Tofu en salsa de cerezas

Tofu en salsa de cerezas
Tofu en salsa de cerezas

Hace poco, dije que tengo los dos libros que han escrito Celine Steen y Joni Marie Newman sobre cómo sustituir ingredientes en las recetas veganas. El primero que sacaron fue The Complete Guide to Vegan Food Substitutions. Del segundo, ya puse aquí las croquetas de garbanzos con salsa teriyaki. Son dos libros que tengo infrautilizados, a pesar de sus posibilidades, porque Isa Chandra Moskowitz, Terry Hope Romero, Miyoko Schinner y Kristy Turner son mi debilidad, pero me dije que tenía que buscar más recetas apetitosas de ellos para las fiestas. Para Navidad, hice este tofu. Tre-men-do. Muy rico, de verdad. Y la salsa es que vale para todo. Tuneé un poco la receta, eché menos pimienta y batí parte de la salsa, porque tanta cereza pululando por ahí no me gustaba. Sí, diréis que a buenas horas: ya os di muchas ideas de recetas para las Navidades. Estas recetas quedan para las ideas del año que viene.

Ingredientes para 3 raciones de las mías:

  • 235 ml (1 taza) de vino tinto o de zumo de granada
  • 80 gramos (1/2 taza) de cerezas deshidratadas
  • 80 gramos (1/4 taza) de cerezas en conserva
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 cucharadita de tomillo seco o 1 cucharada de tomillo fresco
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 400 gramos de tofu extrafirme, prensado y escurrido
Tofu en salsa de cerezas
Tofu en salsa de cerezas

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C.

En un cazo, pon las cerezas secas, las cerezas en conserva, el aceite, la mostaza, el tomillo, el vino, la pimienta y la sal. Lleva a ebullición. Una vez que hierva, baja el fuego y deja cocer de 10 a 12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que parezca un sirope. En este punto, se puede dejar así: yo batí un poco de la salsa. También se puede batir entera, si no os gustan los tropezones.

Mientras la mezcla se hace, corta el tofu en cuatro trozos iguales.

Disponlos en una bandeja lo suficientemente grande como para que quepan los cuatro trozos un poco separados los unos de los otros, pero no tan grande como para que se quede el tofu navegando por la salsa. Agrega la salsa y hornea 15 minutos. Saca la bandeja con ayuda de unas manoplas, para no quemarte, dale la vuelta al tofu y hornea de nuevo de 10 a 15 minutos.

Para la foto, he limpiado dos de las cerezas bajo el grifo, porque quedan hechas una plastita. Sí, a veces los platos no son tan remonos cuando los cocinamos: yo creo que, a estas alturas, solo salen monas las ensaladas y los patés…

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4 thoughts on “Tofu en salsa de cerezas

  1. ¡Hola! Es la primera vez que comento en tu blog, aunque ya llevo un tiempo siguiéndote.
    Yo no soy vegana ni vegetariana, ni siquiera omnívora; soy carnívora, como tú has dicho muchas veces. En mi casa, hasta que a mi padre le dijeron que tenía colesterol, se comía carne para comer, merendar y cenar. La pasta con carne, las legumbres con carne, carne sola, carne en todas sus formas; y pescado algunas veces. Ahora estamos intentado comer mejor, y comer verdura todos los días, y las legumbres con verduras. Los macarrones con atún, eso aún lo tenemos que cambiar. Mi madre dice que no sabe recetas sanas y todos los días busca en las 1080 recetas algunas que pueda cambiar y que nos gusten a los tres (mi hermano es caso aparte, cuando hay cualquier cosa con verdura él se fríe jamón y un huevo).
    Ya nos hemos apuntado algunas recetas, como la quinoa putanesca, para intentar cambiarla por pasta y así variar un poco y dejar el atún. Vamos poco a poco porque yo puedo vivir a base de quinoa, lentejas, calabacín y especias, pero mis padres aún no llevan bien eso de los currys.
    Hemos aprendido a hacer mayonesa sin huevo y a combinar verduras para las cenas.
    Espero que la próxima vez que te comente hayamos dejado el embutido, que ese es el siguiente paso.

    Muchas gracias por escribir así, por ser tan sincera.

    1. Has definido mi dieta anterior, jijiji.
      Carne para desayunar (jamón), carne para comer (filetes de pollo a la plancha), carne para cenar (bueno, no: queso para cenar). De vez en cuando, un tomate o una bolsa de lechuga. Una vez al año, que no hace daño, un calabacín a la plancha, que por Dios lo que tardaba aquello y qué coñazo era cocinar y todo.
      No puedes cambiar a toda tu familia, pero sí puedes decidir tu alimentación. A tu ritmo, vamos. La quinoa a la putanesca se puede cambiar por pasta perfectamente. También tu madre puede hacer cosas sencillas, como quitarle el embutido a tu padre (el colesterol viene de los productos animales, pero vamos, aparte de eso, el embutido es una guarrada de la vida -de la que yo me he puesto hasta las trancas, todo hay que decirlo; de hecho, cuando veo chorizo siempre pienso: ¿y un trocito? Total, es un trocito. Luego me digo: pobre cerdo, coño. Y no me lo como. Pero querer, quiero) y poner un tomate rajao con su ajito y su perejil y su chorro de aceite para el centro de la mesa y que la gente vaya picando tomatito.

      Si tu madre cocina y le gustan los arroces melosos, se pueden hacer risottos de setas, de calabaza… Están tremendamente buenos. Son sabores más tradicionales, porque el curry y las especias, para la gente que está acostumbrada a comer “estilo español”, pues como que no. De hecho, yo tengo por ahí una entrada que dice: Ay, quiero comer cocido… Y me hice un cocido. 🙂

      También gazpachos en verano y ensaladas. Las legumbres se pueden comer con muchísima variedad de verduras y si te aventuras a cocinar, estos filetes rusos son tremendamente buenos. Se pueden congelar perfectamente, yo los congelo.

      A ver si poco a poco, las verduras ocupan el centro del plato. Dile a tu madre que un sofrito con ajo, tomate, pimiento y vino tinto lo arregla todo en esta vida.

      1. Casi un mes después hemos mejorado bastante!
        El único fiambre que hay en la nevera es la pechuga de pavo/pollo, porque a mi padre no se le pueden quitar sus bocadillos de media mañana, pero ahora son con pan integral. Todas las legumbres sin carne. Verduras asadas y purés casi todas las noches y para mañana vamos a probar la quinoa con tomates secos y calabacín. Mi hermano es un caso perdido, pero los demás hemos mejorado mucho y en gran parte es gracias a gente como tú que escriben blog tan maravillosos 🙂

        1. Oh, pues sí que habéis metido verduras en la dieta… Espero que leas esto antes de mañana y que no se te olvide lavar bien la quinoa encima de un colador de malla (en los otros, te quedas sin quinoa), para que no amargue. 🙂

          ¡Enhorabuena!

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