Puré de guisantes

Hoy es 22 de diciembre y comienza oficialmente la Navidad. Yo mañana me largo a Granada, con esos sobrinos que me regaló una de las personas más definitorias de mi vida hace 18 años, porque es la primera Navidad que pasan sin su padre. Noviembre fue una vorágine de eventos y no he vuelto a ir. No he vuelto a ir y no llevo bien el duelo. Bueno, sí lo llevo bien: sigo de duelo. Y voy a seguir de duelo mucho tiempo.

Conocí a un tipo. Una de esas personas con las que conectas de inmediato y con las que es fácil la intimidad, como hacía 14 años que no me resultaba fácil la intimidad con absolutamente nadie nuevo. Y no se lo he podido contar.

Pensando en él y en otras cosas y en otras historias, escribí un texto en El Periódico de Extremadura que titula Vindicación del dolor. Deberíamos poder relacionarnos mejor con el dolor. Mandar abrazos, hacer comidas, estar presentes.

Luego trabajo, ando haciendo comidas de Navidad (o intentándolo) que colgaré aquí cuando hayan pasado las fiestas, porque me voy a Granada, luego trabajo, luego iré a comprar regalitos, luego saldré de comidas y luego… Pero aquí está una de las recetas que tenía pendientes.

Puré de guisantes
Puré de guisantes

Me encanta cuando, en los libros de cocina, pone que las recetas se hacen en 30 minutos y han pasado dos horas y tú sigues ahí, picando cebolla. Y lo comentas con tus amigas (con esas amigas a las que escribes a todas horas) y te dicen: «Pero tú para qué quieres la MyCook, ¿para picar a mano?» y se te queda cara de gilipollas y te acuerdas de Gina diciéndote «Piensa, Olga, piensa».

Yo tardo mucho en cocinar. Y, además, voy paso a paso porque, cuando he querido hacer dos recetas a la vez, me he liado con los ingredientes. Admiro a los que, como mi amiga Lucía, tienen cuatro fuegos encendidos y el horno (y no le saltan los fusibles), porque yo, lo máximo que hago a la vez es dejar la crock pot enchufada ocho horas mientras hago otras cosas. Además, si se me ocurre cocinar por la tarde, es mucho peor porque, por la tarde, mis gatos están activos. Y Coyote está enamorado de mí. Y quiere entrar en la cocina a todas horas. Si no le hago caso, aporrea la puerta, maullando de dolor porque resulta que no me ha visto y, cuando la abro, le tiemblan la cola y medio cuerpo de la alegría que siente.

Imaginaos un amor así. Qué maravilloso sería un amor así.

No es el que yo le tengo a la sopa de guisantes. El puré de guisantes lo como porque está calentito en invierno, porque soluciona una cena y porque está rico. Pero creo que mi nivel de exquisitez está ya en la estratosfera y solo lo aplico a las croquetas de Gema. Amo tanto las croquetas de Gema que el sábado pasado me lo pasé cocinando puerro, calabaza y nueces para un risotto que tenía que compartir… solo porque ella me hizo unas croquetas (las más maravillosas del mundo) que llevaban calabaza, puerro y nueces. Pero, como ese risotto no lo monté en casa, sino que me lo llevé a casa de un amigo (me llevé las verduras y el paquete de arroz y el vino en otra parte, quiero decir), no hay foto. Ya lo haré de nuevo, porque tengo calabaza como para parar un tren.

La receta es de Thug Kitchen: Fast as fuck. Amo a estos dos. Si tenéis muchos guisantes partidos y queréis probar más recetas, aquí hay otra bien rica de una sopa al curry.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 1/4 cucharadita de curry en polvo
  • 300 gramos (1 y 1/2 tazas) de guisantes secos partidos, puestos a remojo al menos 8 horas
  • 1320 ml (5 tazas y media) de caldo vegetal
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/4 cucharadita de sal
Puré de guisantes
Puré de guisantes

Preparación:

Calienta, a fuego medio, el aceite de oliva en una olla. Sofríe la cebolla durante 4 minutos o así. Añade el ajo, el curry, el pimentón y la sal y cocina 1 minuto más, removiendo constantemente para que no se quemen las especias. Luego, agrega los guisantes escurridos y el caldo vegetal y cocina hasta que estén blandos, que tardará unos 20 minutos. Si los guisantes son viejos, tardan mucho más, ojo. Solo hace falta probarlos y ver cuándo se hacen.

Añade el zumo de limón y bate. Puedes batir parte de la sopa o hacer un puré. Yo hice un puré porque los purés con tropezones los odio. También lo puedes decorar. Yo no lo hice porque luego tenía que congelarla.

Curry rápido de lentejas rojas

Diciembre, qué malo es. O qué bueno: cena de empresa, cena con la gente con la que hago deporte (tengo que hacer un post sobre eso: pedí menú vegano en un asador y fue magnífico, pero es que también tengo que escribir sobre los restaurantes que he visitado y sobre la cena de mi trabajo), encuentros… y comidas de Navidad que se posponen hasta mediados de enero porque a ninguno de nosotros nos quedan días libres (nosotros somos tres hombres maravillosos y yo). Ni tiempo para respirar he tenido: de hecho, casi me quedo sin comida. Nada que no arregle una soja texturizada bien macerada con especias y aceite de oliva ni una ensalada de garbanzos con tahini, pero me apetece mucho comer otras cosas. Me compré una pizarra magnética para apuntar menús… pero todavía no la he rellenado. Ay.

Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura
Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura. Sí, la foto es horrorosa, pero sirve para que os hagáis una idea

Y, mientras tanto, en mi congelador, una crema de guisantes y este curry que me han salvado la vida. Menos mal. Se hace con una olla rápida (yo tengo la Instant Pot y estoy enamorada de ella) y es muy rápido de hacer. No contamos nunca la mise en place (es decir, el organizar todos los ingredientes y picarlos y cortarlos y lavarlos y esas cosas), que es en lo que se tarda más… pero es que eso depende de la destreza del cocinero. Recordad: la práctica hace al maestro. La receta es de Epic Vegan Instant Pot.

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Ingredientes para 13 raciones de las mías:

  • 1 lata de 400 ml de leche de coco baja en grasa
  • 400 gramos de tomates picados, que pueden ser de lata (yo casi nunca uso de lata)
  • 340 gramos (2 tazas) de lentejas rojas, espulgadas y enjuagadas
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 1 cebolla roja picada fina
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1200 ml (5 tazas) de caldo vegetal (yo uso este concentrado)
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/8 cucharadita de cayena molida
  • 1 taza de espinacas congeladas o frescas, o de acelgas…
Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Preparación:

Pon todos los ingredientes, menos las espinacas, en la Instant Pot. Ponla en modo Manual y señala 15 minutos en alta presión. Asegúrate de que la válvula esté en posición SEALING. Si tienes olla rápida normal, pon todos los ingredientes, cierra la olla, ponla en el fuego a fuego alto, con la válvula en alta presión. Cuando alcance presión, baja el fuego y deja 15 minutos. En ambos casos, deja salir el vapor de forma natural 10 minutos y luego quita el exceso de vapor manualmente.

Abre la tapa, agrega las espinacas, remueve muy bien, espera 5 minutos para que se descongelen o para que se hagan y sirve. Está tremendamente bueno.

Soja texturizada con setas

Soja texturizada gruesa con setas
Soja texturizada gruesa con setas

La soja texturizada gruesa de Vantastic Foods, que podéis encontrar en Vegan Place (yo ando convenciendo a Cristina de que lo pida todo de esta marca) es la mejor que he probado con diferencia. Yo le meto mucho a la soja texturizada gruesa, pero la textura de esponja que tienen otras marcas no me acababa de convencer, aunque me la comiera igual. Bien: esta no es esponja. Esta tiene sus fibritas que se te quedan entre los dientes y todo. Y se cocina igual que cualquier plato de carne tradicional en el que podáis pensar (patatas con carne, por ejemplo, o estofado de carne con verduras). Adoro esta soja y adoro las setas, así que las mezclo y sale un plato tremendo que, con pan integral, arroz integral, pasta y, además, una ensalada o un tomate o dos picados, ya es una comida completísima. Además, la receta es muy fácil y se hace en un pis pas y podéis poner las setas que se os antojen. Yo usé champiñones ostra, que son los que se encuentran más fácilmente, además de los blancos, en cualquier frutería. Son estos:

Champiñones ostra
Champiñones ostra

Ingredientes para 4 raciones:

  • 100 gramos de medallones de soja
  • 400 gramos de setas ostra (o 200 de setas ostra y 200 de champiñones normales, pelados y limpios, cortados a rodajas y a tiras)
  • 1 cebolla grande cortada en cuadraditos
  • De 50 a 75 ml de vino blanco
  • 2 o 3 dientes de ajo (o más, los que queráis)
  • Un manojo de perejil, solo las hojas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 litro de agua hirviendo o de caldo vegetal
  • Sal al gusto
Soja texturizada con setas
Soja texturizada con setas

Preparación:

La soja texturizada siempre se prepara de la misma manera. Se pone la soja en un cuenco hondo, se echa el agua o el caldo hirviendo encima, se tapa (yo le pongo un plato encima) y se deja reposar 10 minutos, para que la soja se hidrate. Luego se escurre bien en un colador y, si quieres, para que esté mucho más escurrida, la aplastas con el dorso de una cuchara de madera encima del colador. Ya la puedes freír a fuego medio otros 10 minutos o 15, depende de lo dorada que te guste, en 2 cucharadas de aceite y en una sartén puesta a fuego medio o medio-alto.

Yo la hago por separado para controlar el dorado, pero se puede hacer todo en la misma sartén. Realmente, la hago por separado porque normalmente frío cantidades grandes de soja y hago las salsas aparte y así tengo soja por un lado y salsas en el congelador por otro para unirlas cuando me apetezca. Por ejemplo, a esta soja con setas se le puede poner salsa de tomate y añadirle pasta integral corta (macarrones, espirales… y tienes un plato bien completo).

En otra sartén, calientas otras 2 cucharadas de aceite. Sofríes la cebolla a fuego medio durante 5 minutos (de 5 a 7, hasta que esté dorada) y, mientras tanto, machacas los dientes de ajo con una pizca de sal en el mortero, junto al perejil en hojas (pon la cantidad que veas, yo echo un puñado y no peso las hierbas), le añades el vino al mortero y remueves para que el perejil y el ajo se desprendan de las paredes del mortero y lo reservas.

Cuando estén las cebollas, añade las setas y pon el fuego a fuego medio-alto. Dale unas vueltas y sofríe de 7 a 10 minutos, hasta que veas que han eliminado el líquido. Luego, añades el contenido del mortero y le das un hervor para que se evapore el alcohol. Ahora aquí puedes añadir la soja texturizada frita. Vas removiendo de vez en cuando y esperas a que se evapore el vino por completo (esto depende de lo húmeda que esté tu soja, pero en unos 10 minutos o menos lo deberías tener listo). No te olvides de echar sal al plato. Y ya lo puedes servir como te apetezca.