Esquire y el veganismo

Desde hace algunos años, pocos, se escribe bastante sobre vegetarianismo y veganismo en los medios de comunicación generalistas. De un modo errático y en el que se nota, a la mínima (esto es, en el primer párrafo) que el periodista no tiene ni idea. Que está muy bien: no tenemos por qué saber de todo. Soy periodista. Entre las muchas cosas que no sé están leer una estadística, leyes varias, cosas de obras públicas y hasta cómo atraer a público a alguna obra buena. Pero hay cosas que sí sé. Que hay que saber elegir las fuentes de información, por ejemplo. Y que hay que estar dispuesto a que tus verdades inmutables (qué rica está la carne, el veganismo es una moda idiota) se vayan cayendo poquito a poco.

Hay muchas maneras de dirigir las mentes. De verdad. La única manera de que no la dirijan es conocer cómo funciona el lenguaje y saber analizar el discurso periodístico.

El primer despropósito que me encontré fue este, de hace dos años. ¿Eres vegano o vegetariano?

Comencemos con la imagen, porque en periodismo no hay nada al azar. La ensalada. Porque esta gente rara solo come verde.

Para qué vamos a poner una foto como esta, si ese caldo tan negro seguro que es de carne.

Risotto de tomates secos y berenjenas
Risotto de tomates secos y berenjenas. Si pinchas en la imagen, tienes la receta.

En el subtítulo ponía: «No es lo mismo. Digamos que uno de ellos tiene menos opciones en el menú que el otro, pero ambos comparten objetivo: respetar a los animales». Digamos. Así: es un suponé. Y digamos bien, porque el objetivo del veganismo sí es respetar a los animales, pero el del vegetarianismo no tiene por qué.

«Cada vez es mayor la información que nos llega sobre estas dos tendencias alimentarias, ya sea a través de los medios de comunicación como de las películas. Esta nueva moda está cobrándose adeptos, y aunque parezca que pueda suponer una reducción (importante) de alimentos en la dieta diaria, nada más lejos de la realidad».

Los paréntesis se utilizan, normalmente, para explicar, aclarar o matizar. Pero a veces, como en este caso, para subrayar. Así, como quien no quiere la cosa. El veganismo y el vegetarianismo podrían ser considerados tendencia en la primera acepción de la RAE, pero ahora tendencia se asimila a «moda» mucho más a menudo que a «corriente». Y, por supuesto, lo refrendamos con la palabra moda en el artículo. Como las faldas escocesas, que un día se llevan y luego ya no. Porque todos los vegetarianos lo han sido durante un tiempo y luego se han lanzado a comer carne toda la vida. Y dejan de ser adeptos. Si hay algo que tenga adeptos en esta España nuestra es el consumo masivo de carne, pero eso es lo normal. Como el capitalismo: incuestionable.

Aún más: «Con bases similares, la alimentación vegana presenta algunas diferencias significativas en relación a la vegetariana. La más importante de cara a la ingesta de comida es la que tiene que ver con los alimentos permitidos por esta tendencia vegana, la cual excluye de su alimentación todo tipo de explotación animal, incluso los huevos o los lácteos. Curioso también el rechazo hacia la miel, al provenir de las abejas».

No, a ver. Curioso no es. Todas las abejas de España pertenecen a alguien, para empezar. Y a las abejas también se las cruza, se las explota y etc. Cosa que sabe cualquiera que haya leído sobre cómo se produce la miel. Luego dice: «Es, por tanto, una alimentación bastante restrictiva pero igualmente efectiva y válida que las demás. Más que hablar de dieta hay que hablar de cultura o de ética, se ve más como un culto a los animales«. Bastante restrictiva no es. Elimina productos animales, pero incorpora otros que los omnívoros no ven de manera habitual, como los frutos secos, las semillas, el tofu, el tempeh, el seitán e infinidad de cereales que no son arroz blanco. Y, por supuesto, no es un culto a los animales: yo a los animales no les rezo como si fueran Dios. Y luego ya confunde veganismo y crudiveganismo y da unas nociones nutricionales que son falsas: «Además, el veganismo se caracteriza por no cocinar los alimentos a una temperatura mayor a la del Sol, unos 45º, para mantener así viva las propiedades nutricionales que los alimentos permitidos contienen. Algo fundamental para no tener carencias de proteínas, nutrientes y demás».

