Tapenade de berenjenas

Yo podría escribir algo hermoso, porque hace mucho que no actualizo el blog, pero no soy capaz. Me duele la cabeza, me han salido infinidad de granos (iba a escribir “granitos”, pero no son pequeños) por la primavera, tengo astenia, la regla se me lleva retrasando tres días (lo que significa que llegará en pleno esplendor, con dolores por doquier y náuseas y toda la equipación) y, como tengo las hormonas así y también hay elementos externos que influyen, me levanto llorando y me acuesto llorando.

Tapenade de berenjenas
Tapenade de berenjenas

Ah, la regla y los lloros no son material para un blog de cocina, pero yo creo que de la regla hay que hablar más.

Habría que hablar más de todo. De la regla, de la depresión, de la autoestima, de las gorduras, del amor, del desamor, del afecto, del rechazo, de cómo afecta el rechazo, de las muertes, de las relaciones, de la falta de relaciones, de los roles que adoptamos sin saber cómo salir de esos roles… De los problemas del Primer Mundo, en definitiva.

Pero bueno, hoy me dan el coche. Viene conmigo una amiga para llevarlo a mi casa. Luego yo me tengo que ir a que me den meneos en el hombro, porque me lo he dislocado. Mañana no podré cogerlo porque me largo a Cáceres a la feria del libro. Vuelvo por la mañana y por la tarde sí lo cogeré. Y el domingo, que viene una amiga mía a hacer prácticas conmigo.

Lo que pretendo hacer (es lo que me han dicho en la autoescuela que haga y soy así de obediente) es largarme bien temprano (yo, los fines de semana me despierto a las 6, igual que el resto de los días) a un sitio con cuestas y comprobar cómo funcionan los pedales. Y luego ya podré lanzarme por ahí.

Mientras tanto, esto está muy rico y es lo que voy a comer.

Tapenade de berenjenas
Tapenade de berenjenas

Ingredientes para 2 raciones:

  • 250 gramos (3 tazas) de berenjenas sin pelar, bien lavadas y cortadas en cuadraditos
  • 270 gramos (1 y 1/2 tazas) de tomate picado en cuadraditos o una lata de 410 gramos de tomates picados, sin escurrir
  • Una lata de 170 gramos de aceitunas verdes sin hueso a rodajas (yo puse 50 gramos)
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharaditas de alcaparras, escurridas
  • de 1 a 2 cucharaditas de vinagre balsámico
  • 1 cucharadita de albahaca seca o 1 cucharada de albahaca fresca
  • sal al gusto
  • pimienta negra

Preparación:

Pon las berenjenas, el tomate, las aceitunas, el ajo y las alcaparras en la crock pot. Cocina en LOW de 7 a 9 horas, hasta que las berenjenas se hagan.

Antes de servir, añade vinagre, sal y pimienta. Remueve bien y decora con la albahaca.

Albóndigas de berenjenas

Albóndigas de berenjenas
Albóndigas de berenjenas

La primera vez que comí albóndigas de berenjenas me las hizo mi amiga Cristina, del Voodoo de Badajoz, que ya tiene una carta vegana, incluidos postres, más que considerable (un brownie sin gluten, hecho con harina de almendras marconas, que es una delicia, por cierto). Fue para celebrar el comienzo de mi 2018: mi cena de Nochevieja fue maravillosa, desde luego.

Total, que busqué la receta, porque Cristina siempre las cambia y me vaciló muchísimo diciéndome que eran secreto de la cocinera. Ella les pone pan de centeno. Así que yo, que las he hecho dos veces, le puse pan de centeno también la segunda vez y están mucho más ricas.

