Berenjenas al curry

Berenjenas al curry

La semana que viene cojo vacaciones. No me voy a ninguna parte y pretendo ordenar la casa entera: los armarios, la cocina, colocar las fotos en los marcos que tengo ya colgados, y vacíos, tras estar cogiendo polvo durante cinco largos años. La madre de una amiga mía le dice: «Como está tu cuarto, así está tu cabeza» y tiene toda la razón. Pero, como esta semana que entra aún trabajo (cuatro días solamente), y no tenía ya comida disponible, uno de estos días libres (tres: el día de Extremadura caía en domingo y el festivo se pasa al lunes) he aprovechado para cocinar. El anterior me pasé toda la mañana con Ororo en el veterinario, para que le revisaran una herida que solo Dios sabe cómo se ha hecho pero que no termina de curarse bien y el siguiente haré mazorcas de maíz (por primera vez en mi vida, pero Isa Chandra Moskowitz nunca falla) y hamburguesas de garbanzos con tomates secos y verduras…

Esto son berenjenas al curry del libro de Thug Kitchen 101. Sí, tiene solo ese título. Lo de 101 lo veo en muchos sitios, así que acabo de buscar qué es: resulta que así se llama al primer año de Universidad en cualquier carrera. Es decir, es un libro o son recetas para novatos totales y, además, rápidas. Ellos recomiendan que les eches zumo de lima y cilantro al final. Es la segunda vez que las hago, porque en el grupo de consumo en el que estoy, el de las Huertas del Abrilongo, nos traen ahora berenjenas chinas (o cuerno de gacela). También dice que las comáis calientes.

Yo me las como frías y es de las cosas más exquisitas que he probado jamás.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/4 cucharadita de sal (o al gusto)
  • 8 berenjenas muy pequeñas. Yo las uso de cuerno de gacela o chinas (son lo mismo). Hay que cortarlas por la mitad a lo largo.

Preparación:

Enciende el horno a 220º C. Pon el aceite, el curry y la sal en una bandeja en la que quepan las berenjenas. Remueve con una espátula o una cuchara o lo que quieras. Se hará una especie de pasta. Luego, pon las berenjenas encima y embadúrnalas por las dos caras. Colócalas con la parte cortada hacia abajo y la piel hacia arriba y mételas en el horno caliente hasta que se hagan: sabrás cuándo están, porque al pincharlas con un cuchillo, estarán blandas. Si no, déjalas unos minutos más: que no se te olvide poner un temporizador, que las cosas en el horno se olvidan. En ponerse blanditas tardan unos 30 minutos, pero, como depende del tamaño de tus berenjenas, tendrás que ir mirando.

Yo las sirvo frías. Se pueden servir calientes decoradas con cilantro por enci,a y 2 cucharadas de zumo de lima, pero yo las uso solo tal cual. 

Salteado de verduras para noodles

Yo, que soy así de divertida, llevo seis años con el blog; es decir, cocinado de forma frecuente (en algunas épocas más, en otras menos) y luego descubro, leyendo, cuántas cosas hago mal. Por ejemplo, hay que dejar calentar la sartén primero un ratito y luego añadir el aceite y dejar calentar el aceite y agregar la comida. Porque la cocina, dice Mark Bittman, se basa, sobre todo, en dominar el fuego. Total, que ahora intento hacerlo mejor. Y calentar.

Una de mis nuevas adquisiciones ha sido el libro de Bosh!, que lo peta con sus vídeos en la red y que hacen cosas muy gochas para tener muchos amigos a los que invitar y que no sean alérgicos a los gatos, como la mayoría de los míos. Así que comencé por un salteado para añadirle, después, unos noodles. O spaguetti. O cualquier otro tipo de pasta que queráis. Y así aproveché para probar un maravilloso wok tamaño catedral que me ha regalado mi madre y que estrené con esta receta.

