Picada de almendras para albóndigas (o lo que sea)

Picada de almendras
Picada de almendras

En Fitzroy, Victoria, Australia, que tiene 10.000 habitantes, hay un restaurante que se llama Smith & Daughters. Sí, vale: Fitzroy es como un barrio residencial de Melbourne, la capital del país, y ahí se celebra el Melbourne Fringe Festival, que es un referente mundial. Pero me da igual: se erige como ciudad y tiene 10.000 habitantes. ¡Es un puto pueblo!

Vivo en una región de un millón de habitantes en la que no hay ni un restaurante vegano. Ni uno.

Miro con envidia allende los mares y las fronteras. Algún día iré al Smith and Daughters. Su chef se llama Shannon Martínez. Su abuela es española. Así que mezcla sabores que da gusto. Y tiene ese toque de comida casera de aquí. Que el curry está muy bueno, pero yo echo de menos los sofritos. Su socia es Maureen Wyse. Os pongo el nombre de las dos para que babeéis con las cuentas de Instagram. Y la del restaurante.

A veces me parece que España está cuarenta años por detrás de cualquier avance social. Luego recuerdo que no me lo parece: que es una realidad. Si vives en Extremadura, ya puedes morir. Lechuga y tomate es lo máximo que te ofrecen en cualquier restaurante. Y mucho pan. La gente lleva a los niños a las vaquillas del aguardiente, tienes compañeros que celebran las capeas de su pueblo como si fueran un espectáculo de Neil Young, hay matanzas didácticas… Cuando veo las fotos que cuelga Claudia en su Instagram, quiero morir de la envidia. Qué de restaurantes. A mí, que me ponen fruta en las comuniones…

Picada de almendras
Picada de almendras

En fin: vivo donde vivo. En la comunidad autónoma sin (casi) opciones. Pero dejo de quejarme, que la receta que viene ahora está muy rica.

Sale un montón. No la pesé, porque yo echo tres cucharadas a los tuppers con albóndigas y luego lo que sobra lo guardo para soja texturizada y ya. Pero sale mucha cantidad. Vamos, para cuatro o cinco personas hay. Y para más.

Ingredientes:

  • Para la salsa:
    • 60 ml (1/4 taza) de aceite de oliva
    • 1 cebolla picada en cuartos
    • 2 tallos de apio cortados en cuatro trozos
    • 3 tomates en cuartos
    • 250 ml (1 taza) de vino blanco
    • 2 hojas de laurel
    • 3 tallos de tomillo fresco o un poquito de tomillo seco (yo uso una pizca)
    • Un manojito de perejil, fresco, solo las hojas, picado
    • Un litro (4 tazas) de caldo vegetal
  • Para la picada:
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 2 rebanadas de pan bueno a cubitos (unos 100 gramos)
    • 1 cucharada de ajo picado o majado (yo usé un ajo y ya)
    • 80 gramos (1/2 taza) de almendras crudas, tostadas en una sartén sin grasa unos minutos
    • Un manojito de perejil fresco picado, solo las hojas
    • 1 cucharada de pimentón dulce (así sabe mucho a pimentón: podéis ponerle menos)
    • Una pizca de azafrán
    • Un poco de piel rallada de un limón. La receta original pone «la piel rallada de un limón», pero queda con muchísimo sabor a limón y queremos sabores más equilibrados. Echad un poco de ralladura y ya.
    • 1 cucharadita de tomillo fresco picado o 1/4 cucharadita tomillo seco
Picada de almendras
Picada de almendras

Preparación:

Con MyCook: Calienta el aceite 1 minuto a 120ºC y velocidad 1. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y sofríe 5 minutos a 120ºC y velocidad 1. Echa el vino blanco por el boquete y, con el cubilete quitado, programa otros 10 minutos a 120º C y velocidad 2. Yo con esto tuve bastante, la verdad. Pero depende de lo que os guste de espeso. Agrega el caldo y ponlo 40 minutos a 120º C y velocidad 2, sin el cubilete. Así el líquido se evapora, se evapora el alcohol y se reduce todo.