Albóndigas de Cristina

Ingredientes para unas 24 albóndigas:

  • 600 gramos de berenjenas, lavadas, con piel, en rodajas gorditas y luego en cuadrados.
  • 4 dientes de ajo, pelados, partidos por la mitad y sin el germen
  • 2 cucharadas (30 gramos) de aceite de oliva
  • 60 ml (1/4 taza) de agua
  • 180 gramos de pan de centeno duro
  • 3 o 4 ramitas de perejil
  • 4 hojas de albahaca
  • 1 cucharada de semillas de lino molidas mezclada con 2 cucharadas de agua
  • 1 cucharadita de sal fina
  • Unos toques de pimienta molida

Para la salsa de tomate:

  • 800 gramos de tomates de pera (puede ser en conserva, de los que vienen en cubitos si no es temporada) picados a cuartos
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 2 dátiles sin el hueso
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de albahaca fresca picada
Albóndigas de berenjenas
Albóndigas de berenjenas

Preparación en MyCook:

  • Para las albóndigas:

Calienta el aceite en el vaso durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1.

Pon 2 dientes de ajo y las berenjenas y programa 6 minutos a 120º C y velocidad 1. Incorpora el agua y programa otros 6 minutos, pero a 100º C y velocidad 2.

Vierte el contenido de la jarra en un bol y deja templar unos 20 minutos. No laves el vaso.

Mientras, precalienta el horno a 180º C y prepara una bandeja con papel de hornear.

Pon en el vaso de la MyCook el pan de centeno, los otros 2 dientes de ajo, el perejil y la albahaca. Tritura 15 segundos a velocidad 10. Revuelve con ayuda de la espátula para ver si el ajo está muy picado. Si no, ponlo de 2 a 5 segundos más a velocidad 10. Baja los ingredientes con la espátula y coloca la mariposa en las cuchillas.

Añade el huevo de lino, las berenjenas, la sal y la pimienta. Mezcla 20 segundos a velocidad 3. Vuelve a poner el contenido de la jarra en un bol, remueve un poco con una cuchara de madera y forma las albóndigas. Salen unas 24.

Coloca en la fuente del horno y hornea 20 minutos.

  • Para la salsa:

Mientras se hornean las albóndigas, haz la salsa de tomate. Calienta el aceite en el vaso durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1. Añade el tomate, los dátiles y la sal y sofríe 30 minutos a 120º C y velocidad 1. Vierte sobre las albóndigas, decora con la albahaca picada y sirve.

Satay indonesio de berenjenas

Tofu. El tofu del Aldi es una cosa tremenda que está hecha con sales de calcio y que, además, no hay que prensar ni una mijita. El problema del Aldi es que está a 20 minutos andando de mi casa y no tengo coche, así que, cada vez que voy, procuro comprar pocas cosas para no venir cargando con el carro a reventar. Pero yo me lo llevaría todo. Bueno, todo no, porque ya no compro alimentos procesados (salvo los poco procesados, que para mí no cuentan: el aceite de oliva está procesado, pongo como ejemplo. La pasta también. Y la soja texturizada). Lo que siempre me traigo es todo el tofu que vea en la balda. Cinco o seis paquetes de golpe. Los meto en el frigorífico con la fecha de caducidad frente a mí… y luego me los he comido caducados de un mes y todo. Pero yo miro la fecha para cocinarlo antes. Como ahora.

Esta receta es de The Happy Pear. Tengo su libro (el amarillo, no el azul) que no es vegano, porque usan huevos y miel en algunas recetas. Pero casi todas son veganas. Las de dulces no, pero no hago casi repostería, a la vista está (no por falta de ganas: yo ya sé que son calorías vacías y tal, pero a mí un bizcocho es que me alegra la vida). Y hay curries para parar un tren. Como yo de curry ya me puse hasta atrás y no quiero verlo demasiado (salvo en este tofu) hasta la Navidad al menos, que haré un plato hindú al que ya le he echado el ojo, busqué un plato indonesio. Y esto es laborioso, oigan, pero está muy rico. Aprovechando que había encendido el horno para el brócoli de este puré, metí ahí el tofu también y las berenjenas. Como solo tengo una fuente de horno grande que seguía caliente y me da miedo meterla en agua fría, es que ni la lavé. Yo estas cosas no debería confesarlas. Nota mental: comprar un par de fuentes de horno más de las grandes, que pequeña tengo una.

Ahora que lo pienso, con la pereza que me da a mí encender el horno… Y no sé por qué, porque total, lo pones todo en una fuente, lo dejas ahí, pones el temporizador y te olvidas.

