Satay indonesio de berenjenas

Tofu. El tofu del Aldi es una cosa tremenda que está hecha con sales de calcio y que, además, no hay que prensar ni una mijita. El problema del Aldi es que está a 20 minutos andando de mi casa y no tengo coche, así que, cada vez que voy, procuro comprar pocas cosas para no venir cargando con el carro a reventar. Pero yo me lo llevaría todo. Bueno, todo no, porque ya no compro alimentos procesados (salvo los poco procesados, que para mí no cuentan: el aceite de oliva está procesado, pongo como ejemplo. La pasta también. Y la soja texturizada). Lo que siempre me traigo es todo el tofu que vea en la balda. Cinco o seis paquetes de golpe. Los meto en el frigorífico con la fecha de caducidad frente a mí… y luego me los he comido caducados de un mes y todo. Pero yo miro la fecha para cocinarlo antes. Como ahora.

Esta receta es de The Happy Pear. Tengo su libro (el amarillo, no el azul) que no es vegano, porque usan huevos y miel en algunas recetas. Pero casi todas son veganas. Las de dulces no, pero no hago casi repostería, a la vista está (no por falta de ganas: yo ya sé que son calorías vacías y tal, pero a mí un bizcocho es que me alegra la vida). Y hay curries para parar un tren. Como yo de curry ya me puse hasta atrás y no quiero verlo demasiado (salvo en este tofu) hasta la Navidad al menos, que haré un plato hindú al que ya le he echado el ojo, busqué un plato indonesio. Y esto es laborioso, oigan, pero está muy rico. Aprovechando que había encendido el horno para el brócoli de este puré, metí ahí el tofu también y las berenjenas. Como solo tengo una fuente de horno grande que seguía caliente y me da miedo meterla en agua fría, es que ni la lavé. Yo estas cosas no debería confesarlas. Nota mental: comprar un par de fuentes de horno más de las grandes, que pequeña tengo una.

Ahora que lo pienso, con la pereza que me da a mí encender el horno… Y no sé por qué, porque total, lo pones todo en una fuente, lo dejas ahí, pones el temporizador y te olvidas.

Esto se puede tomar tal cual o mezclarlo con arroz (integral, por favor. Sí, el blanco coge mejor las salsas. Pero el blanco es comida basura. O eso dice mi Pablo Zumaquero de mi alma. Y yo le creo. Y además el integral está muy rico hasta sin sal. Lo sé, lo he comido. Tiene sabor. Potente, además. Tiene varias clases de verduras (col, judías verdes, zanahoria, cebolla, ajo…) y tofu y mantequilla de cacahuetes, así que aquí hay proteína de calidad, señores. La mantequilla de cacahuete la compro en polvo. Me lo dijo Lucía y le hice caso porque yo no la uso mucho y se me enranciaba. Además, esta mantequilla en polvo solo tiene cacahuetes, no tiene aceite de palma, que es la mierda más grande que ha parido madre. No en cuestión de salud, que eso no podría ponerlo en pie ni explicar por qué las grasas tales y pascuales son malas malísimas: en cuestión medioambiental. Es barato, la industria alimentaria está enamorada de él y deforesta y mata animales a mansalva, sobre todo orangutanes.

Buscad una mañanita tranquila para hacer esta receta (tampoco se tarda tanto, ojo), que está bien rica.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 3 berenjenas
  • 2 zanahorias
  • 200 gramos de judías verdes, sin los extremos y picadas en trozos del tamaño de un bocado, bien limpias
  • 2 cebollas
  • 0,5 cm. de jengibre fresco pelado
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 100 ml de zumo de naranja (el zumo de una naranja de zumo)
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 400 gramos de tofu cortado en bastoncitos
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 4 cucharadas de mantequilla de cacahuete
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 2 cucharadas de sirope de agave o de arce
  • 1/4 de col blanca grandecita
  • Un manojo de cilantro fresco para decorar, opcional
  • Frutos secos picados para decorar, opcional

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Corta las berenjenas, con la piel y lavadas, en trozos del tamaño de un bocado y las zanahorias en rodajas medianas. Pela y corta a rodajas finas la cebolla. Pica finos el jengibre fresco y el ajo.