Mientras tanto, haz la picada: Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Sin MyCook: Primero, pica las verduras a cuadritos y pica muy bien el ajo, porque la MyCook pica, pero tú lo tendrás que hacer a mano. Para la salsa, calienta el aceite en un cazo a fuego lento. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y fríe 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Agrega el vino y las hierbas y y cuece hasta que se haya reducido a la mitad. Ahora, agrega el caldo y sube la temperatura. Ponlo a fuego medio y cuece hasta que la salsa se haya reducido a la mitad también.

Ahora, haz la picada, o mientras tanto, porque en reducir tardará (para que os hagáis una idea, yo en la MyCook lo tuve 40 minutos). Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Soja con espinacas

Resulta que en uno de estos fines de semana en los que me pongo a cocinar como una loca pero en los que al final siempre hago menos platos de los que pretendo porque el congelador (los dos) ya está a reventar, yo me dije: «Voy a hacer comida española». Y, como no compro garbanzos de bote ni legumbres de bote ni nada, soy de las que tira de la olla rápida y se pone a cocer legumbres como una loca. Pero antes hay que ponerlas en remojo. Total, que yo cogí una de estas bolsas de papel que te dan en Semilla y grano, y eché los 400 gramos de rigor, los puse a remojo sin mirar (yo soy así) y zasca. No eran garbanzos. Era soja blanca, que ni me acordaba de que la tenía. Nota mental: actualizar el Prep and Pantry, que por algo me lo compré. Total, que lo mismo da que me da lo mismo, así que lo hice igual, porque la soja blanca es realmente versátil. Y creo que no tengo recetas son soja en el blog. De hecho, no tengo. Y he de comerla más. Un día hice el hummus del Candle Cafe con soja cocida y está riquísimo.

Además, mis compañeros me regalaron un libro (omnívoro, pero con varias recetas veganizables -menos las de pescado, que yo no sé-) que se llama La cocina de las legumbres y ahí aparecían estos garbanzos con espinacas. En él está la receta tradicional de toda la vida y además te cuenta cómo se cuecen las legumbres y sus características, así que es muy completo. Todavía no me lo he leído entero, porque yo leo libros de cocina como los que leen novelas (también leo novelas. Y poesía. Y ensayo), pero lo que he visto me gusta mucho (algún lío en los cuadros de cocción sí que he observado, pero los tengo que mirar más detenidamente porque me centré en las recetas nada más). En Sevilla yo los he comido mucho (los garbanzos con espinacas: no los libros) y además quiero ampliar mi repertorio de verduras y comer espinacas más a menudo. Y col blanca y lombarda y más cosas que no sean berenjenas, zanahorias, tomate sobre todo y calabacín. Creo que va a ser una de las recetas que repita. Con soja o con garbanzos. Sale para un regimiento, eso sí.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 400 gramos de soja blanca (o de garbanzos) a remojo 8 horas
  • 300 gramos de espinacas frescas
  • 5-6 dientes de ajo
  • 2 cebollas grandes
  • 1 tomate grande maduro
  • 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera
  • 1/4 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
  • 1 cucharada de comino molido
  • Unas hebras de azafrán
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación:

Una vez hidratada la soja, escúrrela bien y enjuágala. Pon la soja cubierta de agua en la olla rápida y cuece de 17 a 20 minutos en el 2, en alta presión. Si usas garbanzos, serán de 10 a 15, dependiendo de los garbanzos y la olla. Deja que el vapor salga de forma natural (aparta la olla del fuego y no hagas nada). Añade sal. Si ves que la soja no está, es tan fácil como volver a poner la olla al fuego, con la tapa al 2 y dejar cocer unos minutos más. Hay que dejar también salir el vapor de forma natural.

Mientras se cuecen las legumbres, puedes hacer el sofrito. Pica bien los ajos y pica la cebolla en daditos pequeños (también la puedes picar en la Thermomix o la MyCook, 5 segundos a velocidad 6). Dora la cebolla en una sartén con el aceite de oliva a fuego medio durante 10 minutos. Pasado este tiempo, añade el ajo, dale unas vueltas, añade el tomate y tenlo 10 minutos más. Hay que darle vueltas de vez en cuando. El tomate lo puedes pelar, si quieres. Agrega las dos clases de pimentón, el comino y el azafrán y dale unas vueltas durante 1 minuto, sin parar de remover.

