Bacon de tofu

Bacon vegano con tofu
Bacon vegano con tofu

Esto es bacon. Pero sin el cerdo. Nunca he hablado aquí de la gran pregunta que se le hace a los veganos y vegetarianos: por qué chorizo, por qué hamburguesas… Ah, sí, sí he hablado, a cuenta de unas salchichas de tempeh. Para qué me voy a repetir.

Resulta que tengo ganas de pasta carbonara. La receta que me dio Angela, amiga de mi madre, italiana de Milán, lleva huevos, mantequilla y nata. Ya oigo a los puristas decir que la carbonara no lleva nata, pero es que ella era italiana. Italiana de las que se llevaba al campo su máquina de pasta (qué rica, su pasta) y hacía las masas de pizza. Italiana de la misma Italia, vamos. País al que recomiendo ir y probarlo todo, porque lo que aquí llamamos comida italiana es… Es una mierda, directamente. Esas pizzas medio cocidas, por Dios. Esa pasta industrial.

Total, que me voy del tema: una vez comí una pasta carbonara sin nata, ni huevos, ni ná. Solo el bacon (sí, yo me he puesto de bacon hasta atrás) y mucha cebolla. Y tenía ganas de algo así. Así que encontré esta hiper-mega-fácil receta en The New Now and Zen Epicure. Porque Miyoko Schinner siempre es una garantía. Que se puede comer tal cual, obviamente, o con lo que queráis, pero yo la voy a hacer así, con mucha cebolla pochadita, este bacon cortado en cuadritos y pasta. Una ensalada o un puré y comida lista y rica.

Ingredientes para 2 raciones:

  • 200 gramos de tofu extrafirme prensado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de levadura nutricional
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari (sin gluten)
  • 1 cucharadita de humo líquido
Bacon de tofu vegano
Bacon de tofu vegano

Preparación:

Esto más fácil no puede ser. Corta el tofu en tiritas finas, de un grosor que sea como una tira de bacon. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio-bajo. Agrega el tofu en una sola capa (sí, tendrás que hacerlo en tandas) y cocina por un lado hasta que esté muy dorado y crujiente. Dependiendo de la sartén que uses, te puede llevar unos 15 minutos (a mí me llevó 15). Dale la vuelta al tofu y cocínalo por el otro lado, la misma cantidad de tiempo, hasta que lo veas dorado y crujiente.

Ahora, yo puse todo el tofu de nuevo en la sartén. Espolvorea encima del tofu la levadura nutricional, añade la salsa de soja o tamari y el humo líquido. Remueve rápidamente para que las tiras de tofu se cubran con la salsa por igual y cocina 1 o 2 minutos más. Sirve inmediatamente.

También lo puedes congelar o guardar en el frigorífico, en un tupper bien tapado, durante 3 o 4 días.

Cupcakes de té chai

Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Esto son cupcakes. Y los moldes de cupcakes son un pelín más pequeños que los de muffins. Con lo cual, si queréis usar un molde de muffins, que es el que he usado yo, no saldrán 12 cupcakes, sino 8. Avisados quedan ustedes. Llevan té y muchas especias y están riquísimos. Yo los hice para regalar, porque este año que comienza me he propuesto cuidarme mucho más. Es decir, voy andando al deporte y vuelvo andando (40 minutos de ida, 40 de vuelta), no uso el ascensor (salvo cuando voy muy cargada), estoy intentando controlar la ansiedad (y lo consigo el 90 por ciento de las veces) y estoy siendo más consciente de lo que me llevo a la boca. Cuando sea mi examen y lo haga, comenzaré a hacer deporte más días: ahora no me da tiempo porque las tardes las dedico a estudiar. De hecho, esto lo hice una mañana que tenía libre, que me la pasé horneando magdalenas para regalar a mansalva. El blog tiene recetas dulces y yo no engordo. La receta es del libro Vegan Cupcakes Take Over The World, de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero, que viene con todas sus decoraciones para añadir por encima, pero yo eso no lo hago nunca. Que a lo mejor lo hago algún día cuando venga gente a comer a casa, pero aún no me ha dado. Me veo más haciendo una tarta crudivegana…

Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Ingredientes para 12 cupcakes u 8 muffins:

  • 235 ml (1 taza) de leche de soja
  • 160 gramos (3/4 taza) de azúcar
  • 4 bolsitas de té negro o 2 cucharadas de té negro en hojas
  • 55 gramos (1/4 taza) de aceite de girasol alto oleico
  • 120 gramos (1/2 taza) de yogur de soja natural o de vainilla
  • 200 gramos (1 y 1/3 taza) de harina
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 1 cucharadita de cardamomo molido
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/4 cucharadita de clavos de olor molidos
  • Una pizca (hasta 1/8 de cucharadita) de pimienta blanca o negra
Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. y prepara un molde de cupcakes o muffins, lo que tengas. Lo puedes pincelar con aceite o poner cápsulas.

