Gazpacho de sandía

Gazpacho de sandía
Gazpacho de sandía

Cuando tienes un blog, todo el mundo te dice que has de publicar al menos una vez por semana. Luego llega la vida real: oposiciones. Realmente, no son oposiciones: es un proceso de selección para una empresa pública que tiene tales especificidades (a saber: es el juguetito de los partidos políticos de turno cuando están en el poder) que, en lugar de contratar mediante una entrevista de trabajo y currículum (como en el resto de las empresas públicas), hacen un examen para que los trabajadores que llevan allí varios años (yo llevo 11) puedan tener un contrato indefinido, que será indefinido hasta que se defina y te digan: a la puta calle.

 

 

Pero, como son exámenes duros, en los que te preguntan cosas tan determinantes para tu profesión como dónde está el albergue Nuestra Señora de Guadalupe, porque vivimos en un país en el que no existe Google Maps, la gente se piensa que tiene una plaza de por vida.

Yo soy periodista cultural. Preguntaron por el libro que había ganado el premio Planeta el año pasado. Y, en la improvisación, por Dalí y su exhumación porque, por lo visto, tiene una hija que ha salido en el programa de Ana Rosa. Yo veo cosas como esta. No el programa de Ana Rosa:

Twin Peaks
Twin Peaks

Para que me entendáis bien: el premio Planeta yo ni lo reseño en la radio del asco que me da. Y de lo de la hija secreta de Dalí no me había enterado porque yo, las noticias del corazón, no las leo. Por muy Dalí que sea.

Del resto de la realidad del mundo yo no estoy pendiente. Es decir, me suena todo, pero poco. Antes del examen no sabía quién era Adriana Lastra. El resto de mis compañeros no sabe quién es Pär Lagerkvist. Yo qué queréis que le haga.

El primer examen, que era un mal Trivial, fue el 6 de mayo. Luego aquello comenzó a retrasarse, dimitió mi directora general en medio del proceso de selección, yo comencé a hincharme como hacía tiempo que no me hinchaba (exactamente el tiempo que hace que hago deporte) y aprendí que la colitis ulcerosa es inflamatoria… Así que, con el estrés, se inflama todo. Yo, que pensaba que me inflaba por el calor.

Y luego me cogí vacaciones. Porque el 5 de julio comenzaba el Festival de Mérida, que para mí implica darme unas palizas de impresión y, además, este año tengo más trabajo porque hago un programa nuevo. De una hora de duración. Semanal. Más mi programa diario de media hora. Más las noticias de los informativos de por la mañana, mediodía y la tarde. Más los ensayos de las obras del Festival. Más los estrenos de las obras del Festival. Total, que me dije: desde el 26 de junio no curro, que además es mi cumpleaños y aprovecho para hacerme un tarta de zanahoria crudivegana con anacardos a la que le tengo echado el ojo desde hace dos años y…

Y me pusieron el examen el día 1 de julio. Y me comí toda la mierda que os podáis imaginar mientras aprendía a montar vídeos de la tele en media hora, 13 horas al día, porque el examen duraba 45 minutos y yo practiqué para hacer vídeos en 20 o 30 como mucho. E hice el examen (y lo hice bien, que yo sé cuándo hago bien las cosas) y me fui con dos de mis mejores amigos a beberme hasta el agua de fregar y a Las Hurdes. Me he alimentado a base de gazpacho y de tofu de Taifun (sobre todo, este) y de hummus del Candle Café y de hummus con zaatar.

Pero yo, en verano, nunca tengo suficiente, así que tras el gazpacho extremeño, el gazpacho de fresas y el gazpacho de cerezas, llega… ¡el gazpacho de sandía!

Gazpacho de sandía. La vasija es de Terracota Mérida
Gazpacho de sandía. La vasija es de Terracota Mérida, de cerámica sigilata y mantiene todo frío o caliente durante más tiempo

Ingredientes:

  • 1 kilo y 1/2 de tomates de pera
  • 500 gramos de sandía (no hace falta que le quites las pipas)
  • 1 pepino pequeño, sin los extremos y pelado
  • 2 dientes de ajo pequeños, pelados y sin el germen
  • 1/2 pimiento verde pequeño, picado, sin las nervaduras ni las semillas
  • De 50 a 100 ml de aceite de oliva virgen extra (yo uso aceite de Monterrubio de la Serena)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
Gazpacho de sandía
Gazpacho de sandía

Preparación:

Esto es batirlo todo muy bien, porque un gazpacho no tiene más ciencia. Yo lo hago en tandas, porque todo no cabe, en la MyCook, unos 4 minutos a velocidad progresiva 7-10. Lo voy poniendo en un bol enorme, lo remuevo todo luego con un cazo y al frigorífico. En el frigorífico guardo lo que me voy a tomar en la semana y, lo que sobre, lo congelo. Por eso este gazpacho no lleva vinagre. Para poderlo congelar. Creedme: he congelado MUCHO gazpacho con vinagre. Al descongelarlo, su sabor se potencia de tal manera que estás tomando vinagre con regusto a tomate. Lo mejor es congelarlo sin él y luego, cuando te lo sirvas, le echas un chorrito al gusto, lo remueves con una cuchara y listo.

Yo, si pusieran en verano gazpacho en los bares como si fuera un refresco, sería tan feliz…

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Muchísimas gracias

4 comentarios en “Gazpacho de sandía

  1. Pär Lagerkvist. Por el bien de la humanidad.
    El resto… es autodestrucción y no creo que podamos pararla.

    Besos y buenos deseos para esas opos-o-la-mierda-que-sean.

    🙂

  2. Muchas gracias por el consejo del vinagre, no lo sabía, pero me lo apunto para la próxima, aunque en mi casa el gazpacho nunca llega al congelador 😄. El próximo será con sandía, yo es que con las cosas clásicas soy muy clásica, pero este me tira un montón.
    Por cierto, sacaste las oposiciones?, nos has dejado en la intriga. Lo mismo lo has puesto en fb, pero desde que me despedí, me entero de tanto como tú con la hija de Dalí, aunque de vez en cuando os sigo a alguna que otra 😉

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