Bechamel de anacardos

Bechamel de anacardos

Uno de estos fines de semana que compro verdura como si la fueran a prohibir, me sobraron como tres kilos de cebolla. Y antes de que se me pusieran malas, las pelé, las eché en el robot de cocina, las piqué y las lancé a la crock pot, con unos 60 ml de aceite de oliva de Monterrubio de la Serena y un puñadito de sal para que se medio caramelizara. Y con eso hice una bechamel de anacardos. ¿Que no tenéis cebolla casi caramelizada? Pues se pica cebolla (unas tres grandecitas), se ponen a pochar 10 minutos en una olla caliente a fuego medio, con dos cucharadas de aceite y listo…

Bechamel de anacardos
Bechamel de anacardos

Ingredientes:

  • 130 gramos (1 taza) de anacardos crudos, puestos a remojo al menos 2 horas.
  • 3 cucharones de cebolla cocida casi caramelizada. Si no tienes, 3 cebollas grandecitas picadas a cuadros y 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 180 ml (3/4 taza) de agua
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal yodada al gusto (depende de si salas la cebolla o no).
Bechamel de anacardos
Bechamel de anacardos

Preparación:

Escurre los anacardos y ponlos en una batidora potente con el agua, la pimienta negra recién molida y la sal. Bate hasta que tengas una crema.

Pon una olla al fuego, a fuego medio y deja que se caliente un poco. Si no tienes hecha la cebolla, calienta el aceite de oliva y añádela con una pizca de sal (así se hace antes). Déjala, removiendo de vez en cuando, unos 10 minutos.

Agrega la salsa de anacardos y remueve. Deja un par de minutos y ya está lista. Yo le puse pimienta porque tenía recién molida, pero le puedes poner las especias que quieras: perejil, nuez moscada, un pelín de cayena… Sabe a bechamel de la que comías en tu casa, lo juro.

 

Crema cruda de champiñones y anacardos

Crema cruda de champiñones
Crema cruda de champiñones

Es otoño, ha tardado en llegar el frío y yo sigo programando entradas en el blog. Porque en noviembre solo podía cocinar un fin de semana, el primero del mes. Los demás los tenía completamente planificados, uno detrás de otro. Noviembre es un caos y, además, marca el final de mi año. Por estas cosas de la vida, consideré que mi 2016, que fue un año estupendo, acabó el día de la gala del FanCineGay, el 12 de noviembre. Este 2017 finaliza un día antes, el 11, sábado (las galas siempre son en sábado) y ha sido un año para olvidar, pero que, tristemente, no vamos a olvidar nunca.

El 12 de noviembre de 2016 mi padre estaba vivo. Mi mejor amigo estaba vivo. Mi primo hermano estaba vivo. Una de mis mejores amigas podía andar normalmente y correr detrás de sus hijos si quería. No había hecho unos exámenes agresivos para conservar un trabajo que amo como amo pocas cosas y de los que ni voy a hablar porque para qué: son perversos, por definición. No había miedo, ni necesidad de ser fuerte para que otros se apoyaran, ni había este aprender a vivir con las ausencias.

“Aquí había alguien que estaba y estaba, / que de repente se fue / e insistentemente no está”, como escribió Wislawa Szymborska.

Y, en medio de todo esto, tuve polillas en casa que se comieron mis frutos secos y mis dátiles (son sibaritas, las cabronas: el mes que peor estoy de dinero porque se me rompió el móvil y porque tuve que llevar a Coyote a revisión, echadle a todo 650 euros) y me di cuenta de que había leído mal mi pauta dietética y que, donde ponía “raciones diarias”, yo había entendido “raciones en cada comida”. Me he estado poniendo hasta el culo.

Ojalá todos los males fueran tan solucionables como este.

Sí que establece bien claro que, como siempre, sea invierno, otoño o primavera, la mitad de las muchas verduras que ingieras al día han de ser crudas. Así que me hice esta crema cruda que es del libro Alimentación viva, muy recomendable.

Alimentación viva
Alimentación viva

Se puede tomar fría o caliente. También se puede congelar, pero sin el miso, porque el miso pierde propiedades si se congela. Pero eso no es problema: lo congelas, lo descongelas y le echas una mijita de miso. Yo lo tuneé, por cierto y no le eché la cebolla roja porque se me olvidó apuntarla (no me llevo libros a la cocina, que se me estropean).