Pon la salsa de soja, el zumo de naranja y el jengibre en polvo (no el fresco) en un bol y remuévelo. Pon el tofu ahí para que se cubra bien: pásalo a una bandeja de horno y hornea 25 minutos.

Pon las berenjenas en un bol y agrega 3 cucharadas de aceite. Remuévelas con las manos bien limpias para que se impregnen bien, agrega una pizca de sal y extiéndelas en una bandeja de horno. Ásalas hasta que estén bien doradas y no quede ninguna cruda, de 30 a 40 minutos.

Lleva, mientras tanto, un cacito con agua a ebullición. Añade las zanahorias y cuécelas 5 minutos. Agrega las judías verdes y cuece 2 o 3 minutos. Escurre y enfría bajo el grifo. Luego se cocerán más. Reserva.

Pon las restantes 2 cucharadas de aceite en una olla grande. Cuando el aceite esté caliente, baja el fuego, agrega la cebolla y saltea 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade el ajo y el jengibre fresco y cocina 3 minutos más. Remueve de vez en cuando también. Si la mezcla se queda muy seca, agrega un poco de agua caliente (de cucharadita en cucharadita, no medio vaso).

En un bol, bate la mantequilla de cacahuete, el vinagre, el sirope de arce o de agave y 350 ml de agua caliente. Añádelo a la olla junto con el tofu y las berenjenas asadas, porque ya deberías de haberlos sacado del horno los dos. Ten cuidado de no quemarte: usa siempre paños para coger las fuentes de horno.

Mezcla bien. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos lentamente. Si la salsa se espesa mucho, agrega agua.

Prueba y sazona con sal y pimienta. Mientras tanto, corta la col bien limpia en trocitos y agrégalos a la olla cuando pasen esos 10 minutos, junto con las judías verdes y las zanahorias. Cuece 5 minutos o hasta que las judías estén a tu gusto.

Si quieres, agrega cilantro fresco picado y frutos secos (sin freír y sin sal, pero los puedes tostar unos minutos en una sartén sin grasa) y sirve.

Está muy rico.

Más tipos de pasta – De la M a la O

Maccheroncini
Maccheroncini

Maccheroncini.- Aunque su nombre nos pueda liar, no se parecen demasiado a los macarrones. Son tubos de pasta alargados.

Maccheroncini

Maccheroni.- En Italia, especialmente en el norte del país, es un término genérico para denominar a una pasta corta hecha de sémola de trigo duro y agua, con forma cilíndrica y cuyo tamaño más habitual es de unos 6 cm de largo. En el sur de Italia se denominan maccheroni a algunos tipos de pasta fresca y también a todos los tipos de pasta seca, larga o corta. Es lo que nos dice la web Toda la pasta. También añade: En España cuando hablamos de macarrones muchas veces nos estamos refiriendo a los penne rigati y otras veces a los zitoni tagliati. Si queremos comprar macarrones en Italia tenemos muchas denominaciones diferentes: sigarette, banane, rigatoni, millerighe, mezze maniche o sedani. Los más parecidos a los macarrones españoles son, quizás, los zitoni tagliati.Admiten prácticamente cualquier condimento y existen versiones lisce y rigate.

Maccheroni rigati
Maccheroni rigati

Maccheroni rigati.- Son macarrones pero rayados y también son muy populares en España. Como todas las pastas cortas tubulares, van bien con salsas que lleven tropezones pequeñitos.

Mafalde
Mafalde

Mafalde o mafaldini.- Los mafalde es un tipo de pasta corta con volantitos. Bueno, en realidad a todo le llaman mafalde o mafaldine, independientemente de su longitud, siempre que sea este tipo de pasta. Incluso los fabricantes.

Malloreddus

Malloreddus.- Es un tipo de pasta de Cerdeña, hecha con semolina.

