Crema de calabacín

En el inicio de los tiempos, cuando yo le daba a mierdas como el queso triangular (como dice Mi dieta cojea, si tiene forma de triángulo, no te lo compres) y guardaba bolsas de calabacín congelado en vez de adquirirlo en la frutería para no tener que pelarlo (sí, compro verdura congelada: muy poca. Guisantes, cuando no es temporada: soy una tramposa, lo sé. Pero es que los guisantes, en mi frutería, duran 15 días. Y mi carne es débil), colgué esta receta de aquí. Ni caso, le hagáis. La información es poder: aquí está la lista de ingredientes de un queso light. Llamar queso a eso debería estar prohibido. Mejunje sabor a queso, por ejemplo. Preparado con sabor a queso. Esto no es queso y no se le parece, pero la industria alimentaria lo ha hecho palatable y fundente y lo vas a comprar, porque está en el súper y entonces es bueno para comer. Algo así debería poner en la etiqueta.

Como estamos acostumbrados al sabor de este queso guarripelo en las cremas de calabacín, porque… pues no sé por qué, sinceramente, porque el calabacín está bien bueno solo. Y es suave. Y no le hace falta queso alguno. Pero bueno, como estamos acostumbrados, digo, le puse levadura nutricional. Pero se la podéis quitar, que no pasa nada.

Ingredientes:

  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 1 puerro bien limpio y picado
  • 1150 gramos de calabacín (3 calabacines grandecitos)
  • 100 ml de agua
  • sal al gusto
  • pimienta negra
  • nuez moscada
  • 15 gramos de levadura nutricional

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a 100ºC y velocidad 3.

Añade el puerro, 4 minutos a 100ºC y velocidad 3.

Ahora, agrega el calabacín y el agua con la sal y la levadura de cerveza. Como es mucha cantidad, yo puse un poco 3 minutos a 100ºC y velocidad 3 y luego añadí el resto y lo puse 15 minutos a la misma temperatura y velocidad.

Luego le puedes dar unos golpes de Turbo para que quede como un puré cremoso. Ojo: quita el vaso dosificador, pone el cestillo boca abajo encima de la tapa y un trapo encima y pulsa Turbo. No lo hagas con el vaso dosificador o saltará y te quemarás. A mí nunca me ha pasado y hablo de oídas por supuesto. Nota mental: comprar una pomada para las quemaduras.

¿No tienes MyCook? Pues sofríe el puerro en el aceite, agrega el calabacín y el agua, cuece hasta que el calabacín esté blando y tritura con la sal y la levadura de cerveza. Y listo.

Salmorejo de cerezas

Flor de cerezo en Piornal

Que en Extremadura tenemos las mejores cerezas del mundo es algo que espero que todo el mundo sepa ya a estas alturas. No son cerezas, de todos modos. Bueno, sí lo son: son picotas. Todas las picotas son cerezas, pero no todas las cerezas son picotas. Del Jerte. Nacen de esa flor preciosa (Piornal es un pueblo de Cáceres, donde se celebra el Jarramplas. Supongo que esta entrada hay que leerla escuchando esta canción:

Yo me la pongo todos los 20 de enero. En bucle.

Pero ahora es julio y es tiempo de picotas. La Denominación de Origen de la cereza del Jerte se puso en contacto conmigo para invitarme a una charla en Madrid. Les dije que soy fan (nunca compro otras cerezas) y fueron tan amables de enviarme una caja.

Caja de picotas. El mejor regalo del mundo.

Las picotas son redondas, gorditas y crujen. Y son muy rojas, rojísimas. Oscuras. Y crujen. ¿He dicho que crujen? Pues crujen.

Picotas del Jerte

Y son mi fruta favorita. Más que cualquier otra. Mucho más que cualquier otra.

Así que, como hago todo en esta vida con cerezas cuando llega la temporada («todo» es gazpacho, que es la base de mi alimentación a 42 grados a la sombra) y en un restaurante probé salmorejo de cerezas, con las cerezas estas congeladas, que tienen muy buen color, pero no mucho más, hice salmorejo de picotas. Nunca había hecho salmorejo. Es un poco atípico, porque uso pan rallado. Yo pan normal en casa no tengo. Y menos aún paciencia para esperar a que se ponga duro.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 300 gramos de picotas del Jerte, pesadas con hueso
  • 600 gramos de tomates
  • 120 gramos de pan rallado
  • 1 ajo
  • 50 ml de aceite de oliva (yo, también D.O. Monterrubio de la Serena)
  • Vinagre para servir (cualquiera, pero yo uso de manzana).

Preparación:

No echo vinagre en el salmorejo porque lo congelo y con vinagre congela mal. Eso, para empezar. Para seguir, deshueso las cerezas con un deshuesador y las voy echando en la MyCook (una batidora potente también sirve). Pelo los tomates, los pico en cuartos y los echo también en la MyCook. Añado el diente de ajo sin el germen y pelado. Bato 4 minutos a velocidad progresiva 7-10.

En un bol, echo el pan rallado. Añado el contenido del vaso de la MyCook. Lo remuevo y lo vuelvo a echar de nuevo. Ahora lo pongo 1 minuto a velocidad 7-10 y ya está listo.

¿Por qué lo hago así? Porque la primera vez que hice salmorejo, creo que eché mucho pan y aquello por poco no me quema el motor. Así que ahora lo hago con mucho más cuidado: total, se tarda menos de 10 minutos.

La fuente que veis me la regalaron mis amigos (amigos que, además, son compañeros de trabajo) por mi cumpleaños. Es de Villeroy & Boch y estoy completamente enamorada de ella. Qué cosa más bonita. Ellos también son muy bonitos. Y tienen muy buen gusto, como podéis comprobar.

Repartidlo en tuppers y guardadlo en el congelador. Para servir, chorrito de vinagre. Porque, si se congela con vinagre y luego se descongela, solo sabe a vinagre. Cuando se descongele, siempre en el frigorífico, se le da unas vueltas con una cuchara y ya se puede comer.

Simple como el mecanismo de un chupe y exquisito.

Crema de tomate con albahaca

Otoño. En otoño siempre ha comenzado mi año. Primero, con el curso escolar. Luego, con la costumbre. El otoño es el inicio de los nuevos proyectos, de retomar los antiguos que dejaste abandonados y de volver a la rutina. Y también es tiempo de cremas, purés y sopas. Este puré está sacado de Vegan Slow Cooking for Two or Just for You, que es un libro para slow cookers pequeñas que posibilita no comer siempre lo mismo. Yo lo he utilizado hasta como aliño de una ensalada, frío, porque queda muy espeso. Y funciona.

Ingredientes para 3 raciones pequeñas o 2 grandes:

  • 540 gramos de tomates picados
  • 60 gramos de agua
  • 35 gramos de anacardos
  • 5 dientes de ajo pelados y enteros
  • 2 cucharaditas de albahaca seca
  • De 120 a 235 mililitros de leche vegetal
  • 1 cucharada de albahaca fresca
  • sal
  • pimienta

Preparación:

Pon los tomates, los anacardos, los ajos, la albahaca seca y el agua en la crock pot y cocina en LOW de 7 a 9 horas. Recuerda que si tu crock pot cocina muy fuerte, puedes forrarla con papel de aluminio. Yo lo hago porque la mía me quema la comida.

Por la mañana, pon la sopa en el vaso de la batidora, añade 120 ml de leche vegetal y albahaca fresca, sal y pimienta. Bate muy bien. Si queda demasiado espesa para ti, añade más leche.

Puedes servirla calentita o fría.