Gazpacho de uva, pepino y avellana

Gazpacho de uva, pepino y avellana
Gazpacho de uva, pepino y avellana

WordPress está probando un nuevo editor de texto, que se llama Gutenberg, pero que no tiene listas con viñetas, listas numeradas, justificación del texto (ni con atajo de teclado), colores en las letras ni casi lo mínimo que se despacha, pero que es muy bonito. Muy bonito, muy poco funcional. Vamos, que no sé cómo demonios va a quedar el blog a partir de que lo implanten definitivamente, ni si pondrán más opciones ni nada. Mientras tanto, después de haberlo probado, me quedo con el clásico, porque el otro no tiene nada… o has de saber código HTML. Que yo sé lo básico, pero no tanto. En fin. Sigo actualizando el blog con las sopas frías porque tengo tantas recetas pendientes que lo mismo las pongo en invierno cuando ya no apetezcan. Una es así: cocina una vez al mes, se plantea siempre ir haciendo una receta nueva a la semana y luego no lo cumple porque surgen planes, vienen amigos, hay libros por leer y siestas que dormir y lavadoras y areneros y gatos jugando y cafés y… Y planes. Y trabajo, también. Por cierto, esto es muy apropiado para llevárselo al trabajo en un bote hermético y así tenemos ración de proteínas, grasas saludables y fruta y verdura crudas en el mismo tarro. Luego alguna cosa más, un plato de pasta con más verduras o unas hamburguesas con ensalada y listo. La OMS recomienda que hay que comer mínimo 400 gramos de verduras y fruta al día. Yo siempre he pensado que no llegaba a los requerimientos… hasta que me dio por pesar la fruta que me como a media mañana y siempre es casi medio kilo. Y eso es una maravilla, porque yo he empezado a comer fruta a la vejez.

La receta es del muy maravilloso Mark Bittman.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 2 pepinos medianos (unos 400 gramos en total)
  • 500 gramos de uvas verdes bien lavadas
  • Una rebanada de pan gordita (unos 40 gramos)
  • 45 gramos (1/3 taza) de avellanas peladas, sin la cáscara: la piel de dentro da igual, yo se la dejo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez (si lo vais a congelar, no le pongáis: se lo añadís cuando vayáis a servirlo)
  • 1 chalota pequeña (o cebolla, una puntita)
  • 240 gramos (1 taza) de agua
  • 1/2 cucharadita de sal
  • pimienta negra
Gazpacho de pepino, uva y avellana
Gazpacho de pepino, uva y avellana

Preparación:

Esto es tan sencillo como poner todos los ingredientes en una batidora potente y batir hasta que tengas una crema espesa y sin tropezones. Si la batidora no es muy potente, bate lo que buenamente puedas y lo pasas por un pasapurés: otro remedio no hay. Yo, en la MyCook, lo pongo 6 minutos a velocidad progresiva 7-10 sin temperatura. Y queda riquísimo. Deja enfriar en la nevera antes de servir.

Salsa de avellanas para filetes

Tercer volumen de Centrifugados
Tercer volumen de Centrifugados

El pasado fin de semana fue maravilloso. Desde el jueves, que vino Pablo a verme, para que le contara historias de ex-amantes pesados que no sueltan la presa aunque hayan pasado tres años y porque hay cosas que es mejor contar cara a cara (solo por ver la suya de asombro). El sábado, como de costumbre, quedé para desayunar con Cumbreño y Chose. Cumbreño publica libros: dirige Ediciones Liliputienses, un proyecto pequeñito, de tiradas pequeñas, libros pequeños, poetas enormes, gracias al cual yo he descubierto no solo autores tremendos, sino también buenos amigos. Desde hace cuatro años, nos reunimos, algunos de esos poetas, venidos de todas partes (este año, de Argentina, Alemania, México…) para pasar un fin de semana en Plasencia. El encuentro se llama Centrifugados y también hay un sinfín de editoriales independientes, con lo cual la cartera se queda en números rojos siempre. Nunca tengo números rojos porque no me gasto más de lo que tengo, pero allí me lo gasto todo. En comer, en beber, en cafés, tostadas y muchos libros. Ferrán Fernández, que es, entre otras muchas cosas (como un hombre honesto, cariñoso, divertido, interesante, comprometidísimo y de palabra) el editor de Luces de Gálibo, siempre me trae galletas. Y, en previsión, cociné. Entre otras cosas, esta salsa de avellanas para filetes de soja texturizada. Maravillosa.

Soja texturizada con salsa de avellanas
Soja texturizada con salsa de avellanas

Ingredientes para 8 raciones de las mías:

  • 120 gramos de avellanas tostadas
  • 30 tallos de cebollino
  • 4 ramitas de perejil sin los tallos
  • 4 cucharadas de alcaparras sin la salmuera, bien escurridas
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 100 ml de agua
Soja con salsa de avellanas
Soja con salsa de avellanas

Preparación:

Pon todos los ingredientes en el vaso de una batidora muy potente. Yo uso la MyCook. Tritura todo hasta que se haga una crema. Ya está lista. En la MyCook, son 2 minutos a velocidad progresiva 6-8.

La podéis usar con filetes de soja (yo los compro en Vegan Place de la marca Vantastic Foods: no quiero otra). Para hacer filetes de soja, si nunca los habéis hecho, es bien fácil. La soja hay que hidratarla con agua hirviendo. Ponedla en un cuenco, añadid agua que la cubra y dejad reposar, con un plato encima, 10 minutos. Luego, escurridla encima de un colador, pero no la apretéis mucho. Poned una sartén a fuego medio-alto, con aceite de oliva, y dorad los filetes. Tened cuidado, porque llevan agua y el aceite salta: usad unas pinzas de cocina largas. Salad al gusto (yo pongo sal y pimienta), dejadlos unos dos minutos, dadles la vuelta y dejadlos otros dos minutos. Quedarán dorados por fuera y blanditos por dentro. Virginia García tiene un tutorial para cocinar con soja texturizada en su magnífica web Gastronomía Vegana.