Más regalos para Navidad

La región en que nací es preciosa, pero mucho más desconocida que una Galicia o una Asturias o Cataluña o Madrid. Está cuajada de leyendas y de tradiciones que a mí me cuenta Israel J. Espino. Os pongo todos los enlaces para que la podáis seguir:

  • Mérida secreta.- Son rutas que hace por la noche. No es una ruta turística al uso: va contando las leyendas extremeñas, por varias de las localizaciones más emblemáticas de la ciudad: el yacimiento de Morerías, el Parador, el Templo de Diana… Hay varias rutas, por cierto. Algunas son nuevas. Cada vez que viene alguien, las hacemos. Siempre acaban encantados, tanto niños como adultos. También tiene página de Facebook.
  • La vuelta al mundo en 80 mitos.- Es su blog de viajes por el mundo, porque investigar solo los mitos y leyendas de Extremadura se le quedaba pequeño, a la criatura. Las de Extremadura están en otro blog: Extremadura Secreta.
  • Instagram. Twitter. Facebook.

Israel en el Parador. Foto de @alfrezmc

Si venís a Mérida, además de ver sus muchísimos monumentos, el Museo Nacional de Arte Romano y comer en el Alma Pirata, que es donde vais a encontrar más platos veganos (los omnívoros, que me pregunten), podéis hacer una ruta con Israel. En ellas hay lobisomes (hombres lobos extremeños), damas blancas que navegan por los ríos, esqueletos que cobran vida, meretrices, fantasmas de antiguos hospitales, falos protectores (sí, pone «falos». Falos. No faros. No fallos. Falos. Enormes. tallados en piedra: esto era provincia romana, señores. Los hay hasta con alitas)… No me digáis que no es interesante.

Atardecer en la dehesa de Ceclavín. La tomé con el móvil y está tal cual.

Gracias a ella, yo he sabido que muchas de las leyendas extremeñas tienen relación con algunas de Alemania y Centro Europa; que las iglesias y ermitas se construían en lugares que ya eran considerados mágicos y de cultos; que las vírgenes de la leche eran las representaciones de la Vía Láctea y en muchos sitios están ocultas, porque solo se pueden ver desde arriba. He aprendido, con ella, a amar muchas de las costumbres de mi tierra, porque solo se ama lo que se conoce. Con ella he ido a muchos sitios: a bares que eran ermitas, por ejemplo. Sí: aquí hay de todo. Y también me ha enseñado a respetar el pensamiento mágico como símbolo de la cultura ancestral, por que sería una pérdida incomensurable que, de aquí a unos años, nadie supiera qué es el Macho Lanú, por ejemplo.

Eso sí: el pensamiento mágico solo lo respetamos en ese contexto. En otros ya tenemos bastante con los antivacunas, los terraplanistas, los creacionistas y la inmensa cantidad de gilipollas que pueblan este mundo.

Y ahora os voy a decir otro lugar donde os podéis quedar. En un planeta de La Guerra de las Galaxias. En realidad son unos chozos, llamados Los Bujíos, que están en Ceclavín. Así son:

No está revelada ni nada, que la tomé con el móvil. Esos son los chozos.

Están acondicionados para dormir y en las habitaciones hay un telescopio para ver las estrellas. Nosotros fuimos el 23 de diciembre y hacía mucho frío (hay estufa, de todos modos y muchos radiadores), así que no salimos, pero quiero volver en mayo… El sitio es maravilloso y el cielo está limpísimo, sin nada de contaminación lumínica y, además, los chozos son muy divertidos porque son abovedados, con lo cual hay eco y reverberación cada vez que hablas. Esto significa que, si viajáis con niños y pretendéis tener una noche de amor, dejad a los niños con alguien.

Feliz entrada de año…

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Muchísimas gracias

2 thoughts on “Más regalos para Navidad

  1. Aaaay qué way todo! Tengo muchas ganas de ir a tu tierra, pero cuando he tenido tiempo era en pleno verano y yo quiero huir del calor si puedo :P.
    Me apunto todo, a ver si este nuevo año sí que sí podemos escaparnos :).

    Gracias!

    Y que 2020 te llene de cosas buenas de verdad, que te las mereces mucho.

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