Primer estudio en población vegetariana y vegana española

En España no hay ningún estudio sobre la población vegetariana y vegana: cuáles son sus condicionantes, sus problemas de salud, si mienten a sus médicos porque los médicos les preguntan si tomen proteínas, qué suplementos podrían necesitar en España además de la B12, si es que necesitan alguno. Si precisan Omega 3, Omega 6. No hay nada: cualquier cosa que hagamos, aunque sea una foto, estará bien. Eso dijo Aitor Sánchez García en este vídeo, en el que explica en qué va a consistir el primer estudio en población vegetariana española mucho mejor que yo.

El estudio lo lleva el Centro Aleris, con Veggun y el CSIC.

La dieta vegetariana y la dieta vegana (vegetariana estricta) se contempla como una dieta de riesgo porque elimina alimentos. En esta España nuestra en la que la gente come hortalizas de forma testimonial, salvo el gazpacho del verano, la dieta vegetariana no se comprende desde las instituciones públicas, y llamo instituciones públicas al sistema sanitario y al educativo: desde el médico que no sabe de nutrición hasta el comedor escolar que no contempla opciones veganas y que considera que el tomate frito de bote es verdura.

La gente que elige ser vegetariana o vegana suele ser gente normal. Gente normal que compra en Mercadona o en el Día, que sale con sus amigos y pide ensalada de lechuga y tomate porque no hay opciones lógicas en los restaurantes y que, generalmente, no conoce a ningún otro vegetariano o vegano a no ser que se los encuentre en foros de internet. Yo, en mi ciudad, no conozco a nadie. En Badajoz está mi amiga Marisol, que no es de ningún foro. Pero nada más.

Han comenzado primero en Madrid, pero luego se extenderán a otras partes. Para participar hay que ser mayor de edad y estar sano. Es decir, yo no puedo. Porque yo estoy mejor que nunca gracias a que como bien, hago ejercicio y estoy adelgazando y algún día estaré en normopeso, pero en mi cuerpo hay una autoinmune. Sin la colitis ulcerosa, yo no estaría camino al veganismo, no sabría cocinar más que un filete a la plancha, no hubiera conocido a Aitor y no hubiera ido a terapia, lo que me ha permitido quedarme con la gente que me interesa y mandar a tomar por culo a todos los demás. Pero esto, para el estudio, no me vale.

Si estuviera sana, me apuntaría sin dudar. Creo que es imprescindible que los nutricionistas y el resto del personal sanitario y las administraciones y la Universidad tengan datos reales de la población vegetariana (y vegana) que hay en España, cuál es su estilo de vida y cómo están diseñadas sus dietas. Sí, pueden estar mal diseñadas: las patatas fritas son veganas. El ketchup también. Hay un sinfín de bizcochos, galletas y dulces veganos por ahí. En los supermercados no encuentro leche de soja sin endulzar, pero bizcochos, por un tubo.

Chai spice snickerdoodles
Chai spice snickerdoodles

En otros países, se dan recomendaciones serias para la población vegana y vegetariana, adaptadas a los productos que se ofrecen allí. Por ejemplo, en Australia. En Estados Unidos. En el Reino Unido. En Portugal. Espero que se consiga una buena muestra de población en el país y que más pronto que tarde tengamos un estudio al que agarrarnos cuando alguien nos diga que nos faltan proteínas, zinc, magnesio, hierro o que nuestra dieta no es sana o que la carne y el pescado son necesarios para vivir porque yo como pescado y he perdido diez kilos…

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