Calienta la leche de soja en un cazo hasta que casi esté a punto de ebullición. Añade el té, tapa con un plato y, fuera ya del fuego, deja reposar 10 minutos. Luego, si has usado bolsas, mételas y sácalas tres o cuatro veces y luego escúrrelas muy bien o cuela la leche. Mídela y, si mide menos de 235 ml (es decir, menos de 1 taza -cosa que ocurre, por cierto-) añade un poco más hasta que completes esta cantidad.

En el vaso de la batidora, bate, con el batidor de varillas (el que es como esta foto) el aceite, el yogur, el azúcar, la vainilla y la leche con el té hasta que no haya grumos.

En un bol grande, tamiza la harina, el bicarbonato sódico, el polvo de hornear, la canela, el cardamomo, el jengibre, el clavo y la pimienta. Remueve muy bien con una cuchara de madera. Ahora, agrega los líquidos y remueve bien hasta que esté todo integrado.

Rellena los moldes hasta arriba y hornea de 20 a 22 minutos, o hasta que al insertar un palillo o la punta de un cuchillo en el centro del cupcake, salgan limpios. Saca del horno (no olvides usar unas manoplas). deja reposar 5 minutos y luego pásalos a una rejilla para que se enfríen.

Guárdalos en una lata de galletas bien tapados. Se pueden congelar. Se descongelan en el frigorífico, envueltos en papel de cocina para que absorba la humedad.

Col rizada con salsa de tahini y limón

Col rizada (kale) con salsa de tahini
Col rizada (kale) con salsa de tahini

En todos los libros de cocina veganos, encontraréis dos ingredientes desconocidos. Desconocidos aquí en el Sur de España,. donde lo que hay es repollo, col blanca y col lombarda. Punto. Uno es “jackfruit”, que aquí no creo yo que se venda jamás, pero lo mismo en Madrid sí. El otro es “kale”. La kale es, por lo visto, la col rizada de toda la vida. De toda la vida de los demás, porque yo es la primera vez que la veo. A mis cuarenta años. La tiene mi grupo de consumo, las Huertas del Abrilongo. Y quizá lo traigan también los de la Huerta La Compañía, que han abierto una tienda a tres pasos de mi casa. Pero eso no lo sé, porque se lo compré a Javier.

Para conservar las hojas de la col rizada tan ricamente y que duren de 5 a 7 días, se envuelven en papel de cocina húmedo y se guardan en el frigorífico en una bolsa de plástico. Pero ya haré un post de cómo conservar verduras.

Como siempre que pruebo un ingrediente nuevo por primera vez, utilicé una receta sólida y fiable. Es decir, utilicé una receta de Isa Chandra Moskowitz. De la segunda edición del Vegan with a vengeance. Con una diferencia: ella usa los ajos como lo haría mi madre. A rodajas. Yo me encuentro una lámina de ajo en una comida y me la trago y echo la pota ipso facto. Ajo laminado=pimientos. Lo he intentado. Al menos los pimientos me los puedo comer. Con el ajo a rodajas, se me vuelve el estómago del revés. Así que lo piqué mucho y listo. También disminuí la cantidad, porque no creo que haya olla en el mundo que soporte medio kilo de col rizada, con lo que abulta. Que sí, que luego al cocer se baja, pero no se baja tanto.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 3 dientes de ajo muy picados o laminados
  • 1 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva
  • 250 gramos de col rizada (o kale) bien lavada y cortada en trozos grandecitos, no a tiritas finas
  • 1/8 cucharadita de sal

Para la salsa de tahini y limón:

  • 70 gramos (1/2 taza) de tahini
  • 2 dientes de ajo
  • 60 ml (1/4 taza) de zumo de limón
  • 1 cucharadita de sal
  • 175 ml (3/4 taza) de agua
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
Col rizada (kale) con aliño de tahini y limón
Col rizada (kale) con aliño de tahini y limón

Preparación:

Prepara el aliño: pon todos los ingredientes en la batidora, excepto el perejil y bate. Añade el perejil al final, remueve y listo. Guarda bien tapado en el frigorífico: allí se espesa un poco. Si quieres una salsa muy espesa, no eches toda el agua. Ve probando y batiendo. Este aliño se puede usar en sándwiches, falafel, ensaladas

Prepara la col: coge una olla grande y saltea el ajo en el aceite de oliva a fuego medio unos 2 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté dorado. Agrega la col rizada, la sal y unas gotas de agua (yo cogí un vaso, puse medio dedo de agua y lo eché a la olla). Usa unas pinzas para remover la col y que se cubra con el aceite y el ajo. Deja freír así, removiendo constantemente, unos 4 o 5 minutos (ve mirando, lógicamente, porque algunas variedades se cocinan más rápido que otras). La puedes servir ya acompañada de la salsa.