Albóndigas de alubias rojas con Portobello

Albóndigas
Albóndigas

La mayoría de los días, mis cenas se apañan con hummus, ensalada con tofu ahumado, gazpacho o puré y, de vez en cuando, alguna hamburguesa… Siempre me digo: varía el menú, nena. Pero luego llego a las ocho del deporte y a mí cocinar no me apetece. Sobre todo cuando tienes a dos gatos machos aporreándote la puerta, porque, si no te ven, se quieren morir. Necesito más variedad de recetas de legumbres para diario y más variedad de carbohidratos. Y de verduras. Así que, para cenar, hice distintas clases de masa y, con ellas, albóndigas. Porque se pueden hacer hamburguesas. La receta es del libro Pantry to Plate, de YumUniverse, que te crea una plantilla y, con ella, tú improvisas. El único ingrediente que hay raro es el Psyllium, que yo compré en Vegan Place.

Además, me he metido en otro proyecto, que es hacer un mapa, por gusto, de lugares veganos, vegetarianos y con opciones, de España. Realmente, lo hago para mí, para ir a tiro hecho cuando visito una ciudad. Y también lo hago con la secreta esperanza de ir poniendo cada vez más restaurantes en Extremadura… Ojalá. A mí me gusta comer fuera, me gusta una mesa con amigos, no recibo muchas visitas en casa por los gatos, no cocino para nadie y la socialización que tengo es delante de una mesa…

Albóndigas de alubias rojas con champiñones Portobello
Albóndigas de alubias rojas con champiñones Portobello

Ingredientes para unas 20 albóndigas:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 100 gramos de cebolla roja cortada a cuadraditos
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de agua
  • 150 gramos (1 taza) de zanahoria cortada en cubitos
  • 150 gramos (1 taza) de calabaza cacahuete cortada en cubitos
  • 150 gramos de champiñones Portobello limpios y picados
  • 55 gramos (1 taza) de copos de avena (mira que sean sin gluten si eres celíaco)
  • 170 gramos (1 taza) de alubias rojas cocidas
  • 1/4 cucharadita de chipotle en polvo (le puedes poner lo que quieras: humo líquido, perejil fresco, pimentón… las hierbas y especias que se te ocurran)
  • 2 cucharaditas de psyllium molido (esto es amalgamante: probad con una cucharada de semillas de lino molidas mezcladas con las 2 cucharadas de agua, que tiene que hacer el pego igual)
Albóndigas riquísimas de alubias con champiñones
Albóndigas riquísimas de alubias con champiñones

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio y agrega la zanahoria y la calabaza. Fríe unos 20 minutos, hasta que las verduras estén blanditas. Remueve de vez en cuando. Incorpora la cebolla picada y los champiñones y sofríe, siempre a fuego medio, unos 7 minutos más, removiendo de vez en cuando. Ahora, añade el ajo y sofríe, removiendo de vez en cuando, 1 minuto. Añade la avena y las alubias cocidas y sofríe un par de minutos.

Pásalo todo a un robot de cocina. Espolvorea el psyllium por encima y agrega el chipotle, el agua y la sal. Pulsa 20 o 30 veces. Cada pulsación dura menos de un segundo, ojo. Es solo darle al botón para que se vaya mezclando porque no quieres hummus ni puré: quieres unas albóndigas con su textura. Imagina la carne picada: pues esa textura es.

Si ves que están muy húmedas, añade más avena, de cucharada en cucharada y lo mismo si ves que están secas: agrega agua de cucharada en cucharada. Yo lo que hago es dejarlas en el frigo media hora, porque la masa se endurece un poco: las envuelvo y las meto al frío. Luego las saco, cojo bolas del mismo tamaño con una cuchara de helado y las formo. Las frío en aceite a fuego medio-bajo durante un cuarto de hora, dándoles vueltas para que se hagan por igual y ya están listas y se pueden congelar.

Para servir, una ensalada, un gazpacho, un puré de verduras y una salsita rica y ya cenáis tan felices y contentos. O no, que lo mismo tenéis un día tonto de llorar por las esquinas, pero oye, las penas con pan, son menos.

