Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Los fines de semana de mi vida se dividen en: planes con amigos, que parecen casi vacaciones, porque vemos la ciudad (la mía, Mérida) de otra manera; encierro en casa cocinando, leyendo y mirando libros de cocina, días en los que solo salgo para ir a comprar; excursiones para asistir a fiestas tradicionales o ver castillos o monumentos con alguna historia truculenta o de leyenda detrás (es lo que tiene que la jefaza de Extremadura Secreta sea una de tus mejores amigas) y retomar la semana con mucha alegría. Para mí no hay diferencia, salvo el trabajo, entre los fines de semana y los días laborales: todo pertenece a lo que hago, a lo que pienso o a lo que soy. Me gustan los sábados lo mismo que me gustan los lunes o los miércoles. En realidad, a mí me gusta la vida, así, en general. En particular, algunas cosas un poco menos.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada
Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Comer sí que me gusta. 😉

Y esta salsa boloñesa también. Es del libro Mi pequeña carnicería vegana, pero la he tuneado porque no tenía algunos ingredientes (por ejemplo, tomate, que sí que tenía, pero era kumato y ese me lo como crudo con hummus) y vino tinto, que no sé cómo me he quedado sin vino tinto. Pero sí: esas cosas pasan: tres botellas de blanco, ninguna de tinto. Pues venga, es vino igual…

Ingredientes para 4 raciones de las mías:

  • 1 cebolla en cuadritos pequeños
  • 2 zanahorias peladas y en cuadritos pequeños
  • 1 rama de apio, sin los hilos y muy picada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 gramos de tempeh
  • 30 gramos de soja texturizada fina
  • 150 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • sal, si el caldo no la lleva. Si la lleva, no hace falta
Boloñesa de tempeh y soja texturizada
Boloñesa de tempeh y soja texturizada

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una cacerola y dora la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego medio durante unos 7 minutos. Mientras tanto, ve desmenuzando el tempeh en un bol y mézclalo con la soja texturizada: sí, en crudo: sin hidratar ni nada.

Añade el tempeh con la soja y sofríe unos 2 o 3 minutos, dando vueltas de vez en cuando (pero a menudo). Ahora, añade el vino, mezcla bien y deja que cueza, a fuego algo más bajo, hasta que se evapore. Tarda poco, unos minutos nada más.

En un bol, diluye el tomate concentrado en el caldo de verduras y, cuando se haya evaporado el vino, añádelo a la cacerola. Sube el fuego, deja que hierva y, cuando hierva, baja el fuego, tapa la cacerola y deja cocer 30 minutos.

Recuerda que, si tu caldo no lleva sal, hay que ponerle sal.

Ya está listo y, obviamente, lo que le va mejor es una pasta corta integral y a comer.

Pinchitos de soja

Si hay una mezcla de especias que a mí me gusta es la de pinchitos. Y ese sabor sí que lo echaba de menos, porque no me veía haciendo pinchitos de soja texturizada con una soja que no tiene fibras ni nada y que parece una esponjita, como la mayoría de las que se venden en los supermercados españoles. Pero, como ya he contado anteriormente, descubrí la marca Vantastic Foods y ahora solo compro esta soja gruesa cuando quiero hacer alguna receta que se parezca a la carne cortada en tacos.

Pinchitos
Pinchitos

He tenido el blog abandonadito porque, como todos sabéis (y, si acabáis de llegar, ya lo cuento yo) generalmente reservo los fines de semana para cocinar. Iba a cocinar hace un par de semanas, pero al final me lo pasé ordenando libros de poesía y leyendo sentada en el sillón, sin ganas de escribir. En la vida a veces pasan cosas y, a menudo, al menos a mí, ocurren todas a la vez. Febrero, por ejemplo, va a ser un caos de entradas y salidas: visitas de amigos, una actividad en la que colaboro con una asociación, Centrifugados (es un encuentro de pequeñas editoriales y poetas: uno de los eventos más estimulantes del año)… y el congelador, vacío, salvo por algunos yogures de soja y salsas para pasta… Total, que como este 2018 me he propuesto leer más, escribir más, cocinar más, comer sano y estar en normopeso por fin y disfrutar muchísimo a pesar de las tristezas (me temo que hay dolores inagotables ya en mi vida), me encerré en la cocina. Y, entre otras cosas, hice pinchitos. Que sacan de muchos avíos, los pinchitos, con una ensalada y un poco de arroz integral…

Ingredientes para 12 raciones de las mías:

Pinchitos
Pinchitos

Preparación:

La receta me la dio Cristina, de Vegan Place. Es muy sencilla. Se hidrata la soja texturizada en un litro de agua hirviendo. Yo la pongo en un bol, añado el agua, tapo con una tapadera de la sartén y espero 10 minutos. Luego, escurro la salsa de soja encima de un colador y, con una espumadera, la aplasto un poco para que suelte más agua.

