienda. Mejor con amigos.

Mezcla para bizcochos de chocolate (y algo más)

Yo tengo ganas de gochadas todo el tiempo. Sí, a mí me gustan los dulces. Me encantaría que no me gustaran: tengo una amiga que nunca pide postre porque no le llaman la atención. Yo me los comería todos, uno detrás de otro: para desayunar, después de comer, después de cenar y para la merienda. Ya no como salchichas frankfurt, ni carne procesada (bueno, vale, ni sin procesar) desde hace un año (sí, ya hace un año, pero no sé qué día de octubre porque no lo apunté). Y he dejado el azúcar del café. Y como fruta, aunque sea en batidos, porque menos da una piedra y yo con la fruta entera pues como que no, y oye, que me alimento muy bien. Muy bien para la mierda que yo comía antes. Así que sí: a veces quiero dulces. Y no los como, salvo cuando salgo a algún sitio y me pido un bizcochito. Pero es que también me gusta hornear galletas y tengo moldes de Nordic Ware infrautilizados y oye, que la carne es débil. Así que me hice una mezcla para bizcochos de chocolate, galletas, brownies y cosas así, para llevarlas al trabajo y no comérmelas yo todas. Que es lo que querría, ojo. La receta es de Miyoko Schinner, a la que amamos locamente.

Ingredientes:

  • 450 gramos (3 tazas) de harina integral de repostería
  • 450 gramos (3 tazas) de harina blanca
  • 800 gramos (4 tazas) de azúcar
  • 120 gramos (1 y 1/2 tazas) de cacao en polvo (cacao, no Colacao ni Nesquik)
  • 30 gramos (6 cucharadas) de café muy molido. Yo, que no me fío, usé café soluble.
  • 2 cucharadas (20 gramos) de polvo de hornear (AKA levadura Royal)
  • 1 cucharada de canela en polvo
  • 1 cucharada de sal fina

Preparación:

Esto es más simple que el mecanismo de un chupe, pero sale para un regimiento. Así que tienes que usar un bol grande e ir mezclando cada vez que eches algo. De verdad. Y además, cuando decimos “un bol grande”, nos referimos a “grande”: que quepan unos 2 kg de comida o algo así. Tamiza todos los ingredientes y mezcla. Si tienes una KitchenAid o similar, puedes mezclarlo en el bol, con unas varillas. Los que no la tenemos (y menos mal, porque eso sirve para repostería y pare usted de contar, me temo yo), lo hacemos con una cuchara de madera.

Ya haremos cosas para usar esta mezcla que ahora descansa en las baldas de mi cocina… En tarros, bien tapado, te dura tres o cuatro meses.