Maltagliatti
Maltagliatti

Maltagliati.- Maltagliati significa literalmente “mal cortados”. Una vez elaborada y estirada la masa basta cortar en trozos de diferentes tamaños y formas a voluntad. Esta era, simplemente, una manera de que no sobrara nada. Cuando se hacía pasta fresca estos eran los recortes que se apartaban y secaban para aprovecharlos en otros platos. Ahora ya se hacen como una variedad más, según nos cuenta también la web Toda la pasta. Algunas veces, cuando eran trocitos muy pequeños se utilizaban para sopas.

Maniche
Maniche

Maniche.- Son macarrones gordos, pero cortos, rayados, muy populares en el centro y el norte de Italia.

Matriciani

Matriciani.- Es una pasta larga y gruesa hecha con semolina.

Mezzi Canneroni Lisci

Mezzi canneroni lisci.- Son unos canelones más pequeños que valen también como pasta corta.

 

Nicchioni
Nicchioni

Nicchioni.- Estos de arriba son rigati, rayados. Son unas conchas grandes que también se pueden rellenar.

Nidi di capellini
Nidi di capellini

Nidi di capellini.- Son nidos de cabellos de ángel. También los hay de fettuccine y de pappardele.

Occhi di pernice
Occhi di pernice

Occhi di pernice.- Es un tipo de pasta de sémola muy pequeña que se usa, preferiblemente, para sopas.

Ondine

Ondine.- Es una lasaña con ondas.

Orecchiette
Orecchiette

Orecchiette.- Parecen pequeñas orejitas y son típicas de la región de Puglia. En Gastronomía y Cía podéis ver más.

 

Orsetti
Orsetti

Orsetti.- Es un tipo de pasta corta para sopas o salsas finas, que tiene forma de osito.

Orzo.- No solo es típica de la cocina italiana: también de la griega: tiene forma de granos de arroz. Se puede hacer de colores también.

Más tipos de pasta – De la G a la L

Garganelli

Garganelli.- Son un tipo de pasta de trigo duro originaria de la región de Emilia-Romagna, se parecen a los penne, es pasta corta con forma tubular y una superficie estriada.

Ghiottole

Ghiottole.- Es una pasta corta que mide unos 45 mm de longitud y que es parecida a las hélices, pero con las estrías más anchas y profundas.

Gigli

Gigli.- Se llama gigli, que es «lirios» en español. Es una pasta corta, que acoge muy bien las salsas.

Gnocchetti sardi

Gnocchetti sardi.- Es una pasta corta procedente de Cerdeña, donde también se la denomina Malloreddus. A pesar de su color, no llevan huevo: solo sémola, harina, agua y azafrán.

Gnocchi di pasta

Gnocchi di pasta.- Es una pasta hecha como los ñoquis, pero sin patata, solo con agua y harina.

Gomiti – Codillos

Gomiti.- Es una de las pastas más populares, porque aguanta bien todo tipo de salsa. Tiene forma de C y es tubular, con lo cual, si la salsa tiene tropezones, pero no excesivamente grandes, se introducirá en el tubo.

Lasagne festonata

Lasagne festonata.- Pues es una lasaña con festón, como podéis ver en la imagen. Queda muy remona para un relleno estupendo que deje ver los bordes.

Lasagne ondulate

Lasagne ondulate.- Es una lasaña que está ondulada también por el centro de la lámina y no es lisa. Acoge mucho relleno.

Lasagne verdi

Lasagne verdi.- Es una lasaña cuya masa se mezcla con espinacas o con el agua de cocer las espinacas para que quede verde.

Linguettine

Linguettine.- Es una versión más fina de los linguine.

Linguine

Linguine.- Son una especie de espaguetis planos, pero no del todo, porque tienen una sección elíptica (es decir, están gorditos por el centro). Miden unos 4 mm de grosor. En algunos lados se les llama trenette o bavette.

Lumache

Lumache.- Son caracolitos que acogen muy bien el relleno porque tienen huecos. Se sirve generalmente con una salsa que esté bien granulosa (como los ragús).

Lumaconi giganti

Lumaconi giganti.- Es una de las pastas más bonitas que hay. Parecen una especie de concha: son unas caracolas gigantes, muy adecuadas para rellenar.

Lumaconi rigati

Lumaconi rigati.- Son también caracolas, rayadas y huecas, ideales para rellenar.