Mientras se hace el sofrito, puedes cocer las espinacas. Pon una olla con agua abundante a hervir y echa las espinacas, bien lavadas y picadas. Yo las tuve 8 minutos. Escúrrelas y enfría con agua fría para que mantengan su color. Escúrrelas de nuevo y añádelas al sofrito. Rehoga unos minutos. Agrega la soja blanca, cocida y escurrida ya y remueve. Comprueba de sal. Deja cocer unos minutos para que los sabores se mezclen y sirve.

Está muy rico y sabe distinto que los garbanzos con espinacas.

Harira

Libro de Isa Chandra Moskowitz que sale al mercado, libro que pido en Amazon. ¿Por qué? Porque todo sale bien. Porque todo sale bien a la primera, que es como me gusta a mí que salgan las cosas para no desesperarme. Porque a mí, las cosas, a la primera nunca me salen. No las importantes, al menos. Así que, al menos, ya que la cocina es terapéutica (porque lo es, aunque acabe con todos los cacharros en la entrada a la espera de recoger -necesito una cocina de 140 metros cuadrados, creo-), y ya que comer bien es tan importante y ya que, confesémoslo, a mí me gusta comer (a mí me gusta mucho comer: si no, de qué iba a tener yo este sobrepeso que tengo… y que estoy quitándome, por cierto, para que no penséis en mí como en una vacaburra que se pimpla toda esta olla de una sentada), lo mejor es que, cuando acabes de cocinar, tengas un plato rico que meter en el congelador. Sí. Ole. Gracias, Isa. Te debo la mayoría de los platos de mi dieta. Ah. El libro, que, como todos los de esta mujer es una maravilla (y tiene más fotos que ninguno) se llama Isa does it. Sí: es el que sale en la foto.

Ingredientes para 10 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharadita de sal más 1 pizca
  • 4 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de jengibre fresco picado
  • 1/2 cucharadita de copos de chile: sí, pican
  • 1840 gramos (8 tazas) de caldo vegetal
  • 1 berenjena mediana pelada y en cubitos muy pequeños
  • 110 gramos (1/2 taza) de lentejas
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de azafrán machacado
  • 1 lata de tomates picados (son las latas de 400 gramos)
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 1/4 taza de menta fresca (yo no tenía y le puse albahaca: que ya sé que no es lo mismo, pero está rica, doy fe) picada
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado
  • 115 gramos de fideos cabello de ángel (fideos cabellín, se llaman también. Si eres celíaco, usa pasta sin gluten)

Preparación:

Precalienta una cazuela grande a fuego medio-alto. Añade el aceite y saltea la cebolla con una pizca de sal de 3 a 4 minutos. Agrega el ajo, el jengibre y los copos de chile y saltea, sin dejar de remover, durante 1 minuto más.

Desglasa la olla con unas gotas de caldo. Esto es, que eches un poquito de caldo y remuevas bien el fondo de la olla, por si se ha quedado algo pegadito. Agrega la berenjena, el pimentón, las lentejas, la canela, la sal y el azafrán con 920 gramos de caldo (4 tazas). No se echa todo el caldo de golpe porque, si no, tarda mucho en hervir. Pero te hará falta. De verdad.

Ahora tapa la olla, lleva a ebullición a fuego alto y, cuando hierva, baja el fuego y cuece, con la olla parcialmente tapada, durante 20 minutos. Remueve de vez en cuando. Las berenjenas deberían deshacerse. Eso dice en el libro. Las mías, como las corté a cuadros más o menos grandes, ni se deshicieron ni nada. Y mis lentejas tardan mucho más en cocerse, así que las tuve 40 minutos. Esto no importa: hay que cocer hasta que las lentejas estén tiernas o casi tiernas.

Luego, agrega el tomate, los garbanzos cocidos, la menta, el cilantro y 460 gramos (2 tazas) más de caldo. Ahora es el momento de añadir los fideos cabellín. Lleva a ebullición, aplasa los fideos con cuidado para que se introduzcan en el caldo con una espumadera o una paleta de silicona y deja cocer el tiempo que marque el paquete (los míos tardan 3 minutos).

La sopa, cuando se enfría, espesa. Así que sí: necesitarás el resto del caldo, las otras dos tazas que pensabas que te habían sobrado, que son 460 gramos más.

Está impresionante. De verdad.