Wok de verduras con salsa ponzu

Eparquio Delgado es psicólogo, vive en La Orotava (Tenerife), escribe en El País, tiene una niña y más de 11.000 seguidores en Twitter y me llama por teléfono enseguida si necesito algo. La charla suele durar una hora, hora y media. Hace algún tiempo, habló sobre un concepto que está muy de moda, la resiliencia (es decir, la capacidad de sobreponerse a las adversidades). Es un tema que me interesa, como me interesan todos los «cómo deberíamos ser todos»: ser asertivos, y felices aunque no tengamos trabajo ni visos de encontrarlo o nuestras relaciones vayan mal; no ser celosos, no sentir ira o vergüenza por tu cuerpo o tu carácter, quererte mucho (sea lo que sea eso).

Aquí nos rompemos. A veces. Otras veces no. Cuando nos rompemos, hay gente que recoge los pedazos en tres minutos y medio, con un café y una tarta o una cena en la que no solo se habla de lo que se rompió. Y llegan nuevas relaciones y se retoman antiguas y así…

Y los domingos, se cocina. Y se ponen lavadoras.

Ingredientes para 3 raciones (de 300 gramos cada una o así):

  • 500 gramos de judías verdes, sin los extremos y bien lavadas
  • 500 gramos de zanahorias, cortadas en tiras irregulares una vez peladas
  • 100 gramos de brócoli lavado y en floretes
  • 100 gramos de acelgas lavadas y picadas en tiras
  • 3 cebollas rojas medianas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de salsa de soja (si sois celíacos, tamari, que no lleva gluten)
  • 2 cucharadas de salsa ponzu
  • 2 cucharadas de mirin

Preparación:

Haz al vapor las judías verdes y las zanahorias: las judías verdes, unos 10 minutos y las zanahorias, 15. Depende de lo duras que estén y lo grandes que las hayas cortado, así que ve pinchando. Han de estar blanditas pero al dente.

Calienta el wok más grande que tengas. Luego, calienta el aceite y añade la cebolla. Tenla 5 minutos. Ahora, agrega todas las verduras y dales unas vueltas. Yo las tuve 10 minutos. Rehoga con la salsa de soja, la salsa ponzu y el mirin y deja hervir unos 5 minutos.

Las verduras quedan con salsa por si se las quieres echar a un arrocito, que es lo que pega. O a unos noodles o espaguetis. O calentar tofu en esa salsa. O lo que quieras.

Salsa para pasta con verduras naranjas

Lo de ponerle título a las recetas que te inventas es un caos. Realmente, esto es un salteado de verduras, con nata de almendras que compré en Vegan Place y que tiene una fecha de caducidad larga en el tiempo (pero que quería usar porque, como son cosas que no uso normalmente, luego me las encuentro en la despensa caducadas desde hace años) y que uso para pasta de legumbres. La pasta de legumbres ya está en todos los supermercados habidos y por haber. Yo la compro en Semilla y Grano de Badajoz. El tiempo de cocción es el mismo que el de una pasta normal: 7 minutos.

Ingredientes para 2 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 125 gramos de zanahorias a rodajas finas (son 2 zanahorias grandes, esto no hace falta que lo peséis)
  • 300 gramos (2 tazas) de calabaza a cubitos pequeños
  • 1 cebolla grande (la mía pesaba 240 gramos), cortada a cuartos y después a rodajas finas
  • Un bote de nata de almendras (200 ml)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 140 gramos de pasta de legumbres (yo usé de guisantes -la verde-, de lentejas coral -la naranja- y de lentejas beluga -la negra-).

Cuece la pasta de legumbres en agua hirviendo 7 minutos (o a tu gusto), escurre y reserva.

En una sartén a fuego medio, calienta el aceite de oliva y añade la calabaza y la zanahoria 20 minutos. Luego, agrega la cebolla y sofríe unos 7 minutos más. Echa sal y unos toques de pimienta, remueve, añade el bote de nata, unos toques de nuez moscada y deja calentar unos 5 minutos. Agrega la pasta, dale unas vueltas con cuidado, prueba para rectificar de sal o de pimienta y sirve.

Berenjenas al curry

Berenjenas al curry

La semana que viene cojo vacaciones. No me voy a ninguna parte y pretendo ordenar la casa entera: los armarios, la cocina, colocar las fotos en los marcos que tengo ya colgados, y vacíos, tras estar cogiendo polvo durante cinco largos años. La madre de una amiga mía le dice: «Como está tu cuarto, así está tu cabeza» y tiene toda la razón. Pero, como esta semana que entra aún trabajo (cuatro días solamente), y no tenía ya comida disponible, uno de estos días libres (tres: el día de Extremadura caía en domingo y el festivo se pasa al lunes) he aprovechado para cocinar. El anterior me pasé toda la mañana con Ororo en el veterinario, para que le revisaran una herida que solo Dios sabe cómo se ha hecho pero que no termina de curarse bien y el siguiente haré mazorcas de maíz (por primera vez en mi vida, pero Isa Chandra Moskowitz nunca falla) y hamburguesas de garbanzos con tomates secos y verduras…

Esto son berenjenas al curry del libro de Thug Kitchen 101. Sí, tiene solo ese título. Lo de 101 lo veo en muchos sitios, así que acabo de buscar qué es: resulta que así se llama al primer año de Universidad en cualquier carrera. Es decir, es un libro o son recetas para novatos totales y, además, rápidas. Ellos recomiendan que les eches zumo de lima y cilantro al final. Es la segunda vez que las hago, porque en el grupo de consumo en el que estoy, el de las Huertas del Abrilongo, nos traen ahora berenjenas chinas (o cuerno de gacela). También dice que las comáis calientes.

Yo me las como frías y es de las cosas más exquisitas que he probado jamás.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/4 cucharadita de sal (o al gusto)
  • 8 berenjenas muy pequeñas. Yo las uso de cuerno de gacela o chinas (son lo mismo). Hay que cortarlas por la mitad a lo largo.

Preparación:

Enciende el horno a 220º C. Pon el aceite, el curry y la sal en una bandeja en la que quepan las berenjenas. Remueve con una espátula o una cuchara o lo que quieras. Se hará una especie de pasta. Luego, pon las berenjenas encima y embadúrnalas por las dos caras. Colócalas con la parte cortada hacia abajo y la piel hacia arriba y mételas en el horno caliente hasta que se hagan: sabrás cuándo están, porque al pincharlas con un cuchillo, estarán blandas. Si no, déjalas unos minutos más: que no se te olvide poner un temporizador, que las cosas en el horno se olvidan. En ponerse blanditas tardan unos 30 minutos, pero, como depende del tamaño de tus berenjenas, tendrás que ir mirando.

Yo las sirvo frías. Se pueden servir calientes decoradas con cilantro por enci,a y 2 cucharadas de zumo de lima, pero yo las uso solo tal cual.