Batido proteico de kiwi y melón

Melón Galia

Por ahí leí una vez que Jason Wrobel era uno de los chefs veganos más innovadores del mundo mundial, así que me agencié su Eaternity… solo para descubrir que voy a tunearle todas las recetas. Es de estas personas que ven en el veganismo la respuesta a todos los males: los veganos follan mejor, viven más tiempo, son más fuertes y mejores y esas cosas y, siguiendo esas premisas, ha montado su libro. Que hay que tunear. Bueno, puedes gastarte una pasta gansa en baobab, lúcuma, maca, acai, camu camu o bayas doradas, que te darán la eterna juventud, pero yo ya tengo 40 tacos y estoy mayor para estas modas de súper alimentos. ¿Arándanos? Sí. Son fruta. Pero lo demás, que no sé ni dónde se cultiva ni en qué condiciones… me parece un capricho de niño rico, la verdad. Ya sé que en el primer mundo somos ricos (comparados con los demás), pero tampoco hace falta hacer el imbécil.

Eso sí: tuneada y todo y quitando de aquí y añadiendo de allá, este batido está muy rico.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 250 gramos de melón Galia (yo usé este, pero podéis usar el que queráis, que sea dulcecito)
  • 2 kiwis pelados
  • 135 ml de leche de almendras sin endulzar (la receta original pone leche de coco, de la de tetra brik)
  • 20 ml de zumo de limón (la receta original usa lima)
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
  • 50 gramos de proteína de arroz en polvo (opcional)
  • 1 plátano
  • 2 cucharadas de menta (eso pone la receta original: yo no tenía, pero lo añado aquí por si queréis usarla. Creo que le dará un toquecito chulo).

Preparación:

Bate todo hasta que esté cremoso. Yo lo hice 40 segundos a velocidad 7-10 en la MyCook. Luego paré la máquina, raspé las paredes con una espátula, porque siempre hay un trozo de fruta que se dispara hacia la tapadera y lo puse 10 segundos más a velocidad 10.

Tened en cuenta que el motor calienta la fruta, así que si lo queréis tomar ya, añadid cubitos de hielo mientras batís.

Está muy rico. Doy fe.

Batido proteico de aguacate y mango

He hecho un smoothie por primera vez en mi vida. Y con proteína en polvo, además. ¿Por qué? Por tres razones. La más importante, que la proteína en polvo me iba a caducar y la tengo que gastar antes de que pasen diez meses más (que en esto yo soy como mi amiga Lourdes: si no está verde, cómetelo). La segunda es porque tengo una nueva pauta dietética, acorde con mi actividad deportiva y que además me obliga a hacer más deporte y, como a mí me da el siroco de ansiedad a media mañana (sobre la una o así, cuando más tralla de trabajo tengo y no puedo parar a comer -añado: tenemos unos horarios matadores e infumables en España. Deberíamos comer a la una como tarde. He dicho). Y la tercera es porque yo, lo de la verdura, lo llevo bien. Pero lo de la fruta no. Lo he intentado de mil maneras, pero al final la manzana se me queda chuchurría en el frutero… la manzana, los kiwis, los melocotones… Salvo las picotas del Jerte cuando es temporada y salvo las naranjas de mesa de las Huertas del Abrilongo. Y al final me dije: pues si tienes que tomar proteína a media mañana, la fruta te cuesta y los batidos no, dale a los batidos. Que total, las vitaminas y todo van a estar ahí porque yo bato y no hago zumo. Y que será mejor comerla batida, que no me cuesta, que pasar semanas sin probarla. Digo yo.

La receta está tomada, con variaciones variadas, de Protein Ninja de Terry Hope Romero, que es la primera persona de la tierra que me ha hecho comprar plátanos. Yo odio los plátanos. Como odio los pimientos. Con todo mi ser. Y sí: el batido sabe a plátano. Pero sabe a más cosas y así no me molesta. Porque yo antes era de las de «si no te gusta, no te lo comas» y ahora soy de las de «si no te gusta, prueba a ver si disfrazándolo…». La razón es que quiero ampliar mi catálogo de frutas y verduras, que es algo exiguo. Y lo sé.

Ojo. Lo de la proteína en polvo es porque yo la tengo que tomar (no en polvo, proteína , digo) y me resulta más fácil meter una ración en el batido, llevarme palitos de zanahoria y darle al hummus y comer algo de hidratos, porque dura más. Porque el batido lo bebo despacio. Pero se la podéis quitar sin problema.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de mango pelado
  • 1 plátano
  • 1 aguacate pequeño, pelado y sin el hueso
  • 240 gramos de leche de almendras sin endulzar (o la leche que prefiráis. La receta original dice leche de coco de las que vienen en tetra brik… pero yo me equivoqué de tetra brik y ahí está la leche de coco, descansando en una de las baldas de mi despensa y sin abrir).
  • 38 gramos de proteína de arroz integral (de esto podéis pasar, obviamente)
  • 2 dátiles Medjoul deshuesados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla

Preparación:

Esto es tan sumamente fácil como meter todos los ingredientes en una batidora potente (con el líquido primero, para que ayude a batir) y batir menos de un minuto o hasta que esté cremoso. Yo lo he hecho en la MyCook y lo he puesto 40 segundos a velocidad progresiva 7-10 y luego he removido (algún trozo de mango se dispara hacia la tapadera) y lo he puesto 10 segundos más a velocidad 10.

Tened en cuenta que, si lo queréis tomar enseguida, las cuchillas de la batidora calientan el batido, así que podéis echar, cuando batáis, algunos cubitos de hielo.

Se puede congelar. Cuando está frío, se espesa mucho, así que si lo congeláis para llevarlo al trabajo, como hago yo, luego lo podéis meter en una botella y rebajarlo un poco con agua.