Ahora, coge varios tuppers. Yo lo que hago es cubrir el fondo de los tuppers con una capa de aceite de oliva (que no sea gruesa: una capa para cubrir y ya está). Ahora, añado especias para pinchitos: ¿cuánta cantidad? depende de lo grande que sea el tupper y cuánta soja vayáis a poner. Para un tupper de unos 250 gramos, con algo menos de 1 cucharadita es suficiente. Se revuelve para que se mezclen las especias y el aceite. Ahora, se echa la soja escurrida (la que quepa), se le pone la tapa al tupper y se menea un poco (como si estuvierais tocando unas maracas) para que toda la soja se impregne por igual.

Una vez que tengáis hecho esto con toda la soja, la podéis meter en el frigorífico hasta 2 o 3 días antes de cocinarla. El adobo lo tomará en una hora o así, así que al cabo de la hora ya podéis cocinarla. De hecho, yo la he hecho también friendo cebolla, añadiendo especias para pinchitos, sofriendo las especias y luego añadiendo la soja, pero está más conseguida dejando que se empape del adobo al menos una horita.

Para cocinarla, es tan fácil como poner una sartén a fuego medio a calentar y añadir los pinchitos con el aceite que quede en el tupper. No hace falta añadirle más aceite. Ahora, agregad sal al gusto (que no se os olvide; si no, quedan sosos). Los fríes, removiendo de vez en cuando, hasta que estén doraditos (tardan unos 10-15 minutos, depende de lo dorados que te gusten) y, con una ensalada bien hermosa, ya tienes comida.

Soja texturizada con setas

Soja texturizada gruesa con setas
Soja texturizada gruesa con setas

La soja texturizada gruesa de Vantastic Foods, que podéis encontrar en Vegan Place (yo ando convenciendo a Cristina de que lo pida todo de esta marca) es la mejor que he probado con diferencia. Yo le meto mucho a la soja texturizada gruesa, pero la textura de esponja que tienen otras marcas no me acababa de convencer, aunque me la comiera igual. Bien: esta no es esponja. Esta tiene sus fibritas que se te quedan entre los dientes y todo. Y se cocina igual que cualquier plato de carne tradicional en el que podáis pensar (patatas con carne, por ejemplo, o estofado de carne con verduras). Adoro esta soja y adoro las setas, así que las mezclo y sale un plato tremendo que, con pan integral, arroz integral, pasta y, además, una ensalada o un tomate o dos picados, ya es una comida completísima. Además, la receta es muy fácil y se hace en un pis pas y podéis poner las setas que se os antojen. Yo usé champiñones ostra, que son los que se encuentran más fácilmente, además de los blancos, en cualquier frutería. Son estos:

Champiñones ostra
Champiñones ostra

Ingredientes para 4 raciones:

  • 100 gramos de medallones de soja
  • 400 gramos de setas ostra (o 200 de setas ostra y 200 de champiñones normales, pelados y limpios, cortados a rodajas y a tiras)
  • 1 cebolla grande cortada en cuadraditos
  • De 50 a 75 ml de vino blanco
  • 2 o 3 dientes de ajo (o más, los que queráis)
  • Un manojo de perejil, solo las hojas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 litro de agua hirviendo o de caldo vegetal
  • Sal al gusto
Soja texturizada con setas
Soja texturizada con setas

Preparación:

La soja texturizada siempre se prepara de la misma manera. Se pone la soja en un cuenco hondo, se echa el agua o el caldo hirviendo encima, se tapa (yo le pongo un plato encima) y se deja reposar 10 minutos, para que la soja se hidrate. Luego se escurre bien en un colador y, si quieres, para que esté mucho más escurrida, la aplastas con el dorso de una cuchara de madera encima del colador. Ya la puedes freír a fuego medio otros 10 minutos o 15, depende de lo dorada que te guste, en 2 cucharadas de aceite y en una sartén puesta a fuego medio o medio-alto.

Yo la hago por separado para controlar el dorado, pero se puede hacer todo en la misma sartén. Realmente, la hago por separado porque normalmente frío cantidades grandes de soja y hago las salsas aparte y así tengo soja por un lado y salsas en el congelador por otro para unirlas cuando me apetezca. Por ejemplo, a esta soja con setas se le puede poner salsa de tomate y añadirle pasta integral corta (macarrones, espirales… y tienes un plato bien completo).

En otra sartén, calientas otras 2 cucharadas de aceite. Sofríes la cebolla a fuego medio durante 5 minutos (de 5 a 7, hasta que esté dorada) y, mientras tanto, machacas los dientes de ajo con una pizca de sal en el mortero, junto al perejil en hojas (pon la cantidad que veas, yo echo un puñado y no peso las hierbas), le añades el vino al mortero y remueves para que el perejil y el ajo se desprendan de las paredes del mortero y lo reservas.

Cuando estén las cebollas, añade las setas y pon el fuego a fuego medio-alto. Dale unas vueltas y sofríe de 7 a 10 minutos, hasta que veas que han eliminado el líquido. Luego, añades el contenido del mortero y le das un hervor para que se evapore el alcohol. Ahora aquí puedes añadir la soja texturizada frita. Vas removiendo de vez en cuando y esperas a que se evapore el vino por completo (esto depende de lo húmeda que esté tu soja, pero en unos 10 minutos o menos lo deberías tener listo). No te olvides de echar sal al plato. Y ya lo puedes servir como te apetezca.