Ahí ya se puede dejar de leer y comenzar a escribir cartas al director. Porque se está cargando el código deontológico periodístico del todo. No cita fuentes, no dice de dónde ha sacado la información, confunde conceptos y además el editor le ha dejado publicarlo, no sabemos por qué.

«Por el contrario, sí se puede dar la categoría de dieta a los que prefieren una alimentación vegetariana. ¿El motivo? La exclusión hace referencia únicamente a los productos que derivan de animales muertos, carnes y pescados, pero sí consumen lácteos, huevos y miel, por ejemplo. Esto es, sí consumen alimentos de origen animal, pero sin necesidad de haberlos tenido que matar para consumirlos».

Podemos matizar lo de «sin necesidad de haberlos tenido que matar»: los terneros y los pollitos machos no estarían de acuerdo con la apreciación. También podemos cuestionar mucho que el veganismo no sea (también) una dieta -o no tenga manifestación como dieta, que la tiene, aunque sea una posición ética- porque no tome miel, leche y huevos. Porque del texto se infiere que, si tomas algún producto animal, ya es dieta, definida como el conjunto de sustancias que se ingieren regularmente como alimento. Si los eliminas, pues no es dieta, es otra cosa. Ajá.

«Los alimentos de procedencia animal que se permiten ingerir suelen estar elaborados ecológicamente para respetar al máximo a los animales y tomar la versión más light de sus derivados». Porque, por supuesto, los veganos y vegetarianos solo comemos cosas light porque esto es para adelgazar. Y, como el foco es el respeto a los animales (y no el Tercer Mundo, el ecologismo, los acuíferos, la pérdida de biodiversidad, la salud y las mil razones más que hay para adoptarlos) pues somos ecológicos. Podría preguntar de qué manera el pienso ecológico respeta más a los animales, o una elaboración ecológica de una hamburguesa llena de grasa de palma (ecológica también) respeta a los orangutanes.

«Por supuesto, la base de ambas tendencias está protagonizada por los vegetales, legumbres, verduras y frutas». Que, por supuesto, es lo que debería comer toda la población.

De la B12 no hablamos, ¿eh? No sabemos qué es ni conocemos a esa señora.

Resumiendo: lo que debería ser un artículo periodístico, es decir, un artículo con sus citas de fuentes solventes entrecomilladas, se transforma en un artículo de opinión con ínfulas de información escrito por alguien que no ha leído siquiera lo mínimo sobre el tema.

Como todo lo que dice la Esquire, por otra parte. No tengo ánimo de responder punto por punto a todas estas inexactitudes. Porque lo de que hay que visitar al médico más y que es recomendable tomar B12 ya me ha matado. No hay que visitar al médico salvo cuando estés enfermo, como todo el mundo. Y la B12 no es recomendable. Es obligatoria.

Los artículos de la Esquire están bien indexados en su motor de búsqueda. En el caso de los niños veganos. Como puedo eternizarme si los analizo todos punto por punto, voy a dar unas pautas generales:

A la cárcel por vegano.

El titular está mal construido, obviamente, porque se da por hecho que alguien ya ha ido a la cárcel por ser vegano. Son este tipo de titulares que quiere conseguir visitas. El tono del texto (lo de guardar las lechugas y salir del país con la zanahoria a cuestas) es jocoso y divertido. También se dice que hasta dos niños han muerto porque sus padres mantenían un estricto veganismo: el veganismo siempre es estricto, igual que el vegetarianismo, para empezar. Y, para seguir, la alimentación vegana no mata a niños: los mata la desnutrición, obviamente, y un sistema de salud que, por lo visto, no se dio cuenta: porque a ver dónde estaban los pediatras.

Apio en las catacumbas
Apio en las catacumbas

También dice que los veganos creen que… y las asociaciones de infancia creen que… Desconfiad de estas fórmulas, como de cuando se dice «los expertos aseguran». ¿Cómo que «los veganos creen»? ¿Hemos hablado con todos los veganos? ¿Qué asociaciones de infancia? ¿Comulgar con tendencias paternas? ¿No se bautiza a los niños ni se les educa para ser musulmán o budista o ateos, no se les introducen ideas políticas en la cabeza? Todo es imposición paterna, señores: comer carne también.

Sobre lo del apio y el salame no voy a opinar. Porque para qué.