Salteado de verduras
Salteado de verduras

Ingredientes para 4 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 350 gramos (más o menos) de verduras. Yo puse:
    • 160 gramos de brócoli cortado en flores y cocidos al vapor 7 minutos
    • 150 gramos de judías verdes y cocidas al vapor 7 minutos
    • Unas puntas de espárragos que tenía por ahí
    • 1/2 cebolla pequeña
    • 170 gramos de zanahorias cortadas en tiras finas y largas. Como veis, las medidas no dan 350 gramos, sino algo más, pero era lo que tenía por casa.
  • 320 gramos de guisantes congelados, descongelados y cocidos al vapor 7 minutos
  • Para la salsa:
    • 3 dientes de ajo muy picados
    • 1 cucharada de azúcar moreno
    • 2 cucharaditas de maicena
    • 100 ml de caldo vegetal
    • 3 cucharadas de salsa de soja
    • 1 cucharada de vinagre de arroz

Salteado de verduras para noodles
Salteado de verduras para noodles

Preparación:

Bate los ingredientes de la salsa en un cuenco con la ayuda de un tenedor.

Pon un wok a fuego medio y espera que se caliente un poco (un minuto o así) y añade el aceite. Agrega el ajo y dale unas vueltas medio minuto. Añade las verduras y saltea. Un salteado consiste en no parar de remover (a ver, puedes parar un poco, pero hay que remover muy a menudo) durante unos minutos: los minutos depende de lo duras o blandas que os gusten las verduras. A mí me gustan duritas, pero hay verduras mucho más duras que, si las pones crudas, no se hacen, así que hay que cocerlas al vapor, al igual que los guisantes (que no son verduras: son legumbres y, por ende, proteínas).

Añade la salsa y saltea hasta que se evapore un poco. Prueba de sal, porque si usas salsa de soja baja en sodio, como yo, puede que quede sosillo. Puedes cocer noodles, en agua salada hirviendo el tiempo que marque el paquete y los echas también en el wok y a comer. Yo, como congelo las cosas, los noodles los hago en el momento. Obviamente, si sois celíacos, escoged noodles sin gluten.

 

Espinacas y kale a la crema

Esta receta es una veganización (RAE, escucha) de esta otra receta de MyCook. Tenía espinaca y tenía kale, que ahora también la venden en bolsas en el Carrefour de Mérida. 

Espinacas a la crema

Hacía siglos que no comía espinacas a la crema. Y en verano también me apetecen, porque, creo que ya lo he contado en varias ocasiones, tengo una querencia por los tomates que, en cuanto me doy cuenta, mi única ingesta de verdura cruda en toda la semana ha sido de tomates. Y casi que de verdura cocinada también. Como el verano es un descontrol absoluto, un estrés estratosférico y un quémásdarátodoenestavida, pues el fin de semana que cociné, compré muchas verduras distintas para hacer algo productivo con ese pensamiento que me martillea de vez en cuando: «por favor, come variado de una puta vez». Yo soy así: educada y tabernera a partes iguales. Así que hice muuuuchas sopas frías, que por algo es verano y muchos platos con verduras. Mi triunvirato ganador siempre está formado por zanahoria, cebolla y calabacín, así que le di mucho al verde y compré espinacas y kale y busqué la receta de espinacas a la crema. Todo fácil. Hay que hacer la vida fácil. 

Ingredientes para 6 raciones:

  • 700 ml de agua
  • 200 gramos de espinacas crudas, lavadas y escurridas
  • 300 gramos de kale cruda, lavada y escurrida
  • 2 dientes de ajo, pelados y sin el germen
  • 50 gramos de harina
  • 50 gramos de aceite
  • 500 gramos de leche de soja
  • unos toques de pimienta negra
  • unos toques de nuez moscada
  • sal al gusto (yo uso 1/2 cucharadita)
  • 15 gramos (1/4 taza) de levadura nutricional
Espinacas a la crema
Espinacas a la crema

Preparación:

Cuece las espinacas y la kale en la bandeja de vapor, con el agua en el vaso, 15 minutos a 120º C y velocidad 3. Tira el agua. Calienta el aceite 1 minuto a 120º C y velocidad 1. Agrega los dientes de ajo y programa 2 minutos a 120º C y velocidad 1. 

Escurre bien las espinacas. Yo uso una centrifugadora de verduras. Ponlas en el vaso, añade sal y programa 4 minutos a 120º C y velocidad 2. Agrega la harina y programa 1 minuto a 100º C y velocidad 2. Incorpora la leche, la pimienta negra, la nuez moscada y la levadura nutricional. Programa 5 minutos a 100º C y velocidad 3 y ya está listo. Puedes decorar con más levadura.