Albóndigas de alubias pintas con calabaza

El otro día, dije en Twitter:

Y así estoy, pensando: «para qué». Y pensando también: «De los cólicos menstruales, los mareos, la sempiterna bolsa de agua caliente en los riñones cuando hay una temperatura de 42 grados en el exterior, la búsqueda de drogas legales efectivas (todo lo que acabe en -profeno o -proxeno), las náuseas, los atracones imparables del día de antes (y yo preguntándome ayer por qué tenía tantas ganas de palomitas viendo Joker), de la irritabilidad, el cansancio paralizador, despertarse muerta de dolor a las tres o las cuatro de la madrugada, los gases, la hinchazón, los borborigmos, ir al baño cinco veces en una mañana… pues lo mismo habría que hablar más».

Pero llegó la voz de mi conciencia:

Pablo AKA «Olga, no hace falta que me lo cuentes todo».

Qué buena soy resumiendo.

Una albondiguilla

Pues bien: como dos días antes de que me viniera la regla había cocido alubias pintas, alubias carillas y lentejas por encima de mis posibilidades, me puse a hacer albóndigas y hamburguesas como una loca. Porque luego yo tengo estos problemillas de organización: las cenas se me olvidan. Así que unas albóndigas, que puedes tomar con salsa o solas (yo las como solas porque, si hay salsa, echo de menos el pan para mojar. Yo comería con pan a todas horas: blanco, integral, de centeno, de trigo duro, pitas, naan, cualquiera), para las cenas te hacen un apaño. Gazpacho, puré de calabacín (o de cualquier verdura) o sopa de verduras o ensalada y listo.

Ingredientes para unas 20 albóndigas (depende de lo gorditas que las hagáis):

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 160 gramos (1 taza) de cebolla picada en cubitos
  • 150 gramos (1 taza) de patatas peladas, lavadas y picadas en cubitos
  • 150 gramos (1 taza) de calabaza pelada y picada en cubitos
  • 120 gramos (1 taza) de coliflor lavada, seca y picada en cubitos
  • 320 gramos (2 tazas) de alubias pintas cocidas
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 2 cucharaditas de pimentón agridulce de La Vera
  • 2 cucharaditas de psyllium en polvo (yo lo compro en Vegan Place. Como amalgamante no tiene precio)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de chipotle en polvo (si no tenéis, usad cayena en polvo o cualquier picante que queráis)

Preparación:

Calienta bien una sartén grande a fuego medio. Añade 1 cucharada de aceite y caliéntalo también. Luego, agrega las patatas y la calabaza: tenlo unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando los pinches con un tenedor, deberían estar blandos, pero no deshechos. Agrega ahora la cebolla y la coliflor. Sofríe, removiendo de vez en cuando, 5 minutos. Echa el ajo y sofríe un par de minutos más. Ahora, pon las alubias y sofríe dos minutos. Pásalo todo a un robot de cocina, pero no batas aún.

Añade el perejil fresco picado, el pimentón y el chipotle junto a la mostaza. Espolvorea el psyllium en polvo. Pulsa el botón del robot varias veces, para conseguir picarlo todo bien, pero que quede textura. Tiene que estar con trocitos. No quieres hacer un hummus. Por eso, lo importante es pulsar el botón (en algunos se llama Pulse y en otros es el botón de Turbo) durante dos segundos un par de veces o tres, raspar las paredes del robot para que se integren todos los ingredientes y seguir. En nada está listo. 

Coge una cuchara de helado o pegotones del tamaño de una bola de golf y haz una bola. Calienta otra sartén grande y luego añade la otra cucharada de aceite a fuego medio-bajo (mi vitrocerámica es del 1 al 9 y lo pongo en el 3, para que os hagáis una idea: es vitro, no inducción). Ve poniendo las albóndigas y sofríe de 15 a 20 minutos, por todos lados, hasta que estén doraditas. Ya las puedes servir o calentar una salsa y servirlas con ellas. No te olvides de añadir verduras (mínimo 250-300 gramos por persona) a la comida.

Hamburguesas de garbanzos y guisantes

He tenido, a menudo, varios problemas con las hamburguesas vegetales, cuyos ingredientes han de estar bastante secos para no ponerte ahí a echar gluten, avena, copos de centeno o pan rallado a cascoporro. Desde que descubrí la plantilla de Heather Crosby, en su libro Pantry to plate, soy feliz. Muy feliz. Sí, llevan un ingrediente raro: psyllium en polvo. Yo se lo pido a Cristina, de Vegan Place. Si no lo tiene listado en la página, os lo solicita al distribuidor. Se usa como se utilizaría el huevo, pero es mucho mejor amalgamante. Si usáis semillas de lino mezcladas con agua o cualquier otra cosa, tened en cuenta que os puede quedar más líquida y necesitaréis algún aglutinante más.

¿No os gusta ese guisantito que quedó entero ahí, a un lado? Qué mono es. Qué ricos están los guisantes. Qué versátiles son. Qué de todo. Iba a poner que se hacen en nada, pero no: hay que remojar los garbanzos, ponerlos a cocer, freír cosas durante media hora o así… Sin embargo, en la vida hay que comer y a la cocina hay que invertirle tiempo. Es una cuestión de supervivencia y de cuidado de una misma y del entorno: buscar ingredientes locales y de temporada (ejem: los guisantes son congelados), comprar en pequeños comercios, buscar un grupo de consumo para las verduras, comprar plantas aromáticas y rezar para que no se te mueran… Esas pequeñas cotidianeidades de la vida.