Más cosas: Ser vegano no salvará al planeta.

Fotos muy monas, sin ninguna fuente. En la primera se vuelve a confundir vegano con ecológico. No hay «productos veganos», señores: hay legumbres, cereales, arroces, trigos, verduras y frutas que se han usado siempre en la cocina. Porque a ver si una persona que come carne y pescado no usa perejil o tomate. La segunda viñeta es un estudio… Buscad siempre las fuentes del estudio. Aquí se ve que se refiere a USA. También hay que analizar si el estudio está bien o mal diseñado, si hay conflictos de intereses, etc. Pero eso me llevaría eones. El resto de las viñetas va por el mismo estilo de la Esquire: nombrar a expertos en plural sin decir quiénes son, abogar por el consumo de carne siempre (¿les pagará la industria alimentaria cantidades ingentes en publicidad?), por no hablar de que la dieta más beneficiosa es comer una ración de carne al día (por lo visto, lo dice una película de Woody Allen). En lo de los regímenes de alimentos legalmente reconocidos… ahí, lo confieso, me acabo de perder.

Qué tiene que comer un deportista vegano. Aquí voy a ser clara: lo que le marque su nutricionista para sus etapas de competición y descansos y conforme a su gasto calórico y su tipo de entrenamiento y sus pruebas. Como para fiarse de la Esquire.

¿Quieres ser vegano? Si bien en las primeras fotos vamos bien (pero deberían ser de recomendación obligatoria para toda la población), luego ya saltan con las carencias nutricionales. Las proteínas. Yo no debería discutir de tan abajo. Sobre todo, cuando se habla de suplementos, en general, sin decir que el único suplemento que hay que tomar, por cojones, es el de la B12. Y, por supuesto, se puede ser vegano un mes y al otro ir a corridas de toros. Y al médico cada quince días porque te lo tienen que mirar todo. Porque te vas a morir.

También tienen un artículo esquizoide diciendo que nos volvamos veganos para salvar vidas. O no, que no hace falta. Y en la cesta de la compra, vemos que el arroz está permitido. Gracias por iluminarnos el camino.

Vamos, que lo único que merece la pena de la Esquire es esta receta. Pero no uséis levadura de cerveza, sino nutricional. Que es la que sabe a queso.

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5 thoughts on “Esquire y el veganismo

  1. Leyendo tu texto me he acordado de una duda que siempre tengo y que quizás me la sepas responder. ¿El aceite de palma ecológico es sostenible, o puede llegar a serlo? Porque en una de las cosas que aún no he conseguido encontrar que no tenga aceite de palma son las cremas tipo nutella/nocilla y me da una rabia… qué les costaría echarle aceite girasol, sobre todo a las ecológicas y/o veganas que ya cuestan lo suyo. En casa la he intentado a hacer y me sale un poco asquerosilla (sobre todo por la textura), aparte de que la casera hay que comérsela rápido y a mi un bote de eso me puede durar meses tranquilamente.

    1. Lo de la sostenibilidad del aceite de palma ecológico ni lo he mirado, sinceramente, porque sano no es. Y además, no sé si matan a orangutanes, pero sí hay que traerlo de lejos. ¿En España se cultiva? No lo he mirado… como lo rechacé, ni investigué!!

      Yo haría la crema casera, la congelaría en cubiteras de hielo y luego sacaría la que me fuera a comer.

    2. Ya he mirado. Se cultiva en la Unión Europea también, según Wikipedia, pero el grueso está en Malasia e Indonesia, que son los principales exportadores. Esto lo hace completamente insostenible, porque tanto Malasia como Indonesia están un mucho lejos de aquí. La OCU hizo un informe sobre el aceite de palma, que puedes leer aquí.

  2. Ni te imaginas lo harta que estoy de escuchar «tú eres vegana, no? porque comes arroz integral…» Como si fueran causa y efecto (y no soy vegana, ni vegetariana, aunque tengo una posición bastante clara con respecto a la explotación animal y procuro no comer carne de explotaciones masificadas y no éticas).

    Y ya si quieres te cuento el día que pedimos en un bar un aperitivo vegetariano, y tras explicar al camarero que el atún es un animal, nos preguntó «oye, pero los vegetarianos… ¿podéis comer patatas?»

    Snif snif. Me solidarizo, aunque a veces… como carne :/

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