Veggie World Lisboa

Yo quería donuts. Quería donuts, pero no hubo donuts: cuando nos recomendaron un sitio con helados y donuts veganos, ya se habían acabado. Se llama Scoop n’ Dough. A cambio, comimos un helado de anacardos con galletas speculoos que era una delicia y un café con leche y con hielo.

Yo, a la Veggie World, fui a comer.

Podría contar que fuimos a la Praça do Comércio dos veces, porque la primera pensábamos que nos habíamos equivocado de sitio. Google Maps, NO ERES TAN BUENO COMO CREES. Anduvimos, bajo un sol de justicia (oh, estas frases manidas que tan bien quedan en un texto) y, para todos los caminos que tomábamos, quedaban 17 minutos. Aunque lleváramos caminando cinco. Reír, nos reímos. Cansarnos, también.

Celeiro en la Veggie World

La Veggie World de Lisboa es pequeñita, muy pequeñita (no como la de Madrid o, supongo, la de Barcelona) y no está nada masificada (aunque había mucha gente en los talleres de cocina). Había espacio para comer, con mesas de madera corridas y sitios donde te daban a probar los productos en platitos pequeños, como Veganapati.

Veganapati

Y también, por supuesto, donde podías comprar. Lo hicimos en Legumi y también en un lugar con cocina tailandesa del que no recuerdo el nombre. Le hice una foto a la carta, pero no al nombre del sitio. Y estaba todo exquisito. Os pongo las fotos de Legumi. Hay sushi, cortesía del cocinero (brasileño, pero habla inglés también y español perfectamente, porque ha vivido en Tenerife); hay setas shimeji, que sabían a pescado (a pescado de verdad) y gyozas de verdura, exquisitas. Adoro las gyozas a la plancha.

Y aquí hay un chaat katori (el pastel con la patata paja arriba) y un par de kachoris, especiados, riquísimos… Siento no conocer el nombre del sitio, pero le hice una foto al cartel y no aparece por ninguna parte. Pero lo acabo de buscar y es de Madhavi Bhagwandas Kalyanjee. Lo pone en la lista de expositores, pero no encuentro qué restaurante posee.

El descubrimiento fue Evervegan: tienen leche condensada, snacks riquísimos y una pasta de chocolate… A ver, parece Nocilla o Nutella, pero solo tiene tahini, casi al 50 por ciento; algarroba y aceite de colza. Espero que Vegan Place pueda traer sus productos… 🙂 pronto, porque están en contacto… 🙂 Serán una sorpresa.

O botanista, en lisboa (portugal)

Cristina, de Vegan Place, y yo nos fuimos un fin de semana cortito (un día y medio) a Lisboa. Comienzo estas entradas por la cena del sábado porque esas fotos fueron las únicas que tomé con el móvil (me llevé la cámara, pero no a cenar) y porque O Botanista fue un auténtico descubrimiento. Unos camareros amabilísimos, una decoración muy cuidada y una comida de impresión.

Fondue de queso

Pedimos una fondue de queso. En O Botanista utilizan la marca Gopal, que no se vende en España (Cristina se llevó un queso vegano de cabra y yo uno con piñones). Luego, un timbal de batata con setas shiitake, bacon de tempeh y kale.

Timbal de batata

El surtido de postres es espectacular. Aquí os lo pongo.

Nosotros elegimos la de queso con mango y nueces pecanas. Sabe a tarta de queso. Es decir, no sabe a tofu solidificado, ni sabe a… a esa nada inmensa a la que saben todas las tartas veganas de queso que he probado siempre. Y el café… Con toda su crema espesa y su exacto punto de amargor.

Café y tarta

No está en un sitio muy turístico, creo, porque al lado había muchos concesionarios de coches. Acabamos allí por casualidad, porque subimos al tranvía 28, que se estropeó en un punto del camino, activamos Happy Cow (una aplicación para encontrar restaurantes veganos o con opciones en cualquier lugar al que vayas) y ese era el que estaba más cerca, porque caminar todo el día por el empedrado de Lisboa hace que los pies sufran mucho y no te apetezca dar un paso más. Así que salimos de allí pensando en esta maravilla de casualidades de la vida que hacen que el azar te sea propicio.

En próximas entradas os contaré más de la comida que probamos en la Veggie World, pero aún tengo que revelar las fotos. Lisboa merece una visita… y perderse en un supermercado chino también.

Pasta korma

Escribo esto mientras espero que den las nueve y cuarto para irme a Sevilla a celebrar una boda que ya fue. Tengo que leer dos libros que presento (de Antonio Muñoz Molina, con él: quería una charla; y de José Ramón Alonso de la Torre), he de preparar una entrevista sobre un tema del que no sé absolutamente nada (el castigo como procedimiento de cambio: sí sé: lugares comunes) y me he levantado pensando en que desconozco cuándo comenzamos a correr tanto. He trabajado muchas más horas en mi vida. He tenido jornadas laborales kilométricas y explotadoras, como tantos de nosotros. Ahora, con un sueldo digno, con ocho horas en la radio, con más tiempo libre del que he disfrutado jamás, ando más estresada que nunca. No voy a decir que con más ansiedad: la ansiedad ha sido una constante en mí desde que recuerdo.

Pasta Korma
Pasta Korma

La pasada Semana Santa rescaté algunos de los libros de cocina omnívora que tengo, que son muchísimos, para veganizar algunos platos. Los de Jamie Oliver son sencillos y en «La escuela de cocina» hay recetas de pastas típicas de la cocina india que yo he adaptado porque, si le meto guindillas, me pongo malísima. Si queréis que pique más, añadid una o dos guindillas a la pasta y listo. Con ella haremos korma de soja texturizada, pero la podéis usar para verduras también, con leche de coco. O lo que se os ocurra, que hay por el mundo gente mucho más creativa que yo. También ando viendo todos los documentales de cocina y veganos de Netflix y añadiéndolos a mi lista, para inspirarme. Y para intentar que haya menos residuos en mi vida. Complicado, en el mundo en el que vivimos, pero algo se podrá hacer mientras esperamos que los gobernantes se pongan las pilas. Aunque sea una gota. Una gota siempre es mejor que nada.

Pasta Korma
Pasta Korma

Ingredientes:

  • 2 dientes de ajo
  • Un trozo de jengibre pelado de unos 2 cm.
  • 1/2 cucharadita de cayena en polvo
  • 1 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de cacahuete
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 3 cucharadas de coco deshidratado
  • 2 cucharadas de harina de almendras (o un puñado de almendras, si no tenéis harina)
  • un manojito de cilantro
  • 2 cucharaditas de semillas de comino
  • 1 cucharadita de coriandro (cilantro en semillas)

Los ingredientes de la pasta korma en el robot
Los ingredientes de la pasta korma en el robot

Preparación:

Pon una sartén pequeña al fuego sin nada de grasa. Deja que se caliente y añade las semillas de comino y de coriandro. Deja tostar, mientras remueves continuamente, hasta que desprendan aroma (tarda unos minutos, 3 o 4). Deja enfriar. Luego, pon todos los ingredientes en un robot y bate hasta que obtengas una pasta.