Esto se puede tomar tal cual o mezclarlo con arroz (integral, por favor. Sí, el blanco coge mejor las salsas. Pero el blanco es comida basura. O eso dice mi Pablo Zumaquero de mi alma. Y yo le creo. Y además el integral está muy rico hasta sin sal. Lo sé, lo he comido. Tiene sabor. Potente, además. Tiene varias clases de verduras (col, judías verdes, zanahoria, cebolla, ajo…) y tofu y mantequilla de cacahuetes, así que aquí hay proteína de calidad, señores. La mantequilla de cacahuete la compro en polvo. Me lo dijo Lucía y le hice caso porque yo no la uso mucho y se me enranciaba. Además, esta mantequilla en polvo solo tiene cacahuetes, no tiene aceite de palma, que es la mierda más grande que ha parido madre. No en cuestión de salud, que eso no podría ponerlo en pie ni explicar por qué las grasas tales y pascuales son malas malísimas: en cuestión medioambiental. Es barato, la industria alimentaria está enamorada de él y deforesta y mata animales a mansalva, sobre todo orangutanes.

Buscad una mañanita tranquila para hacer esta receta (tampoco se tarda tanto, ojo), que está bien rica.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 3 berenjenas
  • 2 zanahorias
  • 200 gramos de judías verdes, sin los extremos y picadas en trozos del tamaño de un bocado, bien limpias
  • 2 cebollas
  • 0,5 cm. de jengibre fresco pelado
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 100 ml de zumo de naranja (el zumo de una naranja de zumo)
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 400 gramos de tofu cortado en bastoncitos
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 4 cucharadas de mantequilla de cacahuete
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de sirope de agave o de arce
  • 1/4 de col blanca grandecita
  • Un manojo de cilantro fresco para decorar, opcional
  • Frutos secos picados para decorar, opcional

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Corta las berenjenas, con la piel y lavadas, en trozos del tamaño de un bocado y las zanahorias en rodajas medianas. Pela y corta a rodajas finas la cebolla. Pica finos el jengibre fresco y el ajo.

Pon la salsa de soja, el zumo de naranja y el jengibre en polvo (no el fresco) en un bol y remuévelo. Pon el tofu ahí para que se cubra bien: pásalo a una bandeja de horno y hornea 25 minutos.

Pon las berenjenas en un bol y agrega 3 cucharadas de aceite. Remuévelas con las manos bien limpias para que se impregnen bien, agrega una pizca de sal y extiéndelas en una bandeja de horno. Ásalas hasta que estén bien doradas y no quede ninguna cruda, de 30 a 40 minutos.

Lleva, mientras tanto, un cacito con agua a ebullición. Añade las zanahorias y cuécelas 5 minutos. Agrega las judías verdes y cuece 2 o 3 minutos. Escurre y enfría bajo el grifo. Luego se cocerán más. Reserva.

Pon las restantes 2 cucharadas de aceite en una olla grande. Cuando el aceite esté caliente, baja el fuego, agrega la cebolla y saltea 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade el ajo y el jengibre fresco y cocina 3 minutos más. Remueve de vez en cuando también. Si la mezcla se queda muy seca, agrega un poco de agua caliente (de cucharadita en cucharadita, no medio vaso).

En un bol, bate la mantequilla de cacahuete, el vinagre, el sirope de arce o de agave y 350 ml de agua caliente. Añádelo a la olla junto con el tofu y las berenjenas asadas, porque ya deberías de haberlos sacado del horno los dos. Ten cuidado de no quemarte: usa siempre paños para coger las fuentes de horno.

Mezcla bien. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos lentamente. Si la salsa se espesa mucho, agrega agua.

Prueba y sazona con sal y pimienta. Mientras tanto, corta la col bien limpia en trocitos y agrégalos a la olla cuando pasen esos 10 minutos, junto con las judías verdes y las zanahorias. Cuece 5 minutos o hasta que las judías estén a tu gusto.

Si quieres, agrega cilantro fresco picado y frutos secos (sin freír y sin sal, pero los puedes tostar unos minutos en una sartén sin grasa) y sirve.

Está muy rico.