Organización de menús para no volverse loca

¿Tienen las madres y las cuidadoras tiempo suficiente para ellas mismas? Lo pensé por este tuit (que leí en tono de ligera desesperación):

https://twitter.com/nurnoteson/status/1243231601049337856?s=19

Durante uno de los fines de semana que pasé con mi amiga Juli, que vive en Puerto Hurraco (sí, a todos les suena Puerto Hurraco. Es un pueblo con una calle, muy plácido, en el que todo el mundo te para para preguntarte quién eres. Sobre todo si vas de paseo con un niño que no es tu hijo, no vaya a ser que lo hayas robado), llegó una vecina muy viejita a darle comida. «He hecho magdalenas», le dijo. Juli le devolvió una tartera. Ese día habían sido magdalenas. La tartera tenía un puchero. «Es porque tuve un niño», me contó. «Pero si Miguel tiene tres años». «Por eso. Entienden que, con un niño pequeño, no tienes mucho tiempo para cocinar«.

Hemos perdido todas las tribus posibles. Ojalá las podamos tejer. Ojalá podamos preguntar a los demás qué necesidades tienen y si las podemos cubrir.

Una de esas necesidades, siempre, es comer. ¿Cómo nos organizamos en cuarentena? Hay verduras que aguantan varios días, pero muchas de ellas no lo hacen una semana entera. En estos casos, la verdura congelada o el congelador son tus amigos, salvo que seáis varios en casa, que entonces podéis salir a comprar con más asiduidad.

Mi dieta ahora mismo está bastante restringida, pero os voy a contar cómo se puede hacer. La principal locura es sacar tiempo. Se necesita un día para ir a comprar lo que antes se ha planificado y también unas cuatro horas para cocinar. Pero se puede.

Antes de cocinar

  • Prepara una lista con el menú que quieres cocinar para toda la semana. Hay quien lo hace basándose en las verduras que comprará y hay quien lo hace basándose en la ingesta proteica. Por ejemplo: Comida del lunes, tofu. Cena del lunes, seitán. Comida del martes, garbanzos. Cena del martes, tempeh. Y así. Lo hagas como lo hagas, tienes que tener en cuenta qué lo imprescindible son las proteínas y las verduras. Los hidratos no, pero qué sería de la vida sin pasta y sin arroz y sin patatas o boniatos, me pregunto yo.
  • Haz una lista de las verduras y proteínas que necesitarás para comprarlas. o bien online (yo las proteínas las compro en Vegan Place) o en persona (la verdura es mejor en persona, por razones obvias).
  • Elige qué día vas a cocinar, teniendo en cuenta que necesitarás unas 4 horas.
  • Ve a comprar el día antes, para que las verduras estén frescas antes de cocinar.

Cocinando

  • Si sigues una receta, ten todos los ingredientes preparados y mira si tienes todos los utensilios.
  • Ve limpiando conforme vayas ensuciando. Esto ahorra muchos llantos después.
  • Etiqueta lo que vayas a guardar en tuppers. Que luego sacas uno pensando que es sopa y resulta que es hummus.
  • Puedes cocinar cada cosa por separado y luego unirlas conforme vayan pasando los días. Si tienes quinoa, mijo o arroz cocidos por una parte; por otra has hecho berenjenas con cebolla y especias morunas; coliflor al horno o salsa de setas y, por otra, has hecho tofu y tempeh, luego puedes mezclar tempeh con las berenjenas y mijo, tofu con arroz y coliflor al horno y añadirle una salsa…
  • Eso sí: si no tienes mucha práctica en la cocina, haz recetas completas, que estén bien explicadas y sean fáciles.
  • multitarea. Si tienes algo en el horno, pon otra cosa en el fuego a cocer. Usa todos los fogones.
  • Ponte música. Canta. Baila. Haz fotos y cuenta el proceso. Disfruta lo que puedas. Te lo tienes que pasar bien. Sí, hay mucha gente que adora cocinar. Yo cocino porque tengo que comer, pero no adoro cocinar especialmente. Así que, si eres como yo y preferirías ver series antes que encerrarte cuatro horas en la cocina, ponte música y baila. Sin quemarte.

Enlaces del post:

Vegan Place.

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