Frijoles refritos… sin refreír

Sí, he usado pimiento. Yo, que lo odio con todo mi ser pero que no dejo de intentarlo y que solo lo utilizo en el gazpacho, me pasé un fin de semana cocinando (enterito, casi no hice otra cosa) y decidí programarme cenas que fueran más variadas que el plato de hummus y la ensalada con guisantes. Así que hice alubias negras refritas, de Kathy Hester, porque he descubierto que la Instant Pot es mucho más cómoda que la olla rápida tradicional. ¿Por qué? Porque no hay que estar pendiente de bajar el fuego ni quedarse en la cocina. Pulsas el botón y te largas o haces otras cosas.

Judías negras refritas (sin refreír)
Frijoles refritos (sin refreír)

Esto, en realidad, se puede servir en estas barquitas o con unas tortillas estilo fajitas. Y se le pone salsa pico de gallo por encima. Y un poco de crema agria. Y cebollino por encima. Pero yo no le puse ni para hacer la foto porque luego la tenía que congelar. Me la hubiera comido, pero había quedado para comer. Por eso mis fotos salen siempre así, tal cual es el plato y sin mucha floritura: porque voy a carajo sacao y porque vivo sola y no puedo adornar platos que están listos para comer con cosas que no se pueden congelar. Por ejemplo, salsas para pasta. La pasta al cabo de un día se queda correosa: así que fotografío solo la salsa. Cocino un fin de semana para todo el mes, así que no me puedo comer el mismo día seis o siete platos…

Ingredientes para 4 raciones:

Para saltear:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 370 gramos (1 y 1/2 tazas) de cebolla muy picada
  • 225 (1 y 1/2 tazas) de pimiento verde muy picado
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de comino molido

Para la olla:

  • 700 ml (3 tazas) de agua
  • 400 gramos (2 tazas) de alubias negras, sin remojar ni nada, en crudo, enjuagadas y espulgadas
  • 2 cucharaditas de orégano
  • 1 y 1/2 cucharaditas de chile en polvo (yo lo puse a ojo y puse mucho menos, porque no puedo abusar del picante)
  • 1/2 cucharadita de chile chipotle en polvo (yo lo puse a ojo y puse mucho menos, porque no puedo abusar del picante)
  • 1/2 cucharadita de humo líquido, opcional: yo sí le puse
  • sal
Judías negras refritas
Alubias negras refritas

Preparación:

Para saltear, en una olla convencional, se pone al fuego a fuego medio, se añade el aceite y se calienta. En una olla eléctrica, se usa el botón SAUTÉ, que es saltear, en temperatura normal o baja, porque la temperatura normal de las ollas eléctricas es bastante alta (no he usado la alta, pero supongo que, si te descuidas, te quema la comida en un minuto). Saltea la cebolla 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Luego, agrega el pimiento, el comino y el ajo y saltéalos unos minutos más, hasta que los pimientos estén suaves.

Yo piqué todos los ingredientes con picadora para que estuvieran bien picaditos, porque luego hay que machacarlos.

Ahora, agrega el agua, las alubias, el orégano, el chile en polvo, el chipotle y el humo líquido y da unas vueltas. Tapa la olla. Si es eléctrica, cuida de que la válvula esté en la posición de sellado (SEALING) y ponla a alta presión durante 40 minutos. En la Instant Pot le tienes que dar al botón Manual y programar los 40 minutos.

Quita la presión de forma natural. Es decir, apaga la Instant Pot y olvídate de ella un cuarto de hora o, si  tu olla rápida es convencional, apártala del fuego y tampoco la mires en un cuarto de hora o así.

Destapa y sala las alubias.

Ahora hay que machacar las alubias, con el dorso de una cuchara de madera o con un machacador de patatas. Ojo: con esta cantidad de líquido queda muy líquido. Porque yo comprendo que no a todo el mundo le gustan las cosas sin líquido como a mí. Pero yo lo colé. Aviso por si sois de comida espesorra como yo.

Sirve como quieras. Yo usaría una tortilla mexicana con verduras o unos tacos y, por supuesto, además de la salsa pico de gallo encima y la crema agria, una buena ensalada para acompañar. Otra opción, sin tortillas, es servirlas con arroz integral. Y la ensalada que no falte.

