Queridos Reyes Magos

Esto es un pensamiento que fotografié en un paseo hacia la Alhambra hace mucho tiempo.

Queridos Reyes Magos:

Hace unos días, Gema puso en su blog una carta a vuestro primo Santa y yo voy a escribirles a ustedes, que me gustan más porque tengo este puntito tradicional que no se me quita.

Los años bisiestos, dicen, son horribles. El mío ha sido precioso. Pero precioso, de verdad. Hasta que dejó de serlo, el 22 de noviembre.

El 22 de noviembre, un martes, se acabó para mí el 2016. Entre ese día y los que siguieron, también ha habido días bonitos, que le debo a nuevos amigos de esos con los que las relaciones van… van como tienen que ir: sin aspavientos, con mucha apertura y muchas risas y comidas en restaurantes en las que mandar a tomar por culo todas las pautas dietéticas y películas de las que, al final, uno de ellos escribe y todo. Porque, al final, la vida va de eso. De tener días de mierda y épocas de mierda y poder reunir a los amigos, los viejos y los nuevos, para contárselo y para hablar de mil cosas más e irse a un hotel a ponerse un vestido (yo) y traje con pajarita (ellos) y disfrutar.

A veces, la vida va de todo lo que cuenta esta canción, que tengo en bucle desde hace días. Y un deseo doble:

Tú saldrás de ésta, créeme,
y pronto entonarás pequeños cánticos,
y en algún bar apartado,
ahogaremos al espanto y nos pedirá perdón.

 

A estas alturas, no sé si saldremos todos de ésta o no saldremos. Pero, mientras lo averiguamos, iremos haciendo la carta a los Reyes.

Hace un par de años, les pedí saber aceptar los momentos sin deformarlos y aprender a contar delante de una desconocida para que los cambios comenzaran a llegar por inercia. Los cambios han llegado de tal modo que ahora no me reconozco, pero me gusto muchísimo más. Quedan algunos flecos, como no asociar estrés y comida mierdosa y dejar de fumar, pero ya lo iremos viendo. Nadie dijo que fuera fácil. Al menos hago deporte dos veces por semana. Sí: sigo. Aunque ya conté que comencé tarde con el ejercicio, sigo ahí, mejorando cada día: ya hago flexiones sin apoyar las rodillas. Y puedo saltar encima de una media bola que se mueve mucho sin matarme. Milagro. No, milagros no hay: se llama constancia.

Lo que quiero ya lo tengo. Bueno, a ver: si alguien me regala una Instant Pot yo no le voy a hacer ascos, porque si hay algo que me gusta en esta vida es tener cacharros de cocina. Y sí: es ese enlace: la DUO. No la otra, que es más cara. En este caso, la más barata es la mejor y la que tiene todos los programas que quiero. Los libros ya me los agencio yo a cómodos plazos mensuales. La ropa la compro en rebajas y me apaño con lo que tengo. Vamos, que soy fácil.

Este año quiero que me regalen tiempo. No quiero nada más. No quiero libros, no quiero ropa, no quiero tarjetas de rebajas en grandes almacenes, no quiero nada material (bueno, la Instant Pot me vale, que aquí si uno no se gasta los cuartos se desespera un poco: ¿y no te vamos a regalar nada? Sí, me vais a regalar estas cosas).

Quiero ver una ópera en la tele con mi padre, que nunca he visto ninguna.

Quiero ver el Hamlet de Paapa Essiedu con mi hermano mayor y mi cuñada. No me voy a enterar de una mierda porque no hay subtítulos en castellano, pero qué se le va a hacer. Y que todos comamos vegano esa noche. Yo cocino. No problem.

Quiero una comida y un día de parque con mi hermano menor y mi cuñada y los niños y hacer muchas fotos. Que mi sobrino me haga una pizza de verduras. Sin pimientos, Erik. Sin pimientos. Tiene cuatro años y se lo pasa pipa echando las cosas en la Thermomix.

Quiero ir a desayunar churros con mi madre y luego pasear por el centro de Badajoz muy despacito.

Quiero ver más a alguna gente. No quiero que pasen dos semanas sin un café con alguien. Y que toda esa gente que no ha venido a verme nunca pero que quiere que yo vaya donde ellos viven, vengan a verme si es que me quieren ver. Id cogiendo fecha.

Qué barata salgo, ¿ven? Que los libros de la Isa Chandra ya me los compro yo.

Ah. Y que mis gatos estén sanitos y preciosos. Eso es muy importante también.

Y que salgamos de esta, me cago en la puta.

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Muchísimas gracias

4 thoughts on “Queridos Reyes Magos

  1. Me alegra que haya sido un buen año bisiesto, y espero que el próximo traiga lo que deseas. Tiempo y cacharritos de cocina suena bien, yo pediría lo mismo! Y si vienes por Badajoz centro con tu madre, pásate a tomar unos churros en la churrería aAaaa, que creo que tienen leche vegetal y te puedes llevar unos libros. 🙂

    1. Ha sido un buen año bisiesto porque le puse el cierre el 22 de noviembre. Como se lo ponga el 31, es un horror de año. Pero así es la vida: cosas buenas, cosas feas, cosas horribles, cosas preciosas… No conozco la churrería “aAaaa” ¿? Y tiene un nombre rarísimo!

      Edito para decir que sí sé cuál es, pero nunca me había fijado en el nombre… 🙂 Y sí, se llama así. Churrería aAaaa.

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