Quinoa con brócoli

Esta es una de las recetas del Veganomicon que en realidad se hace con mijo para formar croquetas. Yo la he hecho con mijo muchas veces, pero esta vez le añadí quinoa. Y ya está. El resultado es espectacular. Fue la receta que me hizo descubrir el estragón.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de estragón seco
  • 1/4 cucharadita de copos de pimiento rojo
  • pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 180 gramos de quinoa
  • 520 gramos de caldo vegetal
  • 400 gramos de brócoli picado fino, flores y tallos

Preparación:

Lava la quinoa y escúrrela, para quitarle el amargor. Precalienta una cacerola a fuego medio. Añade el aceite y agrega el ajo. Saltéalo 30 segundos. Echa ahora el estragón, los copos de pimiento rojo, la pimienta y la sal y mezcla unos segundos. Agrega el caldo vegetal y el brócoli. Lleva a ebullición. Deja que hierva, tapa, baja el fuego a fuego medio-bajo y deja que cueza durante 7 minutos. Ahora, agrega la quinoa y destapa la olla. Tienes que dejarla cocer 15 minutos, hasta que el líquido se haya evaporado. Sencillo y riquísimo.

Quinoa a la puttanesca

Esta receta es de Isa Chandra Moskowitz también, de quién si no, de un libro que se llama Appetite for reduction y que está basado en recetas veganas bajas en calorías. Porque lo vegano también puede engordar, ojo. Las patatas fritas son veganas. Y uno puede comer mal comiendo vegano o comiendo omnívoro. Y uno puede comer bien comiendo vegano, u omnívoro, y tener ataques de ansiedad y comprar una bolsa de patatas fritas con todo su aceite de palma y su grasa. Slurp. Slurp bis. Propósito de nuevo año: más control. Qué digo «más»: control. Ahí lo dejo. Dioses, háganme caso.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 165 gramos de quinoa cruda
  • 330 gramos de agua
  • 4 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1/2 cucharadita escasa de copos de pimiento rojo
  • una pizca generosa de estragón seco
  • una pizca generosa de mejorana seca
  • 56 gramos de vino blanco
  • 60 gramos de aceitunas negras
  • 100 gramos de alcaparras escurridas
  • 1 bote grande tomate en cubos
  • pimienta negra recién molida

Preparación:

Cuece la quinoa en el agua. La quinoa hay que lavarla y escurrirla antes de cocinarla. Luego pon el agua a hervir y añade la quinoa. Deja 15 minutos, hasta que se absorba el agua.

Calienta el aceite a fuego medio en una cacerola mediana y agrega el ajo. Cocina durante 1 minuto, sin parar de remover. Agrega ahora las hierbas, las especias y el vino. Sube el fuego, lleva a ebullición y baja el fuego, pero que no deje de hervir. Cuece durante 1 minuto.

Agrega ahora las aceitunas, las alcaparras y el tomate. Vuelve a subir el fuego, deja que hierva, tapa la olla si no quieres encontrar salpicaduras en la cocina durante todo el año y baja el fuego. Deja cocer 15 minutos. Luego, sirve la salsa sobre la quinoa cocida.

Pilaf de quinoa y garbanzos / Chickpea quinoa pilaf

El pilaf es una forma de preparar el arroz, solo que aquí no hay arroz. Queda suelto y muy sabroso puede servir o como guarnición de un plato principal o como primer plato, siempre que se le añadan las proteínas pertinentes. La receta está tomada del Veganomicon, de Isa Chandra Moskowitz, a la que nunca me cansaré de glosar lo suficiente y cuyos libros son la base de mi recetario gastronómico vegano (aunque tenga muchos más).

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro molido
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de tomate concentrado (yo no tenía y le puse un invento que se llama Ketchup Culinair, de Heinz)
  • 180 gramos de quinoa cruda
  • 360 gramos de garbanzos cocidos
  • 460 gramos de caldo vegetal

Preparación:

Calienta una sartén a fuego medio, añade el aceite, deja que se caliente un par de minutos y agrega la cebolla picada. Saltéala durante 7 minutos. Agrega el ajo y fríe dos minutos más.

Añade ahora el tomate, el coriandro, el comino, la pimienta y la sal y saltea durante un minuto. Echa la quinoa en la sartén y fríela durante 2 minutos, removiendo. Ahora, pon los garbanzos cocidos y el caldo. Tapa, sube el fuego, ponlo al máximo y llévalo a ebullición. Una vez hierva, baja el fuego: ponlo a fuego muy bajo y cocina hasta que la quinoa haya absorbido el caldo. En el libro pone que tardará 18 minutos, pero a mí me tardó una media hora. La quinoa ha de quedar cocida, pero no pasada: si la pruebas y está dura, déjala un ratito más.