Dátiles rellenos de queso de almendra y jalapeños

Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños
Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños

En el intervalo que va entre algunas entradas de este blog y otras, mi padre falleció. Lo escribo y me lo digo, pero aún no me lo creo mucho, sinceramente. Fue el 17 de diciembre, una semana justa antes de Nochebuena. A él le gustaba muchísimo la Navidad, así que el duelo me lo he pasado cantando “Las doce palabritas” (no pongo versión, porque la más conocida es la de Rocío Jurado y ella no la canta como la cantamos en casa AKA “ella la canta mal”). Y, además de cantar “Las doce palabritas”, he cocinado como si no hubiera un mañana. Comida navideña, que iré poniendo aquí aunque hayan pasado las fiestas, porque al final la vida hay que celebrarla, da igual cuando sea y quién dice que hay cosas que solo se pueden comer en Navidad.

Ojo: cuando digo que la vida hay que celebrarla, es que hay que cuidarse también. Que sí, que aquí estamos dos días y uno está lloviendo, pero la calidad de tu vida también importa. Yo tiendo a descuidarme cuando me pasan cosas (porque en la vida pasan cosas y, a veces, ocurren todas a la vez, pero el resto de las que ocurrieron a la vez, que también son dos cánceres más a falta de uno, no las puedo contar). Vamos, que me he puesto hasta el culo y toca retomar las buenas costumbres para el nuevo año.

Aún no tengo físicamente The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, que es el último libro de Isa Chandra Moskowitz y que está agotado desde que salió a la venta. Pero alguna receta de él sí que he podido hacer. Como estos dátiles rellenos. Que están muy ricos, pero pican. Así que vosotros veréis cómo les ponéis de picante. En realidad, en vez de jalapeños, la receta usa chiles chipotles. Yo hubiera jurado que tenía una lata de chipotles, pero no sé dónde demonios la he puesto, así que usé jalapeños. Pocos, pensaba yo. Pues pica que da gusto, así que a alguna gente le va a encantar. No miro a Claudia, no. Por cierto que Claudia ha iniciado un nuevo negocio, relacionado con la cocina vegana, pero de eso hablaremos en otra ocasión. Si os pica el gusanillo, se llama Mr Broccoli.

Que además diréis: ¿y por qué solo has puesto dos dátiles para las fotos? Porque me los tenía que llevar a la comida de Nochebuena y no era plan de gastarlos todos. Por eso. Coño, que lo preguntáis tó.

Ingredientes para 36 mitades de dátiles:

  • 90 gramos (1 taza) de almendras laminadas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 120 ml (1/2 taza) de agua caliente
  • De 15 a 30 gramos (1/8 a 1/4 de taza) de chiles chipotle o jalapeños
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 18 dátiles Medjoul, sin pepitas, cortados por la mitad a lo largo
  • Guantes de látex (sí, los necesitas)
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños

Preparación:

Para preparar los chiles, ponte guantes. De verdad, no los toques: vas a ver las estrellas. Y, como se te ocurra tocarte los ojos, vas a acabar en el centro de salud. Así que ponte guantes desechables para manipular los chiles: los pones encima de una tabla, les cortas el rabito, los abres por la mitad, les quitas las pepitas, que pican muchísimo, las tiras a la basura sin tocarlas, cortas los chiles un poco, los pones en un cuenco, tiras las pepitas a la basura o al fregadero, lavas la tabla de madera y luego te quitas los guantes y los tiras.

Ahora, lleva un cazo con agua a ebullición. Añade las almendras y cuece durante 30 minutos. Escúrrelas y pásalas a un robot de cocina. Añade el aceite, los chiles (sin tocarlos, recuerda), el zumo de limón, el agua caliente y la sal y bate muy bien. Si lo haces en Thermomix o MyCook, dale caña poniendo el cestillo dentro para que no te salpique las paredes y la tapa y ponlo a máxima velocidad un par de minutos. Si lo haces en un robot, ten en cuenta que te costará más trabajo. Las almendras nunca se hacen una pasta entera, así que la mezcla tendrá algo de granulosa, pero ha de ser una crema. Pasa la mezcla a un recipiente con tapa y enfría. Ahora te parece muy líquida, pero luego se espesa.

Prepara una manga pastelera con una boquilla pequeña. Coloca los dátiles en una bandeja y decora con la crema: ponla en la manga y rellena los dátiles como quieras. También puedes abrirlos en libro y rellenarlos con la ayuda de un cuchillo. Si vas a usar el plato para llevarlo a otra parte, como hago yo, pues guarda los dátiles por una parte y la crema por otra.