Ingredientes para 5 hamburguesas grandes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo muy picados: los míos son enormes. Esto va en gustos: le podéis poner o no, de 0 (jijiji) a 5 dientes de ajo.
  • 1 cucharadita de sal (o al gusto: probad la masa)
  • 1 taza (160 gramos) de cebolla muy picada
  • 2 tazas (300 gramos) de patatas peladas y a cuadraditos
  • 1 taza (150 gramos) de guisantes frescos o descongelados. 
  • 2 tazas (300 gramos) de garbanzos lechosos cocidos
  • 1 cucharada de cebollino fresco picado
  • 1/2 cucharadita de tomillo fresco picado
  • 1/2 cucharadita de perejil fresco picado
  • 2 cucharaditas de psyllium en polvo
  • 1/4 cucharadita de chile chipotle en polvo
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1/2 taza (120 gramos) de tomates secos. Los míos eran en aceite de oliva virgen extra porque no encontré tomates secos sin aceite. Lo que hice fue escurrirlos bien. Pero usadlos sin aceite, mejor.

Preparación:

Pon una sartén grande de paredes altas a fuego medio. Una vez que esté caliente, añade 1 cucharada de aceite. Deja que se caliente también (sí: la cocina va de dominar el calor) y agrega las patatas. Deja cocinar, removiendo de vez en cuando, durante 20 minutos o hasta que las puedas pinchar con un tenedor y las traspases bien, pero aún estén firmes.

Incorpora la cebolla y sofríe 5 minutos más, removiendo. Ahora, añade el ajo y saltea 1 minuto. Echa los guisantes y los garbanzos y tenlos un par de minutos más.

Pásalo todo a un robot de cocina, pero no batas aún. Añade el tomillo, el cebollino y el perejil y espolvorea el psyllium. Espolvoréalo por todas partes, no lo pongas de golpe. Ahora, espolvorea también la sal y el chipotle en polvo y añade los tomates secos y la mostaza.

Bate, con toques cortos. Tendrás que parar la máquina varias veces para ir integrando la mezcla, porque no quieres un puré, quieres textura, pero que esté todo picado a trozos uniformes. Algún guisante, como me ha pasado a mí, te puede quedar entero, pero no importa.

Forma hamburguesas: el tamaño depende de vosotros. Yo las hago grandecitas y así me como una de cena con una ensalada o gazpacho o un sofrito de verduras o lo que sea y voy que me mato.

Calienta una sartén a fuego medio y agrega la otra cucharada de aceite. Una vez que el aceite esté caliente, las pones 15 minutos por un lado y luego les das la vuelta con la ayuda de una espátula y las pones otros 10-15 minutos por el otro. Ya están listas. Se pueden congelar. Luego las descongelas en el frigorífico y las calientas como te venga en gana (sartén, microondas, lo que quieras) y ya tienes comida lista.

Puré de calabacín con almendras

Cuando tengo visitas en casa, siempre es un agobio. Primero, porque tengo un gato que ataca y te destroza manos y piernas como se asuste (ya ha ocurrido dos veces). Segundo, porque todo el mundo come carne y pescado y en mi casa no entran animales muertos (a no ser los del pienso de mis gatos y cualquier animal que ellos necesiten comer para darles pastillas o lo que sea, que yo con eso no tengo problema ético ninguno. Otros sí lo tienen y utilizan piensos veganos. Yo no). Así que intento hacer cosas «reconocibles» y, además, intento que quien sea que venga, coma verdura. Porque, normalmente, la gente no come verdura o no come la cantidad que debería comer. Así que hice este puré de calabacín con almendras y qué triunfo. De hecho, uno de los días ni me dejaron. Y, como una de ellas (¡hola, Miriam!) no es muy buena comedora, yo contenta y sin rechistar.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1200 gramos de calabacines limpios y pelados. Si son ecológicos, los laváis bien y los podéis no pelar: queda muy oscuro el puré y riquísimo también. Cortadlos a cuadraditos.
  • 50 gramos de almendras peladas
  • 100 gramos de puerro o de cebolla cortados a trocitos chicos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 150 ml de caldo vegetal
  • sal al gusto
  • pimienta o nuez moscada

Preparación:

Pon una olla a fuego medio y caliéntala. Calienta las dos cucharadas de aceite en la olla. Sí: lo primordial es que, siempre que vayas a sofreír algo, calientes aceite en una olla ya caliente. Luego, agrega la cebolla o el puerro y sofríe unos 5 minutos. Ahora, agrega los calabacines y sofríe unos 10 minutos más, removiendo bien de vez en cuando. Añade ahora el caldo vegetal y sala al gusto. Lleva a ebullición. Cuando hierva, tapa la olla parcialmente y baja el fuego a fuego lento. Déjalo así unos 20 minutos. Vigila de vez en cuando, por si se queda sin agua. Ahora, pásalo todo a una batidora bien potente y añade las almendras. Bate muy bien y, para servir, puedes añadir pimienta negra o nuez moscada recién molidas. Este puré está bien rico tanto frío como caliente, así que sirve para invierno y para verano.