Ingredientes para 4 raciones:

  • 250 gramos de champiñones bien limpios
  • 3 cucharadas de cebolla roja muy picada (no le puse)
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de miso (el que queráis, yo usé miso de arroz integral)
  • 1 cucharada de salsa de soja o de tamari sin gluten
  • 150 gramos de anacardos crudos
  • 1/2 cucharadita de sal marina (la receta original pone 1, que a mí me parece excesivo)
  • 1 cucharada de romero fresco (el romero sabe mucho y yo le puse unos toquecitos de romero seco, porque, si no, sabe a pasto)
  • 700 ml de agua
Crema de champiñones y anacardos
Crema de champiñones y anacardos

Preparación:

Coge una batidora bien potente y bátelo todo hasta que sea una crema, excepto el romero, que se lo añadirás al final. ¿Hace frío y la quieres caliente? Echa agua caliente en lugar de agua fría: a no más de 46 grados (que ya es estar caliente, ojo). Yo lo que hago es calentarla en una kettle (un hervidor de agua, vamos: uso la palabra en inglés porque la primera vez que la vi, la tenía una amiga en nuestro piso de estudiantes, la había comprado en Londres, aquí ni existían y ya lo de llamarla en español no me sale: las cosas del idioma son así) y luego esperar unos cinco minutos y batir. También puedes echar la crema en una taza y calentarla en el microondas un minuto, que no va a hervir (el miso tampoco puede hervir, ojo, porque pierde sus propiedades -es un probiótico-. Yo en la MyCook lo tuve 4 minutos y medio a velocidad progresiva 6-10 sin temperatura. Si queda algún trocito, pues lo batís otra vez un poco y listo.

Mayonesa sin aceite

Mayonesa sin aceite
Mayonesa sin aceite

Yo podría haber preparado una mayonesa de anacardos, que sabe como la de mi madre, pero a mí me gusta probar nuevas recetas. Sobre todo si son de Miyoko Schinner. Sobre todo si tengo metido en la cabeza, producto de siglos de mitos dietéticos: el aceite es muy bueno, pero engorda. Lo de que los frutos secos engordan ya me lo quité, con una frase de Pablo Zumaquero, de quién si no: ¿has visto alguna vez a un obeso de comer nueces? Total, que como la de anacardos lleva aceite para aburrir y, sobre todo, ya la había hecho (y pretendo seguir actualizando el blog a buen ritmo a partir de ahora), me decidí por esta mayonesa sin aceite pero que tiene grasa buena de los anacardos (no hay obesos de comer anacardos) y, sobre todo, tofu. Total, que es una mayonesa proteica que, a mayonesa, sabe un poco. Pero no mucho. ¿Está mala? No, por Dios, está muy rica: ¡es una receta de Miyoko! Lo bueno es que a esto le metes una patata cocida machacadita y unos pocos de guisantes con su zanahoria al vapor y un pelín de ensalada de no-atún y te haces una ensaladilla rusa de muerte. Porque a mí la ensaladilla rusa me encanta.

También vale para unas patatas solas al horno o en la olla express o como dip para mojar llenito de alcaparras y pepinillos en vinagre, se me ocurre, porque total, es una salsa proteica y, si la queréis espesorra de la muerte, le podéis poner menos agua y listo. Y para meterle un pelín de ketchup y hacer una salsa rosa.

Ingredientes:

  • 85 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos, puestos a remojar 3 o 4 horas y escurridos. Si tienes Thermomix, Vitamix o MyCook, no hace falta.
  • 120 ml (1/2 taza) de agua
  • 340 gramos de tofu medio, regular o de firmeza media. No uses extrafirme ni envasado al vacío. Yo usé tofu natural.
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • 1 cucharadita de sirope de agave, arce o azúcar blanquilla (esto se lo podéis quitar. Realmente, es que las mayonesas estadounidenses llevan un huevo de azúcar -como todos los productos industriales, por otra parte- y yo creo que Miyoko la planta por eso, pero es una chorrada hacer una mayonesa con azúcar. He dicho)
  • 1 cucharadita de sal kala namak
  • 1/2 cucharadita de goma xantana. Es para espesar, pero de verdad que queda espesa. Yo le puse porque tenía, pero os lo podéis saltar.
Mayonesa sin aceite
Mayonesa sin aceite

Preparación:

Haz puré los anacardos y el agua en la batidora hasta que sea una crema. Si tienes una batidora potente, una MyCook, Thermomix y Vitamix, pon los anacardos, coloca el cestillo dentro del vaso, hazlos polvo 20 segundos a velocidad 7, baja lo que haya en las paredes con una espátula, echa el agua y haz la crema unos 40-60 segundos a velocidad 8.

Añade el tofu, el vinagre, la mostaza, el sirope de arce (o de agave o el azúcar blanquilla) y la sal y bate hasta que obtengas una crema. Yo lo batí 50 segundos a velocidad 7-10. Luego, añade la goma xantana y bate unos segundos para que se integre. Yo lo puse 10 segundos a velocidad 6.

Mete en el frigorífico. La receta es de Miyoko Schinner y dice que, tapado, se mantiene tres semanas, pero en verano no os va a durar tanto. Dadle a la ensaladilla rusa.